25 de febrero de 2011
RESTA QUI CON NOI
En este camino pascual de la cuaresma Sr. Jesucristo; hermano y amigo..... resta qui con noi
24 de febrero de 2011
Buenas noches, buena suerte....

'Buenas noches y buena suerte' puede ser, para algunos, pura nostalgia: nostalgia de una televisión responsable, nostalgia de un periodismo limpio de ideologías y de afinidades políticas o empresariales, nostalgia de los empresarios de comunicación con espíritu periodístico, nostalgia del blanco y negro en el cine, incluso nostalgia de cuando se podía fumar en las redacciones de prensa...
Para otros, ajenos al mundo del periodismo, puede ser 'simplemente' una historia emocionante y una excelente película, un retrato fiel de unos hechos contados de manera tan verosímil y tan equilibrada que hace creer al espectador que está presenciando, en vivo, en directo y en primera fila, la emocionante aventura diaria de un puñado de periodistas que combatieron y vencieron al senador McCarthy, el perseguidor de la 'caza de brujas'.
Lejos de un cine comercial de masas, esta película, la tercera dirigida por George Clooney, exige, para su disfrute pleno, un cierto nivel de conocimiento de la historia, de los hechos reales que retrata y de sus protagonistas.

En cualquier caso, con una introducción esclarecedora, Clooney consigue situarnos sutilmente en el momento histórico, el escenario y el contexto en el que tendrán lugar los hechos. Son los años 50, los comienzos de la televisión, cuando los profesionales llegados de la radio trataban de consolidar con éxito un nuevo lenguaje con una capacidad de influencia desconocida hasta entonces.
McCarthy se limitaba a juzgar a personas sin pruebas, con sus afirmaciones como único argumento. Así puede constatarse en el metraje documental de la película: al menos un 10% lo componen discursos y alegatos reales del senador en las vistas orales que celebraba. Es la mejor forma de poder comprobar la teatralidad y la radicalidad con las que exponía sus juicios de valor. Hasta tal punto es así que si lo hubiera encarnado un actor habría parecido que sobreactuaba, restándole credibilidad.
Corría 1953 cuando el equipo del programa 'See it now', de la CBS, dirigido por Edward Murrow (David Strathairn) y su productor, Fred Friendly (George Clooney), decide sacar a la luz la arbitrariedad con la que se ha destituido a un miembro del Ejército por la única razón de que su padre y su hermana, supuestamente, simpatizaban con el comunismo.
A partir de ahí, pese a las amenazas llegadas desde el Comité de Actividades Antiamericanas, que afirmaba que Murrow también era comunista por criticar la persecución de personas, se sucedieron una serie de programas dedicados al tema, incluido uno sobre el senador McCarthy y otro en el que él mismo trató de defenderse en una entrevista realizada por el periodista.
Los argumentos neutrales de Murrow fueron más convincentes que las afirmaciones arbitrarias de McCarthy, pero pese a que el final de la historia ya es conocido, es mejor no revelárselo a quien lo ignore porque hace la película más emocionante.
Un protagonista deslumbrante
'Buenas noches y buena suerte' es prácticamente una película documental, una recreación fiel de un programa de televisión centrado en su presentador, el gran Edward R. Murrow, padre del periodismo televisivo. David Strathairn lo encarna con una credibilidad tal que hace que olvidemos que estamos viendo una película y creamos que estamos viendo su programa de hace 50 años, envuelto entre volutas de humo.
El actor y director ha conseguido acoplar perfectamente en torno a él el ambiente de la redacción: entre la intensa actividad que genera la información y la tensión del desafío al poder político.
Toda la película se desarrolla en interiores, a veces un tanto agobiantes. Aunque precisamente esto ayuda a valorar la destreza de Clooney en el rodaje.

Cabe destacar también la participación de Robert Downey Jr., como periodista del equipo de Murrow, y la magnífica y entrañable interpretación de Frank Langella como presidente de la CBS, entre la responsabilidad cívica y el interés empresarial.
Acento crítico
El guión, escrito por Clooney y por el productor, Grant Heslov, también retrata la televisión de aquella época en EEUU, que es el país que ha marcado y sigue marcando el paso en el desarrollo de la sociedad mediática. Resulta sorprendente ver cómo hace ya 50 años se hablaba de la decadencia de la televisión como medio informativo y de su entrega a la publicidad por la vía del espectáculo y el entretenimiento fácil. Lo hizo el propio Murrow en un discurso cuando la cadena dejó de apostar por su programa.
"Este aparato puede enseñar e iluminar, no sólo entretener y aislar. Si no, sólo es una caja de cables y luces", reivindicaba a finales de los 50. Según se atrevió a afirmar, la televisión fomentaba ya entonces el "escapismo de la realidad" y consistía en "despistar, engañar y divertir".
El presidente de la CBS, durante un duelo dialéctico genial, le sentencia: "La gente quiere divertirse, no una lección de civismo".
Otro de los mensajes implícitos en la película pone su acento en la libertad de expresión y en el deber del periodista de denunciar los abusos de poder sin ceder al chantaje o al miedo. En Estados Unidos se ha interpretado que la película lleva implícita una crítica a las restricciones de algunos derechos y a la censura y la autocensura de los medios.
"Como nación, lo hemos heredado todo a tierna edad. Nos autoproclamamos los defensores de la libertad donde quiera que la siga habiendo en el mundo, pero no nos es posible defender la libertad afuera si la descuidamos en casa", señala en una de sus despedidas a la audiencia.
'Buenas noches, y buena suerte' cuenta con seis nominaciones a los Oscar de este año: mejor película, director (Clooney), actor principal (David Strathairn), guión original, dirección de fotografía y dirección artística
Fuente: Paloma Diaz Sotero
19 de febrero de 2011
Cuándo los santos vienen marchando....
En vez de un Kyrie gregoriano, me apetece más entonar con Armstrong un gospel song de clarinete: “Oh, when the saints, go marching in…!” (Ej. n. 139).
Arrupe no necesita ponerse en la cola de la taquilla de administración de milagros y beatificaciones.
Para entrar en esa procesión, tenía hecha ya la reserva, con nota de puño y letra de Jesús en japonés:¡Irasshai!, ¡Bienvenido!
Bienvenido por ponerte del lado de los empobrecidos e injusticiados, vivir la compasión en un mundo inmisericorde, animar a Sobrino bajando a crucificados de sus cruces, construir la paz y pasarlo mal por promover la liberación y la justicia.Bienvenido, Pedro, por vivir trajinando con las redes del Reino, para pescar a mujeres y hombres para la Vida…
Los novicios que hicieron el mes de Ejercicios en Hiroshima, en 1942, dirigidos por Arrupe, recuerdan las raíces de su estilo de formación en la meditación ignaciana del Reino: “Con Jesús, para su Proyecto y por su Camino, que nos meterá en el lío de construir la paz y padecer por la justicia”.
A Arrupe le dijeron que era utópico optar por las utopías. Pero la suya era la utopía del Reino, que no pasa de moda.
Hoy, cinco de febrero, se cumplen veinte años de su Extinción (como dirían los budistas), veinte años desde el cese de su vida biológica para retornar a la Fuente de la Vida. Había pasado diez años de testimonio en el silencio de la última enfermedad, después de su defenestración por quienes habían olvidado una palabra clave del evangelio según Marcos: “Sabéis que los que figuran como jefes de las naciones las dominan, y que sus grandes les imponen su autoridad. No ha de ser así entre vosotros” (Mc 10, 43).
Comentaba hace unos días, en la reunión interreligiosa del Instituto de la paz, el papel de Juan XXIII en la Iglesia y de Pedro Arrupe en la Compañía.
A mis colegas budistas, que admiran el giro del Vaticano II en la Iglesia católica y se plantean en el interior de sus respectivas corrientes y confesionalidades el problema de la reforma y la tradición, les interesó la presentación de las propuestas de Arrupe en los años 70 sobre liberación, inculturación e interreligiosidad, cuando todavía no era habitual ni siquiera el uso de estas palabras.
Pero me preguntaban si es cierto que la iglesia católica padece hoy una crisis de “involución y marcha atrás”.
No quise hacer apologética y preferí reconocer que lo tenemos difícil. Pero, aprovechando el vigésimo aniversario de Arrupe, manifesté que su vida, pensamiento y espiritualidad me animan y me sirven de antídoto contra las patologías que sufre hoy mi propia iglesia, a causa de síndromes de desilusión y desencanto.
Desilusión, por parte de quienes se empeñan en renegar de la reforma de Juan XXIII y el Vaticano II, para añorar retornos a un pasado de iglesia prepotente. Desencanto, por parte de quienes vivieron el empeño por esa reforma y hoy padecen su crucifixión por obra y gracia de la restauración que detenta el poder en las alturas de Curias romanas y diocesanas.
El estilo de Arrupe sería buen tónico para desintoxicar la desilusión o el desencanto, tanto de quienes viven pendientes de restaurar un pasado como de quienes sienten desgastarse sus energías en el pugilato contra la restauración.
El estilo de Arrupe, de inspiración evangélica, no era ni “contra”, ni “anti”, ni “des-” , ni “re-”.
Ni reacción, ni restauración, ni desilusión, ni desencanto, ni escudo anti-misiles, ni contra-ataque. Fueron un pensamiento y liderazgo “pro-vocadores”, suscitadores de creatividad y futuridad. Una espiritualidad de la Promesa, que infunde esperanza.
El optimismo esperanzado de Arrupe no era ingenuo.
Estaba “pasado por cruz”. Pero no la cruz que exaltan aquellas espiritualidades doloristas que se detienen con morbo en autoatormentarse con la excusa del “siervo de Yavé” o la “expiación”.
No, sino “otra teología de otra cruz”.
La teología de la resurrección que habla por poca del crucificado diciendo: “No te quedes mirándome en cruz y llorando, sube aquí a mi lado, mira cómo se ve el mundo desde la altura de una cruz que es resurrección, y baja desde ahí a la tarea de descrucificar crucificados. Esta es la teología que nos proclaman desde el desfile de los santos, los Romero, Ellacuría, las Teresa Kim y Teresa de Calcuta, Juana Inés, Arrupe y… centenares y centenares más (que no están todos y todas los que son, ni son todos y todas los que están).
Juan Masiá SJ, desde Tokyo
16 de febrero de 2011
La pobreza de nuestros hermanos 2.......
La Comisión Nacional de Pastoral Aborigen (ENDEPA) ha negado con un comunicado cuanto han afirmado las autoridades de Salta, que han calificado las muertes de al menos 10 niños por desnutrición como “un problema cultural, no sanitario ni social, porque los aborígenes no concurren al hospital”.
En un comunicado enviado desde la Agencia Aica de Argentina a la Agencia Fides, firmado por Alicia M. Torres Secchi y Tomás M. Torres Aliaga, médicos comprometidos desde hace 30 años en el programa de atención sanitaria a las comunidades de Salta, son contrarios a esta afirmación.
“Los pueblos indígenas cuando son tratados con respeto y dignidad por los equipos de salud, concurren y aceptan sin dificultad las prácticas de la medicina oficial. De igual manera rápidamente las abandonan o se resisten a concurrir, cuando son objeto de discriminaciones abiertas o encubiertas. Resisten callando, porque no se sienten ni son considerados parte de instituciones públicas” afirman en el comunicado.
Los varios puntos del documento son una síntesis de un libro publicado recentemente por ENDEPA. Los autores concluyen, en el texto publicado que esto sucede “porque frases como ‘desnutridos culturales’ o ‘enanos raciales’ (que un funcionario de Salta ha usado), no son más que una excusa encubierta y de incapacidad, de quienes tienen la responsabilidad y los recursos para resolver tal violencia social”.
“La desnutrición puede ser tratada, controlada y revertida en gran medida, por políticas y decisiones que Salta conoce, pero que no ha sostenido. Además es posible eliminar la desnutrición que afecta irreversiblemente el desarrollo infantil inicial, si los hospitales públicos contaran con las vitaminas que cualquier pediatra de nuestro país indica a sus pacientes”, se lee en otro punto del documento.
Links:
http://www.fides.org/spa/documents/endepa_aica_feb2011.doc
Fuente: Agencia Fides
13 de febrero de 2011
Vecinos del Volcadero organizaron una fiesta de despedida para el padre ...
Que alegría enorme me da este post, ya que Lalo es un ex compañero en el seminario, tal vez allí no tuvimos mucho contacto, pero verlo así despedido con el corazón en la mano por sus feligreses que maravilla, es la poesia del amor que se traduce en la gratitud de los vecinos del barrio mas pobre de Paraná en Argentina, alli llamamos volcadero, a los votaderos de residuos domiciliarios.
Tanto se habla de las debilidades de nuestros curas, por eso me apetece hacerles llegar este videillo, que documenta la entrega generosa de uno de tantos curas que pasan desapercibidos, que bonito ver como se entrega, creo yo el mas grande pergamino para un sacerdote; el amor incondicional de los pobres.
Con todo el cariño de siempre Padre Lalo y que en Villaguay sigas siendo el compañero de ruta de los mas amados del Señor.
12 de febrero de 2011
Prestame Madre....
Préstame Madre tus ojos para con ellos mirar
Pues si con ellos miro no volveré a pecar.
Préstame Madre tus labios, para con ellos rezar,
Pues si con ellos rezo el Padre me ha de escuchar.
Préstame Madre tu lengua para poder comulgar
...Pues tu lengua materna es de amor y santidad.
Préstame Madre tus brazos para poder trabajar,
Pues así el trabajo rendirá una y mil veces más.
Préstame Madre tu manto para cubrir mi maldad,
Pues cubierto con tu manto al cielo he de llegar.
Préstame Madre a tu Hijo para poderlo adorar,
Pues si tú me das a Jesús, ¿Qué otra cosa puedo desear?
Y esa será mi dicha por toda la eternidad.
Amén.
Préstame Madre tus ojos para con ellos mirar –
Himno, Liturgia de las horas
9 de febrero de 2011
Las prioridades del Padre Arrupe....
Fragmentos de la Conferencia de Peter-Hans Kolvenbach sobre el Padre Arrupe en la Universidad de Deusto

Cuentan que una vez un periodista le preguntó: “Padre Arrupe, ¿cómo tiene tiempo para orar ante tanto ajetreo?”
Ante lo que él contestó, “Es cuestión de prioridades”.
Y lo debía de ser… La vida de una General de la Compañía, mirándolo bien, no puede ser muy distinta de la nuestra: de un lugar para otro, preocupaciones siempre en la cabeza, responsabilidades, reuniones, encuentros, compromisos…
Y, sin embargo, Arrupe nunca descuidaba lo que descubrió que daba sabor a la vida.
¿Qué hay detrás de él? ¿Qué puede llevar a alguien a cuidar algo como la oración, algo, reconozcámoslo, para lo que muchas veces nosotros no encontramos tiempo?
Ah, claro! Como era cura, rezaba. Bueno, es buena respuesta, pero… no es tan fácil… Hay algo en la raíz, en el origen. Vamos a llamar a eso AMOR.
Ya sé que es una palabra bastante difícil de precisar qué quiere decir. Pero lo cierto es que creo que todos sabemos realmente a lo que se refiere. Es algo que surge en un momento especial, siempre recordado, nunca olvidado, donde se comienza a tejer una relación que te cambia la vida. Y cuando ese amor tiene que ver con Dios, uno puede decir que se siente amado, criatura, y también llamado a ser sal de la vida y luz del mundo.
Pero, no olvidemos, no hay nada en nuestra relación con Dios que no empiece por el Amor. Arrupe lo decía con otra célebre frase: “Nada es más práctico que encontrar a Dios; que amarlo de un modo absoluto, y hasta el final. Porque aquello de lo que estés enamorado, lo que arrebate tu imaginación, lo afectará todo”.
Afectará todo… y decidirá todo, lo que te asombre, lo que te rompa el corazón… y lo que hagas todos los días, incluso si rezas o no. Pero, lo que es más importante, decidirá a qué dedicas tu vida por entero, donde pones tu corazón y tu mente, es decir, tu vocación, lo que Dios sueña para ti.
No tengo miedo a usar la palabra vocación porque, como bien sabes, el amor, y más si viene de Dios, es para todos sin distinción. Así de sencillo. No es sólo para aquellos llamados a ser consagrados.
¿Que cómo es eso posible?… No sé, tú mismo sabrás dónde encuentras ese Amor, si lo has encontrado ya, si lo quieres encontrar… si te has puesto en camino, si todo esto te suena a chino o es una pregunta a la que aún tengas que hacer frente.
El amor, una vez encontrado, se cuida, es “cuestión de prioridades”, y es algo que nunca se llega a apagar: siempre está ahí, animando, tirando del carro, incluso cuando más escondido parece. No abandona ni el último momento. El mismo Arrupe, enfermo, en su última aparición pública durante su renuncia como general, decía a sus compañeros: “Yo me siento, más que nunca, en las manos de Dios. Eso es lo que he deseado toda mi vida, desde joven. Y eso es también lo único que sigo queriendo ahora. Pero con una diferencia: Hoy toda la iniciativa la tiene el Señor. Les aseguro que saberme y sentirme totalmente en sus manos es una profunda experiencia.”
Arrupe fue un ejemplo de enamorado de Dios, una pasión que lo decidió todo en su vida.
La pobreza de NUESTROS hermanos.....
Creo que estas vidas claman a los oidos del Padre por justicia y tambien creo que esa justicia no tardará en llegar. Ojala podamos ser caricias del Padre para estos hermanos.
Como puede ser que en mi país sucedan estas cosas, es una verdadera vergüenza en un país tan maravilloso.
“A mi hija se le notaban las costillitas flaquitas y que además respiraba mal”
Se lo dijo a Clarín la mamá de Marlene, la beba wichí de seis meses que anteayer murió desnutrida. El drama del hambre 
"Me duele que a mi gente los médicos la traten mal en el hospital ”. La frase le salió desde muy adentro al cacique de la comunidad wichí Lapacho 2, Marcelino Pérez (43), tío abuelo de Marlene Ubaldina Arias, la beba de seis meses que murió el sábado en una camilla de la guardia del hospital Juan Domingo Perón, de Tartagal, por un “paro cardiorrespiratorio”, según el certificado de defunción. “Los médicos no le dieron la posibilidad de salvar su vida en la sala de terapia intensiva”, dice el cacique. Marlene fue la quinta víctima del hambre en los últimos quince días en Salta.
Marcelino, además de ser el cacique, es agente sanitario y trabaja en el hospital que cuestiona. “ Somos discriminados , porque a los criollo los tratan bien y con respeto. A un mataco, no. Si te dan un turno para que te atiendan igual te tienen horas esperando en la guardia”, asegura.
Hasta hace poco, Marcelino era el único bilingüe en el hospital. Ahora hay otro wichí en la enfermería. “Sé que mi sobrina, en enero, estaba en riesgo de desnutrición. Y ahora en febrero había entrado en ‘déficit leve de desnutrición’ , según la planilla de la agente sanitaria que va a controlar a los chicos a la misión. Yo lo comprobé. Y pude ver que son muchos los chicos desnutridos que hay en todas las comunidades de Tartagal”, asegura.
Ayer, Tartagal amaneció bajo el agua y hubo que esperar toda la mañana para poder ir a la misión, ubicada a tres kilómetros al este de la ciudad, sobre el costado norte de la ruta nacional 86.
Allí Marlene Paula Díaz, la madre de la beba muerta, recibió a Clarín . Tiene apenas 14 años , y desde que murió su hija ya no es la misma y la tristeza se le nota. “Está así, con pena todo el día ”, dice el cacique.
Junto a la joven está su mamá Ubaldina Pérez (36).
Ninguna de las dos habla castellano.
Sólo algunas palabras sueltas. Dicen sus cosas a través del cacique. “Le pedimos a los médicos que trabajen como corresponda, y que no nos traten de indios vagos . Entendemos lo que hablan, lo que nos dicen. Pero no podemos hacer entender que no nos gusta que nos traten mal. Todos somos personas”, dice la abuela.
El viernes, a las cinco de la tarde, la beba Marlene “comenzó a tener un pico de fiebre, y se le notaba las costillitas flaquitas y que respiraba mal (el cacique se señala las de él, mientras traduce lo que dice en su lengua la joven madre)”.
Con este cuadro, abuela, madre e hija salieron caminando hacia el hospital. Al llegar debieron esperar un buen rato. “Nos atendió la doctora Oroño. Ella llamó a una enfermera y le puso una inyección a mi nieta. Después, vino otra enfermera y entre las dos la bañaron con agua fría.
La chiquita tiritaba.
Las enfermeras dijeron que era para que le baje la fiebre, pero nosotras la veíamos peor ”, dice la abuela.
Tras el baño, la beba fue dada de alta y todas volvieron a la comunidad caminando.
Sin embargo, a las 5 de la madrugada del sábado, el cuadro febril empeoró . Ya de día, los vecinos llamaron por celular a un remís, confiados en que iba a demorar menos que la ambulancia, pero el auto llegó a las 11.
“¡¿Por qué no la trajeron antes?!” , cuentan que fue la reprimenda de un médico. “Mi hermana le quiso decir que el día anterior la habían atendido y que no la quisieron internar, pero no pudo hacerse entender”, cuenta el cacique. “Ellas creen que los médicos no la atendieron como correspondía ”, agrega.
Poco después las enfermeras le pidieron a Marlene y a Ubaldina, que se retiren. “Pensamos que la iban a internar. Pero a las 12.05 murió. Estaba ahí en la camilla, en la guardia”, dice la abuela, junto a la joven y desconsolada madre.
FUENTE: www.clarin.com
8 de febrero de 2011
Cumpleaños de un buen hombre......
“Yo quiero seguir como antes, pero la fuerza a veces no me da”, admite.

Está sentado a una mesa en una sala rodeada del silencio más absoluto un anochecer de sábado y habla de asuntos de este tiempo, y de la propia vida, y dice que lleva a cuestas un temor: a la muerte.
Dice eso al final de una entrevista de una hora durante la cual ha preferido hablar de los temas profundos de la fe, desde el lugar que mejor conoce y que más le sienta: la Teología.
Y habla de una de sus preocupaciones capitales, el relativismo, y el cuestionamiento hacia la fe, hacia la existencia de Dios, hacia los valores cristianos.
“El hombre está cuestionando sin tener siempre las soluciones. Me gusta pensar que siempre tenemos que vivir con capacidad de estar resolviendo las cuestiones de fondo. Cuando dejamos de pensar las cuestiones de fondo, cuando nuestra rutina no es la altura, empezamos a tener problemas. El hombre, o vive en su grandeza, o empieza a sufrir”, dice Karlic, y sostiene ese pensamiento durante toda la charla.
La charla tuvo una excusa, la celebración, hoy, de los 85 años de vida de un hombre que fue por veinte años arzobispo de Paraná, durante dos períodos presidente del Episcopado Argentino, durante años redactor del Nuevo Catecismo de la Iglesia Universal, hoy arzobispo emérito, y convertido en cardenal, en 2008, por Benedicto XVI.
Pero Karlic aclara que a los cumpleaños no los celebra.
EDUCACION PASADA. Karlic es hijo de inmigrantes, inmigrantes croatas, Juan Karlic, Emilka Mavric, uno llegó primero, el papá; la mamá, después. Antes, los Karlic-Mavric se casaron en su tierra, Croacia, y allí nació el primer integrante de la familia, que enseguida murió.
El cardenal estudió la escuela primaria en su pueblo, Oliva, y a los 14 años se mudó a Córdoba capital, y estudió en el Colegio Monserrat, y al concluir la secundaria, intentó la carrera de Derecho, pero allí duró sólo un año: al otro, ingresó al Seminario cordobés.
Fue ordenado sacerdote en Roma el 8 de diciembre de 1954. En 1965 se doctoró en Teología en la Universidad Gregoriana de Roma, y después de ejercer la docencia en su provincia, el 19 de enero de 1983 fue elegido arzobispo coadjutor de Paraná y administrador apostólico sede plena, y sucedió a Adolfo Servando Tortolo. Y en ese cargo permaneció hasta 2003.
Tiene dos hermanas: Catalina, viuda, que vive en Oliva, en la casa paterna; y Emilka, una religiosa de la Congregación de la Virgen Niña, que atraviesa un delicado estado de salud, y está en la provincia de Buenos Aires.
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Con 14 años me fui a Córdoba. Estuve en una casa de pensión, en Córdoba. Me parece muy importante decir esto: nunca me sentí solo.
Me sentí acompañado por los compañeros de colegio, por la familia, por la iglesia. En la enseñanza nuestra en la primaria y en la secundaria nos exigían hermosamente. Y eso nos hacía tener esperanza. Teníamos profesores excelentes.
–Eso es lo que a mí me preocupa muchísimo. Nos hacían conocer gente de primer orden. El fundador del Instituto Balseiro, un hombre joven, nos visitaba. Y los profesores nuestros en el secundario eran grandes profesores de la Universidad.
La Argentina, en ese tiempo, tenía una tradición educativa formidable, seriamente llevada adelante por los docentes. Yo pude estudiar un año de Universidad, y en seguida pasé al Seminario. Dios me bendijo en eso. Pero era el pensamiento de muchos de nosotros: seguir estudiando.
HACIA ADELANTE. Karlic celebra hoy 85 años de vida pero no se piensa como un hombre retirado, sino en acción.
“Me quisiera ver con más responsabilidad de hacer presente el misterio de Dios, con más responsabilidad de hacer presente el misterio de la iglesia, con mucha humildad, pero con mucha responsabilidad”, dice.
Y ademas agrega: que admira en Benedicto XVI su “pasión por la verdad”, y lo dice desde la profundidad del conocimiento. “Yo lo conozco desde que era profesor de Teología, y le veo el mismo estilo”, acuerda, y agrega: “Yo lo conocí cuando estaba en Ratisbona (Alemania). Tiene un año menos que yo. Pero él ya era conocido como teólogo cuando yo estaba haciendo la tesis”.
No hay en este hombre un atisbo de agobio, ni de pesadumbre por los años vividos sino la expectativa puesta en lo que vendrá. Se reprocha no haber volcado en un libro todos sus pensamientos, aunque dice que todavía está a tiempo de saldar esa cuenta.
“Lamentablemente no lo he hecho, y no me glorío de eso. Una pena que no haya hecho eso. Es un esfuerzo muy grande. El estilo de vida mío me hace muy temeroso. Respeto mucho el escrito, venero mucho el escrito. He escrito artículos. Rece para que pueda escribir más. Creo que la teología argentina, sobre todo de mi generación, es deudora del papel”.
–Veo por un lado cosas dolorosas, y por otro lado, cosas estupendas. Pasamos del calvario a la resurrección. En el Seminario uno ve a la juventud y dice: qué hermoso que estos jóvenes, en este mundo, quieran entregarse completamente al servicio de Dios y de los hombres. Y por otra parte, preocupa ver que no tenemos tanta respuesta como en otros tiempos. Aunque en otras partes del mundo crecen las vocaciones. Lo que es cierto es que Dios sigue llamando, y hay capacidad de repuesta. Ahora, la cuestión es, como siempre, o todo o andamos mal. La entrega es total, o andamos mal, y desde el comienzo.
La mirada, atenta, es la misma de siempre, por más que Karlic insista en que hay más años, y que los años pesan.
“Yo quiero seguir como antes, pero la fuerza a veces no me da. No es la capacidad de antes. Se ha disminuido, y eso hace que cambien un poco las cosas. Pero yo sueño con dar todo lo que pueda. El proyecto no es el descanso, el proyecto es dar todo. Antes podía dar ocho horas de trabajo, ahora puedo dar una. Pero la medida es todo. No sé cuánto. Una de las cosas que me doy cuenta es que cuando uno se siente sirviendo, se vitaliza, no se agota. Se enriquece.
–¿Celebra sus cumpleaños?
–Yo doy gracias a Dios, pero mi cumpleaños no ha sido una gran fiesta que yo haya buscado, que haya pensado para mí. Le agradezco a Dios, pero no lo celebro de ese modo. La celebración es la misa, y ya con eso me basta. Y después, el encuentro con los amigos, con los hermanos, eso sí me gusta. Los regalos de Dios son las personas.
5 de febrero de 2011
Si la sal pierde su sabor....
Carta I de San Pablo a los Corintios 2,1-5.3 de febrero de 2011
Jornada de oración por la vida religiosa....

“La Presentación de Jesús en el templo constituye un icono elocuente de la entrega total de la propia vida para quienes, hombres y mujeres, son llamados a reproducir en la Iglesia y en el mundo, mediante los consejos evangélicos, ‘los rasgos característicos de Jesús virgen, pobre y obediente’.
El Santo Padre ha presentado tres ideas para la reflexión sobre esta fiesta.
Por último el Pontífice ha invitado a los religiosos y a las religiosas a “escuchar asiduamente la Palabra, porque ¡toda sabiduría de vida nace de la Palabra del Señor!” y a “escrutar la Palabra a través de la lectio divina”, exhortándoles a dar un testimonio cristiano “luminoso y coherente” y a un esfuerzo educativo “cada vez más atento y generoso”.
En la Fiesta de hoy contemplamos al Señor Jesús a quien María y José presentan en el templo “para ofrecerlo al Señor” (Lc 2,22). En esta escena evangélica se revela el misterio del Hijo de la Virgen, el consagrado del Padre, venido al mundo para cumplir fielmente su voluntad (cfr Hb 10,5-7).
Simeón lo señala como “luz para iluminar a los pueblos” (Lc 2,32) y anuncia con palabras proféticas su ofrecimiento supremo a Dios y su victoria final (cfr Lc 2,32-35). Es el encuentro de los dos Testamentos, el Antiguo y el Nuevo. Jesús entra en el antiguo templo, Él, que es el nuevo Templo de Dios: viene a visitar a su pueblo, llevando a cumplimiento la obediencia a la Ley e inaugurando los últimos tiempos de la salvación.
La Presentación de Jesús en el templo constituye un icono elocuente de la entrega total de la propia vida para quienes, hombres y mujeres, son llamados a reproducir en la Iglesia y en el mundo, mediante los consejos evangélicos, “los rasgos característicos de Jesús virgen, pobre y obediente” (Exhort. ap. postsinod. Vita consecrata, 1). Por ello la Fiesta de hoy fue elegida por el venerable Juan Pablo II para celebrar la Jornada anual de la Vida Consagrada. En este contexto, dirijo un saludo cordial y agradecido a monseñor João Braz de Aviz, a quien hace poco nombré prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, con el secretario y los colaboradores. Con afecto saludo a los Superiores Generales presentes y a todas las personas consagradas.
Quisiera proponer tres breves pensamientos para la reflexión en esta fiesta.
El primero: el icono evangélico de la Presentación de Jesús en el templo contiene el símbolo fundamental de la luz; la luz que, partiendo de Cristo, se irradia sobre María y José, sobre Simeón y Ana y, a través de ellos, sobre todos. Los Padres de la Iglesia unieron esta irradiación al camino espiritual. La vida consagrada expresa ese camino, de modo especial, como “filocalía”, amor por la belleza divina, reflejo de la bondad de Dios (cfr ibid., 19). Sobre el rostro de Cristo resplandece la luz de esa belleza. “La Iglesia contempla el rostro transfigurado de Cristo, para conformarse en la fe y no correr el riesgo de perderse ante su rostro desfigurado en la Cruz … ella es la Esposa ante el Esposo, partícipe de su misterio, envuelta por su luz, [por la cual] son alcanzados todos sus hijos … Pero una experiencia singular de la luz que emana del Verbo encarnado la hacen ciertamente los llamados a la vida consagrada. La profesión de los consejos evangélicos, de hecho, los pone como signo y profecía para la comunidad de los hermanos y para el mundo” (ibid., 15).

En segundo lugar, el icono evangélico manifiesta la profecía, don del Espíritu Santo. Simeón y Ana, contemplando al Niño Jesús, ven su destino de muerte y de resurrección para la salvación de todas las gentes y anuncian tal misterio como salvación universal. La vida consagrada está llamada a ese testimonio profético, ligada a su doble actitud contemplativa y activa. A las consagradas y consagrados se les ha concedido manifestar el primado de Dios, la pasión por el Evangelio practicado como forma de vida y anunciado a los pobres y a los últimos de la tierra.
“En virtud de este primado nada puede ser antepuesto al amor personal por Cristo y por los pobres en los que Él vive. La verdadera profecía nace de Dios, de la amistad con Él, de la escucha atenta de su Palabra en las distintas circunstancias de la historia” (ibid., 84).En este sentido la vida consagrada, en la día a día en los caminos de la humanidad, manifiesta el Evangelio y el Reino ya presente y activo.
En tercer lugar, el icono evangélico de la Presentación de Jesús en el templo manifiesta la sabiduría de Simeón y Ana, la sabiduría de una vida dedicada totalmente a la búsqueda del rostro de Dios, de sus signos, de su voluntad, una vida dedicada a la escucha y al anuncio de su Palabra. “Faciem tuam, Domine, requiram: tu rostro Señor, yo busco (Sal 26,8) … La vida consagrada es en el mundo y en la Iglesia signo visible de esta búsqueda del rostro del Señor y de los caminos que conducen a Él (cfr Jn 14,8). La persona consagrada testifica, por tanto, el esfuerzo gozoso y a la vez laborioso, de la búsqueda asidua y consciente de la voluntad de Dios” (cfr Cong. Para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, Istr. El servicio de la autoridad y la obediencia. Faciem tuam Domine requiram [2008], 1).
Queridos hermanos y hermanas, escuchad asiduamente la Palabra, porque ¡toda sabiduría de vida nace de la Palabra del Señor! Escrutad la Palabra a través de la lectio divina, porque la vida consagrada “nace de la escucha de la Palabra de Dios y acoge el Evangelio como su norma de vida. Vivir en la estela de Cristo casto, pobre, obedientes en este sentido una “exégesis” de la Palabra de Dios. “El Espíritu Santo, en virtud del que ha sido escrita la Biblia, es el mismo que ilumina con luz nueva la Palabra de Dios a los fundadores y fundadoras. De ella ha brotado cada carisma y de ella quiere ser expresión cada regla, dando origen a itinerarios de vida cristiana marcados por la radicalidad evangélica”. (Ex. ap. postsinodal Verbum Domini, 83)
Vivimos hoy, sobre todo en las sociedades más desarrolladas, una condición a menudo señalada por un pluralismo radical, por una progresiva marginación de la religión de la esfera pública, por un relativismo que afecta a los valores fundamentales. Esto exige que nuestro testimonio cristiano sea luminoso y coherente y que nuestro esfuerzo educativo sea cada vez más atento y generoso. Vuesra acción apostólica en particular, queridos hermanos y hermanas, se convierta en una tarea de vida, que acceda, con perseverante pasión, a la Sabiduría como verdad y como belleza, “esplendor de la verdad”. Sabed orientar con la Sabiduría de vuestra vida y con la confianza en las posibilidades inagotables de la educación verdadera, la inteligencia y el corazón de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo hacia la “vida buena del Evangelio”.
En este momento mi pensamiento va con especial afecto a todos los consagrados y las consagradas, en todas las partes del mundo, y los encomiendo a la Beata Virgen María:
Oh María, Madre de la Iglesia,
confío a ti toda la vida consagrada,
para que obtenga la plenitud de la luz divina:
que viva en la escucha de la Palabra de Dios,
en la humildad para seguir la estela de Jesús tu Hijo y nuestro Señor,
en la acogida de la visita del Espíritu Santo,
en la alegría cotidiana del Magnificat,
para que la Iglesia sea edificada por la santidad de vida
de estos tus hijos e hijas,
en el mandamiento del amor. Amén