19 de abril de 2009

Discernimiento Vocacional

Desde Munaysonqo vamos a tratar de hacer conocer algunas nuevas realidades eclesiales de vida consagrada, así como otras ya de antigua tradición y largo camino que siguen fieles al espíritu que las constituyo encuentro entre el Padre y su pueblo.
Desearíamos poder ofrecer a quienes sienten el llamado de Dios, datos de comunidades de consagrados y consagradas donde puedan ver realizada su vocación dentro del marco de la Vida Religiosa.
Hoy experimentamos un soplo del Espíritu que suscita entre nuestro pueblo nuevos caminos pastorales de consagración, cómo nuestro Fraternidad de vida monástica
Creemos que el sueño de la llamada “primavera postconciliar”, una renovación vocacional se va llevando a cabo lenta, dolorosa pero fructíferamente.


"JOVENES: No tengan miedo de salir a las calles y a los lugares públicos como los primeros Apóstoles que predicaron a Cristo y la Buena Nueva de la salvación, en las plazas de las ciudades, pueblos y aldeas. Éstos no son tiempos para avergonzarse del Evangelio.
Es el tiempo de predicarlo desde los tejados. No tengan miedo de romper con estilos de vida rutinarios y cómodos para aceptar el desafío de dar a conocer a Cristo en las metrópolis modernas. Son ustedes los que deben salir a los caminos para invitar a todos los que encuentren, al Banquete que Dios ha preparado para su Pueblo.
El Evangelio no debe esconderse por temor o por indiferencia. No es para tenerse guardado en privado. Se debe poner sobre el candelero para que la gente vea su luz y glorifiquen a Nuestro Padre Celestial."
(Juan Pablo II, Jornada Mundial de la Juventud, 1993)
Cómo escuchar el susurro en el que pasa el llamado del corazón de Dios.
1. Estar a la escucha silenciosa de la Voz del Señor. Tómate tiempo para orar y meditar en silencio sobre tu vocación, especialmente frente a Jesús Sacramentado.

2. Busca un buen director espiritual -alguno al que puedas abrir tu corazón- que te ayude a desarrollar de manera madura tu relación con Dios así como el mejor conocimiento de ti mismo.

3. Encomienda a la Madre de las Divinas Vocaciones la tuya propia para que se cumpla la Voluntad de Dios en tu vida.

4. Infórmate sobre la vida religiosa y sacerdotal. Sobre las distintas espiritualidades y carismas que el Espíritu Santo ha regalado a su Iglesia. Lee y medita sobre la vida de los religiosos que han gastado su vida por Dios y su pueblo.

5. Escribe a las comunidades religiosas que te puedan interesar. Sé sincero y confía en el amor providente de Dios que guiará tus pasos.

6. Visita alguna de estas comunidades para ver cómo viven.

7. Construye una relación con aquellas comunidades que más te atraigan. Ve acotando el número de las mismas. Habla sobre tus inquietudes a los religiosos y convive con ellos de manera más intensa por algún tiempo.

8. Espera en el Señor. Discernir la vocación es un proceso. No tomes decisiones a la ligera pero tampoco te extiendas demasiado en el tiempo.

¡La caridad de Cristo nos urge!

María, Madre de las Vocaciones Religiosas, ruega a tu Hijo Amado para que envíe obreros a su mies, y fortalece y protege las vocaciones de los jóvenes llamados, en esta sociedad que los asfixia e impulsa a renegar de la entrega total de la vida por la causa del Reino. ¡Dios te salve Reina y Madre de Misericordia!..

No tengan miedo, ¡abran las puertas a Cristo!, decía Juan Pablo II.
Ánimo a todos los jóvenes que desean entregarse a Dios.
Estos nuevos institutos religiosos son pequeños, carentes de medios económicos pero llenos de gracia, de ilusiones, llenos de Dios y del espíritu evangélico y eclesial. Son los frutos de la nueva primavera del Espíritu que profetizó Juan Pablo II.

ORACION POR LA FRATERNIDAD MONASTICA
Señor, haz que tus dones,
se hagan vida en nuestra Fraternidad Monástica
necesitamos hermanos y hermanas que sepan escuchar.

Hermanos y hermanas que crean en la paz,
Hermanos y hermanas que construyan la unidad y vivan la fraternidad
que equilibren y reconcilien, que den testimonio
y que digan la verdad sin lastimar.

Necesitamos hermanos y hermanas,
en los que el Espíritu resplandezca,
que irradien esperanza
y desinteresadamente se comprometan
por Ti y tu Reino.


Señor, danos hermanos y hermanas capaces
de vivir en comunión,
de conmover a otros con su actitud,
hermanos y hermanas que recen y que en su vida
hagan realidad esa oración.

Señor, convierte nuestra Fraternidad Monástica,
en una comunidad misionera,
constructora de tu Reino,
y llena de tu Espíritu.

Dulce Madre de la Ternura, haznos dóciles y fieles
a tu amado Hijo,
nuestro bienamado Señor y Hermano Jesús.

2 comentarios :

Salvador Pérez Alayón dijo...

Hermano, después de mucho tiempo de comentar el blog de Ricardo y de ver los enlace, hoy he entrado si saber por qué. Coincido totalmente con lo que dices y, en estos momentos, dedico la mayor parte de mi tiempo a proclamar el Mensaje de JESÚS. Ahora en los primeros días de junio - 4,5,6 y 7 queremos dar un Cursillo de Cristiandad y te pido tus oraciones y de tu comunidad para que el SEÑOR derrame su Gracia sobre nosotros como la de los que vayan a ir. Queremos llevar a gente joven y puede ser una buena oportunidad para que, abriéndose al ESPÍRITU, puedan encontrar la llamada del SEÑOR.
Un abrazo en XTO.JESÚS.

Claudio Ifrán dijo...

Salvador desde ya cuenta con nuestra interceción por el Cursillo; bienvenido a este pobre y sencillo camino de encuentro que es Munaysonqo, me parece muy importante todo lo que hacen las personas entregadas a la evangelización por medio de Cursillos, ANIMO, y nuestra oración.
Claudio.-