21 de abril de 2013

La Oración del Corazón….

Hace un tiempo que el Buen Padre me regaló la Oración del Santo Nombre, o también llamada Oración del Corazón, desde los primeros años del Seminario y siendo muy joven, mi padre espiritual el recordado Padre Senger, me dio a leer un libro llamado El Peregrino Ruso, resulta que por aquellos tiempos lo leí como un libro de relatos y aventuras mas que como un tratado de  profunda espiritualidad donde se cuenta como adquirir este tesoro espiritual.
Hoy luego de varios años de vida en el Espíritu, búsquedas y demás se me ha dado esta experiencia de musitar el Dulce Nombre de Jesús en una incesante oración, les comparto una primera y pequeña introducción a la Oración del Corazón, quiera el Señor sea un comienzo de un hermoso camino desde Munaysonqo. 
Oración del Santo Nombre, camino cierto al corazón del Padre
 La oración de Jesús o del corazón es una manera de rezar teniendo en todo momento en el corazón y la mente la presencia viva del Señor, es invocar continuamente el Santo Nombre y adorar con él.
 La formula más usada para la oración es la siguiente: "Señor Jesucristo. Hijo de dios, ten piedad de mi pecador" inmediatamente nos lleva a su fuente evangélica, los labios del ciego Bartimeo aquel pobre que “vio” al Señor con el corazón y confiadamente le hablo suplicante.
La primera parte de la formulación es "Señor Jesucristo, Hijo de Dios", es una expresión de profunda fe, es la respuesta a una petición de principios, es la afirmación en la divinidad del señor, en la confianza de su amor y misericordia.
El primer fruto de esta oración es ver, contemplar a Jesús en su divinidad oculta en su humanidad.
Bartimeo lo experimento al encontrarse con Jesús. Por medio de esta oración se nos abren los ojos del espíritu para ver en las cosas, las causa de su origen, ver a los hermanos no como enemigos sino como hermanos y a aquel que esta oculto en ellos- Dios.
Señor Jesús Hijo de Dios, ten piedad de mí pecador...
La segunda parte la formulamos de la siguiente manera "….ten piedad de mi, pecador"  es una expresión de profundísima humildad, donde nos reconocemos en nuestro interior mas intimo, es la oración del publicano en el templo.
Nos lleva a la presencia de la verdadera dignidad del hombre aquella por la cual; todo el que se ensalza será humillado y todo el que se abaje será ensalzado; según los dichos de nuestro Bienamado Señor y hermano; por esto Él los (al ciego y al publicano) levanto de la tierra y le devolvió su dignidad, ya que Dios rechaza a los soberbios y enaltece a los humildes.
Lo esencial de esta oración es la repetición amorosa, incesante y dulce del Santo Nombre de Jesús.
Cuando comenzamos a realizarla, generalmente el orante realiza esta repetición de manera intelectual y vocal, ayudándose con el Chotky (rosario de 99 cuentas) pero la perseverancia del orante y la Gracia del Señor y luego de un tiempo ya es el corazón quien guía esta oración, es el espíritu que en nuestro interior gime y ora interiormente en sus latidos.
La Gracia y la perseverancia logra que el orante aun descansando, sienta como el corazón ora incesantemente repitiendo el dulce Nombre de nuestro Señor y hermano, nuestro salvador, Jesús, Jesús, Jesús.

Amigos y amigas de Munaysonqo, si les interesa el tema que planteamos en este post, en la web hay muchos y muy buenos lugares donde ilustrarse mas acabadamente y dedicados casi en exclusividad a este tipo de oración, pero me permito acercarles el link de Hesiquia blog; un muy buen blog de un amigo; Mario de Cristo Salvador, gran conocedor y practicante de este tipo de oración:  http://elsantonombre.com/la-oracion-de-jesus-2/

2 comentarios :

JOSE RAMON BARRETO EL AMBATO dijo...

ES UNA EXPRESIVA DE ORACION MUY HERMOSA,LA CONOZCA Y LA REZO,LA COMPARTO CON HERMANOS DE LA IGLESIA ORTODOXA,EN MOMENTO DEL REZO DEL SANTO ROSARIO .ES UNA MANERA MUY SABIA DE ACERCARCE AL SEÑOR.

Hno. Claudio dijo...

Gracias hermano José, la verdad es que es un tesoro muy apreciado y mas todavía crecer en él.
¿Seguimos rezando uno por el otro y por la comunidad de hermanos?
Un saludo fraterno.