21 de abril de 2010

Jujujaju, perdón pachamama, jujujajujajajaja..

Distintas organizaciones defensoras de los derechos de los gays exigieron hoy una rectificación al presidente de Bolivia por sus palabras sobre los homosexuales. Agrupaciones ecologistas las calificaron de "erróneas"

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Evo Morales aseguró ayer que la comida transgénica es la responsable de las "desviaciones" de los hombres hacia la homosexualidad y de la calvicie en Europa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Para Poveda, estas declaraciones incrementan "el odio hacia este colectivo", y recordó que en Bolivia "no está reconocido ningún derecho" a lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.
Poveda dijo, asimismo, que a la FELGTB le ha sorprendido que un presidente que "se hace llamar progresista y de izquierdas" haga este tipo de declaraciones.

Por su parte, ecologistas y organizaciones agrarias se decantaron por restarles importancia, aunque las calificaron de "erróneas".

En declaraciones a Efe, el responsable de transgénicos de Greenpeace, Juan Felipe Carrasco, criticó que se hayan entresacado esas declaraciones de "un discurso mucho más amplio de libertades y derechos humanos", que Morales realizó durante una cumbre social en Bolivia para discutir el cambio climático.

El representante de Greenpeace consideró, no obstante, que un líder "tiene que medir mucho más sus palabras" y precisó que las afirmaciones de Morales son "científicamente incorrectas".

En la misma línea, Andoni García, responsable de agricultura y medio ambiente de la Coordinadora española de organizaciones de agricultores y ganaderos (COAG), destacó que Morales representa la lucha contra los transgénicos "más allá de errores que se pueden cometer a lo largo de un discurso".
Fuente: EFE

18 de abril de 2010

Encuentros con María.......

Sexto Encuentro - MARÍA, MADRE UNIVERSAL
Leemos Marcos 3,20-21; 31-35.
“Vuelto a la casa donde estaba parando, se juntó otra vez tanta gente que ni siquiera podían comer. Al enterarse sus parientes fueron a hacerse cargo de él; porque algunos incluso decían: ¡Se ha vuelto loco!
Entonces llegaron su madre y sus hermanos; se quedaron afuera y lo mandaron llamar. Como era mucha la gente sentada en torno a Jesús, le transmitieron este mensaje: "Oye, tu madre, tus hermanos y tus hermanas y parientes están afuera y quieren hablar contigo. El les contestó: ¿quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Y mirando a los que estaban sentados en torno a él, dijo: aquí están mi madre y mis hermanos. Porque todo el que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre".


PENSAMOS:
Para la madre, hermanos, parientes, Jesús se había enloquecido y necesitaba tomar distancias. Descansar. Como estaba, iba camino a la locura. Lo veían demasiado entregado a su misión. Medio extremista.

María, su madre, salió de nuevo a buscarlo. Hacía un tiempo que no lo veía
Y aunque sabía que su hijo era "especial", "distinto", de tanto oír a la gente y a los parientes alarmados de lo que se decía de él, volvió de nuevo a querer verlo, saber de él. Estar con él.
Se acordaba de los doce años. Cuando se les quedó en Jerusalén. Pero ahora había una diferencia; ya era un hombre de treinta y pico y él sabía muy bien lo que quería.

¿Quiénes son mi madre y mis hermanos? Estos que están aquí; los que oyen lo que Dios quiere y lo hacen. Eso escucha la Madre, María.
Y se puso triste y contenta. Triste, porque quería tener más tiempo para estar con él. Contenta, porque lo veía hacer su vida, su proyecto, su sueño, su misión.

Feliz, porque había triunfado como madre, como educadora. Lo había hecho hijo porque lo hizo hermano de todos. Se siente como madre realizadora, madre plena; no había criado un hijo de mirada corta, para ellos o sus hermanos o su familia o unos pocos.

Había educado un Hijo para todos. Para que todos sean entre todos, padres, hijos, hermanos, madres, etc. Porque sabía que la misión de su hijo era hacer de todos los hombres y pueblos una sola familia.

Así María se sintió una Madre Universal, Madre Mundial, Madre para todos.

ORACIÓN:
Madre, ilumina a nuestras madres para que crien y eduquen hijos para todos. Y tomamos especialmente el momento en que los hijos se casan, o se juntan o comienzan su nueva familia.

Madre, que podamos querer a nuestra nueras o yernos. Que no les hagamos la guerra. Que no dividamos el corazón del hijo/a . Que los visitemos; que los busquemos de cuando en cuando. Y si hay situaciones que nos parecen extremas, las decimos con cariño y mansedumbre. Para ayudar. No echar más leña al fuego para pelear.

Y si hay cosas que no nos gustan o que haríamos de otra manera, tratar de comprender que también de otra manera distinta pueden ser. Puede haber otras formas.

Madre que nos ayudes a dejar de tener celos. Sabemos que eso también a vos te costó. Pero lo que cuesta, vale.

Madre, que seamos madres universales como vos. Nuestros hijos para todos y así seremos plenamente madres.

Madre: ¡Queremos ser madres; queremos que así sea!

COMPROMISO:
Educar para agrandar, para mirar más lejos. Para hacer de cada hijo, un hermano y una hermana de todos.
Criar Hijos Universales. No hijo sectarios cerrados a su familia; miopes que no ven más allá de su casa. ¡Qué puedan ver a los demás también! Especialmente a los más pobres y necesitados.

Hacer hijos para todos. Sólo se admite, se recomienda, se pide una dedicación especial: ser ante todo hermano de los más pobres, de los que padecen injusticias, los que no son.

Esta es la manera de vivir la fe en nuestros países latinoamericanos donde la iglesia ha hecho hace unos cuantos años lo que llamamos La opción preferencial por los pobres.
Esto significa también la lucha contra todos los sistemas, costumbres, escala de valores que producen las injusticias.

17 de abril de 2010

Caminando con María....

Quinto Encuentro - MARÍA, MADRE DE LA JUSTICIA SOCIAL
María canta llena de alegría y nos dice (Lucas 1,46-55):
“Celebra todo mi ser la grandeza del Señor; me alegro en el Dios que nos salva. Porque quiso mirar la condición humilde de su servidora. Por eso en adelante todos los hombres dirán que soy feliz. El Señor ha hecho grandes cosas. Su brazo hizo hechos heroicos; arruinó a los soberbios en sus sueños de grandezas. Bajó del trono a los poderosos y levantó a los humildes; repletó a los hambrientos de todo lo que es bueno y despidió a los ricos con las manos vacías.”

Comentamos un poquito esto.
Este es el canto de María luego del saludo de su prima Isabel. Y en este canto reconoce la obra de Dios en ella.
Esto le regala alegría porque Dios se fija en lo humilde y sencillo.
Alegría también porque ve el comienzo del cambio social. Los de abajo subirán y los de arriba, bajarán.
Alegría porque ve al Dios de la igualdad, el emparejamiento.
PENSAMOS:
La salvación que quiere hacer y que trae Jesús y que viene de Dios LO QUE LLAMAMOS “SU REINO” pasa indefectiblemente por la Justicia Social.
Dios quiere la igualdad de los hombres. No quiere ricos y pobres, soberbios y humillados. Poderosos y esclavos. Todo esto es el pecado. El pecado social.
Y María ve eso en Dios, cuando la elige para ser la Madre de su Hijo. Ella que es una más en el pueblo.

No es de los dirigentes, de los importantes; no es de las familias trascendentales en el tener y el figurar.
Y María ve que Dios comienza y quiere hacer justicia. Quiere bajar a los agrandados, desinflar a los poderosos. Dejar en ayunas a los repletos. Dignificar a los despreciados. Que se harten de comer los que están hartos de pasar hambre o de comer mal.
Dar vuelta la tortilla. Emparejar en buenas y malas.
Que sientan ser reconocidos los que siempre fueron ninguneados. Que puedan tomar un buen vino, los que nunca fueron más allá del tetrabick en la villa. En fin; afirmados los negados y negados los afirmados. Que todos vivan una de cal y otra de arena; vacas flacas y vacas gordas. Y que no sea siempre solamente los pobres los que viven las malas.

ORACIÓN:
Madre, esos sueños tuyos, eso de ver caer a los poderosos y subir a los de abajo. Esos sueños de ver repletos a los vacíos y vacíos a los repletos. Que todos esos sueños los puedas ver en nosotros. Que nosotros seamos los que ejecutamos esos sueños-esperanzas.
Madre, que seamos continuadores de tantos que luchan por la justicia e igualdad.
Que luchan por lo mismo para todos; todos podamos vivir con las mismas oportunidades. Que todos tengamos lo que merecemos un trabajo y vivienda, con hospital, colegio, universidad.
Que seamos constructores de una sociedad en la que todos podamos bañarnos en el mar, subir cerros y montañas; todos con vacaciones, descanso, turismo y diversión.
Esa es la lucha que vos soñaste, la que tu Hijo comenzó y la que nosotros debemos continuar. Esa es nuestra misión; para eso estamos.
Por eso Madre, que nos animemos a ser misioneros de Jesús, misioneros de la Justicia Social; de la igualdad de los hombres, de los pueblos, de las razas.

COMPROMISO:
Que todos podamos ver que construir un mundo nuevo y diferente es posible.
Ojalá que podamos servir para eso.
Y María haznos útiles para esa misión.
Porque María; queremos que así sea.

15 de abril de 2010

Mis Amigos los cleferos de Cochabamba....V

Campesinos queman viviendas y golpean a polillas

Decenas de campesinos quemaron hoy varias viviendas rústicas en la colina de La Coronilla y golpearon a los polillas que habitan en la zona porque pensaron que los adolescentes fueron responsables de la muerte de un indigente al que confundieron con uno de los campesinos que asistió al XIV Congreso Ordinario de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos en el coliseo José Casto Méndez.

La medida asumida por decenas de personas, según sus dirigentes, se produjo después de que los campesinos, que llevan adelante un encuentro sindical en el coliseo José Casto Méndez, encontraron un cadáver en las proximidades de la zona.

En primera instancia, los campesino pensaron que el cadáver era un agricultor del Trópico de Cochabamba y hasta dieron el nombre de un dirigente que habría sido asesinado por los polillas, sin embargo, la Policía explicó que se trataba de una persona indigente que falleció por broncoaspiración.

La intervención de la Policía evitó mayores excesos de los cocaleros, quienes retomaron sus actividades sindicales en el coliseo.

Hasta allí esta terrible noticia, me gustaría hacer público dos pensamientos al respecto:

Porqué los campesinos se hacen dueño de la justicia y hacen estas barbaridades, he visto personalmente en mi antigua comunidad cómo personas buenas se convierten en terribles flageladores y mano criminal ya que la turba enardecida no piensa, no reflexiona, no toma cuenta de las consecuencias que suceden luego cuándo los animos se calman, muerte y destrucción; ese es el resultado de la "Justicia Comunitaria" tan alejada del suma qamaña.....

Este fue el resultado de una información falsa, pero que saco a luz todo el ODIO que estos justicieros tienen a nuestros amigos "los cleferos" pero nadie del gobierno hará nada porque los cleferos deben ser borrados de nuestra Cochabamba y que los que vengan a la cumbre no se ensucien con ellos. Otra es la total ineptutud de los gobiernos prefecturales y municipales que NUNCA han podido dar una respuesta mínimanente responsable a estas vidas.

Se por haber compartido con ellos muchas horas de m i tiempo que la mayoría son provenientes de comunidades "del campo" es decir que son hijos, hermanos de estos justicieros tontos, que han sido mal amados y alejados para siempre del sendero que tanto deseamos para nosotros mismos.

MI TOTAL Y ABSOLUTO REPUDIO a este tipo de acciones de la mano de la obra barata del MAS.

14 de abril de 2010

Caminando con María

DíA CUARTO - MADRE SERVIDORA
Cuenta Lucas 1,39-46; 51-53:

“Por esos días María salió apurada a una ciudad ubicada en los cerros. Entró a la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo y exclamó en voz alta: ¡Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mi la madre de mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. ¡Dichosa por haber creído que de cualquier manera se cumplirán las promesas del Señor!”

María dijo entonces: Celebra todo mi ser la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en el Dios que me salva. Su brazo llevó a cabo hechos heroicos, arruinó a los soberbios en sus maldades. Sacó a los poderosos de sus tronos y puso en su lugar a los humildes; repletó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Pequeña explicación:
A Isabel ya le falta poco para el nacimiento de Juan que luego será Juan el Bautista, el que va delante de Jesús.
Eran primas e Isabel que era mayor necesitaba compañía y atención. Reposo y cama le habían recomendado las comadres.
María, que ya estaba embarazada va a acompañarla, servirla, ayudarle. Lavar la ropa, cocina, limpiar la casa. Como empleada doméstica-cama adentro. Pero sin sueldo; por el puro gusto de servir nomás.
Quién soy yo, se dice Isabel para que la madre de las madres, la madre de mi Señor venga a servirme. Se asombra Isabel.


Pensamos: Dos cosas nos muestra María. Una es la humildad, la sencillez. Es la Madre Dios, pero no se la cree. Está al servicio, ayuda. Siempre dispuesta a donde la necesiten.
Siendo más, se hace menos.
Y asi, como fue con su prima, sigue siendo con nosotros. No viene para que la sirvamos; viene para servir. Viene para ser útil a nosotros.
De tal palo, tal astilla. Así será su hijo. Tiene a quien salir. Y cuando ya sea grande va a decir: Yo no vine a ser servido sino a servir.

Dirá también después: El que quiera ser primero que se haga el último y el servidor de todos.
Así fue su madre. Se hizo última; fue a servir. No fue de visita a lo de su prima. No fue como visita importante a sentarse y esperar que la atiendan
No fue una carga. Fue una solución; no fue pregunta, fue sino respuesta.

Oración:Que aprendamos a vivir sencillamente. Sin creernos mejor que los demás. Que somos uno más. Que no somos unos genios, reinas, ídolos, dioses.

Que aprendamos a sentir asi en nuestros corazones, en nuestros pensamientos y conciencias. Ahí debe comenzar todo cambio.


Y María como modelo nos enseña. Por eso le pedimos que aprendamos a ser serviciales, ayudadores, dispuestos a todo trabajo.

María, que podamos ir contra la corriente que nos llama a ser y creernos triunfadores, exitosos, dominantes y despreciativos; egoístas y mezquinos. Que sea así.

Compromiso:

Educar en estas virtudes a los hijos. Como hizo María no tanto con las palabras, sino con el ejemplo.

El hijo discierne el corazón de los padres; sabe que quieren. Por eso nosotros, los grandes debemos estar siempre dispuestos a cambiar nuestros corazones.

Hablar menos. Evitar esos "yo nunca hice eso" "yo jamás dejaría de hacerlo", esos dichos en los que nos ponemos como ejemplo para toda la humanidad. Y que muchas veces se nos vuelven en contra.

Nos decía un viejo presidente de la Argentina: "mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar". Y aquí ya tenemos todo un programa de vida.

11 de abril de 2010

Lectura Orante en la Pascua.....

OFICIO DE LECTURA.
Domingo, 11 de abril de 2010
La nueva creación en Cristo
San Agustín
Sermón en la octava de Pascua 8,1,4
Me dirijo a vosotros, niños recién nacidos, párvulos en Cristo, nueva prole de la Iglesia, gracia del Padre, fecundidad de la Madre, retoño santo, muchedumbre renovada, flor de nuestro honor y fruto de nuestro trabajo, mi gozo y mi corona, todos los que perseveráis firmes en el Señor.
Me dirijo a vosotros con las palabras del Apóstol: vestíos del Señor Jesucristo, y que el cuidado de vuestro cuerpo no fomente los malos deseos, para que os revistáis de la vida que se os ha comunicado en el sacramento. Los que os habéis incorporado a Cristo por el bautismo, os habéis revestido de Cristo.

Ya no hay distinción entre judíos y gentiles, esclavos y libres, hombres y mujeres, porque todos sois uno en Cristo Jesús.

En esto consiste la fuerza del sacramento: en que es el sacramento de la vida nueva, que empieza ahora con la remisión de todos los pecados pasados y que llegara a su plenitud con la resurrección de los muertos.

Por el bautismo fuisteis sepultados con él en la muerte, para que, así como Cristo fue despertado de entre los muertos, así también andéis vosotros en una vida nueva.

Pues ahora, mientras vivís en vuestro cuerpo mortal, desterrados lejos del Señor, camináis por la fe; pero tenéis un camino seguro que es Cristo Jesús en cuanto hombre, el cual es al mismo tiempo el término al que tendéis, quien por nosotros ha querido hacerse hombre.

Él ha reservado una inmensa dulzura para los que le temen y la manifestará y dará con toda plenitud a los que esperan en él, una vez que hayamos recibido la realidad de lo que ahora poseemos sólo en esperanza.

Hoy se cumplen los ocho días de vuestro renacimiento: y hoy se completa en vosotros el sello de la fe, que entre los antiguos padres se llevaba a cabo en la circuncisión de la carne a los ocho días del nacimiento carnal.

Por eso mismo, el Señor al despojarse con su resurrección de la carne mortal y hacer surgir un cuerpo, no ciertamente distinto, pero sí inmortal, consagró con su resurrección el domingo, que es el tercer día después de su pasión y el octavo contado a partir del sábado; y, al mismo tiempo, el primero.

Por esto, también vosotros, ya que habéis resucitado con Cristo –aunque todavía no de hecho, pero sí ya esperanza cierta, porque habéis recibido el sacramento de ello y las arras del Espíritu–, buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.

Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis juntamente con él, en gloria.

9 de abril de 2010

Me encanto !!!!!........

EL PECADO PRINCIPAL
HUGO A. DE LOS CAMPOS, drhdlc@gmail.com
MONTEVIDEO (URUGUAY).

Se había ordenado hace mas de cuarenta años, y celebraba el sacrificio de la misa y sus funciones pastorales, con una continuidad en las formas que le habían sido transmitidas desde su formación de seminarista. Era reacio a los cambios bruscos y radicales, y sus funciones las ejercía dentro de perfiles casi escolásticos.
Por eso cuando se convocó al Concilio, sabedor de que su designio era remover los viejos credos, integrando la experiencia humana a los dogmas católicos, sintió pavor.
Solo lo consolaba el que la lengua oficial del acontecimiento ecuménico, era el latín.
Comenzaba el otoño, cuando ante él se presentó quien por decisión del Obispo, seria el sacerdote auxiliar de la parroquia.
Al verlo tuvo que hacer un gran esfuerzo para ocultar su contrariedad.
Era joven, no usaba sotana, y se le ocurrió que el cleisman, que era lo único que denotaba su condición de sacerdote, lo ostentaba solo para esa ocasión. No pretendía que tuviera la tonsura, pero su pelo abundante y desordenado, lo consideró al borde de la herejía.
Era alegre y jovial, lo que contrastaba con la seriedad solemne que el viejo presbítero siempre había tenido, y que él asumía como algo necesario a su estado clerical, y encontraba como natural a su autoridad.
Él lo saludo con respeto, y una amplia sonrisa que me desbordaba sus labios, y se transmitía desde sus ojos grandes y claros.
El anciano le extendió la mano, en gesto grave, y sin mas lo llevo a mostrarle cual sería su habitación.
Era pequeña, la luz del día entraba escasa por una diminuta ventana, el mobiliario era exiguo y de un color marrón oscuro.
Sobre su pequeña mesa de luz había una Biblia y un misal.
En las paredes, de color gris y con una pintura que descascarada revelaba su vejez, colgaba una figura de Jesús crucificado.
Nada más.
Con naturalidad y sin rodeos el joven le pidió permiso para hacerle algunas pequeñas modificaciones. Él asintió solo con un movimiento de cabeza, se dio vuelta y lo dejó.
En no más de quince días las paredes lucían un blanco brillante, la ventana había extendido su superficie dejando pasar la luz del sol, que resaltaba el nuevo color de las paredes.
Había quitado la imanen del Jesús sufriente y en su lugar lucia un rostro joven y gozoso de Cristo resucitado.
Junto a la Biblia y el misal, flores del campo de varios colores, esparcían un perfume suave y agradable.
Mientras el joven clérigo se ocupa de tareas en la parroquia, el viejo sacerdote se acerco con sigilo a ver las modificaciones, en forma inspectiva.
Apenas entro a la pieza la luz el sol, que se espejaba en la claridad de las blancas paredes, lo encegueció.
Bajó los párpados para protegerse de la luminosidad, y al momento un perfume – aún no había visto las flores - invadió sus aletargados sentidos.
El rostro de un Jesús, joven, y gozoso lo miraba.
Salió apresurado, cerrando la habitación con un portazo, que revelaba sonoramente su desagrado.
Se sentía con una nerviosa confusión. Estaba irritado pero más que eso le inquietaba su perturbada conciencia de lo que le acontecía. Cautivo de la costumbre, subió a su viejo auto, y a pesar de que tendría que recorrer un extenso trayecto, sin dudar un instante se dirigió al Obispado.
El prelado superior de la diócesis era muy respetado por sus virtudes teologales, pero más, por el profundo conocimiento que tenia sobre las conductas humanas. Lo escucho con profunda atención. Luego bajó su cabeza, meditó unos instantes, y sin hacerle ninguna pregunta, serenamente pero con firmeza, le dijo:
- “Hermano, busque usted mismo las razones de su animosidad. Si las encuentra convérselas con su auxiliar y quede en paz, pero si no las halla – respiró hondamente - venga a confesarse”-.
Poco a poco notó que los feligreses que concurrían a la misa que él oficiaba, eran cada vez menos.
Al contrario, las que correspondían al joven sacerdote, desbordaban de parroquianos, al punto tal que en ocasiones debía darlas con las puertas de la Iglesia abierta de par en par, porque los asientos no podían acoger a tantos concurrentes, y afuera, de pie, muchos seguían la ceremonia.
Un día, no pudiendo explicarse ese misterio, decidió asistir a una misa del joven, cuidándose de no ser visto.
Muy cercano a la entrada del templo, a pocos metros de una de las salidas de la casa parroquial, había un confesionario, dentro del cual tantas veces oyó las revelaciones de los pecadores.
En su interior se sentó para ver por el enrejado lo que sucedía. Sabia que nadie notaria su presencia, porque el joven sacerdote realizaba muy excepcionalmente ese sacramento, y cuando lo hacia, su extraña forma de practicarlo era sentado y conversado despreocupadamente con el penitente.
A pesar de que era una mañana clara, el templo estaba casi en penumbras, porque el anciano prefería prender siempre las luces artificiales, sin consideración de la hora de la liturgia. De alguna manera ello combinaba con la oscuridad del recinto aislado del confesionario, y con su negra sotana.
Poco antes de comenzar la celebración vio entrar a dos personas, que recorriendo las paredes laterales, iban abriendo de par en par todas las ventanas.
Por ellas penetró la luz resplandeciente del sol matinal, junto con el suave perfume de los pastos frescos y las flores nativas.
Después contempló con asombro el ingreso de varios jóvenes, que entraron con guitarras, flautas y platillos y se sentaron a un costado del altar.
Enseguida se abrieron las puertas del templo, y rápidamente los fieles lo colmaron.
El joven sacerdote entró. Lucía solamente un alba blanca, ajustada a la cintura. Hizo la señal de la cruz bendiciendo a los presentes, y salteándose la primera contrición, pidió a quien estuviera dispuesto, a hacer las dos primeras lecturas.
Luego él se dispuso a proclamar el evangelio.
Muchos de los fieles apegados a la vieja costumbre se arrodillaron prestamente. Él los invito a quedarse de pie.
Terminada la lectura bajó del altar y desplazándose entre el pasillo central que separaba las dos filas de bancos, comenzó la homilía alzando sus brazos a lo alto.
-“Bienvenidos a la fiesta” –comenzó diciendo- que es el aliento de la vida de los cristianos y el verdadero sentido de la celebración. Jesús prometió que cuando dos o tres se reunieran en su nombre, él estaría en medio de ellos. Confiemos que está aquí en medio de nosotros. No es el de la sufriente figura de la cruz, que ven detrás del altar. Ese fue en un momento, muy atrás en el tiempo. Luego nunca mas. Recuerden siempre la advertencia del ángel fulgurante a las mujeres frente a su sepulcro. ¿ Porque buscan entre los muertos al que vive? Resucitó no esta aquí.
Por eso es que festejamos hoy, dijo exultante su presencia entre nosotros. Líbrense de los protocolos culturales de una liturgia que los aprisiona. Solo la fiesta los libera de la traba. Dejen detrás todo sentimiento de culpa. Tan solo cambien de actitud y recibirán el reino. Olviden los tabúes de las convenciones que solo encarcelan. No desconozcamos el dolor que impera en el mundo, pero afirmemos, no por convicción teológica, sino por un instinto vital, que Dios ya lo ha vencido. No hagamos de esto un espectáculo de devociones dulzonas, sino de afirmación trascendente de nuestra esperanza. No reduzcan la fe a los lindes de este templo, ni a un día de la semana, porque ella no se reduce ni al lugar ni al calendario.
Sirvamos a la exuberancia de la vida. Suenen los himnos de los instrumentos”-.
Al instante comenzaron las guitarras, los platillos, y las flautas acompañados por las palmas del sacerdote, y poco a poco de todos los fieles acompañando la armonía de la música.
La alegría desbordaba los límites del templo, y aquellos sonidos abrazaban sus alrededores.
Luego de un tiempo prolongado y gozoso los instrumentos dejaron de oírse.
Era costumbre del celebrante culminar su discurso con la intervención de los fieles, sin la cual – había enseñado él- no podía darse por acabada la homilía.
Entonces muchos intervinieron, y él respetó cada opinión, limitándose pocas veces a hacer algunas aclaraciones..
Una mujer, de avanzada edad, que siempre permanecía en silencio, olvidando sus miedos por aquella entusiasta arenga de libertad que les había transmitido el sacerdote, después de unos segundos de haber hablado el último, se animó a dar su opinión con una pregunta:
-“Padre” –dijo- “usted siempre nos proclama una verdad de una forma para nosotros nueva. Con ella venimos a sus celebraciones con entusiasmo, y aún se acercan a ella muchos que no concurrían al templo. Pero desde que comenzó en lenguaje de alegría, no he dejado de pensar en el pecado original, y si el no nos limita para asumir la realidad gozosa que nos comunicó en sus palabras-”.
El joven clérigo quedo pensativo. Él tenía clara posición sobre el asunto, pero era conciente de que debía responder con mesura, a una cuestión que desde siglos se transmitía.
Hablo lentamente, dirigiéndose a todos. Sabía que muchos se habían planteado la misma duda que esa mujer expresó.
– “Hermanos, es bueno que sepan, que hace muchos años, algunos teólogos viendo el irrefrenable avance de las tropas de los invasores bárbaros, ante las cuales las provincias romanas caían indefensas, atribuyó al pecado original de Adán, el haber sentenciado a la humanidad a la condenación eterna. Esa creencia se extendió bajo el principio de autoridad de los encumbrados exponentes de tal doctrina. Luego, según la cátedra de la Iglesia, ese pecado pasaba a cado uno de nosotros en el momento del nacimiento. Yo no puedo concebir la teoría de la transmisión fisiológica de una original caída- dijo con tono más fuerte-. Es solo un símbolo, como tantos otros que se desarrollaron por los que afirmaban la historicidad literal de la Escritura. Esa nefasta interpretación denigra la bondad de Dios. Bajo ella laten los conceptos de culpa y expiación, que impiden el crecimiento de la fe. Solo se sigue afirmando hoy por pesada inercia de los siglos. A nosotros nos comete borrar del subconsciente colectivo esa trágica teoría. También la que llega a presentar Dios, que es puro amor, como una especie de ser sádico, semejante a los mitológicos, capaz de desangrar a su hijo para darse a sí mismo una reparación”.
Se detuvo. Luego como pretendiendo que su mirada los abarcara a todos sentenció:
-“Si así vemos las cosas la redención sería un acto mercantil”-.
Desde la penumbra de su recinto aislado, el viejo sacerdote ya no podía soportar más. Se sentía invadido por un enfado que forma irrefrenable llegaba hasta la ira. Era algo vital que le superaba. Sin embargo dolorosamente tenía que admitir que los fieles estaban agradados, y seguramente sus homilías ya no convocarían más que a una menguada feligresía. Pero como era un hombre justo, sabia que eso podía provocarle contrariedades, pero no eran las razones que le había pedido el Obispo que encontrara.
El desasosiego y la tribulación que crecían en él debían tener otra causa, que no acertaba a descubrir.
El joven sacerdote, seguía con su sermón dialogado.
Se había detenido un momento, para que todos pudieran asimilar su mensaje.
Luego continuó:
–“Los pecados son individuales, y los agravios a la ley de Dios solo pueden nacer de aquellos que con conciencia y voluntad los cometen.”- Y preguntó: -¿“Cuándo aparece en la escritura, por primera vez el pecado así entendido?”
Hubo unos instantes de silencio. Luego uno contestó:
-“Cuando Caín mata a Abel”-
-“Muy bien, muy bien respondió el joven sacerdote -e inquirió ”-: Y a causa de que un hermano derramo la sangre del otro?”-
El mismo que había respondido al instante contestó – “porque sintió envidia de que la ofrenda de Abel agradara a Dios mas que la suya”-
El sacerdote le señaló :-“ Has dicho bien. Ese es el primer pecado que narra la Biblia y nace de la envidia. Es un pecado capital, porque de él se derivan muchos de los graves pecados de los hombres, -”.
Luego como un torrente sin pausa, continuó.-“es el más mezquino de los vicios, se arrastra por el suelo como una serpiente, es un sentimiento que solo produce en el que lo padece, una insalvable amargura y lleva al envidioso a un verdadero suplicio.”-
Al escuchar las últimas palabras del joven clérigo, al anciano todo se le aclaró.
Salió rápidamente sin preocuparse de que alguien lo viera.
Subió a su viejo auto, y a pesar de que tendría que recorrer un extenso trayecto, sin dudar un instante, se dirigió al Obispado.
Conducía a la mayor velocidad posible, nervioso y compungido. Era un buen hombre. Sus ojos se enrojecieron y las lágrimas corrieron por su rugoso rostro.
El Obispo lo vio llegar a través de la ventana que tenia delante de su escritorio.
Se adelantó a recibirlo. Vio el estado en que venía y lo comprendió todo.
Luego sin decir palabra, lo tomó cariñosamente de un brazo, y guiándole lentamente al interior de la capilla, se sentó junto a él, y comenzó el sacramento de la confesión.
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Caminando con María....

TERCER ENCUENTRO - MADRE ANGUSTIADA
Lucas 2,41-50:
"Sus padres iban todos los años a Jerusalén por la fiesta de la Pascua. Y cuando tuvo doce años fueron, como de costumbre a la fiesta. Pasados aquellos días, cuando ellos se volvieron, el Niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Pensando que estaría entre la comitiva, hicieron una jornada y le buscaban entre los parientes y conocidos. No lo encontraron y volvieron a Jerusalén buscándolo.”
Después de tres días, le hallaron en el Templo sentado en medio de los doctores, oyéndolos y preguntándoles. Todos los que lo oían se maravillaban de su sabiduría y sus respuestas. Al verlo, se conmovieron y su madre le dijo: ¿Hijo porqué nos ha hecho esto? Tu padre y yo te buscabamos angustiados. Y el les respondió: ¿Porqué me buscaban? ¿No saben que también yo debo estar también en las cosas de mi Padre? Y ellos no comprendieron lo que les acababa de decir.”

PENSAMOS:
Jesús sólo tiene 12 años y ya se siente independiente. Quiere ocuparse de sus proyectos, sus esperanzas, que son lo mismos que ha aprendido al lado de María y José. Pero también todo eso que ya sentía latir en su corazón y pensamientos, desde que estaba en el seno de Padre.

En su respuesta dura y directa se ve, que ya lo había hablado con ellos. ¿No sabían que tenía que empezar a andar mi camino propio? Para que se preocuparon.
Y si. María y José lo sabían. Pero ....... hasta que no lo vieron hacer, desprenderse, independizarse, no lo creían. Hasta que no vieron que esa unión tan grande y poderosa, hasta que el cordón familiar comenzaba a cortarse; a estirarse, a tomar distancias, a asumir su vida.
El Hijo se comenzaba a ir, su hijo comenzaba a tomar la dirección de su vida. Comenzando un proyecto nuevo; es otra vida.

Comienza la lucha entre lo que los padres quieren que sea y lo que él siente por dentro; lo que él quiere ser.
María vivió y sufrió el crecimiento del Jesús que a los doce años ya quería más libertad, aunque no entendía lo que estaba ocurriendo o le costaba aceptarlo.
Eso angustia y preocupa a todas las madres. Es un desgarro para las madres. Toda madre naturalmente, impulsivamente, tira para ella; atrae.
El hijo tira para afuera; quiere soltarse cada vez más.

La madre que quiere a su hijo, lo sigue; lo piensa, lo busca. Y al mismo tiempo aunque no comprenda su respuesta y sobre todo su actitud (quedarse en Jerusalén que manifiesta su independencia), repetimos que aunque no la entienda, la respeta, la acompaña y en silencio hace su entrega que comienza a perfilar, la última, la final, la suprema.
Nuestras madres están siempre en esta situación. Los hijos crecen y ya quieren y necesitan más independencia; menos cordón umbilical. Y hay que encontrar el lugar justo. El cuanto de cada cosa. Cuanta independencia y cuanta contención; cuanto camino libre y cuanto límite; cuanto y hasta donde.

Esto es muy importante en la vida de cada hijo. Ahí se define el futuro.Un exceso de protección le haría mal; un exceso de libertad, también demasiada protección muestra un amor muy celoso de su madre; lo quiere demasiado para ella. Y el exceso de libertad puede mostrar un amor medio descomprometido, demasiado liviano. Quizás una madre que quiera demasiado su libertad.
Bueno; son todas estas cosas a discutir. Y quizás sea bueno que hablemos un poco sobre nuestro trato como madres o padres con los hijos y en relación a este tema de la libertad, independencia, contención, límites etc.

ORACIÓN:
María vos también tuviste la misma situación que nosotras y nosotros pasamos con nuestros hijos. Pedimos tus luces para que podamos encontrar el camino justo entre independencia y dependencia; entre libertad y obediencia.

María que nos demos cuenta que se define ahí la vida de nuestros hijos o gran parte de ella. Que ahí ya los estamos haciendo para toda la vida.


Que sepamos hacerlos libres, independientes, emprendedores. Que sepamos hacerlos fuertes porque se sienten queridos y por tanto, contenidos. Que sientan que están en otro y no sueltos, a la deriva. Que sientan que están en el corazón de su madre.

María, ¡ayúdanos a que podamos ser así!

COMPROMISO:
De cada hijo hacer un HOMBRE o una MUJER así, con mayúscula. Para todo eso ir trabajando su educación paso a paso y una a una.
Soltarlos e ir a buscarlos. ¿Dónde está? ¿Con quién está?
Preguntarles con quien se manda mensajitos o chatea. Sin meternos en su celu o en su página.
Buscarlos no por chusmear sino por saber y acompañar. Y poder ser madre responsable.
Superar la timidez o la comodidad y preguntar y comprometernos en esos momentos de sus vidas.
Superar el deseo de manejarlos y saber para ayudarlos a encontrar su mejor camino. Ni ausencia ni atropello. Ni dominio, ni indiferencia.
Sino presencia amorosa y responsable.

6 de abril de 2010

Caminando junto a María

Día segundo - "Madre desamparada"
Cuenta el evangelio de Lucas 2,1,7:
"En aquellos días el emperador mandó hacer un censo en todo el país. Tenían que ir a anotarse a los pueblos de los mayores. José y María su esposa que estaba embarazada, tuvieron que viajar para inscribirse en una ciudad llamada Belén. Cuando estaban en Belén le llegó el día en que debía tener su hijo. Y dio luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo reclinó en un pesebre, porque no había sitio para ellos en la posada".
PENSAMOS:
Tenían unos cuantos kilómetros de distancia. Casi un día viajando. Todo eso pudo haber apurado el asunto del nacimiento. No es lo mismo viajar que estar en casa.
Y cuando llegaron a la ciudad el niño quería nacer.
Entones apurado el “papá” José comenzó a preguntar por hospedajes, pensiones o alquileres. Todo lleno.
Ninguno al ver la situación de María, dijo: vengan aquí; les dejo el lugar.
Ninguno comprendió la situación. Ninguno hizo un esfuerzo. Ninguno renunció a nada. Todos se dijeron: no es problema nuestro.
Seguro que alguno también pensó: estos pobres siempre igual; todo a último momento; nunca prevén nada.
¡Que se arreglen como puedan!
Y José y María enfilaron para las afueras, a la periferia, hacia su lugar
Un paisano les prestó un lugar. Para eso, el hombre corrió los animales a otro lado, al descampado. Y ahí nomás nació Jesús.
Y ahí también María se hizo La Madre. Casi sin nada y a la intemperie.

Me hace pensar también como tenemos muchos nacimientos hoy en nuestros barrios; sin obra social, a las apuradas, corriendo a medianoche a los hospitales y tantas veces mal atendidos…. por la demanda y la falta de personal vió?
Hoy nosotros hacemos los pesebres muy lindos. Limpitos, ordenaditos y hasta perfumados. Parecen hoteles cinco estrellas, maternidades modelos.
Pero nada de esto ocurrió aquella vez.
Tambien en nuestras ciudades, tantos nacimientos y tantas madres recrean hoy la desprotección así como María, así cómo Jesús. Hay tantos nacimientos en nuestra ciudades simbolizados en gente que llegan en busca de trabajo; o personas recién instaladas en asentamientos con cuatro naylons y cuatro chapas. Viviendo sin luces y con miedos cuando llueve mucho. Viendo las luces allá lejos; las luces del centro del pueblo. Como las veía María.
Con ganas de llorar de rabia e impotencia. ¿Porqué tiene que ser al revés? ¿Porqué quién más necesita (luz, cama, calor, orden, paz, tranquilidad) no lo tiene? ¿Porqué hay tantas diferencias entre los humanos?
¿Porqué unos pocos demasiado y unos muchos muy poco? María se acordaba de cuando fue a acompañarla a Isabel cuando iba a tener su alumbramiento y aquel canto que le salió del alma; aquel canto de la igualdad, aquel canto de la verdad y la justicia que venía de Dios. Porque no, el canto de la revancha: (Lucas, 2,52) "Sacó a los poderosos de sus tronos y puso en su lugar a los humildes; repletó a los hambrientos de todo lo que es bueno y despidió vacíos a los ricos".
Por eso el desamparo de muchos nacimientos, el desamparo de muchas madres, también lo vivió María. Por eso no pedimos protección a alguien que las pasó todas. A alguien que se las sabe todas, no porque las vió por televisión, sino porque las vivió en carne propia.

María es la Madre que como nosotros espera y quiere una igualdad. Así se emparejan todos. Y que no sean los humildes y los hambrientos los que siempre pagan los platos rotos. Como esta última crisis que nos vino con eso de las caídas de los bancos, hipotecas y demás yerbas. Que nosotros, aunque no entendamos nada, sentimos que vuelve a faltar trabajo y que las cosas aumentan y adelantamos para atrás. ¡Y cuánta razón lleva una madre cuándo grita cuándo les va a tocar a los de arriba! ¡Cuando va a ser parejo para todos! Y esa es la fe de María; esa es su esperanza.
¡Ésa es nuestra madre! Por eso le confiamos, nos arrimamos, pedimos su cariño y protección.

ORACIÓN:
Que nos enseñes a luchar para que todos los nacimientos y todas las madres tengan lo que precisan para que todo salga bien. Estudios médicos para asegurar la salud del BB, lugares de internación y cuando vuelvan a sus casas, tranquilidad y acogida.
Que se sientan en especial protegidas y amparadas por María las madres que están alejadas de sus lugares de origen, migrantes por trabajo. Las que son madres solteras, echadas de sus casas, abandonadas por el compañero.
Todas las madres que sientan que no tienen todo lo que es necesario para un buen nacimiento; todas las madres que se preguntan ¿por qué tienen que pasarnos esto a las madres pobres? ¿por qué tenemos que ser pobres? Y que encuentran con María un sueño, la esperanza de un Dios que viene a elevar a los humildes y colmarnos de bienes. Y tener esa esperanza es ya un rezo; es algo que va a ser; aunque no sepamos bien como y cuando. Pero que ya se viene.
Y gracias Dios por ser así; y gracias María por saberlo y alcanzar de tu hijo todo bien y justicia y asi alabar a Dios, porque es así. Y que así, sea…. Y será.

COMPROMISO:
No quedarnos conformes con lo que se da y como se da.
No seamos hipócritas alertando sobre el aborto y quedándonos indiferentes antes las situaciones de nacimientos miserables. O todo o nada. No tener dos caras. No ser iglesia falsa, farisea.
Volver a luchar de nuevo por trabajo digno y necesario para todos. Por planes de vivienda que tanta falta hacen.
Y creer en un Dios que no quiere la resignación, que nos quedemos en el molde. Un Dios que nos quiere rebeldes con causa, con motivos. Un Dios que nos quiere en comunidades, en cooperativas de trabajo, en grupos sociales, políticos, culturales. Un Dios que no nos quiere solos, individuales, pues así no servimos para nada. Un Dios que nos quiere con otros; un Dios del "juntos podemos". Un Dios que nos quiere familia, pueblo.
Y pedimos a María que nos ayude a encontrar: ¿que puedo hacer?¿con quiénes lo puedo hacer? y ¿cómo comenzamos a hacerlo?

SIDA, religiones unidas contra el estigma....

Por primera vez, 40 líderes religiosos se comprometen a derrotar al VIH
30 de marzo de 2010 (ZENIT.org).-
Ante una verdadera y propia pandemia que en los últimos treinta años ha matado a más de 25 millones de personas, representantes de varias religiones se han comprometido públicamente a “ejercitar un liderazgo más fuerte, más visible y concreto” en la lucha contra el SIDA.
Sucedió en Den Dolder (Países Bajos), donde -por primera vez en el mundo- cuarenta de los más importantes líderes cristianos, musulmanes, judíos, hinduistas y budistas se reunieron, el 22 y el 23 de marzo para debatir sobre el VIH/SIDA.
La Alianza Ecuménica de Acción Mundial y el organismo católico holandés para el desarrollo Cordaid organizaron el encuentro.
Entre los temas tratados en la cumbre, se encontraban las medidas de prevención y lucha contra la pandemia, las estrategias dirigidas a poder acabar con el estigma y la discriminación y, sobre todo, las maneras más oportunas para expresarse abiertamente sobre la enfermedad y sobre problemáticas sociales relacionadas con ella.
La cumbre ha representado además una oportunidad de debate y diálogo con enfermos de VIH y con especialistas comprometidos en la lucha contra el SIDA.
Desde que el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida fue identificado por primera vez, hace treinta años, las disparidades de acceso al tratamiento de fármacos antirretrovirales han creado fuertes desigualdades.
La actual crisis económica está poniendo en peligro los progresos logrados hasta ahora, hasta el punto de que cada vez que dos personas inician el tratamiento farmacológico, otras cinco se infectan.
Los motivos incluyen obviamente también el miedo a ser aislados y condenados; un miedo que impide a las personas más vulnerables acceder a los servicios de prevención, control y tratamiento de la enfermedad.
El compromiso de los religiosos es entonces el de “trabajar juntos para acabar con el silencio”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores holandés, la agencia de las Naciones Unidas ONUSIDA y el Consejo Ecuménico de las Iglesias han apoyado la iniciativa.


En representación de los católicos se encontraba en el encuentro monseñor John Onaiyekan, arzobispo de Abuya (Nigeria).

¿Sobre qué han debatido durante estos dos días?
Monseñor Onaiyekan: Hemos sido invitados a intercambiar experiencias en la esperanza de encontrar los valores comunes sobre los que programar acciones concertadas.
Sobre todo, hemos reconocido que la religión debe verse como instrumento de compasión y cuidado por el que sufre, sin importar la causa del sufrimiento.
Nuestra tarea es la de ayudar a estas personas, especialmente a superar el estigma y la discriminación.
Una tarea posible hoy, dado que la mayor parte de las religiones ya no habla del SIDA como un castigo de Dios, sino sobre todo como una desgracia, o como una enfermedad que aflige especialmente a los pobres y a los inocentes.
Es el caso de los niños que nacen ya con el SIDA; de los cónyuges que no han hecho nada fuera de las relaciones matrimoniales; y finalmente de los que trabajan en las estructuras sanitarias y que corren grandes riesgos en el intento de ayudar a desconocidos.
- ¿Cuál es la nueva estrategia que ve junto a las organizaciones internacionales?
Monseñor Onaiyekan: Estas organizaciones internacionales empiezan a interesarse por primera vez en lo que hacemos las comunidades religiosas.
Antes de eso, se movían por su cuenta ignorando completamente todos nuestros esfuerzos, mientras que hoy están diciendo que quieren trabajar junto a nosotros.
Entre ambas partes intentaremos entender cómo se puede realizar esta alianza.

- ¿Hay ya ideas sobre cómo, en la práctica, se puede realizar esta colaboración?
Monseñor Onaiyekan: Tras esta cumbre será más fácil intercambiar las propias experiencias, tener contacto entre nosotros.
De todos modos se trata de organizaciones internacionales que trabajan también en el ámbito nacional. Por ejemplo -y es el caso de ONUSIDA-, tienen oficinas también en Nigeria.
Esto quiere decir que la coordinación será más inmediata y cada filial de estas organizaciones podrá relacionarse más fácilmente con los representantes religiosos locales, para identificar un apoyo específico, técnico y eventualmente económico.
En lo que se refiere a los acuerdos formales, en cambio, se deberá estudiar más cuidadosamente porque compete a la Santa Sede.
Lo que es verdad es que el trabajo más importante lo realizará en el ámbito local cada país y cada diócesis.

- ¿Cuál es el compromiso de la Iglesia católica en el frente de la lucha contra el SIDA? ¿Existen, por ejemplo en África, algunas best practice en este sentido?
Monseñor Onaiyekan: La Iglesia católica se encuentra en una situación de gran ventaja porque tiene organizaciones definidas en las conferencias episcopales y en las diócesis, sin contar con las experiencias llevadas a cabo en el ámbito interreligioso, entre cristianos y musulmanes, para afrontar el tema del VIH y del SIDA.
Por ejemplo, en Nigeria tenemos una oficina eclesiástica que coordina la prevención y cuidado de la enfermedad y que está constantemente en contacto con el Gobierno nacional para debatir sobre cómo se puede trabajar juntos.
En particular, en nuestra diócesis, en Abuya, hemos creado programas para ayudar a las personas en el ámbito sanitario y todos, comunidades religiosas y civiles, estamos implicados en los servicios de VIH, counseling and testing, para saber si los que llegan a los diversos ambulatorios son positivos o negativos.
De esta manera, podemos realizar a una mejor distribución de las medicinas y ofrecer servicios de información sobre cómo prevenir la transmisión del virus de madre a hijo en el momento del parto.
Obviamente, todo depende de la disponibilidad económica.

- En la prevención, muy a menudo se debate si debe autorizarse o no la utilización del preservativo. ¿Usted qué opina?
Monseñor Onaiyekan: Personalmente estoy de acuerdo con la Santa Sede en que la respuesta efectiva al desafío que tenemos delante y que implica especialmente a los jóvenes no es el preservativo, sino un cambio en el estilo de vida, una mejor organización sanitaria, la solución del problema de la pobreza.
Y después no olvidamos que hay millones de personas que ya están enfermas: distribuir preservativos no les ayuda.
[Por Mariaelena Finessi, traducción del italiano por Patricia Navas]

5 de abril de 2010

Caminando junto a María....

Les propongo caminar estos días de nuestra Pascua de la mano de La Madre, contemplando en estos "encuentros” algunas de las realidades que viven nuestra madres, hermanas, amigas, compañeras en su vivencia diaria; volvernos a este “mundo femenino” tan sacrificado en nuestros barrios, nuestras comunidades, nuestros mundos y para volver hacia el, esos “ojos masculinos” para descubrir La Presencia del Dios Madre y dejarnos abrazar por El – Ella.-

NOVENA A LA MADRE DE JESÚS….
QUE ES TAMBIÉN NUESTRA MADRE !!!!!
- Esperanzas:
Que la oración de estos días nos ayude encontrar un acercamiento a la madre de Jesús; un acercamiento que sea vivido. Que lo podamos sentir como algo que nos está pasando ahora, en estos momentos de nuestra vida. En estas etapas de nuestra vida. En nuestras familias, vecinos; en nuestros barrios, trabajos, escuelas. Con nuestros hijos, marido o mujer, abuelos. En situaciones que podemos vivir todos los días. En las comunidades o grupos que integro; donde hago algo, participo.
- Comprensión:
Que veamos las situaciones por las que pasó María (así vamos a llamarla a la Virgen María, a la Madre de Jesús, a nuestra madre; simplemente: María.) Ejercitando la comprensión aquella acción que es, entender, ponernos en el lugar, darnos cuenta de la situación que vivió María; sentirla desde adentro de ella.
Y al mismo tiempo sentir lo que ella siente y sentir en un modo profundo y personal cómo ella también asume aquellas situaciones que vivimos nosotros.
Entonces nos sentiremos comprendidos, contenidos. No estamos solos; y no solamente por fuera sino sobre todo, solos en nuestra interioridad más profunda. Cuando nos parece que nadie nos entiende, nadie nos mira; no vivimos para nadie, allí está ella La Madre, o simplemente María.
- Compromiso
Este sentirnos comprendidos y acompañados nos lleva a la acción, a la misión, que no es otra cosa que asumir (hacer mía; hacer nuestra la tarea de Jesús) y a la que estamos fuertemente llamados, no en soledad o en nuestro pequeño grupito o familias, sino para alcanzar a todos los seres humanos para hacer juntos, la gran y única familia humana, redimida y adquirida por el gran amor de Cristo en el corazón de La Madre.
Por eso será conveniente que cada etapa o día de la novena termine con un compromiso, una conversión, un cambio que signifique que no todo sigue igual. Que no ha sido solo un rezo más, un pensar diferente por unos días, sino que nos deja algo, una presencia, que estamos habitados, que en nuestro corazón está ella; La Madre.
-Acciones, actividades
Terminamos cada día de nuestra novena haciendo, realizando (que significa hacer real, cierto, que se vea, que se note) lo que hemos decidido en nuestro compromiso.
Que no tiene que ser siempre un algo externo, que se vea, haga ruido. Si no un cambio interno, que no se vea. Cambiar sentimientos, actitudes, entender lo que nos cuesta o no deseamos, etc.
Dar gloria a Dios, glorificar el nombre de María
Honrar a Dios, honrar a María. Dar la mayor gloria de Dios al mundo, decía un santo, es que los hombres sean felices y se salven. Es un Dios para nosotros.
No para Él. Su alegría es nuestra vida. No estamos al servicio de Él, sino que Él está al servicio nuestro. Para que nosotros estemos todos al servicio de todos. Seamos un mundo de hermanos. Y María, la madre de Jesús es exactamente igual.
Por eso Dios la eligió para ser la madre de su Hijo. Por eso es para nosotros, un modelo a seguir por eso nos dirigimos a Ella en esta oración para que interceda y nos muestre el camino al corazón de su Hijo, ella que es nuestra Madre
Día Primero - "María, madre soltera".
Cuenta el evangelio de Mateo 1,18-20:
"…Lo de Jesús, fue así. Su madre, María estaba comprometida con José. Pero antes de que vivieran juntos quedó esperando un hijo por obra del Espíritu Santo.José, su esposo que era justo y no quería denunciarla, decidió abandonarla en secreto..... pero el ángel le dijo: No temas aceptarla a María como tu esposa, pues el hijo que viene es del Espíritu Santo…"
PENSAMOS - MEDITAMOS:
No vivían juntos todavía, pero José iba todas las tardes a tomar unos mates, a hablar y estar con ella, a conocerla, a intimar sus pensamientos sueños y deseos. Y cómo todos los seres que s encuentran y deciden caminar la vida juntos…. José, la quería.
José se dio cuenta que María empezaba a engordar, a crecerle la pancita. Como también se fueron dando cuenta la familia y los vecinos. María no se animaba a decirle nada, no podía hablar del “misterio”, y José tampoco se animaba a preguntarle.
Los dos sabían que entre ellos no había pasado nada. Tenían miedo de preguntar de hablar, de dialogar; ¡vaya uno a saber que había pasado!
Los vecinos y las vecinas enseguida empezaron a comentar. ¡Mira tú tan santita que parecía! ¡Pobre José, tan bueno que es! ¡No se merecía esto! María casi no salía.
Y las pocas veces que lo hacía, veía que la miraban y se ponían a charlar despacito, con esa terrible lengua chismosa de nuestros barrios.
María sufría esta incomprensión de José y de la familia y vecinos.· Se sentía sola y humillada. Despreciada.
Se iba preparando en su interior para afrontar su maternidad así, sola y sin compañero. Y con la frente alta, pese a todo. Con dignidad. Mientras tanto rezaba, esperaba, amaba Esta misma situación es la que viven muchas mujeres y chicas en nuestros barrios. madres solas, madres solteras. Muchas veces abusadas, casi violadas. Engañadas. A veces echadas de sus casas, sin plata ni trabajo, yendo a parar a cualquier lado sin protección, sin seguridad, sin palabras que acaricien su sueño como acariciaron su cuerpo. Porque del árbol caído muchos hacen leña. Muchos aprovechan.
Heridas por "el que dirán" hipócrita de la chusma vecinal o familiar. Y justo en el momento en que más cariño y contención necesita. La apartan como a perro sarnoso. Estos hijos no vienen del Espíritu Santo; vienen de muchachos y de hombres que una vez que comieron y gustaron, se van y ¡si te he visto, no me acuerdo! ¡Ella se lo buscó! ¡Andá a cantarle a Gardel!

ORAMOS:
¡Lo que pasó, pasó! ¡Y lo que viene, que venga! No están solas ! María está con ellas. María que también vivió esta situación. Por eso: ¡nadie mejor que ella para que las cobije, las contenga, las haga fuertes! Y además, con dignidad. No sentirse menos que nadie, ni mal miradas. Que vivan con alegría ese momento. Que se den cuenta que lo más importante no es lo que pasó, sino lo que viene. El hijo, SU HIJO.
Y que el pasado no oscurezca el futuro. Que no fue una desgracia lo ocurrido, sino una presencia de Dios, porque es una presencia de la vida. No sabemos si Dios y María quisieron las situaciones como ocurrieron; pero una vez que ocurrió, ni Dios ni María, miran para otro lado. Se hacen cargo.Y ahora María, así te sentimos más Madre que nunca, acompañando estas madres solas, solteras, mal miradas, mal amadas.
Y que sea así; y que así sea. Amén.

COMPROMISO:
La mujer o la joven que está sola esperando su hijo están en el momento en que más cariño, comprensión, compañía y amor necesitan.
Esta debe ser entonces nuestra reacción en estas situaciones, compañía y comprensión.
· No juzgar, no condenar, no marginar. Todavía más: admirar el valor de encarar y afrontar el futuro de estas madres.· Y también valorar, alentar a tantas madres solas que crían, educan sus hijos, trabajando y en la pobreza. Y que ya no son una o dos, sino muchas y cada vez más.

El Pajaro Solitario

Para comenzar la Pascua dos reflexiones:
LAS CONDICIONES DEL PAJARO SOLITARIO:
Son cinco.
la primera, que se va lo más alto;
la segunda, que no sufre compañía, aunque sea de su naturaleza;
la tercera, que pone el pico al aire;
la cuarta, que no tiene determinado color;
la quinta, que canta suavemente.

Las cuales ha de tener el alma contemplativa:
1º que se ha de subir sobre las cosas transitorias; no haciendo más caso de ellas que si no fuesen;
2º y ha de ser tan amiga de de la soledad y silencio, que no sufra compañía de otra criatura;
3º ha de poner el pico al aire del Espíritu Santo, correspondiendo a sus inspiraciones, para que haciéndolo así, se haga más digna de su compañía;
4º no ha de tener determinado color, no teniendo determinación en ninguna cosa, sino en lo que es voluntad de Dios;
5º ha de cantar suavemente en la contemplación y amor de su Esposo.
(San Juan de la Cruz)


CONFIAR EN TU MISERICORDIA...
Thomas Merton
Ten piedad de mi oscuridad, de mi debilidad y de mi confusión.
Ten piedad de mi infidelidad, de mi cobardía, de mi indecisión,
de mi vagabundeo y de mis evasiones.
No pido más que tu misericordia, siempre y en todo.
Mi vida aquí, un poco de solidez y un mucho de cenizas.
Casi todo son cenizas.
Lo que más he apreciado no son más que cenizas.
Y a lo que menos atención he prestado es quizá lo que tiene algo de solidez.
Señor, ten piedad.
Guíame, hazme desear de nuevo ser santo,
aun en medio de la desesperación y la confusión.
No estoy necesariamente pidiéndote claridad ni un camino llano y sin obstáculos, sino tan sólo obrar de acuerdo con tu amor,
intentar conseguir tu piedad, confiar en tu misericordia.

4 de abril de 2010

FELIZ PASCUA DE RESURRECCION

Que tu Pascua en la Felicidad de un nuevo comienzo de la mano del Resucitado sea la felicidad en mi Pascua sabiendo que el amor derramado en cada cual renace en todos los que estamos unidos por y en el único amor.
Claudio.-

2 de abril de 2010

Viernes Santo...


Dal diario di Chiara - 25.3.1967

Nella settimana Santa due cose m'hanno impressionato: la paura di Gesù

- "cominciò ad aver paura" -

e la Sua domanda al Padre d'esser liberato dall'enorme peso che Gli stava cadendo addosso.