31 de marzo de 2011

El oficio divino y la santificación del tiempo (1)

“La liturgia de las horas, tiene como característica propia la de servir para santificar el curso entero del día y de la noche.”

1. Cada hora nos habla de eternidad en el presente. El tiempo es memoria, se abre a la novedad del presente y es esperanza del mañana. 2. El tiempo litúrgico, por tanto, prolonga hasta hoy los acontecimientos de la salvación.

3. El cristiano “ora sin interrupción” porque es un miembro de la Iglesia y cuando ésta ora, ora en todos sus miembros. Todos participan de las acciones de los demás.

4. Jesús oraba sin interrupción: al salir el sol, al mediodía, al atardecer y por la noche. Todo el día estaba unido al Padre. Así mismo los Apóstoles y la Iglesia toda.

5. Para orar siempre, basta dedicar a la oración los momentos claves de la jornada para convertir nuestra vida toda en oración y en ofrenda permanente a Dios.

6. El tiempo, no es santificado por sí, es santificado el hombre que vive en el tiempo.

7. La Liturgia es siempre el lugar de encuentro de Dios con el hombre por medio de Cristo, sumo y eterno sacerdote mediador.

8. La Liturgia de las Horas da sentido al tiempo de la vida humana, haciendo que cada instante del día y de la noche sea signo del misterio de salvación.

9. El tiempo es un medio para que el hombre se comunique y dialogue con Dios.

10. “Se comienza el día con oraciones dirigidas a Dios, se termina con himnos que entonamos a Dios.” (San Hilario de Poitiers).

11. La oración a lo largo del día expresa la voluntad de acercarse al ideal de una alabanza ininterrumpida, que se asocia a la que resuena en el cielo.

12. “Aquel himno que se canta perpetuamente en la moradas celestiales y que el Sumo Sacerdote de la nueva Alianza, Cristo Jesús, al tomar la naturaleza humana, introdujo en este exilio terrestre.” S.C. n. 83.

13. La oración al -alba, mediodía, crepúsculo, noche-están marcadas por la rotación de los astros y da a nuestra oración una dimensión cósmica.

14. “El hombre, por su misma condición corporal, es una síntesis del universo material, el cual por medio del hombre alcanza su más alta cima y alza la voz para la libre alabanza.” (G.S. n. 14). 15. El tiempo es parte integrante de la vida del hombre y de su historia. El hombre se realiza en el tiempo…así la oración acompaña a la humanidad en su caminar por la historia.

16. Nuestra oración debe estar salpicada de los gritos que se levantan de todos los rincones del mundo donde el hombre lucha y se afana.

17. Las Horas coinciden con las pausas del trabajo: al alba, antes de comenzar las tareas del día, al descanso de mediodía, al atardecer, a la conclusión de la jornada y por la noche. Marca el compás de nuestra vida.

18. El biógrafo de san Francisco de Asís dice: “una oración hecha vida y una vida hecha oración.”

29 de marzo de 2011

Para no creer......

El cura que salva refugiados de Libia desde el Vaticano

Kelly Velásquez AFP

A pocos pasos de la cúpula de San Pedro en el Vaticano, el sacerdote eritreo Mosé Zerai salva vidas de refugiados africanos que huyen en barcazas de la guerra civil en Libia con un teléfono móvil que no para de sonar. "Esta es la angustiosa llamada del hermano de uno que está en una balsa de la que no sabemos nada desde hace varios días", cuenta Zerai, desde la sede del Colegio Etíope en el Vaticano, tras una de las numerosas llamadas telefónicas que interrumpieron la charla con AFP.

Gracias a la labor de Don Mosé, eritreo de 36 años, fundador hace cinco años de la asociación humanitaria Habeshia, 285 prófugos, la mayoría eritreos y somalíes, fueron rescatados este fin de semana tras cuatro días a la deriva en el Mediterráneo.


"Estamos en emergencia e Italia es el único país que ayuda", admite el religioso, que desde hace años solicita a la comunidad internacional el desmantelamiento de los campos de prófugos en Libia, donde vivían hacinados unos 10.000 etíopes, somalíes y eritreos que huían de guerras y conflictos en sus propios países. Ahora su mayor preocupación son las embarcaciones con cientos de ellos, algunas de las cuales han desembarcado en Lampedusa, la isla siciliana que está colapsada por la presencia de más de 6.000 inmigrantes norafricanos.


"Europa se encierra en una barricada. Muchas veces lo hemos dicho: no es construyendo muros que se resuelve el problema", sostiene el sacerdote, que recibe llamadas desesperadas desde las barcazas en las que piden socorro. "Tengo que agradecer a Italia, porque puso a disposición un avión de la aeronáutica para evacuar a 110 eritreos y somalíes. Ningún país de Europa lo ha hecho pese a los llamados hechos a la comunidad internacional", sostiene Zerai. Gracias a sus insistentes pedidos a la guardia costera, a organismos internacionales y autoridades políticas, el religioso logró el sábado el prodigio de salvar la vida de una recién nacida en una de las balsas.


"Fue como un milagro de Dios. Ahora la niña, de nombre Yeabsera (Don de Dios), de madre etíope y padre eritreo, podrá crecer aquí. Si le conceden a los padres el estatuto de refugiados podría pedir inclusive la ciudadanía italiana en cinco años", asegura.


Este drama conmovió a los italianos, que han donado trajes, pañales y alimentos para la bebé. "No me siento el salvador del mundo, actúo según mi consciencia", reconoce el religioso, que emigró hace veinte años a Italia, donde estudió teología y entró al sacerdocio. "Sé lo que quiere decir ser emigrante, porque lo viví en carne propia", contó Zerai, quien realizó todo tipo de trabajos humildes antes de decidir entrar al sacerdocio.


"Me fui de mi país cuando salimos de la dictadura por un deseo de libertad. Vivíamos en un clima de miedo y sospecha recíproco. Por ello buscábamos la libertad", recuerda. "Ahora Europa está cerrada, anuncia la construcción de muros y firma acuerdos para impedir que lleguen refugiados, por lo que terminan en países en los que están expuestos a peligros y maltrato, como en Libia y Egipto", sostiene. "Recibo cientos de pedidos diarios. Acabamos de lanzar una campaña a favor de 400 prófugos que se encuentran secuestrados en el desierto del Sinaí en manos de traficantes", agrega.


Para el religioso, países ricos como Estados Unidos, Canadá y Australia están en condiciones de abrir sus puertas. "Hay que superar el egoísmo de los Estados, que defienden sus privilegios o se dejan influir por la opinión pública del momento. No se puede dar vuelta a la escala de valores en base a la opinión pública. Hay valores incuestionables",

Tres jóvenes guerreros.....

En una ocasión fueron presentados al jefe 3 jóvenes que habían sido enviados a la selva y querían ponerles a prueba sus capacidades y juzgar si eran dignos de ser unos valientes guerreros del rey. Fueron muchos los peligros de la selva pero volvieron sanos y salvos.

- ¿Qué han hecho para darles una buena responsabilidad? Se hizo silencio y luego empezaron los jóvenes a hablar.

Uno contó como había matado a un leopardo, otro había narró su lucha contra una pantera. Sólo el tercer quedó callado.

y tú Mabú qué has hecho, le pregunta el jefe.

Yo sólo he podido coger un panal de mil de abejas selváticas. Los otros dos se rieron.

El jefe le pregunta y por qué no hiciste una prueba de audacia, digna de un guerrero.

– Tú sabes, jefe, que mis padres están viejos y enfermos; tenía qué pensar en ellos y lo he hecho al traerles esa miel.

El jefe se levantó, entregó la lanza a Mabú y dijo:

- Antes que ser cazador, somos hijos y sólo hay un modo de ser agradecidos con detalles que no es fácil entender por los demás. Eres el guerrero que necesitamos.

25 de marzo de 2011

Almas gemelas.......

Mons. Romero y Luis Espinal
El siguiente artículo del padre Gregorio Iriarte,
OMI, escrito en homenaje a dos sacerdotes que,entregaron la vida a sus causas redentoras por un mundo socialmente más justo. Mons. Oscar Arnulfo Romero y Luis Espinal. Lo comparto con Uds.

La entrega evangélica radical de ambos a favor de su pueblo unió sus vidas en un mismo ideal liberador y la sangre del martirio los hermanó en un memorial de eternidad. El mismo día en que enterrábamos a Lucho en hombros y en olor a multitudes en La Paz, asesinaban en El Salvador a Mons. Romero.

Ambos quedarán para siempre unidos en el registro glorioso de los mártires. Sorprende que no solamente los hermanó la sangre del martirio: fueron similares las causas que motivaron sus muertes, las tenebrosas motivaciones de sus asesinos y los objetivos criminales de los gobiernos de turno…

Por otro lado, si se los analiza desde el punto de vista psicológico, percibimos, claramente, que eran dos almas gemelas: ambos tímidos y sin embargo, valientes hasta la temeridad; ambos humildes, y, sin embargo, desafiantes frente a los poderes opresores constituidos; ambos alejados de todo compromiso político-partidista, y sin embargo, acusados de rojos y comunistas ; ambos buscando siempre la cercanía, el servicio y la liberación de su pueblo, y, sin embargo, tratados de subversores, de traidores, de vendepatrias; Místicos y Profetas los dos y, por eso mismo, ambos canonizados por su pueblo.


Podemos ver que enfrentan a las amenazas de sus vidas con admirable entereza y valentía. Se muestran dispuestos a afrontar la propia muerte por ser consecuentes con el Evangelio de Jesús y con su compromiso liberador para con propio pueblo: Mons. Romero decía pocos días antes de su martirio: “Esta semana me llega un aviso de que estoy yo en la lista de los que van a ser eliminados la próxima semana. Pero quede constancia de que la voz de la justicia nadie la podrá matar ya”. “Si me matan resucitaré en el pueblo salvadoreño. Un obispo morirá, pero la Iglesia de Dios, que es el pueblo, no perecerá jamás.”

Luis Espinal decía: “Si un día nos toca dar la vida, la daremos con la sencillez de quien cumple una tarea más, sin gestos melodramáticos” “La lucidez con que hemos pensado jugarnos la vida en algún momento, me trae un instante de suprema serenidad: la vida es para eso, para gastarla por los demás.” “Hemos visto que hay cosas que valen más que la propia vida ¡No será un ideal muy rastrero el morir de senectud, de vejez!!! ¿No será mejor morir por algo…? Señor, danos coraje para lanzarnos a la corriente de la vida, sin prudencias, sin miedo a la muerte ¡Qué importa adelantarle la fecha!!!!”

Pocas horas después de su muerte, encontramos sobre su escritorio una oración, (lo último que había escrito). Esa oración era, de algún modo, premonitoria de su propio martirio.

Se diría que Lucho intuía su propia inmolación, y, en ese momento, surge en su interior un rechazo frontal ante una muerte que podría otorgarle una hermosa aureola de triunfo. Él está decidido a aceptar su propia muerte, pero sin ribetes de heroísmo. Él ha aceptado morir por la causa del pueblo, pero como muere el pueblo….sin alardes… sencillamente…

Sin embargo, Espinal, los mismo que Mons. Romero, no aceptan la huida, la retirada prudente o cobarde: “Si nos toca dar la vida, lo haremos con la sencillez de quien cumple una tarea más, sin gestos melodramáticos…” “Somos antorchas que sólo tienen razón de ser cuando se queman: es entonces cuando dan luz a los demás”….

Contemplativos en misión?????

Aquel amanecer me encontró en un buen sitio para empezar el día: la oración de Laudes en un monasterio. La luz del sol se fue colando por las ventanas mientras entonábamos los salmos del día. Uno de los monjes leyó pausadamente el evangelio de Lucas 10,1-9: “¡Poneos en camino!”… Jesús estaba empeñado en que sus discípulos se pusieran en marcha y fueran a repartir lo que habían recibido; sabiendo que el trabajo era mucho y pocas las manos. Realmente está jaleándoles para que se espabilen y asuman un serio compromiso en la misión de anunciar el Reino que era y es presente absoluto.
Recordé en ese momento el debate que se suscitó después de ver la película “De dioses y hombres”, entre las personas de diferentes edades que fuimos juntos al cine. Aquellos monjes que optaron por permanecer junto a sus vecinos musulmanes en el pequeño pueblo de Tibhirine (Argelia) y que se vieron envueltos en una espiral de violencia que les llevó a una muerte cruenta, son piedra de choque para nuestro racionalismo. Comprendí esto después de las intervenciones de unos y otros comentando la película y sobre todo el hecho real.
Alguien dijo: “¿Por qué no se fueron? No eran misioneros ¿qué hacían allí?” “Los monjes tienen que estar en sus monasterios rezando y ya está”. Yo comenté que tenían que permanecer junto a los que sufrían, junto a sus vecinos musulmanes, y ese permanecer forma parte de la misión de los contemplativos. Hubo disparidad de opiniones y en el ambiente quedó flotando una pregunta: ¿tienen los contemplativos una misión evangelizadora?
La luz del amanecer en el monasterio, la oración comunitaria y las palabras de Jesús en el evangelio trajeron a mi somnolienta cabeza la pregunta sin contestar. La respuesta fue personal y silenciosa pero contundente: “Sí, los contemplativos tienen misión evangelizadora”.
El carisma, sea cual sea, se recibe, se descubre, se agradece al Espíritu y se entrega para la construcción del Reino. Al menos eso es lo que nos dice el evangelio.
Si en vez de un escrito, esto fuera una conversación, en este preciso momento empezaría de nuevo el debate sobre acción y oración, vida activa y vida contemplativa, ser del mundo o retirarse del mundo, etc.
Mi comprensión del asunto es que cualquiera que sea el carisma es para entregarse y, sabiendo que el Espíritu Santo es el que los reparte, habremos de confiar en que nos iluminará para la comprensión de que cada carisma tiene implícita una misión para la acción por el Reino.
Estamos educados en el entendimiento de la misión vinculada a la acción, comprendiendo que la misión es ponerse en marcha hacia los cuatro puntos cardinales para expandir el evangelio; efectivamente, ese es el que hay muchos más carismas y todos llevan implícita la misión activa de transmitir la vida y el mensaje de Jesús.
Quizás resulte extraña mi comprensión, pero creo que misión activa también es saber permanecer. Misión es dar testimonio de estabilidad, de sencillez y de acogida en una vida dedicada a la oración contemplativa, bajo una Regla, en un determinado lugar y con unos hermanos concretos.
¿Qué les diría hoy Jesús a los contemplativos? Me imagino que lo mismo que les dijo a sus discípulos y nos dice a todos, sea cual sea nuestra vocación y nuestra forma de vida: “Poneos en camino”. No hay contradicción entre ponerse en camino y permanecer. Por que permanecer no es aislarse. Permanecer no es poner más puertas, más rejas o más cerrojos. carisma concreto de lo que llamamos vida religiosa activa. Pero, entiendo,
Sí, “poneos en el camino…”, les diría, abiertos a expandir los tesoros de la vida monástica, desde vuestra casa, desde vuestra capilla, desde el círculo de la comunidad que ora, medita, trabaja y acoge.
“Poneos en camino...” atentos a la Palabra y a los signos de este tiempo compartiendo con los hombres y mujeres del mundo la vida del Espíritu que es para ser entregada.

MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
http://www.eclesalia.net

24 de marzo de 2011

Monseñor Romero..... por testigo, mártir

«¿Quieren saber si su cristianismo es auténtico? Aquí está la piedra de toque: ¿con quiénes estás bien? ¿Quiénes te critican? ¿Quiénes no te admiten? ¿Quiénes te halagan?»

(Homilía, noviembre de 1977.)

Nosotros no nos avergonzamos nunca de decir somos "La Iglesia de los pobres"».

(Homilía de la Víspera Navideña, 1977).


Las balas asesinas de unos cobardes nos quitaron a un Obispo, a un Pastor, a un compañero de caminada, pero nos regalaron un Santo reconocido por los pobres, los sin techo, los desplazados, por aquellos a los que les duele la vida.
Claro para él no habrá un..... "santo subito".

La memoria del Pueblo pobre es la memoria de Dios y en ella, hay tantos testigos anónimos de los cuales San Romero de América es su bandera.....

19 de marzo de 2011

El secreto de la felicidad.....

P. Gregorio Iriarte o.m.i.

La felicidad empieza en el interior de tu corazón y consiste en un estado de armonía contigo mismo.

La felicidad es una elección tuya y puedes hacerla en cualquier momento.

Tú eres el reflejo de tus propios pensamientos. Deja de pensar mal de ti. Debes aprender a ser amigo de ti mismo.

El verdadero ideal no está en ser perfecto, sino en ser un poco mejor cada día

Debes sentirte siempre agradecido de lo que eres.

Solo puedes tener paz en tu interior si tú mismo te la proporcionas.

Para poner armonía en tus relaciones con los demás, primero debes lograr la armonía dentro de ti mismo.

Tus pensamientos son los que te hacen sentirte feliz o desdichado.

Tú eres el único que puede controlar tus propios pensamientos.

Si eres capaz de cambiarte a ti mismo, el mundo cambiará contigo.

Cuánto más te conozcas a ti mismo serás mucho mejor.

La sonrisa es muy importante para desarrollar tu autoestima.

La vida tiene derecho a sorprendernos: aprende a vivir el presente sin traumas del pasado y sin excesivas expectativas del futuro.

Mientras tengas resentimientos y odios no llegarás a sentirte feliz.

El perdón es muy importante pues te libera a ti mismo del rencor.

Trata de entender a las personas que te rodean: quiéreles como son, sin intentar cambiarles.

Tus verdaderos amigos/as son aquellos/as que te aceptan sin juzgarte y sin querer cambiarte.

La persona que es capaz de cambiar sus propios pensamientos puede cambiar el destino de su vida.

Hay que tener aspiraciones elevadas, expectativas moderadas y necesidades pequeñas.

El más importante de los bienes después de la salud es la paz interior.

Dios no ha creado fronteras: mi objetivo debe ser la amistad con todo el mundo.

No pongas el ideal de tu vida en recibir honores sino en merecerlos.

Piensa que estás llamado a transformar el mundo comenzando por transformarte a ti mismo.

Tú puedes intentar ser como otras personas pero nunca debes pretender que los otros sean como tú.

Solo en la medida en que me vaya desprendiendo de mi “ego” puedo ir alcanzando la verdadera serenidad.

Dios nos ama en cuanto somos “seres humanos” y no en razón denuestros méritos o buenos comportamientos.

Para vivir plenamente necesito sentirme amado en forma incondicional.

La calidad del amor siempre está relacionada con el nivel de gratuidad.

"Gregorio Iriarte llegó a Bolivia en 1964 oblato, nacido en Olazagutía (Navarra) hace 83 años, lo destinaron a Llallagua, el mayor centro minero del país, para dirigir una radio católica y frenar la expansión del comunismo. No sólo reconcilió a mineros y religiosos, sino que él mismo salvó la vida al líder de los comunistas, amenazado de muerte por el Ejército, acompañándole en una fuga trepidante con disfraces y documentos falsos. Denunció las brutalidades cometidas contra los mineros, luchó por los derechos humanos, fue testigo de las mayores masacres, participó en reuniones secretas con presidentes de la República, escribió libros clandestinos que acabaron derribando la dictadura de los ministros traficantes de cocaína...

Sus profundos análisis de la realidad boliviana, plasmados en una veintena de libros, fascinaron a un Evo Morales que iniciaba su carrera hacia la presidencia y que llevó al sacerdote navarro a dar mil charlas por el país. Iriarte sigue escribiendo libros y artículos en su austera habitación de Cochabamba, mientras asiste con mirada crítica al proceso de transformación que Morales impulsa en Bolivia".

Manos.....


Mani, prende queste mie mani, fanne vita fanne Amore

14 de marzo de 2011

Paisajes Humanos


Un amigo Raúl Oscar Gonzalez, quien es as vez una persona con una exquisita sensibilidad para descubrir los signos que esta sociedad marca para todos y todas que transitamos por estos senderos de eternidad y plasmarlos en pinceladas que descubren el alma de estas realidades.
Raúl realiza una nueva exposición de sus pinturas llamada Paisajes Humanos, en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia de la Ciudad de Rosario en Argentina.
Desde Munaysonqo acompañamos a Raúl e invitamos a quienes deseen ver reflejados estos Paisajes Humanos de la mano de un gran talento y mejor persona.

El Ruaj.....

Lecturas del Dia Domingo I Domingo de Cuaresma
Libro de Génesis 2,7-9.3,1-7.
Entonces el Señor Dios modeló al hombre con arcilla del suelo y sopló en su nariz un aliento de vida. Así el hombre se convirtió en un ser viviente.
El Señor Dios plantó un jardín en Edén, al oriente, y puso allí al hombre que había formado.
Y el Señor Dios hizo brotar del suelo toda clase de árboles, que eran atrayentes para la vista y apetitosos para comer; hizo brotar el árbol del conocimiento del bien y del mal.
La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho, y dijo a la mujer: "¿Así que Dios les ordenó que no comieran de ningún árbol del jardín?".
La mujer le respondió: "Podemos comer los frutos de todos los árboles del jardín.
Pero respecto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: "No coman de él ni lo toquen, porque de lo contrario quedarán sujetos a la muerte"».
La serpiente dijo a la mujer: "No, no morirán.
Dios sabe muy bien que cuando ustedes coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y serán como dioses, conocedores del bien y del mal".
Cuando la mujer vio que el árbol era apetitoso para comer, agradable a la vista y deseable para adquirir discernimiento, tomó de su fruto y comió; luego se lo dio a su marido, que estaba con ella, y él también comió.
Entonces se abrieron los ojos de los dos y descubrieron que estaban desnudos. Por eso se hicieron unos taparrabos, entretejiendo hojas de higuera.
Salmo 51(50),3-4.5-6.12-13.14.17.
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad, por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa y purifícame de mi pecado!
Porque yo reconozco mis faltas y mi pecado está siempre ante mí.
Contra ti, contra ti solo pequé e hice lo que es malo a tus ojos. Por eso, será justa tu sentencia y tu juicio será irreprochable;
Crea en mí, Dios mío, un corazón puro, y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia ni retires de mí tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, que tu espíritu generoso me sostenga:
Abre mis labios, Señor, y mi boca proclamará tu alabanza.


Carta de San Pablo a los Romanos 5,12-19.
Por lo tanto, por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
En efecto, el pecado ya estaba en el mundo, antes de la Ley, pero cuando no hay Ley, el pecado no se tiene en cuenta.
Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso en aquellos que no habían pecado, cometiendo una transgresión semejante a la de Adán, que es figura del que debía venir.
Pero no hay proporción entre el don y la falta. Porque si la falta de uno solo provocó la muerte de todos, la gracia de Dios y el don conferido por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, fueron derramados mucho más abundantemente sobre todos.
Tampoco se puede comparar ese don con las consecuencias del pecado cometido por un solo hombre, ya que el juicio de condenación vino por una sola falta, mientras que el don de la gracia lleva a la justificación después de muchas faltas.
En efecto, si por la falta de uno solo reinó la muerte, con mucha más razón, vivirán y reinarán por medio de un solo hombre, Jesucristo, aquellos que han recibido abundantemente la gracia y el don de la justicia.
Por consiguiente, así como la falta de uno solo causó la condenación de todos, también el acto de justicia de uno solo producirá para todos los hombres la justificación que conduce a la Vida.
Y de la misma manera que por la desobediencia de un solo hombre, todos se convirtieron en pecadores, también por la obediencia de uno solo, todos se convertirán en justos.

Evangelio según San Mateo 4,1-11.
Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio.
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre.
Y el tentador, acercándose, le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes".
Jesús le respondió: "Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".
Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo,
diciéndole: "Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra".
Jesús le respondió: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".
El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor,
y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras para adorarme".
Jesús le respondió: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto".
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.

Comentario del Evangelio de San Máximo de Turín
Sermón 16; PL 57, 561, CC Sermón 51, p. 206
Alimentarse de la Palabra que sale de boca de Dios.

El Salvador responde al diablo: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra de Dios". Lo que significa:« Él no vive del pan de este mundo, ni del alimento material del que tú te serviste para engañar a Adán, el primer hombre, sino de la Palabra de Dios, de su Verbo, que contiene el alimento de la vida celeste». Por lo tanto, el Verbo de Dios, es Cristo nuestro Señor, como dice el evangelista: « En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios»(Jn 1,1). Todo el que se alimenta de la palabra de Cristo ya no tiene necesidad de alimento de la tierra. Como uno que se restaura con el pan del Señor, no puede ya desear el pan de este mundo. En efecto, el Señor es su propio pan, o más bien, el Señor es el mismo pan, como Él enseña por sus palabras: « Yo soy el pan que ha bajado del cielo» (Jn 6,41). Y este pan hizo decir al Profeta: « El pan fortalece el corazón del hombre»( Ps 103,15).
¿Qué me importa el pan que me ofrece el diablo, si yo tengo el pan que reparte Cristo? ¿Qué me importa el alimento que.....ha expulsado al primer hombre del Paraíso, ha hecho perder a Esaú su derecho de primogenitura...(Gn 25,29), que ha convertido a Judas Iscariote en un traidor (Jn 13,26)? Adán perdió en efecto el Paraíso por causa del alimento, Esaú perdió su derecho de primogenitura por un plato de lentejas, y Judas renunció a su rango de apóstol por un bocado: pues en el momento que él cogió el bocado, dejó de ser un apóstol para ser un traidor... la comida que tenemos que tomar es aquella que abre el camino al Salvador, no al diablo, aquella que transforma al que la come en confesor de la fe y no en traidor.
El Señor tiene razón al decir, en este tiempo de ayuno, que es el Verbo de Dios el que alimenta, para enseñarnos que no debemos pasar nuestros ayunos preocupándonos de este mundo sino de la lectura de los textos sagrados. En efecto, aquel que se alimenta de la Escritura se olvida del hambre del cuerpo; aquel que se alimenta del Verbo celeste olvida el hambre. Pues bien, este es el alimento que nutre el alma y calma al hambriento...: da también la vida eterna y aleja de nosotros las trampas de la tentación del diablo. Esta lectura de textos sagrados es vida como dice el Señor: « Las palabras que os he dicho son espíritu y vida» (Jn 6,63).

12 de marzo de 2011

La T. L. frente a la crisis de la globalización.....

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN
FRENTE A LA CRISIS DE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL III
Benjamín Forcano
Córdoba, Febrero de 2011

3. Ungido para dar la buena noticia a los pobres (Lc. 4, 18)
El programa de Jesús, encuadrado siempre en el marco de su seguimiento, puede ser analizado desde diversos principios: la justicia, el amor, la fraternidad, la predilección por los últimos, etc.
Si hemos cobrado conciencia de que los pobres no son fruto del fatalismo sino de causas y sistemas bien determinados, no menos claro resulta que el Dios de Jesús es el Dios antítesis de la pobreza, consecuencia a su vez de la injusticia y que conduce a la muerte.
Los pobres, y quienes con ellos se solidarizan, ya se sabe con quiénes van a entrar en conflicto. La materialidad de la pobreza es condición necesaria para la pobreza evangélica, que exige ir coronada por una espiritualidad que tome conciencia de esa pobreza dialéctica, que obstaculiza el cumplimiento de la voluntad de Dios sobre los bienes de este mundo y hace imposible el ideal histórico del reino de Dios, imposibilitando el cumplimiento del mandamiento del amor y de la fraternidad.

Frente a la filosofía clasista y menospreciadora del capitalismo, la teología cristiana afirma que los pobres son un lugar teológico, que constituyen la máxima y más escandalosa presencia de Dios en la sociedad. En Jesús de Nazaret, Dios se manifiesta haciéndose uno de nosotros, adoptando una vida desde la justicia y el amor a favor de los desheredados, contra la explotación de los poderosos y, por eso, acaba en fracaso y asesinato. Dios, en Jesús de Nazaret, abandona toda suerte de neutralismo y toma partido contra los empobrecedores.
Confesar que Jesús es Dios, es hacerlo desde su opción por los pobres, lo cual resulta escandaloso para los judíos y para los griegos, para los piadosos y para los intelectuales.
Cuando se acusa a los teólogos de la liberación de querer privar a Jesús de su divinidad, lo que se esconde tras esa acusación es la pretensión de querer anular el escándalo de un Dios impotente y crucificado. Un escándalo que sigue vivo en la historia.

Escribe I. Ellacuría: “Los pobres se convierten en lugar donde se hace historia la Palabra y donde el espíritu la recrea. Y en esa historización y recreación es donde ´connaturalmente´ se da la praxis cristiana correcta, de la cual la teología es, en cierto sentido, su momento ideológico” (Idem, p. 52). “De ahí que la práctica teológica fundamental de los teólogos de la liberación…intenta ante todo ayudar al pueblo empobrecido en su práctica activa y pasiva de salvación” (I. Ellacuría, Idem, 152-153).

Consiguientemente si los pobres ocupan esta importancia en el cristianismo se entiende que a la Iglesia se la pueda llamar con toda propiedad Iglesia de los pobres. Son ellos los que deben darle orientación fundamental a su estructura, a su jerarquía, a sus enseñanzas y a su pastoral. Y si la iglesia está subordinada al Reino, debe estarlo también a los pobres. Los caminos de los pobres y los de Dios van unidos en este mundo.
La Iglesia, por tanto, debe estar allí donde están los pobres, no donde está la riqueza. Lo cual quiere decir que debe estar donde estuvo su Fundador, es decir, en el lugar social de los pobres.

EPÍLOGO
La denuncia de un economista (Stiglitz) y de un profeta (Casaldáliga)
Cualquiera que lea el libro de Joseph E. Stiglitz, catedrático, profesor y Premio Nobel de Economía, encontrará que las cosas de la globalización, tal como él las juzga, andan muy a la vera de lo que nosotros hemos dicho.

Subrayo unos textos suyos que reivindican tres puntos básicos:
“Mis investigaciones plantean dudas sobre la idea de que el libre comercio tiene que aumentar por necesidad el bienestar” (Cómo hacer que funcione la globalización, Taurus, 2006, p.16).
“Me parecía terriblemente injusto que en un mundo con tanta riqueza y abundancia haya tanta gente que viva con pobreza…Había visto países en los que la pobreza iba en aumento en lugar de descender y había observado lo que esto significaba” (Idem, p. 17)
“ Los países ricos crearon un régimen comercial global al servicio de sus propios intereses corporativos y financieros, con lo cual perjudicaron a los países más pobres del mundo” (Idem, p.18) “Sin regulación e intervención estatales, los mercados no conducen a la eficiencia económica” (Idem, p. 21).
”La globalización pone en peligro valores culturales fundamentales” (Idem, p. 25).

Podría yo haber expuesto esta conferencia refiriéndome simplemente a la vida del obispo Casaldáliga, como camino y programa para combatir la injusticia global y transformar la vida de los pobres. Sería el resultado de una teología profética, liberadora, hecha a pie de vida.
Siempre Casaldáliga tuvo en su corazón y en su mente la causa de los pobres. Y viene estando con ellos desde hace 42 años en el Mato Grosso del Brasil en su Prelatura de Sao Félix do Araguaia.

Dos textos de Pedro Casaldáliga:

“La blasfemia de nuestros días, la herejía suprema, que acaba siendo siempre idolatría, es la macroidolatría del mercado total. Y es, puede ser, la omisión de la Iglesia, la insensibilidad de las religiones frente a la macroinjusticia institucionalizada hoy en el neoliberalismo, que por esencia es pecado, pecado mortal, asesino y suicida”

- “El capitalismo colonialista crea necesariamente dependencia y divide al mundo. El capitalismo es la culebra aquella primera, siempre astuta. Jesús dijo abiertamente que el anti dios es el dinero. Esto no es de ningún marxista ni de ningún teólogo de la liberación. Es del Señor Jesús” –

“Creo que el capitalismo es intrínsecamente malo: porque es el egoísmo socialmente institucionalizado, la idolatría pública del lucro, el reconocimiento oficial de la explotación del hombre por el hombre, la esclavitud de los muchos al yugo del interés y la prosperidad de los pocos. Una cosa he entendido claramente con la vida: Las derechas son reaccionarias por naturaleza, fanáticamente inmovilistas cuando se trata de salvaguardar el propio tajo, solidariamente interesadas en aquel orden que es el bien… de la minoría de siempre”.

Y concluyo con este poema del mismo P. Casaldáliga:

Yo me atengo a lo dicho:
La justicia:
a pesar de la ley y la costumbre,
a pesar del dinero y la limosna.

La humildad,
Para ser yo, verdadero.

La libertad,
para ser hombre.

Y la pobreza,
para ser libre.

La fe, cristiana,
para andar de noche,
y, sobre todo, para andar de día.

Y, en todo caso, hermanos,
yo me atengo a lo dicho: a la esperanza.

11 de marzo de 2011

La T.L. frente a la crísis de la globalización....

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN
FRENTE A LA CRISIS DE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL II
Benjamín Forcano
Córdoba, Febrero de 2011
4. Los mecanismos del sistema para perpetuar esta situación
Han sido muchas las formas de colonialismo, pero en todas ellas hay una constante, fortalecida hoy por el modelo económico neoliberal.
El neoliberalismo -mera expresión del neocolonialismo-no hace sino implantar su dominación mediante la penetración del capital extranjero y transnacional, mediante la brutal competencia del libre comercio, mediante los ajustes y privatización que imponen, mediante la transferencia de recursos naturales a cambio de una disminución de la deuda externa.
Esto se revela especialmente en la dimensión ecológica. La dominación del sistema actúa invadiendo territorios, saqueando recursos naturales, con el único objetivo del lucro y dejando por doquier desolación y muerte. Este arrasamiento habría que tipificarlo jurídicamente como delito de “ecocidio”.
La Declaración de Managua, tras señalar cómo el saqueo y explotación capitalista ha convertido a estos pueblos en fuerza inagotable de acumulación capitalista y de desarrollo industrial y tecnológico, afirma: “Cargamos sobre nuestras espaldas los fardos de una deuda creciente, que no es más que nuestra riqueza convertida en préstamo. Como antes, de nuestras vetas sale el oro; de nuestras entrañas, el petróleo; de nuestro sudor, los capitales; de nuestros sueños, las pesadillas de la represión y el hambre.”

5. El capitalismo no tiene soluciones
Todo un pensamiento pseudocientífico pretende enmascarar la realidad del problema de la pobreza. La pobreza sería efecto de una desigualdad natural irremediable, ajena al funcionamiento interno de la economía y, en todo caso, habría que considerarla como un mal menor, pues frente al capitalismo no hay otro sistema mejor.

Sobre este punto, conviene afirmar sin ninguna ambigüedad que la realidad histórica expresa todo lo contrario:
1º) Una economía , que no sirve al hombre, es un error.
2º) Una economía de mercado competitivo monopolista, sustraída al control del Bien Común ejercido por el Estado, es un error.
3º) Una economía que produce resultados positivos únicamente para unas minorías y negativos para las mayorías, es un error.
4º) Una economía que se rige por la dinámica propia del egoísmo, del lucro, de la ley del más fuerte, y que impide unas relaciones individuales y comunitarias basadas en la justicia, el amor y la solidaridad, es un error.
No hay duda de que la sociedad capitalista es una sociedad enferma, llena de contradicciones. Pero la raíz del mal está en que el capitalismo hace imposible una ética personal y comunitaria y corrompe las actitudes y los valores más genuinos del ser humano.
Todos sabemos cómo la orientación hoy más arraigada en sociedad y en la cultura es la que pretende hacernos creer que la felicidad consiste en tener: adquirir propiedades, cosas, lucrar, conseguir poder.
Eso es producto de la estructura y cultura más estrictamente capitalistas y, sin embargo, lo consideramos como lo más natural. Ser egoístas, avaros, soberbios, dominantes, lo consideramos indicadores de nuestra identidad humana.
Pienso que esta orientación es antinatural, pues la realización de la persona no está en el tener sino en el ser. Los grandes valores no se desarrollan en el servicio al dinero sino en ser justos y fraternos, crear relaciones de amor y liberación, no ser frívolos ni insensibles al sufrimiento ajeno, no vivir pendientes del reconocimiento y del aplauso social, dedicarse a satisfacer las necesidades primarias de los seres humanos y luchar para suprimir todo cuanto los hace sufrir. Esas son las señas que constituyen la auténtica identidad humana.

6. El momento actual de la crisis neoliberal globalizada
Creo que todos, de una manera u otra, venimos siguiendo el curso y efectos de la crisis económica actual. Es, se nos dice, la crisis más grave desde los años 1930, tienen carácter mundial y no hay país que escape a ella.
Poco a poco nos hacen creer que la crisis se va superando. Pero suena cada vez más en nuestros oídos una cantinela inquietante: esta crisis la están resolviendo no los gobernantes sino los oligarcas y economistas. Ha habido un tiempo en Europa en que el principio político, representativo de la voluntad popular, actuaba con arreglo a las necesidades y derechos de la sociedad; ahora quien gobierna es el principio económico, guiado por objetivos que nada tienen que ver con los de la sociedad en general. Los propósitos del principio económico doblegan a sus intereses a los propósitos del principio político.
Este cambo de tendencia le hace escribir a Jorge M. Reverte: “Una nueva ideología, la primacía del fantasma llamado “los mercados” ha venido a sustituir a la de los avances en la democracia. Con un grave efecto: que nadie conoce al nuevo sujeto y nadie, por tanto, es capaz de negociar con él. Pero se habla de ese sujeto con auténtica devoción. Se escuchan sus mensajes como se escuchaban antes los del Señor. Los mercados nos envían castigos en forma de plagas, nos avisan y los sacerdotes se encargan de interpretar sus recados con ineficiencia humana. Unos aciertan y otros no. Ha habido un trasvase de las responsabilidad de las decisiones políticas a las decisiones no siempre bien explicadas de los gurús de las finanzas” (El País, Europa acorchada, 26 enero 2001).
¿Quién es ese nuevo sujeto? ¿Son agentes de instituciones vacías de legitimidad, delincuentes de cuello blanco con los técnicos ajenos a los deseos de los ciudadanos?
Este nuevo sujeto transcurre y se organiza al margen de lo político, al margen de la ética, al margen del consenso de los ciudadanos, al margen de un proyecto ético de igualdad, justicia y libertad universales. Una economía humana globalizada debe estar supeditada a las necesidades básicas de la población y no a los intereses de unas minorías que, envueltas en el egoísmo de su opulencia, viven de espaldas a la sociedad.
Aparece entonces el punto preciso de esta crisis: no se trata como es obvio de una crisis económica sino ética, la economía no está en crisis o, si lo está, es por la ausencia de ética. Es una crisis ética, humanista, espiritual la que padecemos y, por negar las exigencias de esa ética, resolveremos vanamente la crisis. La crisis se trata de apuntalarla con el fin de que este nuevo sujeto vuelva a conducir el rumbo de la humanidad, pero en realidad se la oculta de nuevo en sus verdaderas causas, dejando herida la realidad, con tendencia a una mayor desigualdad e injusticia. No se la resuelve.

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN FRENTE AL FENÓMENO DE LA GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL

1. El momento primero de la teología
Como escribe el teólogo mártir Ignacio Ellacuría: “El punto de partida de la Teología de la Liberación es la experiencia humana que, ante el atroz espectáculo de la maldad humana, que pone a la mayoría de la humanidad a la orilla de la muerte y de la desesperación, se rebela y busca corregirla. Y la experiencia cristiana que, basada en la misma realidad, ve, desde el Dios cristiano revelado en Jesús, que esa atroz situación de maldad e injusticia es la negación misma de la salvación anunciada y prometida por Jesús, una situación que ha hecho, de lo que debiera ser reino de gracia, reino de pecado” (Téologo mártir por la liberación del pueblo, Nueva Utopía, 1990, pp.153-154).

Es lo primero.
Me gusta citar, a este respecto, el testimonio del obispo Pedro Casaldáliga: “Después de vivir tres años aquí, andando por esos ríos y sertaos, encontrando a unos y a muchos peones, sintiendo la amargura de unos y muchos posseiros, y después de acudir a las autoridades de aquí o de Barra dos Garzas, de Cuiabá, o de Brasilia, después de gritar, de llorar (y he llorado algunas veces enterrando peones en ese cementerio de Sao Félix, ahí a la orilla del Araguaia) después de todo eso, estoy sintiendo hoy como a la persona más importante de este día, a ese peón, a ese muchacho de 17 años que hemos enterrado esta mañana ahí, a orillas del Araguaia, sin nombre y sin caja”.
Sintiendo eso, viviendo eso día a día, el que tenga un poco de fe, el que quiera ser fiel a Jesucristo y quiera ser sincero con ustedes tiene que rebelarse, tiene que gritar, tiene que llorar, tiene que luchar” ( Cabestrero, T., Una iglesia que lucha contra la injusticia, Misión Abierta, 1973, p.186).

2. El momento segundo de la teología
Estoy convencido de que son muchos entre cristianos los comportamientos individuales y muchas las prácticas institucionales que no responden al espíritu del Evangelio. Por unas u otras razones, al Evangelio lo tenemos secuestrado o desvalorizado.
Resulta más que claro que entre Evangelio y capitalismo, teología y globalización neoliberal no hay coincidencia, sino oposición. Son dos proyectos, dos dinámicas, y dos escatologías distintas. La del capitalismo apuesta por el egoísmo, el lucro, la ambición, el poder y el éxito. La del Evangelio apuesta por el amor, la justicia, la generosidad, el compartir, el servicio fraternal y la humildad.
El capitalismo cuenta con los que buscan la seguridad y felicidad del dinero, con los que aspiran a enriquecerse ignorando la miseria y el sufrimiento de los otros, con los que no quieren cambiar por defender sus privilegios, con los que persiguen a los que intentan hacer una sociedad más justa.
El Evangelio cuenta con los desposeídos, los misericordiosos, los sinceros, los que trabajan por la paz, los que son perseguidos por no servir a los intereses del dinero. ¿Algunos criterios que ayuden a preservar la identidad del cristiano?
Indico tres:
1. El reino de Dios es ya para este mundo y tiene que ver grandemente con la política
La utopía de Jesús es que el reinado de Dios se instaure progresivamente en la vida e historia de los hombres. Los imperativos de la justicia, del amor, de la libertad, de la paz y de la felicidad son imperativos para el momento presente.
Si El hubiera renunciado a hacer efectivo su programa, no hubiera cuestionado el contenido de otros programas – el político y religioso de entonces- y no hubiera sido censurado, perseguido ni ejecutado. La ambición de los poderes que no sirven al pueblo utiliza siempre la política y la religión no para asegurar el bien y los derechos del pueblo, sino para defender su propio bienestar y privilegios, lo cual les lleva a tergiversar o vaciar la religión de su verdadero sentido.
Los evangelios nos dicen que Jesús anuncia una “buena noticia” o, lo que es lo mismo, la cercanía del “proyecto o reinado de Dios”. Ambas expresiones quieren decir que Jesús anuncia una sociedad alternativa, que exige un cambio individual y un cambio de las relaciones humanas sociales. Surgirá así el hombre nuevo.

2. El programa del reino: las bienaventuranzas
Jesús deja bien claro cómo constituir la nueva sociedad. Su programa lo explicita en las llamadas Bienaventuranzas. Hay quien, como Gandhi, considera las bienaventuranzas como la quintaesencia del Evangelio y hay quien, como Nietzsche, las considera como una maldición por ir contra la dignidad humana.
Ciertamente, en una sociedad como la nuestra escuchar que quien vive en la pobreza, y sufre, y llora, y pasa hambre, y es perseguido debe considerarse feliz, resulta absurdo. Racionalmente no es fácil comprender este mensaje.
Cuando Jesús habla de los pobres se está refiriendo a la realidad concreta de su país, donde hay muchos que sufren privación, marginación y exclusión por la injusticia de los ricos según denuncian los profetas. En nuestra sociedad hay también pobres, muchos, a causa del egoísmo de los ricos. No sólo eso, todos nosotros somos pobres, tenemos muchas limitaciones que nos hacen sufrir y llorar, bien sea por causa de la naturaleza, bien por las acciones injustas de los demás.
Ante esa situación de pobreza, Jesús, que es sabio, que nos conoce y sabe lo que nos lleva a la felicidad, hace una propuesta y nos marca un estilo de vida para alcanzar la meta de la felicidad. No impone, ni dicta leyes; invita, propone, señala un camino que, resumido, podría ser éste:
Mirad, se trata de que me sigáis, obrando como yo, y esto significa:
-Que en la convivencia sepáis comportaros con solidaridad con los demás, con los que menos tienen o más sufren, no os encerréis en vosotros mismos, poneros en su lugar y veréis cómo podéis ayudarlos.
-Significa que miréis la tierra y sus bienes como cosas de todos, no os los apropiéis, no vayáis a la conquista de nada, pues todo lo habéis recibido como un regalo y debéis regalar. Así viviréis en ella sin violencia y sembraréis paz.
-Significa que en todo ser humano hay como un doble de vuestro yo, hacedles lo que os gustaría que hicieran con vosotros, ved además que en ellos está presente el Señor, dad cauce a ese vuestro deseo de ser justos y solidarios, remediad el hambre y otras necesidades, prestad un servicio.
-Significa que nadie es mejor ni peor que tú, no los juzgues con rigor cuando los veas excluidos o postrados, sé misericordioso, comparte su suerte, ayúdales. Significa que tengas un corazón limpio y abierto para todos, sin límites ni barreras, que veas a todos como personas y no como enemigos, ámalos y verás cómo aniquilas la guerra y haces crecer la paz.
-Ese es el camino que lleva a la paz, sin orgullo, sin menosprecio, sin venganza, sin coacción, `pero sí con mucho amor.
Dicho de otra manera: entrar en el espíritu de las bienaventuranzas quiere decir:
1. Es preferible ser pobre, que ser rico opresor.
2. Es preferible llorar a hacer llorar al otro.
3. Es preferible pasar hambre a ser la causa de que otros mueran de hambre.
4. Dichosos no por ser pobres, sino por no ser ricos egoístas.
5. Dichosos, no por ser oprimidos, sino por no ser opresores.
La clave es ésta: todo esto que digo está en tí, es lo mejor de ti, es tu dignidad y valía, y es la dignidad y valía de cada ser humano. Lo que propongo no es, pues, una quimera, sino algo realmente posible.
Caminar por aquí es seguirme, dejar a un lado el afán del dinero, renunciar a la injusticia, abrir caminos de humanidad, de amor y de paz. Por paradójico que pueda parecer, mi exaltación de la pobreza tiene como objetivo el que deje de haber pobres. El enemigo numero uno del Reino de Dios es la ambición, el afán de poder, la necesidad de oprimir al otro. Recordad mis palabras: “no podéis servir a Dios y al dinero”.
Mi evangelio anuncia que toda acumulación de bienes, mientras haya un solo ser humano que muera de hambre, es injusta. Los economistas dirán que no puede haber progreso sin acumulación de capital.
Los sociólogos dirán que la organización de la sociedad sería imposible, si no hubiera alguien que mandara y alguien que obedeciera.
Las bienaventuranzas que yo propongo denuncian que la sociedad tal como está hoy montada a nivel mundial es radicalmente inhumana e injusta, aunque se cumplan al pie de la letra todas las normas legales establecidas. Mis bienaventuranzas dicen que otro mundo es posible.
Un mundo que no esté basado en el egoísmo sino en el amor. ¿Puede ser justo que tú estés pensando en vivir cada vez mejor (entiéndase consumir más), mientras millones de personas están muriendo, por no tener un puñado de arroz que llevarse a la boca? Si no quieres ser cómplice de la injusticia, escoge la pobreza.

Por tanto, estas son las condiciones para ser bienaventurado:

- Renunciar a toda ambición optando por la pobreza (Mt 5,3) y mantener fidelidad a esa renuncia a pesar de la oposición que suscita (Mt 5,10).
- Estimular desde esas condiciones un movimiento liberador. Los que se sientan oprimidos, sometidos y aspiren a la justicia encontrarán consuelo, libertad y verán colmadas sus aspiraciones.
- Crear relaciones regidas por solidaridad (Mt 5, 7), la sinceridad (Mt 5,8) y por el trabajo por la paz (Mt 5,))s
- Proceder convencidos de que la verdadera felicidad estriba en el amor y la entrega y no en el egoísmo y triunfo personal.

Las teologías de revolución, legitiman la violencia.....

En Munaysonqo estamos posteando una serie de tres entradas acerca de la postura de la T.L. respecto a la crísis que vive nuestra sociedad y la que padecen mas crudamente nuestros hermanos mas pobres y necesitados, hoy salió en la prensa este artículo sobre un tópico que trata nuestro Sumo Pontífice en su libro; lo compartimos para seguir reflexionando.

Benedicto XVI: las "teologías de la revolución" legitimaban la violencia

En su nuevo libro, aseguró que "Jesús no viene como destructor, no viene con la espada del revolucionario", contra lo que sostenían las corrientes religiosas en la década del 60

En la segunda parte de su libro Jesús de Nazaret -que va desde la entrada en Jerusalén hasta la Resurrección, presentado hoy por el Vaticano y en el que condena sin paliativos la violencia religiosa- el sumo pontífice escribe que, según algunas tesis "que en los años sesenta suscitaron una oleada de teologías políticas y teologías de la revolución", habría que incluir a Jesús en la línea de los zelotes, el movimiento que defendía el derecho y la libertad de Israel mediante la violencia en el siglo I.

El papa añade que, "como prueba central" de esa teoría de que Cristo era un revolucionario, se aducía la purificación del templo de Jerusalén, "que habría sido evidentemente un acto de violencia, pero que sin violencia ni siquiera habría podido ocurrir" y agrega que la crucifixión de Jesús por los romanos bajo la acusación de "rey de los judíos" demostraría "plenamente, para esas tesis, que Él había sido un revolucionario, un zelote, y como tal había sido ajusticiado".

"Con el tiempo se ha calmado la oleada de las teologías de la revolución, que basándose en un Jesús interpretado como un zelote trataron de legitimar la violencia como medio para establecer un mundo mejor", subraya Benedicto XVI en el libro.

Destaca que Jesús no fue un revolucionario porque no hizo tambalear los cimientos del sistema romano y afirma que la "insurrección violenta, el matar a otros en nombre de Dios, no se corresponde con su modo de ser". "Jesús no viene como destructor, no viene con la espada del revolucionario, viene con el don de la curación, muestra a Dios como aquel que ama y a su poder como la fuerza del amor", asegura.

Preguntado el cardenal Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos y encargado de presentar hoy el libro, si esas frases eran una nueva "condena" del papa a la teología de la liberación, que persiguió en su época de cardenal prefecto del ex Santo Oficio, el purpurado se limitó a señalar que el pontífice "no condena nada".

En ese apartado del libro Benedicto XVI sí condena la violencia religiosa y afirma: "Los terribles resultados de una violencia motivada religiosamente están a la vista de todos nosotros de manera más que sobradamente rotunda".

"La violencia no instaura el Reino de Dios, el reino del humanismo. Por el contrario, es un instrumento preferido por el anticristo por mas que invoque motivos religiosos e idealistas. No sirve a la humanidad, sino a la inhumanidad", precisa.