31 de mayo de 2010

La Trinidad, desde el corazón de Isabel....

“Oh Dios mío, Trinidad a quien adoro, ayúdame a olvidarme totalmente de mí para establecerme en Ti, inmóvil y tranquilo, como si ya mi alma estuviera en la eternidad. Que nada pueda turbar mi paz, ni hacerme salir de Ti, oh mi inmutable, sino que cada minuto me sumerja más en la hondura de tu Misterio. Pacifica mi alma, haz de ella tu cielo, tu morada de amor y el lugar de tu descanso. Que en ella nunca te deje solo, sino que esté ahí con todo mi ser, todo despierto en fe, todo adorante, totalmente entregado a tu acción creadora.
Oh mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser, en mi alma, una esposa para tu Corazón, quisiera cubrirte de gloria, quisiera amarte…, hasta morir de amor. Pero siento mi impotencia: te pido ser revestido de Ti mismo, identificar mi alma con cada movimiento de la Tuya, sumergirme en Ti, ser invadido por Ti, ser sustituido por Ti, para que mi vida no sea sino irradiación de tu Vida. Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador. Oh Verbo eterno, Palabra de mi Dios, quiero pasar mi vida escuchándote, quiero volverme totalmente dócil, para aprenderlo todo de Ti. Y luego, a través de todas las noches, de todos los vacíos, de todas mis impotencias, quiero fijar siempre la mirada en Ti y morar en tu inmensa luz.

Oh Astro mío querido, fascíname, para que ya no pueda salir de tu esplendor. Oh Fuego abrazador, Espíritu de amor, desciende sobre mí, para que en mi alma se realice como una encarnación del Verbo: que yo sea para Él como una prolongación de su Humanidad Sacratísima en la que renueve todo su Misterio. Y Tú, oh Padre, inclínate sobre esta pobre criatura tuya, cúbrela con tu sombra, no veas en ella sino a tu Hijo Predilecto en quien tienes todas tus complacencias.

Oh mis Tres, mi Todo, mi Bienaventuranza, Soledad infinita, Inmensidad en que me pierdo, me entrego a Vos como una presa. Sumergíos en mí para que yo me sumerja en Vos, hasta que vaya a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas”.

Beata Isabel de la Trinidad

DETENGAN ESTA MASACRE!!!!!!!

DETENGAN, el ASESINATO de un pueblo POBRE E INOCENTE!!!!!!
Esta es una MASACRE dominada por el ODIO RACIAL !!!!!!


Israel atacó una flota con ayuda humanitaria para Gaza y causó al menos 10 muertes
Fuente: www.clarin.com


El ejército israelí interceptó esta madrugada la "Flotilla de la libertad", una caravana de embarcaciones que llevaba militantes propalestinos y unas 10 mil toneladas de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.
Al menos diez personas que viajaban en una flota internacional de militantes propalestinos que se dirigía a la Franja de Gaza con ayuda humanitaria murieron hoy al ser atacados por el Ejército israelí.

"Según un informe preliminar, murieron más de 10 pasajeros", afirmó un portavoz militar israelí. De este modo, el vocero confirmó que el ataque a la flota –que debía entregar ayuda en el territorio palestino bloqueado por Israel desde 2007- dejó una decena de muertos, aunque no precisó la cantidad de heridos.
Esta madrugada, un comando de elite israelí tomó por asalto una de las embarcaciones que integran la "Flotilla de la Libertad", que lleva a bordo a cientos de activistas propalestinos. En el momento del ataque, la embarcación se encontraba en aguas internacionales. Según se informó, los soldados israelíes abordaron el barco turco a las 4.30 (hora local) desde helicópteros y lanchas.

La "Flotilla de la Libertad" cumplía la última etapa de una misión humanitaria para entregar unas 10 mil toneladas de ayuda a Gaza, bloqueada por Israel desde que en 2007 el movimiento islamista Hamas tomó el control del territorio.
Los barcos habían comenzado a navegar en dirección a Gaza desde aguas internacionales frente a Chipre y se esperaba que llegaran en la madrugada. Pero seis horas después de que la flota zarpara, tres misileras israelíes salieron desde Haifa –norte de Israel- con la misión de interceptarla.

Durante el fin de semana, Israel había calificado de "ilegal" la flota y que intentaba quebrar el bloqueo de Gaza, advirtiendo que decomisaría los barcos, antes de llevarlos al puerto de Ashod y de detener a los ocupantes.

26 de mayo de 2010

La increible levedad del ser.....

Me encanta conjugar estos dos verbos ser y estar y a veces me sale conjugar los hechos de mi vida con lo que significan mis palabras, pero hace unos días venimos los sufridos habitantes de esta Bolivia de los sueños; tratando de comprender la conjugación que trata de hacer de estas posibilidades nuestro Presidente el “Hirmano Evoo”.


Hace unos días que nuestra prensa nos viene bombardeando con la revolucionaria y bolivariana carta de nuestro Evo, al Santo Padre Benedicto; interesante este diálogo entre el Líder Espiritual del Estado Plurinacional y Laico de Bolivia y el Líder Espiritual de los Cristianos Católicos por otra parte religión de mayor adhesión de los bolivianos.
Miraba azorado los grandes titulares en letras de molde de nuestros matutinos aquí en la llajta (ciudad de Cochabamba); algunos decían textualmente: “Evo pide la abolición del Celibato para que no haya mas hijos e hijas no reconocidos en Bolivia” pensaba para mis adentros…. madre mía que potencia el clero.

Otro tanto podemos leer y escuchar además del Internet, en los libertarios, revolucionarios y bolivarianos medios estatales de este “santo encuentro” .
En la Biblioteca benedictina del Vaticano, que tantas cosas tiene que haber escuchado y creo que azorada y expectante escucho la lectura de nuestro presidente de la carta que le dejó al Santo Padre; la cual trataremos aquí de leer de nuevo.

Lo bueno es que nos enteramos de “elementos nuevos y vitales” de la persona de nuestro Presidente, pero hay partes de esos elementos que no encajan en nuestro criterio en ese ser y estar de los que hablábamos al principio cómo es que desde pequeño es un “un fervoroso católico y un cristiano de base” y que “reflexiona permanentemente acerca de las lecciones sobre amor, justicia, igualdad y entrega al prójimo…” esta es una nota discordante ya que en la melodía del “hirmano presedente” este instrumento no ha sido nunca ejecutado, salvo que engrose la larga lista de cristianos de base que solo aceptan los dictados de su propia conciencia , deseos y caprichos y somos tantos de estos en las filas de nuestra Iglesia.

Luego “muy respetuosamente” presentó una propuesta creo que subversiva para nuestra Iglesia para superar la “crisis de la Iglesia herida y envuelta en pecado” y en ella solicita “democratizar y humanizar la estructura eclesial” y me vuelvo a preguntar en voz alta, ¿tal y como están democratizadas y humanizadas las estructuras gubernamentales de nuestro estado Plurinacional? Ejemplo de humanismo democrático para el mundo desde el Abia Yala…..Naaaaa!!!!

Y que hablar de equidad de género??? Allí su voz clara, valiente y originaria solicita el sacerdocio femenino y aboga por los hijos e hijas no reconocidos de nuestros padrecitos y madrecitas, entonces fuera el celibato y otras ATROCIDADES por el estilo.
Lo que me llama la atención es que nuestro Presi; la verdad que no es un ejemplo cabal de paternidad y trato equitativo con “sus mujeres” y sus “wawas” ¿a que jugamos? Lo que afirmamos libremente como expresión de deseo debe ser reafirmado con el acto diario de amor y la construcción de la contención familiar en su totalidad porque esa es una de las mas importantes lecciones de nuestro Sr. Jesucristo en cuanto al amor, la justicia, la igualdad y la entrega al prójimo.
A estas propuestas ya se le han dado suficientes y sesudas respuestas teológicas que varias veces desde este lugar hemos disentido o aplaudido, pero como aquí somos cristianos de base y estamos a 3600 msnm estas no llegan. Pero aún allí en La Paz nuestra Iglesia no es, solamente un Instrumento Político al Servicio del Pueblo; sino que es una Sociedad de Hermanos fundada por Cristo el Señor, constituida sobre “la piedra” e iluminada por el Espíritu Santo, al servicio del Pueblo santo de la Alianza; en ningún lugar ni momento Jesús dijo que debe estar al servicio de los punteros políticos de turno.

Lo que si dijo el Señor es que esta Iglesia debe dejar la piel para anunciar y denunciar cada vez que se comete un atropello contra la dignidad de cualquier hombre o mujer contra la justicia y la igualdad.
Hirmano Evoo, la Iglesia no debe someterse a las presiones políticas de ningún proceso hegemónico y autoritario y debe luchar contra cualquier restricción de libertades, contra las persecuciones y conculcaciones de derechos fundamentales; por eso la Iglesia no tiene que estar tan cerca del Palacio Quemado, por eso la Catedral está al costado del mismo para que se pueda escuchar el susurro y no tenga necesidad de gritar, recuerda que los antiguos decían vox populi, vox Dei.


Sigo pensando que bueno hubiera sido que en esta charla entre Lideres Espirituales; se hubieran tocado temas cómo por ejemplo: el serio problema del narcotráfico, la falta de trabajo, la corrupción que campea en nuestros entes gubernamentales, las nacientes pandillas en pueblos y ciudades tan pacíficas cómo las nuestras, la carencia de políticas de desarrollo ante tanta pobreza y miseria que están viviendo hoy tantas y tantos.

En verdad la suma no me da para la postulación al Nobel, pero tanta exposición alcanza para tapas de tantos diarios cada día y como ud. dice “… hay tantos padrecitos y monjas que se sacan la mugre por el campesinado” que bueno sería imitarlos e imitarlas más.
En cuánto a las quejas sobre las críticas a su mandato sería bueno seguir su propio consejo; “… no coma tanto pollo”

No hay Pentecostes sin María....

Alocución de Benedicto XVI durante el rezo del Ángelus del domingo:


¡Queridos hermanos y hermanas!

Cincuenta días después de la Pascua, celebramos la solemnidad de Pentecostés, en la que recordamos la manifestación de la potencia del Espíritu Santo, el cual , como viento y como fuego, descendió sobre los Apóstoles reunidos en el Cenáculo y les hizo capaces de predicar con valentía el Evangelio a todas las gentes. El misterio de Pentecostés, que justamente nosotros identificamos con ese acontecimiento, verdadero “bautismo” de la Iglesia, no se agota, sin embargo, en eso.

La Iglesia, de hecho, vive constantemente de la efusión del Espíritu Santo, sin el cual agotaría sus propias fuerzas, como una barca de vela a la que le faltara el viento. Pentecostés se renueva de manera particular en algunos momentos fuertes, tanto en el ámbito local como en el universal, tanto en pequeñas asambleas como en grandes convocatorias. Los Concilios, por ejemplo, han tenido sesiones gratificantes de especial efusión del Espíritu Santo, y entre éstas se encuentra ciertamente el Concilio Ecuménico Vaticano II.

Podemos recordar también el célebre encuentro de los movimientos eclesiales con el Venerable Juan Pablo II, aquí en la Plaza de San Pedro, precisamente en Pentecostés del 1998.

Pero la Iglesia experimenta innumerables “pentecostés” que vivifican las comunidades locales: pensemos en las Liturgias, en particular aquellas vividas en momentos especiales para la vida de la comunidad, en las que la fuerza de Dios se percibe de manera evidente infundiendo en las almas alegría y entusiasmo. Pensemos en tantos congresos de oración, en los que los jóvenes sienten claramente la llamada de Dios a arraigar su vida en su amor, también consagrándose enteramente a Él.

No hay por tanto Iglesia sin Pentecostés. Y querría añadir: no hay Pentecostés sin la Virgen María. Así fue al inicio, en el Cenáculo, donde los discípulos “perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos” -como nos refiere el libro de los Hechos de los Apóstoles.

Y así es siempre, en todo tiempo y lugar. He sido testigo también de ello hace pocos días, en Fátima. Lo que vivió, de hecho, aquella inmensa multitud, en la explanada del Santuario, donde todos éramos un solo corazón y una sola alma, ¿no es un renovado Pentecostés? En medio de nosotros estaba María, la Madre de Jesús. Es ésta la experiencia típica de los grandes Santuarios marianos: Lourdes, Guadalupe, Pompeya, Loreto, o también de los más pequeños: allá donde los cristianos se reúnen en oración con María, el Señor da su Espíritu.

Queridos amigos, en esta fiesta de Pentecostés, también nosotros queremos estar espiritualmente unidos a la Madre de Cristo y de la Iglesia invocando con fe una renovada efusión del divino Paráclito. La invocamos para toda la Iglesia, en particular, en este Año Sacerdotal, para todos los ministros del Evangelio, para que el mensaje de salvación sea anunciado a todas las gentes.

20 de mayo de 2010

Los sacerdotes que abusaron de mí....

..... Cuidémonos gravemente de tratar con ellos
Autor: R.P. Gustavo Caro
Fuente: arciprestazgodelinares.blogspot
Cuando era muy niño, sin tener conciencia, sin libertad, sin poderme defender, uno de ellos me hizo hijo de Dios, heredero de la Vida Eterna, Templo del Espíritu Santo y miembro de la Iglesia, nunca podré perdonarle haberme hecho tanto bien.

Otro, insistió en mis años tiernos, en inculcarme violentando mi voluntad, el respeto por el Nombre de Dios, la necesidad absoluta de la oración diaria, la obediencia y la reverencia a mis padres, el amor por mi Patria y me enseñó la utopía de no mentir, no robar, no hablar mal de otros, perdonar y todas esas cosas que nos hacen tan mojigatos y ridículos....

Otro apareció aludiendo que el Espíritu Santo, debía venir a completar la obra comenzada en el Bautismo, que me harían falta sus dones y sus frutos, que ya era hora de que viniera en mi ayuda Aquél que me haría defender la Fe, como un soldado ¡Qué osadía hablar en términos tan bélicos!, hizo en esa época que cuidara mi alma de las del mundo, que fuera noble, leal y honesto...

Otro abusó dándome libros para leer, no le bastaban sus consejos, que hacían poner la mirada en la eternidad y vivir como extraños aquí en la tierra, ¿Quién sacará ahora de mi cabeza Los cuatro Evangelios?; ¿Las glorias de María?; ¿La Imitación de Cristo?; ¿Las Confesiones?; ¿Las Moradas?, etc., ¿Quién será capaz de curarme de todos esos tesoros que me marcaron para siempre?.
Otro abusó de mi ignorancia enseñándome cosas que no sabía, otro no hablaba pero su vida virtuosa me inclinaba cada vez más a imitarlo.

Hubo algunos que se aprovecharon de mí en momentos inesperados y me corrigieron, me alentaron y hasta rezaron por mí.

Otros, cuando yo ya estaba en un círculo del cual no podía salir, se empecinaron con mi naturaleza caída y me incitaron a recibir a Jesucristo en su Cuerpo y Sangre, para resistir a los embates del enemigo, para fortalecer mi flaqueza y santificarme cada día más.

Aunque para aquél que lea esta denuncia, le parezca que esto ya es demasiado y que más bien no se puede hacer, les digo que los abusos siguieron en aumento y todo pasó a mayores, cada vez que conocía a un sacerdote, se aprovechaba de mí con renovados métodos, reliquias, estampas, agua bendita, rosarios, bendiciones y oraciones de todo tipo, armaban una cárcel de tremendos beneficios que llegaron al límite de lo soportable.

Quiero dejar claro esta injusticia llena de perversidad y que atiendan a mi reclamo en esta denuncia, por que sé que algunos de ellos me estará esperando para seguir con esta iniquidad, sentado en un confesonario o a lado de mi cama cuando esté moribundo y aunque desaparezca seguirán abusando con sufragios por mi alma y súplicas de misericordia.
Quiero que se sumen a mi voz todos aquéllos que han sido víctimas de estos atropellos y se han sentido ultrajados por estas personas, pues sé que a otros los han unido en matrimonio, a otros le descubrieron su vocación, a otros hasta llegaron a ayudarlos materialmente o guardaron con llave en su corazón para siempre secretos tremendos de sus miserias humanas.

Cuidémonos gravemente de tratar con ellos, no les demos nuestros datos, no los miremos a los ojos, no les consultemos absolutamente nada, no sigamos ninguno de sus pasos, pues corremos el riesgo un día de caer en sus trampas y salvarnos eternamente.

18 de mayo de 2010

En ritmo de los borrachos del tablón... "el nobel para evo, oh oh oh, el nobel para evo oh,oh,oh" oh de cuándo el silencio es obligación...

Evo pide al Papa abolir celibato y que mujeres accedan a sacerdocio
Los Tiempos - 18/05/2010

El Papa Benedicto XVI recibió ayer al presidente Evo Morales, quien, mediante una carta, le pidió abolir el celibato, que la mujer acceda al sacerdocio, "humanizar y democratizar la estructura clerical" y también habló de la “madre tierra”.
La entrega de la carta fue anunciada por el propio Morales tras el coloquio que mantuvieron a solas durante 25 minutos, ayudados por un intérprete, en la biblioteca privada del Pontífice, según Efe desde el Vaticano.
Morales dijo que informó también al Papa de las duras críticas que recibe semanalmente en las homilías de las misas por una parte de la Iglesia boliviana.
Este encuentro privado entre el Papa y Morales fue ponderado por la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), a través de un comunicado, por el clima de cordialidad y respecto con el que se desarrolló y porque consideran que fortalecerá las relaciones del país con el Vaticano.
Con relación a las peticiones efectuadas por el Primer Mandatario en su misiva, la CEB considera que son temas complejos que tienen que ser considerados en su verdadero contexto y sobre los cuales la Iglesia tiene fundamentos claros, pero que respetan la óptica del Primer Mandatario.
Con relación a la queja de Morales contra la jerarquía de la Iglesia del país, el responsable de Comunicación de la CEB, José Rivera, manifestó que no era la primera vez que el Primer Mandatario se refiere al tema, por lo que ven conveniente hacer mayores comentarios al respecto.
En la misiva, en la que Morales se presenta como "miembro de la Iglesia católica", "cristiano de base", propone al Papa, “muy respetuosamente, la necesidad de superar la crisis de la Iglesia, que como usted dijo, está herida y en pecado".
Para ello, sostiene que es imprescindible democratizar y humanizar la estructura clerical, permitiendo a las mujeres ejercer el sacerdocio, abolir el celibato (sacerdotal) para que haya "menos hijas e hijos no reconocidos por sus padres y así podremos sincerarnos ante la realidad".
"Del mismo modo y con mucha decisión, debemos proteger a nuestros niños de quienes, valiéndose de la confianza que debe inspirar un sacerdote, abusan de ellos. Quienes cometen estas atrocidades pecan y también delinquen", añade Morales, que se muestra convencido de que el Papa valorará "con sabiduría" sus propuestas, con las que quiere "humildemente ayudar a cerrar las heridas de la Iglesia".
Queja contra la IglesiaMorales, según Efe, informó también al Papa de las duras críticas que recibe semanalmente en las homilías de las misas por una parte de la Iglesia boliviana.
A este respecto, el embajador de Bolivia ante la Santa Sede, Carlos de la Riva, puntualizó que Morales dejó en el Vaticano "documentación" de las críticas y ataques que recibe por una parte de los "jerarcas" de la Iglesia, entre los que citó al cardenal Julio Terrazas. Morales resaltó que en Bolivia hay numerosos padrecitos (curas) y monjas que se sacrifican, "se sacan la mugre trabajando en favor de los campesinos".
Evo le contó asimismo al Papa "qué está pasando en Bolivia y qué quiere hacer él en Bolivia". Con el Papa, añadió, le une una "enorme coincidencia" en la defensa de la Madre Tierra, como la llamó en todo momento, y de los inmigrantes, un problema, agregó, que afecta a los países en vías de desarrollo.
También criticó duramente la ley de inmigración del estado de Arizona (EEUU) y señaló que "no comparte" la exclusión, a la vez que recordó que europeos y otros extranjeros llegaron a América Latina en otras épocas y nunca fueron rechazados.
Advirtió contra el cambio climático y resaltó la labor de la Iglesia en la lucha contra ese cambio.
Tras reunirse con el Papa, lo hizo con el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, y el "ministro de Exteriores", el arzobispo Dominique Mamberti.
"Durante los coloquios ha habido un fructuoso intercambio de opiniones sobre la actual coyuntura internacional y regional y la necesidad de fomentar una mayor sensibilidad social para la tutela del ambiente", informó el Vaticano.
En el comunicado se añade que el Papa y Morales analizaron "algunos aspectos de la situación de Bolivia, en particular la colaboración entre la Iglesia y el Estado en materia de educación, sanidad y políticas sociales en defensa de los derechos de los más débiles".
Morales llegó al Vaticano acompañado de un séquito de siete personas, entre ellas el ministro de Economía, Luis Arce.
Preguntado De la Riva por la carta de Morales al Papa y si no se había extralimitado, el embajador dijo que lo que ha hecho ha sido expresar su punto de vista como católico de base.
Morales invitó al papa Benedicto XVI a visitar Bolivia y le regaló una bufanda blanca de alpaca y dos pequeñas figuras en madera de dos campesinos del altiplano boliviano.

Misiva de Evo
Fue mi madre quien, cuando yo era muy niño, me decía que yo rezara cerrando los ojos y agachando la cabeza (...) Recordando estas experiencias, como miembro de nuestra Iglesia Católica, reflexiono permanentemente acerca de las lecciones de amor, justicia, igualdad y entrega al prójimo de nuestro Señor Jesucristo.
Esas reflexiones me llevan a proponer, muy respetuosamente, la necesidad de superar la crisis de la Iglesia, que, como usted dijo, está herida por el pecado, para ello es imprescindible democratizar y humanizar su estructura clerical. Democratizarla para que todas las hijas e hijos de Dios, que son iguales ante sus ojos, se les reconozca los mismos derechos religiosos, y que las mujeres puedan tener las mismas oportunidades que los hombres para ejercer plenamente el sacerdocio.
Asimismo, como Jesús, que se hizo hombre, se humanizó para estar entre nosotros y entendernos mejor, la Iglesia no tiene que negar una parte fundamental de nuestra naturaleza como seres humanos, se debe abolir el celibato, así habrá menos hijas e hijos no reconocidos por sus padres(..). Del mismo modo y con mucha decisión debemos proteger a nuestros hijos e hijas de quienes valiéndose de la confianza que debe inspirar un sacerdote, abusan de ellos. Quienes cometen esas atrocidades pecan y también dañan.
Estoy seguro que Su Santidad valorará estas propuestas que quieren humildemente aportar a cerrar las heridas de nuestra Iglesia. De este modo me despido, haciéndole llegar la seguridad de las atenciones más distinguidas.

17 de mayo de 2010

Mensaje de los Sacerdotes para las Villas....

Mensaje de los Sacerdotes para las Villas (CABA).
Bicentenario e integración
Domingo, 16 de mayo, 2010

Queridos Hermanos Sacerdotes: Queríamos compartirles este documento que aporta nuestra mirada acerca del Bicentenario y la integración urbana. Aprovechamos la ocasión para agradecerles su cercanía, su oración y su ayuda permanente sin la cual no podríamos realizar nuestro trabajo pastoral en nuestras Villas.
Un abrazo. Equipo de Sacerdotes para las Villas de emergencia de la Ciudad de Buenos Aires.
Celebrar el Bicentenario en la Ciudad de Buenos Aires (2010-2016).
Estamos entrando en la celebración del Bicentenario de nuestra Patria (2010-2016). La Misión de la Iglesia en la Argentina no puede estar separada de este acontecimiento. [1]
El anhelo es "poder celebrar un Bicentenario con justicia e inclusión social".[2]
Como Equipo de Sacerdotes para las Villas de la Ciudad de Buenos Aires nos preguntamos: ¿cómo hacer realidad este anhelo en nuestros barrios?
La pastoral popular que desarrollamos desde el Evangelio, tiene como horizonte "contribuir a la integración y unión de un pueblo. unir al pueblo que está en las villas con el pueblo de la ciudad".[3]
Sabemos que "los retrasos en la integración tienden a profundizar la pobreza y las desigualdades",[4]por eso nos parece imprescindible trabajar por la integración urbana.
Ahora bien, al tratar de pensar los sucesos de hace ya doscientos años, y que todos conocemos, buscamos recoger con el pensamiento y traer a la memoria las cosas ocultas, descuidadas y dispersas. Es necesario que la memoria de un pueblo que celebra busque en si misma lo que se ha escapado, pero no se ha perdido, sino que sólo está oculto.
Cuando leemos, escuchamos o vemos relatos sobre nuestra historia solemos encontrarnos con nombres de un grupo muy reducido de la población.
Cuando estudiamos por ejemplo el período independentista del que ahora comienza a celebrarse su bicentenario, los nombres que se mencionan son los de personas que fueron muy importantes en el proceso, pero que evidentemente no lo hicieron solos.
Miles de mujeres y hombres cuyo recuerdo casi se ha perdido fueron también partícipes del proceso de independencia y su acción fue decisiva en los acontecimientos que estamos celebrando.
Por eso, si se tiene en cuenta sólo a quienes hoy tienen calles que llevan sus nombres, se está centrando la atención nada más que en una minoría ilustrada.
Y queda afuera el grueso de la población, lo que en la época se llamaba "el bajo pueblo". Pero si no contemplamos la acción de ese bajo pueblo no entendemos la historia en su plena verdad.
Queremos destacar entonces, la influencia del "bajo pueblo" en los acontecimientos que celebramos: "ese grupo no fue una caja de resonancia de las decisiones y acciones de la elite porteña sino que también contribuyó a delinear el destino de Buenos Aires. Es más, no es posible comprender la política porteña de la época si no se atiende a la participación plebeya"[5].
Hoy en día el pueblo que habita las periferias de la ciudad también puede recibir este nombre de "bajo pueblo". Y nosotros creemos firmemente que está llamado a tener un rol protagónico en la celebración del Bicentenario.
Tal vez alguien podría afirmar que las Villas están habitadas por muchos extranjeros. ¿Por qué incluirlos en "nuestra" celebración? Pero en realidad, "si algo no ha de resultar 'extraño' (=extranjero) a nuestra sensibilidad es precisamente el extranjero.
Estamos en un pueblo que a lo largo de su historia ha incorporado continuamente a extranjeros, que aportaron valores de sus propias culturas"[6]
Este año celebramos el Bicentenario de la Revolución de Mayo, que inicia el proceso que terminará en la independencia de un nuevo país, Argentina. Ahora bien, a partir de 2010 comienza una serie de bicentenarios importantes para nuestro país: la bandera y la batalla de Tucumán en 2012, la Asamblea del Año XIII y la libertad de vientres en 2013, la independencia en 2016, el Cruce de los Andes en 2017, la batalla de Maipú en 2018, por citar sólo los más destacados.
Pero la década que se inicia no sólo trae celebraciones para nuestro país, es una década americana. Porque en 1810 no sólo se formó una junta en Buenos Aires, sino que también hubo juntas en Caracas, Santiago de Chile, Bogotá, Quito y en parte de México. Porque "nuestra" guerra de independencia es la misma que condujo a las independencias de Chile, Perú, Bolivia, Paraguay y Uruguay, por citar sólo los casos cercanos.
En esa época la gente tenía dos identidades: el lugar donde nació (así había salteños, mendocinos, porteños, correntinos, cordobeses, potosinos, cochabambinos, limeños, asunceños, etc.) y ser americano. No existían las identidades nacionales todavía. Por eso, sólo podemos entender el proceso de la independencia si lo vemos como un fenómeno americano y no sólo argentino.
"El pueblo argentino nace en el espacio fraterno de la solidaridad latinoamericana que no puede ser borrado de la memoria histórica"[7]
Este es el Bicentenario de todos. Por eso, es también la celebración de los bolivianos, paraguayos, peruanos, uruguayos y otros latinoamericanos que viven en nuestro país, en nuestra Ciudad de Buenos Aires y por consiguiente en nuestras Villas.
Sería muy bueno que pensemos a los años que vienen como una oportunidad para la integración; que sea el Bicentenario de la integración.
Los vecinos de nuestros barrios de indudable condición social pobre, no son simplemente carentes de dinero, sino que tienen un modo de ser, una cultura propia. Hay en nuestras Villas una enorme riqueza cultural que ha tenido como origen la llegada a la gran ciudad, de familias del interior del país y de países limítrofes. Se respira y se vive una cultura popular que tiene como núcleo la fe en Dios y en la Virgen[8].
Cultura popular que entiende el barrio ante todo como el vínculo de los vecinos que anhelan vivir los valores de la fraternidad y la solidaridad. Hay en la mayoría de los habitantes de nuestras Villas un deseo profundo de progresar; pelean cada día por una vida más digna.
Por otro lado esta realidad se da en un contexto de marginación dentro de nuestra querida Buenos Aires. Nos parece que hay entre otros, dos presupuestos que dificultan la integración de nuestros barrios a la Ciudad y tienden a deslegitimizar todo derecho del habitante de la Villa a vivir en este sector de la Ciudad.
El primero tiene que ver con la propiedad privada[9]: "no es su tierra, no pagan todos los impuestos, ni todos los servicios, por eso no son ciudadanos". Y es así que los criterios más pragmáticos de una sociedad capitalista privilegian el potencial lucrativo de la tierra por sobre el derecho a la vivienda de los más pobres.
El segundo presupuesto tiene que ver con el privar de todo valor a la cultura popular que allí se vive por identificarla a algunos de los antivalores que se dan en ella[10].
Pero si miramos desde otra perspectiva constatamos que se da de hecho una enorme desigualdad de oportunidades respecto de otros barrios. Los habitantes de la Villa, cada uno con su rostro, su raíz y su esperanza, merecen ser respetados e integrados al todo de la Ciudad. Para ello en primer lugar es necesario escucharlos.
Son vecinos de la Ciudad de Buenos Aires, no se puede ocupar su lugar dejándolos al margen de las decisiones, sobretodo en temas que afectan directamente a su vida. Para nosotros los más pobres son sujetos de su propio destino, de su promoción humana integral.
Ahora bien, creemos que considerar a los más pobres no como objeto, sino como sujeto, implica también reconocer que los más pobres tienen una manera particular de pararse frente a la realidad, un modo de situarse frente a la vida.
No sólo dan que pensar, sino que piensan; no sólo despiertan sentimientos sino que sienten. Tienen una cosmovisión que ofrecer.
Esto parece una verdad elemental, sin embargo, en la práctica, a la hora de trazar políticas de Estado para estos barrios no es suficientemente tenida en cuenta. Tal vez habría que decir que a lo largo de los años las decisiones sobre las Villas cambiaron con los sucesivos gobiernos.
Entonces descubrimos por ejemplo que el verdadero urbanizador ha sido el vecino común de la Villa. En muchos de los casos fueron los mismos villeros los que hicieron habitables algunos sectores de la ciudad ganando espacio a un basural, o rellenando una laguna.[11]
La celebración del Bicentenario en nuestra Ciudad de Buenos Aires es una ocasión para reconocer al pueblo que habita la Villa como un interlocutor al que hay que primeramente escuchar para entrar en un diálogo fecundo.
Por eso se trata de una escucha sincera y eficaz que lleve soluciones reales, que ayuden a recuperar la confianza del vecino común de la Villa en los funcionarios públicos, en la justicia etc.
Este tipo de escucha ciertamente ayudará a bajar los niveles de enojo y de violencia que a veces vemos en los barrios.
Por eso no alcanza conocer el barrio a través de punteros políticos. No alcanza conocer la Villa a través de la televisión o los diarios. No alcanza, porque aquí estamos hablando de que se desatienden los derechos más elementales: el derecho a la alimentación, el acceso al agua, a la educación básica, al cuidado de la salud, a una vivienda digna. etc. Estamos hablando aquí de derechos universales de todo ser humano sin distinciones ni discriminaciones. Estos derechos elementales suponen el cumplimiento de los deberes más elementales por parte del Estado.
Deberes que la Iglesia, las ONG, los grupos comunitarios de nuestros barrios y la sociedad en general, tenemos también que asumir como propios, según nuestras posibilidades. Esta es nuestra responsabilidad ya que la solidaridad es algo de todos, no se le puede exigir todo al Estado[12].
En la gran ciudad muchas veces se reivindica el derecho a lo superfluo y nos olvidamos que en la periferia de la misma se vulneran los derechos más elementales[13].
El Evangelio de Jesús nos enseña que cada persona es sagrada, cada una tiene una dignidad infinita y debemos respetarla. Esta Buena Noticia debe ser anunciada y realizada entre los más pobres.[14]
El programa de Jesús, ese camino que va desde los pobres a todos, nos parece un programa más que válido a la hora de trazar políticas de Estado, a la hora de legislar y a la hora de juzgar.
En camino hacia la integración urbana.
Si tenemos pasión por el Bien, si realmente queremos pagar la deuda social en los barrios más pobres de la Ciudad, la celebración del Bicentenario se presenta como una gran oportunidad.
La misma abarcará un período de seis años; esto nos da la posibilidad de escucharnos y a través del diálogo buscar consensos que nos permitan realizar acciones concretas, que ayuden a integrar las Villas a la Ciudad de Buenos Aires.
En un primer paso habría que buscar un método para escuchar a los vecinos de las Villas, recogiendo así los deseos y necesidades que el pueblo de la Villa experimenta. Tal vez por ejemplo se descubra que primero desean una escuela cerca, o una guardería para que las mamás puedan salir a trabajar y sólo luego cambiarle el nombre a las calles, para que no sean los mismos nombres que las de otras calles de la ciudad.
Obviamente se necesita alguien en el Ejecutivo de la Ciudad de Buenos Aires que tenga la mirada del conjunto de estas aspiraciones de los vecinos de las Villas y articule la necesaria participación de distintos ministerios y áreas del Estado, para que en lo concreto del trabajo de integración de las Villas al todo de la Ciudad no se superpongan roles y funciones, ni se actúe de manera desarticulada.
También es necesario más allá de las diferencias políticas, el diálogo, el consenso y las acciones comunes entre el gobierno nacional y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sobre temas que hacen a la promoción y al cuidado de los más pobres que viven en las Villas de la Ciudad.
El Bicentenario nos da la posibilidad de mirar hacia delante, de proyectar, de votar un presupuesto, de realizar acciones concretas y de evaluar los objetivos consensuados. Por consiguiente es necesario una vez escuchados a los vecinos de estos barrios trazar políticas de Estado más allá de quien gobierne.
Estamos hablando entonces de un acuerdo social y político que favorezca la integración de las Villas a la Ciudad. La deuda social es enorme, visualizamos esta propuesta como un camino para alcanzar una mayor justicia social.Pedimos a la Virgen de Luján, Madre del Pueblo, que nos inspire los caminos para celebrar un Bicentenario con justicia e inclusión social.
- José María Di Paola, Carlos Olivero, Facundo Berretta y Juan Isasmendi de la Villa 21-24 y N.H.T. Zabaleta.
- Guillermo Torre, Martín Carrozza y Eduardo Drabble de la Villa 31.
- Gustavo Carrara, Joaquín Giangreco y Hernán Morelli de la Villa 1-11-14.
- Franco Punturo y Pablo Ostuni de la Villa 20.
- Sebastián Sury y José Nicolás Zámolo de la Villa 15.
- Pedro Baya Casal y Martín De Chiara de la Villa 3 y del Barrio Ramón Carrillo.
- Nibaldo Valentín Leal de la Villa 6.
- Sergio Serrese de la Villa 19.
- Enrique Evangelista de la Villa 26.
- Jorge Torres Carbonell de la Villa Rodrigo Bueno.
Equipo de Sacerdotes para las villas de emergencia
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 11 de mayo de 2010.
Notas:[1] Cfr. Carta Pastoral de los Obispos argentinos con ocasión de la Misión Continental. 20 de agosto de 2009. Nº 35-37.
[2] Conferencia Episcopal Argentina. Hacia un Bicentenario en Justicia y Solidaridad (2010-2016). 14 de noviembre de 2008. Nº 5.
[3] Gera Lucio. Nuestra Mirada. Documentos y reflexiones del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia. Editora Patria Grande. Buenos Aires. Setiembre 2009. Pág. 8.
[4] Documento de Aparecida. V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. Nº 528.
[5] Di Meglio Gabriel. ¡Viva el bajo pueblo! La plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el Rosismo. Prometeo libros. Buenos Aires, 2007. Pág. 15.
[6] Gera Lucio. Nuestra Mirada. Documentos y reflexiones del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia. Editora Patria Grande. Buenos Aires. Setiembre 2009. Pág. 10.
[7] Conferencia Episcopal Argentina. Iglesia y Comunidad Nacional. 4-9 de Mayo de 1981. Nº 8.[8] La cultura popular experimenta a Dios como un Dios bautismal y bautizador. El cual hace al hombre Hijo de Dios, le da por tanto conciencia de su independencia frente a cualquier otro "señor" y de su radical igualdad y solidaridad con respecto a todos los hombres. Y por consiguiente inserta al bautizado en el proceso de liberación de todo el pueblo. Por otro lado la Virgen María tiene un vínculo cercano, íntimo y amoroso con cada uno de sus hijos y a su vez los constituye en un pueblo de hermanos. La Virgen es la "Mamita" que congrega y así se fortalece el tejido social. Esto se da en una cultura en que la madre, la maternidad y la tierra madre ocupan un lugar central.
[9] "La tradición cristiana nunca ha aceptado el derecho a la propiedad privada como absoluto e intocable: "Al contrario, siempre lo ha entendido en el contexto más amplio del derecho común de todos a usar los bienes de la creación entera: el derecho a la propiedad privada como subordinada al derecho al uso común, al destino universal de los bienes"... "La propiedad privada, en efecto, cualquiera que sean las formas concretas de los regimenes y de las normas jurídicas a ella relativas, es, en su esencia, solo un instrumento para el respeto del principio del destino universal de los bienes, y por tanto, en último análisis, un medio y no un fin". (CDSI Nº 177)."El principio del destino universal de los bienes exige que se vele con particularidad solicitud por los pobres, por aquellos que se encuentren en situación de marginación, y, en cualquier caso, por las personas cuyas condiciones de vida les impiden un crecimiento adecuado". (CDSI Nº 182).
[10] "La crítica de la cultura popular es indispensable. Irresponsable sería justificar toda su producción en aras de su 'positividad'. Por decirlo de otro modo, mucho de la producción popular obedece a principios de realidad (de supervivencia, de oposición, de protesta, de revuelta o de resistencia). En este contexto, si la crítica política no se inicia con la propuesta de salida de la asimetría social, cultural y económica, debemos sospechar que se trata de un ardid" Denis Merklen en: Bajo Continuo. Exploraciones descentradas sobre cultura popular y masiva. Pablo Semán. Editorial Gorla. Buenos Aires, 2006. Pág. 19.
[11] "Si las poblaciones pobres, por cuenta propia y con tan pocos recursos consiguen realizar tanto, ¿de qué no serán capaces si contaran con la colaboración y ayuda que reivindican?" Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil. Tierra, vivienda urbana y ambientes pobres. Nº 57.
[12] Cfr. Benedicto XVI. Caritas in veritati Nº 38.
[13] Cfr. Ibidem. Nº 43.
[14] "En esta época, suele suceder que defendemos demasiado nuestros espacios de privacidad y disfrute, y nos dejamos contagiar fácilmente por el consumismo individualista. Por eso, nuestra opción por los pobres corre el riesgo de quedarse en un plano teórico o meramente emotivo, sin verdadera incidencia en nuestros comportamientos y en nuestras decisiones. Es necesaria una actitud permanente que se manifieste en opciones y gestos concretos, y evite toda actitud paternalista. Se nos pide dedicar tiempo a los pobres, prestarles una amable atención, escucharlos con interés, acompañarlos en los momentos más difíciles, eligiéndolos para compartir horas, semanas o años de nuestra vida ..." (DA. Nº 397).

LA deuda social es enorme....

Para los curas villeros, "la deuda social es enorme"
Se refirieron a las condiciones de vida en los asentamientos porteños. Y pidieron escuchar a la gente. También, acciones comunes de la Nación y la Ciudad.
Por: Sergio Rubin

En línea con la preocupación social de la Iglesia, los sacerdotes de las villas de emergencia porteñas advirtieron ayer que "la deuda social es enorme". Y consideraron que "un camino para alcanzar una mayor justicia social" es que los vecinos de los asentamientos "sean escuchados" por el Gobierno de la Ciudad ante la necesidad de definir con la oposición -y en coordinación con la Casa Rosada- políticas de Estado para mejorar esos barrios.

"Si realmente queremos pagar la deuda social en los barrios más pobres de la ciudad, la celebración del Bicentenario (de 2010 a 2016) se presenta como una gran oportunidad", afirman los curas villeros en un documento. Y señalan que son "necesarios más allá de las diferencias políticas, el diálogo, el consenso y las acciones comunes entre el gobierno nacional y el gobierno de la Ciudad". El texto, de cuatro carillas, titulado "Celebrar el Bicentenario en la Ciudad de Buenos Aires (2010/2016)", fue difundido ayer en la parroquia Cristo Rey de la villa 31 de Retiro. Su lectura se hizo antes de una misa que ofició el Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia -que encabeza el padre Pepe Di Paola- a 36 años del asesinato del recordado padre Carlos Mugica.

La declaración fue la segunda que difundieron los curas villeros ante el debate sobre el futuro de los asentamientos y la necesidad de que, en ese proceso, sean tenidos en cuenta sus habitantes. Ya en 2007, tras el triunfo como jefe de Gobierno de Mauricio Macri, los sacerdotes habían dicho que, más que urbanización, preferían hablar de integración de las villas con la ciudad, respetando la cultura de sus pobladores.

Ahora, así como los obispos dicen que el Bicentenario debe ser una oportunidad para vencer la pobreza, los curas villeros sostienen que este período debe servir para mejorar las villas. "Que sea el Bicentenario de la integración", dicen. Creen que, al igual que el "bajo pueblo" tuvo un papel destacado en la emancipación, en el Bicentenario también debería tenerlo -junto con los pobladores de países limítrofes- en la mejora de los asentamientos.

Tras destacar la "enorme riqueza cultural" que aportó la llegada de familias del interior y de países limítrofes a las villas, con su creencia en Dios, su solidaridad y deseo de progresar, afirman que sus habitantes son marginados. Señalan que dos factores impiden sobre todo la integración y tienden a deslegitimar todo derecho a vivir en ese sector: el privilegio del lucro al derecho a la vivienda y la falta de valoración de su cultura popular. Dicen que, además, "se da de hecho una enorme desigualdad de oportunidades respecto de otros barrios".

Por eso, consideran que "en primer lugar es preciso escucharlos, son vecinos de la ciudad, no se puede ocupar su lugar dejándolos al margen de las decisiones, sobre todo en temas que afectan directamente su vida. Para nosotros los pobres son sujetos de su propio destino, de su promoción humana integral".Tras recordar que "en muchos casos el verdadero urbanizador ha sido el vecino común de la villa, haciendo habitable un basural o rellenando una laguna", sostienen que la escucha debe ser "sincera y eficaz. Este tipo de escucha ayudará a bajar los niveles de enojo y de violencia que a veces vemos en los barrios". Y que "no basta conocer el barrio a través de los punteros políticos, ni de la televisión o de los diarios. No alcanza porque aquí estamos hablando de que se desatienden los derechos más elementales: a la alimentación, al acceso al agua, a la educación básica, al cuidado de la salud, a una vivienda digna.". En cuanto a la implementación de estos pedidos, agregan que se necesita alguien en el Ejecutivo porteño que tenga "la mirada del conjunto de estas aspiraciones de los vecinos" y logre articular "la necesaria participación de distintos ministerios y áreas del Estado".

15 de mayo de 2010

La fraternidad es el tejado del Buen Pastor...

Nazaret: predicación del Evangelio por el ejemplo.
La Fraternidad es
el tejado del Buen Pastor

“Toda nuestra vida, por muda que sea, la vida de Nazaret, la vida de desierto, lo mismo que la vida pública, deben ser una predicación del Evangelio por el ejemplo; toda nuestra existencia, todo nuestro ser, debe gritar el Evangelio sobre los tejados; toda nuestra persona debe respirar a Jesús […] Todo nuestro ser debe ser una predicación viva, un reflejo de Jesús, un perfume de Jesús, algo que grita a Jesús, que hace ver a Jesús, que brilla como una imagen de Jesús” [Carlos de Foucauld]

Carlos de Foucauld intuyó la fuerza evangélica y apostólica de la vida oculta de Nazaret
que ha ido a lo largo del tiempo generando vidas según el corazón de Jesucristo y apóstoles de la concordia y el diálogo entre las personas, culturas y pueblos del orbe entero. Ciertamente que el Hermano Carlos vivió en una época distinta a la nuestra y ya sabemos cuán importante es la textura interior de cada ser junto al contexto vital para entender y dar respuesta a las situaciones.
Hoy, sin duda, la e
spiritualidad nazarena hay que conjugarla con el ágora de la plaza pública cafarnaita pues es objetivo prioritario el anuncio de Jesucristo en un mundo nuevo y cambiante con las características que bien conocemos todos por diversos análisis actuales.

De manera alguna puede entenderse la espiritualidad que nace del hogar de Nazaret como una aceptación de los acontecimientos apartándonos del ruido del mundo como si éste no fuera lugar de salvación. Menos aún como resignación ante las dificultades que nos marca la vida desde los diversos problemas y limitaciones. En la casa de Nazaret se ama la vida y se lucha a diario por vencer la monotonía de la cotidianidad. Es bueno leer los silencios evangélicos, no tanto como ocultamiento del que ya se llegó al extremo con la encarnación, como la normalización de la vida en un hogar modesto pero autosuficiente en
cuanto había dos hombres para ganar el pan con el trabajo artesanal.

En este particular hermoso resumen nos hace la constitución “Gaudium et spes” cuando habla del Cristo, el Hombre nuevo y dice: “[…] El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido en cierto modo con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre” (n. 22 §2).


En efecto, Jesús a lo largo de su vida en Nazaret, va descubriendo qué es ser hombre, y va creciendo como humano en todas sus dimensiones (Cf. Lc 2,52). En este tiempo se autocomprende como el Hijo del Hombre, es decir, el hombre poseído plenamente por el Espíritu de Dios (Lc 3,21-22). Y es que el hombre no es pleno, sino en referencia al Espíritu de Dios. Jesús vive una vida plenamente humana, en libertad, en verdad, en amor. Es un hombre “lleno de autoridad” (Mc 2,10) “de fuerza” (Lc 6,19) “de sabiduría” (Mc 1,27) “de veracidad” (Lc 20,21). Es, en definitiva, el hombre nuevo de difícil entendederas para sus contemporáneos cuando decían, “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” (Jn 1,46).


La voluntad de amar a Jesús lleva a Carlos de Foucauld a la imitación, a querer pensar, decir y hacer lo que Jesú
s habría pensado, dicho y hecho en las distintas circunstancias de su vida. De Foucauld resume bien su proyecto espiritual en estas líneas que escribe en 1902 a su amigo de instituto Gabriel Lourdes: “La imitación es inseparable del amor; tú lo sabes: todo el que ama, quiere imitar. Es el secreto de mi vida: he perdido mi corazón por este Jesús de Nazaret, crucificado hace 1900 años y me paso la vida tratando de imitarle, hasta donde lo permite mi debilidad”.

La figura de Jesús que lo seduce y que quiere imitar, es la de “el obrero, hijo de María” (Cf. Mc 6, 3) llevando en Nazaret la vida sencilla y ordinaria de sus contemporáneos y de sus compatriotas. Le impresiona especialmente la humillación que rodea la Encarnación del Hijo de Dios: “Dios, el Ser infinito, el Todopoderoso, haciéndose hombre, el último de los hombres». A partir de este descubrimiento que es una revelación que recibe por gracia, habla así de lo que considera como su llamada, su vocación: «Estoy ansioso por llevar finalmente la vida que busco desde hace más de siete años, la que vislumbré, adiviné, andando por las calles que pisaron los pies de nuestro Señor, en Nazaret; pobre artesano perdido en la abyección y la oscuridad”. Y se fija es
te programa de vida: “Para mí, buscar siempre el último de los últimos lugares, para ser tan pequeño como mi Maestro, para caminar con Él, paso a paso, como discípulo fiel, para vivir con mi Dios que vivió así toda su vida y me da este ejemplo desde su nacimiento”.

Ante nosotros aparecen tres lugares de referencia que habremos de conjugar y que son, a saber, el Nazaret de Jesús, el Nazaret de Carlos de Foucauld de finales del siglo XIX y comienzos del XX; y nuestro Nazaret en el hoy de Dios. En el titulo del Boletín hemos querido recoger una frase escrita por el Hermano Carlos en medio de su intensa vida apostólica en Beni Abbès:
La Fraternidad es el tejado del Buen Pastor […] No tenemos catequesis ni escuela con los niños […] nos preocupamos de los niños abandonados o semiabandonados […] después de tenerlos el tiempo necesario como huéspedes de la Fraternidad, procuraremos su admisión en orfanatos religiosos. Los viejos abandonados, los enfermos crónicos y los que no reciben cuidados, los acogeremos y cuidaremos en nuestra casa como huéspedes…”

Esta idea vital de nuestro hermanito debe ser complementada desde la situación particular de cada uno escuchando los signos de los tiempos y aceptando de buen grado nuestra humilde pero única experiencia personal.

Manuel Pozo Oller

La Fraternidad es el tejado del Buen Pastor...

Nazaret: predicación del Evangelio por el ejemplo.

La Fraternidad es el tejado del Buen Pastor


“Toda nuestra vida, por muda que sea, la vida de Nazaret, la vida de desierto, lo mismo que la vida pública, deben ser una predicación del Evangelio por el ejemplo; toda nuestra existencia, todo nuestro ser, debe gritar el Evangelio sobre los tejados; toda nuestra persona debe respirar a Jesús […] Todo nuestro ser debe ser una predicación viva, un reflejo de Jesús, un perfume de Jesús, algo que grita a Jesús, que hace ver a Jesús, que brilla como una imagen de Jesús” [Carlos de Foucauld]


Carlos de Foucauld intuyó la fuerza evangélica y apostólica de la vida oculta de Nazaret que ha ido a lo largo del tiempo generando vidas según el corazón de Jesucristo y apóstoles de la concordia y el diálogo entre las personas, culturas y pueblos del orbe entero. Ciertamente que el Hermano Carlos vivió en una época distinta a la nuestra y ya sabemos cuán importante es la textura interior de cada ser junto al contexto vital para entender y dar respuesta a las situaciones.


Hoy, sin duda, la espiritualidad nazarena hay que conjugarla con el ágora de la plaza pública cafarnaita pues es objetivo prioritario el anuncio de Jesucristo en un mundo nuevo y cambiante con las características que bien conocemos todos por diversos análisis actuales.

De manera alguna puede entenderse la espiritualidad que nace del hogar de Nazaret como una aceptación de los acontecimientos apartándonos del ruido del mundo como si éste no fuera lugar de salvación. Menos aún como resignación ante las dificultades que nos marca la vida desde los diversos problemas y limitaciones. En la casa de Nazaret se ama la vida y se lucha a diario por vencer la monotonía de la cotidianidad. Es bueno leer los silencios evangélicos, no tanto como ocultamiento del que ya se llegó al extremo con la encarnación, como la normalización de la vida en un hogar modesto pero autosuficiente en cuanto había dos hombres para ganar el pan con el trabajo artesanal.


En este particular hermoso resumen nos hace la constitución “Gaudium et spes” cuando habla del Cristo, el Hombre nuevo y dice: “[…] El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido en cierto modo con todo hombre. Trabajó con manos de hombre, pensó con inteligencia de hombre, obró con voluntad de hombre, amó con corazón de hombre” (n. 22 §2).

En efecto, Jesús a lo largo de su vida en Nazaret, va descubriendo qué es ser hombre, y va creciendo como humano en todas sus dimensiones (Cf. Lc 2,52). En este tiempo se autocomprende como el Hijo del Hombre, es decir, el hombre poseído plenamente por el Espíritu de Dios (Lc 3,21-22). Y es que el hombre no es pleno, sino en referencia al Espíritu de Dios. Jesús vive una vida plenamente humana, en libertad, en verdad, en amor. Es un hombre “lleno de autoridad” (Mc 2,10) “de fuerza” (Lc 6,19) “de sabiduría” (Mc 1,27) “de veracidad” (Lc 20,21). Es, en definitiva, el hombre nuevo de difícil entendederas para sus contemporáneos cuando decían, “¿De Nazaret puede salir algo bueno?” (Jn 1,46).

La voluntad de amar a Jesús lleva a Carlos de Foucauld a la imitación, a querer pensar, decir y hacer lo que Jesús habría pensado, dicho y hecho en las distintas circunstancias de su vida. De Foucauld resume bien su proyecto espiritual en estas líneas que escribe en 1902 a su amigo de instituto Gabriel Lourdes:


“La imitación es inseparable del amor; tú lo sabes: todo el que ama, quiere imitar. Es el secreto de mi vida: he perdido mi corazón por este Jesús de Nazaret, crucificado hace 1900 años y me paso la vida tratando de imitarle, hasta donde lo permite mi debilidad”.


La figura de Jesús que lo seduce y que quiere imitar, es la de “el obrero, hijo de María” (Cf. Mc 6, 3) llevando en Nazaret la vida sencilla y ordinaria de sus contemporáneos y de sus compatriotas. Le impresiona especialmente la humillación que rodea la Encarnación del Hijo de Dios: “Dios, el Ser infinito, el Todopoderoso, haciéndose hombre, el último de los hombres».


A partir de este descubrimiento que es una revelación que recibe por gracia, habla así de lo que considera como su llamada, su vocación: «Estoy ansioso por llevar finalmente la vida que busco desde hace más de siete años, la que vislumbré, adiviné, andando por las calles que pisaron los pies de nuestro Señor, en Nazaret; pobre artesano perdido en la abyección y la oscuridad”. Y se fija este programa de vida: “Para mí, buscar siempre el último de los últimos lugares, para ser tan pequeño como mi Maestro, para caminar con Él, paso a paso, como discípulo fiel, para vivir con mi Dios que vivió así toda su vida y me da este ejemplo desde su nacimiento”.


Ante nosotros aparecen tres lugares de referencia que habremos de conjugar y que son, a saber, el Nazaret de Jesús, el Nazaret de Carlos de Foucauld de finales del siglo XIX y comienzos del XX; y nuestro Nazaret en el hoy de Dios. En el titulo del Boletín hemos querido recoger una frase escrita por el Hermano Carlos en medio de su intensa vida apostólica en Beni Abbès:

La Fraternidad es el tejado del Buen Pastor […] No tenemos catequesis ni escuela con los niños […] nos preocupamos de los niños abandonados o semiabandonados […] después de tenerlos el tiempo necesario como huéspedes de la Fraternidad, procuraremos su admisión en orfanatos religiosos. Los viejos abandonados, los enfermos crónicos y los que no reciben cuidados, los acogeremos y cuidaremos en nuestra casa como huéspedes…”


Esta idea vital de nuestro hermanito debe ser complementada desde la situación particular de cada uno escuchando los signos de los tiempos y aceptando de buen grado nuestra humilde pero única experiencia personal.

Manuel Pozo Oller