13.7.09

Bienvenido a este mundo... ESPERANZA

Luego de una increíble odisea, una salteña dio a luz en la calle:
Esta es una historia repetida entre nuestro pueblo aqui en Bolivia, muchas veces a nuestras mamás les pasa lo mismo y aquí no es sólo caminar los 12 Km, es varias veces más. Creo que la individualización que estamos viviendo en nuestras comunidades es ya demasiada despersonalizadora y cada semejante se convierte en "algo" lo que tantas veces hemos dicho, escuchado y experimentado, esta noticia la extraje del diario Clarin, lo que me aterra son los comentarios de algunas "señoritas"; que tristeza....
Estaba a punto de parir, y en el hospital la mandaron a su casa. En la noche, caminó 12 kilómetros y tuvo a su hijo en la vereda asistida por su esposo.
Madrugada del jueves 9 de julio. Sobre la vereda de la Avenida Varela, al sudeste de la ciudad de Salta, Pedro Lobos (40) sostiene en brazos a su hijo recién nacido.
Superado por la situación, repite el llamado desesperado al 911 pidiendo auxilio. "No sé qué hacer" le confiesa al operador que atiende del otro lado de la línea. A su lado, su mujer Francisca Albornoz (21) no termina de caer en la cuenta de su odisea: acaba de dar a luz en plena calle.
El trajinar del matrimonio, oriundo de la localidad de Joaquín V. González, a 250 kilómetros de Salta, había comenzado un mes antes.
Por las complicaciones del embarazo, en el octavo mes de gestación tuvieron que mudarse a la capital.
"Estuve internada tres días. Al darme el alta, me ordenaron hacer reposo", le contó Francisca a Clarín. Pero en la tarde del último miércoles, la joven fue al Centro de Salud del barrio Santa Cecilia, cerca de su casa, porque tenía contracciones.
De allí fue traslada en ambulancia al hospital donde "me pusieron una inyección y me despacharon a casa porque todavía me faltaba" recuerda.
Desde el Nuevo Hospital al barrio San Francisco Solano, donde vive el matrimonio, hay no menos de 12 kilómetros. Con la noche nublada y fría, Francisca y Pedro caminaron esa distancia porque no tenían ni un centavo encima.
Ella se abrigó con la manta amarilla que compró para su bebé. "Cruzamos la ciudad descansando a cada rato porque sentía dolores. Ya en la Villa 20 de Junio, fuimos por una pasarela a la que le faltan tablas para pisar y tuve que saltar varios tramos con el riesgo de caerme" dice Francisca.Llegaron a su casa cerca de la medianoche.
"Pedro se encargó de María Linda (4) y Daiana del Carmen (19 meses), nuestras hijas, porque yo estaba dolorida. A la una de la mañana (ya del jueves), no daba más. Salimos a la calle para que alguien nos lleve al hospital", dice ella.
Pedro llamó al 911.Parados bajo un poste de luz, la joven rompió bolsa: "La alcé y la acosté en la vereda de tierra", relata Pedro. "Hice mucha fuerza y salió el bebé. Pedro lo recibió.
Luego vi gente que no se quería meter para ayudar a mi esposo" dice ella.
"Nuestro móvil iba a disuadir una pelea, cuando vi a la chica ensangrentada en el suelo: '¡hay una mujer apuñalada!', dije y bajamos. Pero encontramos al hombre con su hijo en brazos", cuenta el agente Marcelo Rodríguez.
Sin titubeos, el oficial Fernando Ochoa cortó con un cortaplumas las trenzas de su borceguí para "atarle el pupito". Llegó la ambulancia y la cuadra se llenó de curiosos.
Una mujer le preguntó a Rodríguez: "¿la mató?" y él respondió "no señora, acaba de tener un hijo".

7.7.09

La historia se repite... III

San Pedro Sula, Honduras, 04 de julio del 2009.
Reunidos como Comunidad Cristiana: Miembros de la Familia Dominicana (Orden de Predicadores), Hermanas Claretianas y Hermanas de la Misericordia.

Ante los acontecimientos socio-políticos que se están suscitando en nuestro país, denunciamos y condenamos:
1. La violación de la Constitución de la República de Honduras, producida por el Golpe de Estado mediante el cual, a su vez, se violan todas las GarantíasConstitucionales y Derechos Humanos de las personas y pueblos.
2. La Represión constante y sistemática llevada a cabo con la agresión física a personas individuales y grupos por parte del ejército militar hondureño y lapolicía nacional civil.
3. La desinformación obligada en la que se ha sometido a la ciudadanía mediante la censura de los medios de comunicación radial y televisiva ajenas al gobierno de facto; la libre circulación. llevando la situación actual del país de un toque de queda a un estado de sitio.

Por tanto, abogamos y exigimos ante la Comunidad Nacional e Internacional:
A) El restablecimiento del Orden Constitucional y de las Garantías Individuales del pueblo hondureño.
B) Dado que con el Golpe de Estado se violaron todos los derechos del Ciudadano Señor José Manuel Zelaya Rosales; sea restituido en su cargo constitucional como Presidente de la República de Honduras.
C) Exigimos el cese a la violencia, la represión y la privación de la libertad encontra de nuestro pueblo.
D) Exigimos el respeto y restablecimiento de las garantías de todos los ciudadanos y ciudadanas de la República de Honduras.

Como ciudadanos y ciudadanas, miembros de la Iglesia, Pueblo de Dios, nos solidarizamos y tomamos parte en los esfuerzos de reivindicación del Estado de Derecho y Constitucionalidad basados en la Verdad, la Justicia y la Construcción de una Auténtica Paz.
A su vez, convocamos a todos los hombres y mujeres del pueblo a solidarizarse y unirse a las movilizaciones en protesta de estos abusos en contra de nuestros derechos fundamentales, los cuales se estarán anunciando previamente.
Firmas:
Fr. Óscar Vásquez OP.
Luis Enrique Jovel
Velia Ocampo.
German Turcios

La oración según Nazaret

Introducción
Quisiéramos proponer esta reflexión sobre nuestra manera de orar, sobre todo en los momentos de oración comunitaria; en efecto, hablando de este tema, tenemos la impresión de que en general, no hemos encontrado un estilo de oración que corresponda a lo que vivimos, siguiendo el modelo de Nazaret.
Es cierto que un aspecto heredado de la "tradición foucauldiana" nos ha acostumbrado a dejar un espacio importante al silencio como escucha meditativa, o como expresión privilegiada de la adoración eucarística. Y nos preguntamos si estos aspectos dominantes no apagan otros aspectos, sin embargo tan importantes en una forma de vida (y por lo tanto en una forma de orar) como es vivir el modelo de Nazaret.

También nos motiva a ello la lectura del trabajo de J.Mª. Recondo que describe el recorrido de René Voillaume en sus enseñanzas respecto a la oración.
No pretendemos más que una reflexión sobre estas cuestiones que tienen importancia y que no pueden simplemente considerarse como aspectos secundarios de la oración como si fueran cuestiones de forma. Hasta podemos pensar que este aspecto ha podido desanimar a gente a sumarse a nosotros.

No se puede hablar en nombre de toda la familia del Hº. Carlos; solo que nos hemos reunido tres personas interesadas por el tema de la oración para llevar a cabo una reflexión conjunta. Somos conscientes de las diversas sensibilidades dentro de la familia, y que no todos puedan sentirse interpelados por los aspectos que estamos evocando.

Según esta impresión, usamos estilos prestados a otros modelos de vida, como el monástico por ejemplo, con esquemas litúrgicos y ritmos (laudes, vísperas, etc.), tipo de peticiones de libro invariables, formulaciones litúrgicas hechas, uso de salmos que poco tienen que ver con nuestras situaciones actuales, o salmos que expresan actitudes y sentimientos hasta contrarios al mensaje evangélico. Lo mismo se puede decir de la Eucaristía, con sus partes y textos estereotipados que no nos atrevemos a tocar; (muchas veces le toca al celebrante "personalizar" la celebración y lo hace como puede, o no hace nada!).
Y con la adoración eucarística que poco cambió de expresión desde que empezó la corriente de espiritualidad que le dio la expresión que conocemos.

Todo esto manifiesta una actitud de pasividad frente a lo sagrado; la implicación entre lo que se ora y lo que es la vida no se hace explícita; la vida de los presentes no llega a traducirse en comunión, ni en celebración festiva.

Situar lo que es Nazaret
Seria bueno preguntarnos porque no hemos encontrado ni buscado un estilo propio de oración adaptado a lo que es vivir Nazaret hoy.
Nazaret es vivir en solidaridad con la gente pobre y corriente, como uno más, como un trabajador, un vecino, uno más en el barrio, en el pueblo, y de esta situación es donde arranca nuestra oración y ella nos conduce a la oración.
La expresión de esta oración debería ser concreta como lo es la vida. No se puede orar volviendo las espaldas a esta solidaridad concreta. Dolores Aleixandre nos decía que la oración debe partir del humus del cotidiano: "con su opacidad y sus conflictos, con sus amenazas y contradicciones, con su brecha abierta también a una dimensión invisible pero presentida".

Qué clase de vida:
Vivir con la mirada consciente de lo que se vive, vivir con los ojos abiertos para ver lo que nos rodea, vivir las alegrías, y las esperanzas, estar atentos al sufrimiento y al dolor humano, (porque es allí donde está el encuentro con Jesús, como lo vemos tantas veces en el evangelio), y a sus causas, (a las que trabajamos para una liberación).
Algunas causas son naturales, como la enfermedad o los accidentes, pero otros males tienen como causas la injusticia, la desigualdad, procedentes de la dejadez de los políticos y muchas veces del cinismo de sistemas económicos deliberadamente injustos que benefician sólo a unos pocos, y que luego dejan tanta gente hundidos en las cadenas de la pobreza y marginación.
La vida de Nazaret nos lleva a toparnos con el sufrimiento que procede de la pobreza, o mejor dicho, de la injusticia; y nos preguntamos qué tiene que ver Dios en este sufrimiento y qué tiene que ver con nosotros este sufrimiento; necesitamos saber qué tenemos que hacer frente a este tipo de sufrimiento: por una parte esta la responsabilidad nuestra frente a estas situaciones y luego esta también la tarea de nuestra oración de intercesión, en cuanto que es la causa de Dios la que está en juego en estas situaciones.
En la oración de intercesión pedimos a Dios algo que queremos que ocurra por ser un bien muy necesario, absolutamente imprescindible, de cara a salvar la vida, algo que conocemos de cerca, para alguien, para personas con nombre y rostro, todo lo contrario de la generalización apática que no implica a nadie. Es pedir a Dios ayuda, pedir algo que nos supera, que supera nuestras fuerzas, pedir para que tengamos el valor de levantarnos y para que nos impliquemos de la forma que realmente se necesite. Este sería el movimiento de la solidaridad que se expresa en la oración de intercesión: un proceso de la implicación de todos, del que puede un poco, del que puede más... etc. y de Dios mismo.

Caminos de oración nazarena:
José Mª. Recondo en "El camino de la oración en René Voillaume", recuerda muy bien cual ha sido el camino recorrido por René Voillaume, las fraternidades y muchas otras personas para llegar a afirmar que "... la contemplación pertenece a la perfección de la vida cristiana a la cual todo bautizado ha sido llamado", y así proponerla a todo el pueblo cristiano, liberándola de los espacios en los cuales se había quedado encerrada y reservada. No habrán sido pocos los argumentos presentados para decir que no era posible tal pretensión; le debemos a J.Mª. Recondo el habernos recordado el camino recorrido.

¿Dónde estaba la novedad? ... "Lo que en el fondo hay aquí de nuevo, es esto: tomar la vida humana tal como es y decirse: este destino humano con la ley del trabajo- no ya el caso de personas que tienen espacios de ocio donde pueden introducir largos tiempos de oración silenciosa y apacible, y mucha lectura -, yo me refiero al destino del hombre sometido a la dura ley del trabajo, con todas las consecuencias de su destino, en pleno mundo, en el sentido mas completo del termino; la vida de trabajo de cada hombre, como Jesús en Nazaret, esta vida de trabajo va a ser materia de una autentica perfección, y se va a infundir en ella un germen de vida de oración contemplativa"...

En la página 74-75, habla de los pobres, de los trabajadores: " ... por lo pronto, se padece el agotamiento con todas sus consecuencias... a esto se le suma el hecho de hallarse sumergido, normalmente, en medio de preocupaciones, sufrimientos, y en contacto con el pecado... el ser preso habitualmente de un ritmo enervante, característico de la vida moderna... y a menudo, el tiempo disponible es devorado por los demás... podemos preguntarnos en qué medida existe, en medio de todo esto, un camino para la oración". Y añade "... no podemos pensar que Dios condene a la masa de los pobres, a aquellos a los que ha preferido, a no unirse a Él en el acto de amor de la oración en el deseo de encontrarle".

"Si la pobreza esencial, es decir el despojamiento interior, es verdaderamente un valor evangélico, si es un valor eminente que nos predispone para recibir a Dios, si esto es cierto, es preciso decir que la vida de las pobres gentes, (que sí están acostumbrados a que se les despoje de todo), no debe poner al hombre en una situación desfavorable para la unión con Dios".

René Voillaume va dando indicaciones, que piensa son acordes con la situación:
· "Es preciso haberse determinado a orar, con la confianza de saber que el Señor está al final del camino". René no habla de una oración de consuelo, no de un camino fácil ni sensible ni de encuentro con Dios en cada instante, sino que siempre se está en camino y que se va hacia Él.

· "Avanzar derecho por el obscuro camino de la fe, al encuentro del trabajo de Dios por encima de toda imagen, en medio de la noche...". Mª Dolores Aleixandre dice: "Trata de hacer una ruptura en vertical para situarte en tu centro mas profundo y desde ahí, abrirte a la presencia de Dios y hacerte disponible para el..."... bajar en verticalidad... : ¿un ejercicio propio de Nazaret?...en la vida de cada día...
· establecer un ritmo de vida con tiempos de desierto:
· con la meta de permitir el control para saber si estamos o no dominados por un engranaje material
· para poner la mirada sobre nosotros mismos
· permitir la reflexión sobre las realidades alcanzadas por la fe para profundizarlas
· insiste en que para aprender a orar, es preciso sencillamente orar, orar mucho, y saber volver a comenzar a orar indefinidamente, sin cansarse, aunque no percibamos ningún resultado aparente.
"Si Jesús insistió tanto acerca de la perseverancia fue, evidentemente porque sabía que nos sería muy difícil".

No vamos a recorrer todo lo que va describiendo J.Mª Recondo, pero sí que salta a la vista que con lo que manifestó R. V. en sus escritos se trataba de un nuevo camino de contemplación y una llamada a adentrarse en nuevos caminos con otras expresiones de esta contemplación, indicando como medios privilegiados el seguimiento de Jesús, paso a paso, muy directamente, por ser él camino de unión al Padre, y el llegar a Jesús por la eucaristía, y la meditación del Evangelio, palabra de Dios y misterio eucarístico.

Con el tiempo y el recorrido de vida de las fraternidades, hay una experiencia que se va modelando, con todo el enriquecimiento que han supuesto el acercamiento del estudio exegético que nos ha acercado más a la persona de Jesús, a la situación histórica en la cual el evangelio se ha formulado, y el impacto de su mensaje, y un conocimiento mayor del "estilo" de Jesús.
No hay duda tampoco que los interrogantes del hombre de hoy respecto a lo religioso (con la secularización), a la fe y a la vida de fe, a sus compromisos en el mundo actual, nos obligan, y nos invitan a mirar nuestro estilo de oración, para cuestionarnos y ver lo que podríamos cambiar, modificar, intensificar, abriendo caminos algo mas creativos, y en consonancia con lo que es el modelo de vida que llamamos Nazaret.

Ramon Dubrez

6.7.09

La historia se repite.... II

El cardenal hondureño que respaldó el golpe, despreciado desde Roma

Son muchos los que en Roma están sorprendidos y amargados con la posición golpista de la Iglesia de Honduras, inspirada nada menos que por su líder, el cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga (66) salesiano, que tantas esperanzas suscitó entre los católicos latinoamericanos, norteamericanos y europeos por su abierta sensibilidad social, que lo llevó a la presidencia de Caritas Internacional, cargo que aún ostenta.
Considerado un papable ya en el Cónclave de abril 2005 en el que fue elegido Papa Benedicto XVI, con su gesto lamentable se ha ganado un merecido desprestigio entre los mismos que con él y sus posturas sociales se entusiasmaban.
Así, renace un fantasma que se creía desaparecido: la realista leyenda negra de la complicidad de una parte importante de la Iglesia Católica con las dictaduras militares latinoamericanas y las represiones salvajes.
Releyendo despachos de agencias noticiosas y de diarios de la región de los últimos meses se advierte el apoyo de la Iglesia hondureña a la oposición y su decisión pública de contrastar al presidente Zelaya.
El cardenal Rodríguez Maradiaga, uno de los más conocidos purpurados latinoamericanos, con vastos contactos en todos los niveles de la Curia de Roma, ha hecho algo más que apoyar a los sediciosos militares y civiles.
Es un inspirador moral de los golpistas, a los que ha brindado una cobertura que los refuerza y que contribuye aún más a dañar la causa democrática en América Latina, donde los golpes de Estado parecían a muchos un anacronismo superado.
En la declaración de la Iglesia hondureña que leyó el sábado el cardenal Rodríguez Maradiaga se ataca al presidente depuesto Manuel Zelaya, a la OEA y a los gobiernos latinoamericanos que apoyan la línea dura democrática con los golpistas.
Pero en ningún momento se toman distancias de la aventura golpista. Incluso, se cree que el cardenal hondureño estuvo involucrado con la fase conspirativa del golpe de Estado, que dio el aval a la acción antidemocrática y que prometió una declaración pública como la que leyó el sábado en nombre de todo el cuerpo episcopal.
Desde Munaysonqo, repudiamos enfáticamente el criminal atentado contra las instituciones de estado de Honduras y nos ponemos en todo junto al pueblo y la Iglesia que camina hacia el Padre en este querido pueblo, repudiamos a todos aquellos que someten al pobre, lugar privilegido de encuentro con Dios y no tienen empacho de disparar sus criminales armas contra el pueblo, NUNCA MAS, fué el pronunciamiento histórico de nuestros pueblos y nosotros lo pronunciamos nuevamente NUNCA MAS a los trasnochados y asesinos, NUNCA MAS a una Iglesia COMPLICE de crímenes, NUNCA MAS al desangramiento de nuestros pueblos quienes buscan solamente la liberación.

5.7.09

Tristemente la historia se repite...

Que tristeza me da seguir alejándonos del pueblo, y acercarnos siempre a las "logias" a quienes solo le importa sus propios intereses y no le importa sacrificar a la gente de sus pueblos, este no es el lugar de la Iglesia de Cristo, nuestro lugar esta junto a los pobres, los necesitados, alli debe tronar la voz de Dios por medio de sus ministros, de otra manera no somos la voz de la Palabra cómo decía San Agustín, perdemos la profesía y nos convertimos en la sal sosa que el Maestro repudió .....

La Conferencia Episcopal hondureña pide a Zelaya que no regrese al país y defiende su derrocamiento
(EUROPA PRESS)
- El presidente de la Conferencia Episcopal hondureña, el cardenal Oscar Rodríguez, pidió este sábado al depuesto presidente Manuel Zelaya que se abstenga de regresar a Honduras para evitar un "baño de sangre", según recoge el diario 'La Prensa'.
Zelaya ha anunciado que mañana domingo viajará hasta Tegucigalpa con la intención de restaurar la normalidad democrática quebrantada por el golpe de Estado del pasado 28 de junio.
"Sé que usted ama la vida, sé que usted respeta la vida. Hasta el día de hoy no ha muerto un solo hondureño, por favor medite porque después sería demasiado tarde", afirmó Rodríguez.
"Hago un llamado al amigo José Manuel Zelaya, el día de su toma de posesión usted citó tres mandamientos de la ley de Dios: No mentir, no robar, no matar", dijo. "Pensemos si una acción precipitada, un regreso al país en este momento podría desatar un baño de sangre", advirtió.
En un comunicado oficial firmado por los once prelados de la Conferencia Episcopal, la cúpula de la Iglesia católica hondureña defiende que "las instituciones del Estado democrático hondureño, están en vigencia y que sus ejecutorias en materia jurídico-legal han sido apegadas a derecho".
Además, recuerdan a la Organización de Estados Americanos "todo lo que venía ocurriendo fuera de la legalidad en Honduras, y no solamente a lo sucedido a partir del 28 de junio". "También el pueblo hondureño se pregunta por qué no han condenado las amenazas bélicas contra nuestro país", comentan en respuesta a las amenazas de intervención del presidente venezolano, Hugo Chávez.
"Si el sistema interamericano se limita a proteger la democracia en las urnas, pero no le da seguimiento a un buen gobierno, a la prevención de las crisis políticas, económicas y sociales, de nada servirá el reaccionar tardíamente frente a ellas", argumentan los obispos.
Sin embargo, los obispos denuncian la deportación de Zelaya. "'Ningún hondureño podrá ser expatriado ni entregado a un Estado extranjero' (Art. 102, Constitución de la República). Creemos que todos merecemos una explicación de lo acaecido el 28 de junio", prosigue el texto.
Además la Conferencia Episcopal destaca la necesidad de que los hondureños opten "decididamente por escuchar las opiniones de los demás, de tal manera que se pueda entablar un verdadero dialogo entre todos los sectores de la sociedad, para que se pueda llegar a soluciones constructivas".
Por último, los obispos exhortan al pueblo a "intensificar la oración y el ayuno solidario para que reine la justicia y la paz".
El cardenal hondureño que respaldó el golpe, despreciado desde Roma Se trata de Oscar Rodríguez Maradiaga. Desde el Vaticano condenaron su decisión y quedó descartado para reemplazar en un futuro a Benedicto XVI. Había sido un fuerte candidato papable en el Cónclave que eligió al sucesor de Juan Pablo II.

1.7.09

Una de Oliverio, que me encanta....

NO SE, ME IMPORTA UN PITO...
Oliverio Girondo
lastima la seductora pequeña canción de un ángel pasó y no la entendí
No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija.

Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.

Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible-
no les perdono, bajo ningún pretexto,
que no sepan volar.

Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!
Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.

¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo
y sus miradas de pronóstico reservado?

¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.

Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...
¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese,
volando, de algún paseo por los alrededores!

Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.

"¡María Luisa! ¡María Luisa!"...
y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilómetros de silencio planeábamos una caricia que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón,
en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...,
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Que voluptuosidad la de pasarse los días entre las nubes...
la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿Verdad que no hay diferencia sustancial
entre vivir con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre,
y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

29.6.09

NADA.....

PINGÜI: CHAU... CHAU... CHAUUUUU

27.6.09

Desierto: Ausencias y presencias....

SERES HUMANOS, BIENES DE DIOS
Cada uno de nosotros somos una pequeña parte de la Historia de la humanidad. Lo que podríamos aplicar a los grandes personajes de este mundo, del pasado y del presente, con la misma importancia que le damos y les dan en los anales de la Historia, así somos para Dios, cada uno de nuestros corazones, de nuestros espíritus, de nuestras realidades personales. Así somos para Dios, que conoce cuántas neuronas nos quedan, cómo fluyen en nuestro sistema vascular los diversos glóbulos, cómo mueren y se regeneran cada una de las células de nuestro ser. Esa pequeña parte de la Historia es también la Historia de Dios, de sus hijos, como el padre incluye en la suya propia su descendencia, su prole, -continuidad de su propia historia-. Ninguno carecemos de importancia para él.
A los grandes personajes de la Historia los recordamos como genios, como grandes santos, como creadores de arte, como investigadores o descubridores, como poderosos tiranos o guerreros, como grandes demócratas… Dios nos tiene en su mente y en su corazón tal y como somos, vistos por sus ojos, no por los nuestros ni por los de los demás.
Así somos para él en el desierto y en los pueblos y ciudades. Somos para él su creación. Sólo si somos pequeños, comprenderemos nuestra grandeza para él. Despreciarnos a nosotros mismos sería despreciar su amor por nosotros, sería despreciar su creación y los valores que ha puesto en cada una de sus criaturas.
AUSENCIAS Y PRESENCIAS
Podemos confundir la ausencia de todo en el desierto con querer poner la mente en blanco, o liberarnos de lo que en el día a día nos ocupa, como una huida o liberación, como un desentendimiento de nuestras obligaciones y deberes. Habremos hecho un desierto de decorado, a la medida de nuestro ego. No habremos buscado a Dios, sino nuestra paz interior, el estar bien y a gusto con uno mismo. Las claves del desierto no están en las ausencias, sino en las presencias; no en huir de nuestras propias voces o de otras, sino estar disponible para escuchar a Dios.
El desierto es el espacio, situación, momentos o parte de nuestra vida donde Dios nos posee, donde vivimos sólo para él; en cada molécula de oxígeno que respiramos, en el viento o en la quietud. Su presencia no la sentimos a través de los bienes de la naturaleza (sus iconos en los seres vivos, en la biodiversidad o los elementos climatológicos o geológicos) Su presencia está en todo el ser, visto desde él, desde Dios, no desde nosotros. Esto implica ser realistas y no permanecer estancados en una situación onírica, como tantas veces que nos sentimos llamados a buscar la bonanza y la quietud y hemos reducido la experiencia de Dios a un agradable paseo por la naturaleza.
La presencia de Dios, cuando nos toca en nuestro interior, en nuestro corazón, es experiencia de él. En la adoración, en la celebración, junto al enfermo, al débil o el desposeído, no es difícil para el creyente sentir a Dios, como Padre amoroso y lleno de ternura. Lo duro es buscarlo en las ausencias: las ausencias de la amistad, de la alegría, del trabajo bien hecho y exitoso, de la paz social, de la libertad, de la salud… Ahí es donde aprendemos del desierto a tener experiencia de Dios. Lo demás es querer hacer experimentos con Dios, y a Dios nadie lo manipula.
EL RESPETO DEL DESIERTO
El respeto por nosotros mismos es la puerta que nos abre al desierto, a un día de desierto, por ejemplo, como habitualmente hacemos.
Respetar nuestras limitaciones, sean de salud, por la edad, por los miedos, por la inmadurez, es respetar a una obra bien hecha de Dios. Jesús se internó en el desierto con el ayuno de baños de multitudes, de diálogos con los demás, de enseñanzas al pueblo. Jesús ayunó de todo eso para estar disponible sólo para Dios, de una manera temporal, durante el tiempo que Dios quisiera. Su respeto por sí mismo, como Hijo de un Padre que lo envía a un mundo que no es el mundo ideal de concordia, justicia y libertad, que no es el Reino, le ayudará a situarse como ser humano en medio de los humanos, escuchándolos, como escucha la voz del Padre en la soledad del desierto, como aprende política social desde los últimos lugares, codo a codo con un vecindario de Nazaret y en un hogar de padres trabajadores y sencillos. El desierto, puerta de su anuncio y denuncia, será el lugar donde Jesús empieza a responder como hombre: el hombre que padece el hambre y la sed, que constata la ausencia de seguridades, refugios, de posiciones de poder, de títulos.
DIOS NOS RESPETA
Dios nos respeta precisamente porque nos ama, porque no manipula nuestra voluntad y nos ofrece la libertad con la que el propio Jesús permanece en el desierto, tentado, pero no acosado, sin miedo a no saber responder ante el encuentro con el mal. Dios respeta nuestros ritmos, nuestras equivocaciones, nuestros logros. Y espera, espera también como esperamos de él el amor de cada día, el acto contemplativo de su presencia silenciosa en el pan, en la sequedad del desierto, en la alegría compartida del abrazo fraterno y el encuentro amistoso con alguien a quien esperamos y deseamos ver de nuevo.
Aurelio SANZ