28 de diciembre de 2010

El Horeb....

COMUNIDAD ECUMENICA HOREB - CARLOS DE FOUCAULD
La Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld es una unión espiritual, más allá de espacio y tiempo, entre hermanos y hermanas seguidores de Jesús de Nazaret, que, en el carisma del hermano Carlos, viven de un modo especial la llamada al desierto, al “silencio interior”, ya vivan en la ciudad o en lugares apartados. con la misión ecuménica, el diálogo interreligioso y el compromiso por la paz.
Esta llamada especial no impide que vivan en plenitud su propio Nazaret (vida de familia, trabajo, compromisos sociales, políticos, sindicales y eclesiales)en favor de la justicia y de la solidaridad), o su propia Palestina, predicando que el mundo que Jesús nos propone es posible, gracias al testimonio amical de la propia vida.
La vocación de los Hermanas y Hermanos de la Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld, es adentrarse en las profundidades del Espíritu, en el Silencio ante Dios y en la Acogida ante el hermano.
Además de orar y releer el Directorio o los Consejos Evangélicos de Carlos de Foucauld para irlos encarnando en la propia vida, los hermanos y hermanas, oraran cada día por los miembros de la Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld y pedirán de un modo especial por la unidad de los cristianos; por una auténtica interrelación entre las distintas religiones y por la conversión al Evangelio de toda la humanidad.
Entre los miembros de la Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld no hay reuniones, ni cargos, ni jerarquías. Lo único que hay es el servicio para que una persona de la Comunidad, seglar, religiosa o sacerdote, haga de punto de encuentro entre los miembros y discernimiento para las nuevas incorporaciones.
La nueva oportunidad que nos ofrece la tecnología facilita la comunicación entre todos los miembros de la hermandad y una relación más particular entre algunos de entre ellos.
Esto no impide que hayan encuentros o retiros esporádicos organizados por la propia Comunidad o participando en los encuentros de la Familia Foucauld.

SEDE Y ORGANIZACIÓN
Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld
Paseo Fabra i Puig, 474 2º 3ª
08042 BARCELONA
Para contactar con la Comunidad Ecuménica Horeb-Carlos de Foucauld enviar un correo electrónico al Coordinador:
Juan Álvaro Ricas
e-mail: jarp97@hotmail.com

26 de diciembre de 2010

Feliz Navidad....

Queridos amigos y amigas, mi unico deseo en este santo tiempo es que el Niño de Belén nazca en sus corazones y en el de su familia.
Desde nuestra Bolivia amada les enviamos todo nuestro cariño fraterno.

Mensaje de Navidad de benedicto XVI....

“¿Qué busca nuestro corazón si no una Verdad que sea Amor?”

"Verbum caro factum est" - "El Verbo se hizo carne" (Jn 1,14).

Queridos hermanos y hermanas que me escucháis en Roma y en el mundo entero, os anuncio con gozo el mensaje de la Navidad: Dios se ha hecho hombre, ha venido a habitar entre nosotros. Dios no está lejano: está cerca, más aún, es el "Emmanuel", el Dios-con-nosotros. No es un desconocido: tiene un rostro, el de Jesús.

Es un mensaje siempre nuevo, siempre sorprendente, porque supera nuestras más audaces esperanzas. Especialmente porque no es sólo un anuncio: es un acontecimiento, un suceso, que testigos fiables han visto, oído y tocado en la persona de Jesús de Nazaret. Al estar con Él, observando lo que hace y escuchando sus palabras, han reconocido en Jesús al Mesías; y, viéndolo resucitado después de haber sido crucificado, han tenido la certeza de que Él, verdadero hombre, era al mismo tiempo verdadero Dios, el Hijo unigénito venido del Padre, lleno de gracia y de verdad (cf. Jn1,14).

"El Verbo se hizo carne". Ante esta revelación, vuelve a surgir una vez más en nosotros la pregunta: ¿Cómo es posible? El Verbo y la carne son realidades opuestas; ¿cómo puede convertirse la Palabra eterna y omnipotente en un hombre frágil y mortal? No hay más que una respuesta: el Amor. El que ama quiere compartir con el amado, quiere estar unido a él, y la Sagrada Escritura nos presenta precisamente la gran historia del amor de Dios por su pueblo, que culmina en Jesucristo.

En realidad, Dios no cambia: es fiel a sí mismo. El que ha creado el mundo es el mismo que ha llamado a Abraham y que ha revelado el propio Nombre a Moisés: Yo soy el que soy... el Dios de Abraham, Isaac y Jacob... Dios misericordioso y piadoso, rico en amor y fidelidad (cf. Ex 3,14-15; 34,6). Dios no cambia, desde siempre y por siempre es Amor. Es en sí mismo comunión, unidad en la Trinidad, y cada una de sus obras y palabras tienden a la comunión. La encarnación es la cumbre de la creación. Cuando, por la voluntad del Padre y la acción del Espíritu Santo, se formó en el regazo de María Jesús, Hijo de Dios hecho hombre, la creación alcanzó su cima. El principio ordenador del universo, el Logos, comenzó a existir en el mundo, en un tiempo y en un lugar.

"El Verbo se hizo carne". La luz de esta verdad se manifiesta a quien la acoge con fe, porque es un misterio de amor. Sólo los que se abren al amor son cubiertos por la luz de la Navidad. Así fue en la noche de Belén, y así también es hoy. La encarnación del Hijo de Dios es un acontecimiento que ha ocurrido en la historia, pero que al mismo tiempo la supera. En la noche del mundo se enciende una nueva luz, que se deja ver por los ojos sencillos de la fe, del corazón manso y humilde de quien espera al Salvador. Si la verdad fuera sólo una fórmula matemática, en cierto sentido se impondría por sí misma. Pero si la Verdad es Amor, pide la fe, el 'sí' de nuestro corazón”

Y, en efecto, ¿qué busca nuestro corazón si no una Verdad que sea Amor? La busca el niño, con sus preguntas tan desarmantes y estimulantes; la busca el joven, necesitado de encontrar el sentido profundo de la propia vida; la busca el hombre y la mujer en su madurez, para orientar y apoyar el compromiso en la familia y en el trabajo; la busca la persona anciana, para dar cumplimiento a la existencia terrenal.

"El Verbo se hizo carne". El anuncio de la Navidad es también luz para los pueblos, para el camino conjunto de la humanidad. El "Emmanuel", el Dios-con-nosotros, ha venido como Rey de justicia y de paz. Su Reino -lo sabemos- no es de este mundo, sin embargo, es más importante que todos los reinos de este mundo. Es como la levadura de la humanidad: si faltara, desaparecería la fuerza que lleva adelante el verdadero desarrollo, el impulso a colaborar por el bien común, al servicio desinteresado del prójimo, a la lucha pacífica por la justicia. Creer en el Dios que ha querido compartir nuestra historia es un constante estímulo a comprometerse en ella, incluso entre sus contradicciones. Es motivo de esperanza para todos aquellos cuya dignidad es ofendida y violada, porque Aquel que ha nacido en Belén ha venido a liberar al hombre de la raíz de toda esclavitud.

Que la luz de la Navidad resplandezca de nuevo en aquella Tierra donde Jesús ha nacido e inspire a israelíes y palestinos a buscar una convivencia justa y pacífica. Que el anuncio consolador de la llegada del Emmanuel alivie el dolor y conforte en las pruebas a las queridas comunidades cristianas en Irak y en todo Oriente Medio, dándoles aliento y esperanza para el futuro, y animando a los responsables de las Naciones a una solidaridad efectiva para con ellas. Que se haga esto también en favor de los que todavía sufren por las consecuencias del terremoto devastador y la reciente epidemia de cólera en Haití. Y que tampoco se olvide a los que en Colombia y en Venezuela, como también en Guatemala y Costa Rica, han sido afectados por recientes calamidades naturales.

Que el nacimiento del Salvador abra perspectivas de paz duradera y de auténtico progreso a las poblaciones de Somalia, de Darfur y Costa de Marfil; que promueva la estabilidad política y social en Madagascar; que lleve seguridad y respeto de los derechos humanos en Afganistán y Pakistán; que impulse el diálogo entre Nicaragua y Costa Rica; que favorezca la reconciliación en la Península coreana.

Que la celebración del nacimiento del Redentor refuerce el espíritu de fe, paciencia y fortaleza en los fieles de la Iglesia en la China continental, para que no se desanimen por las limitaciones a su libertad de religión y conciencia y, perseverando en la fidelidad a Cristo y a su Iglesia, mantengan viva la llama de la esperanza. Que el amor del "Dios con nosotros" otorgue perseverancia a todas las comunidades cristianas que sufren discriminación y persecución, e inspire a los líderes políticos y religiosos a comprometerse por el pleno respeto de la libertad religiosa de todos.

Queridos hermanos y hermanas, "el Verbo se hizo carne", ha venido a habitar entre nosotros, es el Emmanuel, el Dios que se nos ha hecho cercano. Contemplemos juntos este gran misterio de amor, dejémonos iluminar el corazón por la luz que brilla en la gruta de Belén. ¡Feliz Navidad a todos!

Traducción distribuida por la Santa Sede

21 de diciembre de 2010

Nueva ley de educación de Bolivia...

Para los católicos "la ley de educación no responde a la realidad social del país"

Cochabamba (Agencia Fides) – Los representantes de los servicios educativos de la Iglesia Católica en Bolivia se han pronunciado sobre la promulgación de la nueva ley de Educación "Avelino Sinani y Elisardo Perez" promulgada por el Presidente Morales en la mañana del 20 de diciembre. Reunidos en Asamblea nacional, han expresado su opinión respecto a la nueva ley aprobada durante una conferencia de prensa:

"Consideramos que esta es la ley más importante entre las leyes que se están aprobando en nuestro país porque formará las nuevas generaciones. Una Ley debería recoger las inquietudes y los anhelos de la sociedad y constituirlos en un derecho para todos. Desde esta perspectiva nos entristece que la ley "Avelino Siñani y Elizardo Pérez" no responda a esta realidad social del Estado plurinacional y discrimine y excluya favoreciendo más a unos en detrimento de otros”.


La nota enviada a la Agencia Fides desde la Conferencia Episcopal de Bolivia enumera algunos aspectos de la ley considerados positivos:

el impulso hacia una educación técnica y productiva; la ampliación de la educación preescolar a dos años obligatorios; la frecuencia obligatoria gratuita hasta el bachillerato; la promoción de las culturas de las naciones y pueblos indígenas, campesinos, comunidades interculturales y afro bolivianas (no consideradas en la vieja ley); El uso de lenguas e idiomas nativos; la promoción de la educación para adultos. Pero hay que reconocer que estos aspectos ya forman parte del sistema educativo de la Iglesia Católica.


Desafortunadamente, las consideraciones negativas cuestionan en profundidad el espíritu de esta nueva ley. Así afirma el comunicado, “el artículo primero afirma que la educación le corresponde solo al Estado y a la Sociedad, pero esto se contradice en el desarrollo de la ley. Una prueba de ello el cierre de la “Normal Católica" y lo denunciamos como una pérdida cultural e intelectual para el País”.


En el primer capítulo se afirma que los Padres y Madres de Familia tienen el derecho de escoger la educación para sus hijos. Sin embargo en el texto de la ley existe un solo tipo de educación, un currículo diseñado desde el Ministerio de Educación, en este sentido el comunicado afirma:

“Como Iglesia y como Educadores Católicos creemos que sólo hay auténtica educación cuando ésta abarca la integralidad del ser humano. Por eso, la Iglesia habla de Educación Integral en sus tres dimensiones: cultural, intelectual y espiritual. Para que la persona pueda crecer en armonía, ninguna de estas tres dimensiones puede ser dejada a un lado. En este cometido, la enseñanza de la materia de Religión recobra un sentido muy especial dentro de la construcción de la personalidad del alumno. En consecuencia, creemos que los padres y madres de familia, de acuerdo a su fe, tienen el derecho de elegir la enseñanza de religión para sus hijos e hijas”.

El comunicado concluye afirmando que desea contribuir positivamente al proceso de aplicación de la ley y su futura reglamentación.

(CE) (Agencia Fides, 21/12/2010)

19 de diciembre de 2010

Dios CON nosotros....

Evangelio del IV Domingo de Adviento
Evangelio según San Mateo 1,18-24.
Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:

"José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo.Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados".Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: "Dios con nosotros".Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.


San Beda el Venerable, monje, doctor de la Iglesia
Homilía para la Vigilia de Navidad, 5; CCL 122, 32-36
«Le pondrás por nombre Jesús (es decir: 'el Señor salva')»
«Mirad, dice el profeta Isaías, la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pone por nombre Emmanuel (que significa: Dios-con-nosotros)» 7,14).
El nombre de Salvador «Dios-con-nosotros», dado por el profeta significa las dos naturalezas de su única persona.
En efecto, el que es de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos, es el mismo que es el Emmanuel al final de los tiempos, es decir Dios-con-nosotros.
Vino al seno de su madre porque se dignó aceptar la fragilidad de nuestra naturaleza en la unidad de su persona cuando «el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14).
Es decir, comenzó de manera admirable a ser lo que nosotros somos, sin dejar de ser lo que era, asumiendo nuestra naturaleza de manera que no perdiera lo que era en sí mismo...
«María dio a luz a su hijo primogénito... y le puso por nombre Jesús» (Lc 2,7.21).
Así pues, el nombre de Jesús es el del hijo nacido de la Virgen y que, según la explicación del ángel, significa que él salvará a su pueblo de sus pecados...
Evidentemente que es también él quien salvará de la destrucción del alma y del cuerpo, las secuelas del pecado.
En cuanto al nombre de Cristo es el título de una dignidad sacerdotal y real. Porque en la Ley antigua, a los sacerdotes y reyes se les llamaba cristos a causa de la crismación.
Esta unción con aceite santo prefiguraba aquel que, al venir al mundo como verdadero rey y sacerdote «ha sido ungido con aceite de júbilo entre todos sus compañeros» (sl 44,8).
Por esta unción o crismación, a Cristo en persona y a los que participan de la misma unción, es decir, de la gracia espiritual, se les llama 'cristianos'.
Por el hecho de ser el Salvador, Cristo puede salvarnos de nuestros pecados; por el hecho de ser sacerdote, nos puede reconciliar con Dios Padre; por el hecho de ser rey, se digna darnos el Reino eterno de su Padre.

18 de diciembre de 2010

Pregón navideño: este año Jesús nace en Haití !!!!!!

Según los evangelios de la infancia, cuando Jesús nació en Belén, nadie se enteró de ello, fuera de María, José y los pastores. Más tarde, una misteriosa estrella guió a unos sabios de Oriente hasta encontrarlo. Los sacerdotes continuaron realizando sus ceremonias religiosas en el templo de Jerusalén, en Roma el emperador Octavio Cesar siguió dando órdenes en el imperio. En nuestros días va a suceder algo semejante. La Navidad ha sido secuestrada por la sociedad del consumo de la llamada “civilización cristiana occidental”, nadie se atreve a negar ni a atacar la Navidad, aunque uno sea religiosamente indiferente, agnóstico o ateo, pero la hemos vaciado de su contenido cristiano y transformado en una fiesta mundana, especialmente para acomodados. Nuestras ciudades se llenan de luces, los comercios cantan villancicos para vender más en estas fiestas de fin de año. En las Iglesias se preparan los belenes y la liturgia de la noche de Navidad. Tanto en Washington como en el Vaticano luce un inmenso árbol de Navidad.

Pero el Señor parece cansado de estas celebraciones vacías de contenido y nos quiere dar una sorpresa: este año Jesús ha decidido nacer en Haití, el pueblo de antiguos esclavos africanos, el primero que se independizó en América Latina, actualmente el más pobre del continente americano, hace un tiempo sacudido por un terrible terremoto, luego inundado por un huracán y ahora en plena epidemia de cólera que ya ha matado a miles de personas. Su futuro es muy incierto, sus elecciones fraudulentas. En este pueblo que no cuenta en el concierto de las naciones, que sobrevive en campamentos y vive con la ayuda del exterior y con la ambigua presencia de los Cascos azules, precisamente en este pueblo este año va a nacer Jesús. Seguramente tampoco casi nadie se enterará de ello, ni en Washington ni quizás en Roma, como sucedió en la primera Navidad de la historia. En la liturgia de la noche de Navidad se lee el texto de Isaías que afirma que “el pueblo que caminaba en tinieblas ha visto una gran luz” (Is 9, 1). Esta luz este año nos viene de Haití.

No se trata simplemente de que en esta Navidad ayudemos a Haití con donativos para contentar nuestra mala conciencia, sino de algo más difícil y duro: que nos dejemos iluminar por la luz que nace de Haití, que esta luz nos descubra la falsedad y superficialidad de nuestra vida, la hipocresía de nuestra sociedad, la vaciedad de nuestra religión, nuestro racismo y eurocentrismo que desprecia a otros países y otras razas. Estamos en tinieblas, aunque encendamos miles de lucecitas estos días para disimularlo, pero la luz que realmente nos ilumina viene desde Haití y nos dice que otro mundo no sólo es posible sino necesario.
Evidentemente Haití tiene otros nombres: saharauis, afganos, palestinos, magrebíes que llegan en pateras, emigrantes latinoamericanos que viven en los países del primer mundo, parados y gente sin hogar, enfermos con Alzheimer, ancianos abandonados en residencias, niños de la calle..…todos ellos se llaman este año Haití.

Y en Haití nace el Niño Jesús: su mensaje nos recuerda que la alegría y paz verdaderas brotan de la solidaridad y del compartir fraterno, porque todos somos hermanos y hermanas y tenemos un mismo Padre común. Desde Haití los ángeles este año anuncian de nuevo la paz a las personas de buena voluntad. ¿No los escuchamos? Vayamos este año a Haití, allí encontraremos al Niño con María y José. La estrella que guió a los magos de Oriente nos guiará también a nosotros hasta nuestro Haití.

P. Victor Codina S.J.
Cochabamba, Bolivia, diciembre 2010

La desnudez....

Varias veces, este año, se desnudó. Unas, por puro placer celebratorio.
Otras, transida de dolor.
Por allá, por mayo, la vi despojarse de sus ropas con la sensualidad de sus instintos milenarios de hembra seductora.
Danzó, cantó, pintó y actuó desnuda para multitudes hipnotizadas y jolgoriosas.
Atravesó las calles para que la vean sus hermanas, algunas con ritmo de huayno en sus caderas, otras con valsecitos peruanos besándoles los pezones, el pubis se perfumó de sambas y de zambas, los ojos se le iluminaron de cumbias.

La fueron cortejando y ella se dejaba. La sonrisa le trepó los hombros y se le posó al sol, como esperando girasoles.
Nunca la vi así. El año comenzó a puro festejo.
Venía de esquivar miradas lascivas, intentos serios de violarle el pudor y la historia.
Hubo casos. Fuegos condenatorios, con la complicidad pasiva de muchos de los nuestros.
Pero de la épica placera surgió un bravo ondular de voces nuevas.
Todavía tiene hijos que no encuentra, arrebatados de noche, mutiladas sus caras y sus manos. Son raros los octubres de esta muchacha.
Alguno amaneció embalconado, en patas, y no hubo puente que parara el aluvión sonoro. Pero éste, el último, nos ultimó a mansalva.
La vi morir un poco, llorar como lloran las mujeres cuando un cuchillo le trastorna el alma.
De inmediato, fiera arrinconada por la Parca, se irguió desde la náusea y supo que los pibes y las pibas la querían desnuda para sacarla en andas.
Y en estos días de canícula y esperanza, los sabuesos quieren vestirla de futuro, pero para preterizarla.
Le mataron a un joven en las vías por pretender que el tren volara.
Le mataron a un kolla y a una guarania para intentar que ni cantara ni bailara.
El año que se inicia tiene octubre, infaltable cita calendaria.
Será cuestión de mantenerla desnuda.
La Matria, vestida de rubia, no avanza.
No quisiera que baile más con ellos, los garcas.
Los negros, los feos, los pobres, con ellos baila la mañana.

13 de diciembre de 2010

Silenzio


E' il silenzio che ci regala un paesaggio innevato,al riparo dal rumore consumistico di questo periodo. Questo è il silenzio che io amo e che regalo ai miei amici.


"Il silenzio ci porta lontano da noi stessi,

ci fa veleggiare nel firmamento dello spirito,

ci avvicina al cielo ...

"K.Gibran

TÚ AL CENTRO DE MI CORAZON



Tu Señor, solo Tú en el pobre y en el solitario;
tú eres ese corazón crepitante de paz y misericordia......
La unica razón, Tú.
El unico sostén, Túl
y a al centro de mi corazón solamente TÚ.......

Otra Humanidad




"Ofrece tu vida, cómo María
al pie de la cruz
y serás siervo de cada hombre
siervo por amor
sacerdote de la humanidad"

8 de diciembre de 2010

MARÍA, LA MADRE.....

INMACULADA SIEMPRE.....
Homilia de San Epifanio de Salamina, obispo

«Te saludo, llena de gracia»
¿Cómo hablar? ¿Qué elogio podré yo hacer de la Virgen gloriosa y santa?
Ella está por encima de todos los seres, exceptuando a Dios; es, por naturaleza, más bella que los querubines y todo el ejército de los ángeles.
Ni la lengua del cielo, ni la de la tierra, ni incluso la de los ángeles sería suficiente para alabarla.
¡Bienaventurada Virgen, paloma pura, esposa celestial..., templo y trono de la divinidad!

Tuyo es Cristo, sol resplandeciente en el cielo y sobre la tierra.
Tú eres la nube luminosa que hizo bajar a Cristo, él, el rayo resplandeciente que ilumina al mundo.

Alégrate, llena de gracia, puerta de los cielos; es de ti que habla el Cantar de los Cantares... cuando exclama: «Tú eres huerto cerrado, hermana mía, esposa mía, huerto cerrado, fuente sellada (4,12)...
Santa Madre de Dios, cordera inmaculada, de ti ha nacido el Cordero, Cristo, el Verbo encarnado en ti...

¡Qué sorprendente maravilla en los cielos: una mujer, revestida de sol (Ap 12,1), llevando la luz en sus brazos!...
Qué asombrosa maravilla en los cielos: el Señor de los ángeles hecho hijo de la Virgen.
Los ángeles acusaban a Eva; ahora llenan de gloria a María porque ella ha levantado a Eva de su caída y hace entrar en los cielos a Adán echado fuera del Paraíso...
Es inmensa la gracia concedida a esta Virgen santa.

Por eso Gabriel, le dirige primeramente este saludo:
«Alégrate, llena de gracia», resplandeciente como el cielo.
«Alégrate, llena de gracia», Virgen adornada con toda clase de virtudes...
«Alégrate, llena de gracia», tú sacias a los sedientos con la dulzura de la fuente eterna.
Alégrate, santa Madre inmaculada; tú has engendrado a Cristo que te precede.
Alégrate, púrpura real; tú has revestido al rey de cielo y tierra.
Alégrate, libro sellado; tú has dado al mundo poder leer al Verbo, el Hijo del Padre.

5 de diciembre de 2010

Resta qui con noi - Gen Rosso



Resta Qui Con Noi
Gen Rosso

Le ombre si distendono scende ormai la serae
si allontanano dietro i montii riflessi di un giorno che non finirà,
di un giorno che ora correrà sempreperché
sappiamo che una nuova vitada qui è partita e mai più si fermerà.
Resta qui con noi il sole scende già,resta qui con noi Signore è sera ormai.
Resta qui con noi il sole scende già,se tu sei fra noi la notte non verrà.
S'allarga verso il mare il tuo cerchio d'ondache il vento spingerà fino a quandogiungerà ai confini di ogni cuore, alle porte dell'amore vero;
come una fiamma che dove passa brucia,
così il Tuo amore tutto il mondo invaderà.
Resta qui con noi ...
Davanti a noi l'umanità lotta, soffre e speracome una terra che nell'arsurachiede l'acqua da un cielo senza nuvole,ma che sempre le può dare vita.
Con Te saremo sorgente d'acqua pura,con Te fra noi il deserto fiorirà.
Resta qui con noi...

El Adviento.....

Según Thomás Mertón...

Nuestro Adviento no es una celebración de valores tradicionales meramente culturales, por grandes y dignos de perpetuación que sean. El adviento no es un mero retorno, una repetición, una renovación de lo antiguo. No puede ser el regreso a la infancia personal o social. La venida del Señor, que es lo mismo que Su “presencia”, es la venida de lo nuevo, no la renovación de lo viejo”.

"Nuestra tarea es buscar y encontrar a Cristo en nuestro mundo tal y como es y no como podría ser. El hecho de que el mundo sea diferente de lo que podría ser no altera la verdad de que Cristo está presente en él, y que Su plan no ha fracasado ni cambiado: en efecto, todo se hará conforme a Su voluntad. Nuestro adviento es la celebración de esa esperanza. Lo que es incierto no es la "venida" de Cristo sino nuestra acogida a Él, nuestra docilidad y capacidad de salir a Su encuentro".

“El misterio de Adviento es un misterio de vaciamiento, de pobreza, de limitación. Debe ser así. De otro modo no podría ser un misterio de esperanza. El misterio de Adviento es un misterio de comienzo: pero también es el misterio de un fin. La plenitud del tiempo es el final de todo lo que todavía estaba incompleto, todo lo que todavía era parcial. Es el cumplimiento en unidad de todo lo que era fragmentario.
El misterio de Adviento en nuestras vidas es el comienzo del fin de todo lo que en nosotros no es todavía Cristo. Es el comienzo del fin de la irrealidad”.

“Adviento, para nosotros, significa aceptación de ese comienzo totalmente nuevo. Significa una disposición para hacer que la eternidad y el tiempo se encuentren no sólo en Cristo sino en nosotros, en el Hombre, en nuestra vida, en nuestro mundo, en nuestro tiempo. Si hemos de entrar en el comienzo de lo nuevo, debemos aceptar la muerte de lo viejo. El comienzo, pues, es el fin. Hemos de aceptar el fin, antes de poder empezar. O más bien, para ser más fieles a la complejidad de la vida, hemos de aceptar el final en el comienzo, ambos juntos".

Thomas Merton
“Tiempos de Celebración”
Fuente: http://caminomisionero.blogspot.com/2010/11/el-adviento-segun-thomas-merton.html

Conviertanse, el Reino está cerca...

Lecturas bíblico - litúrgicas del
II Domingo de Adviento

Libro de Isaías 11,1-10.
Saldrá una rama del tronco de Jesé y un retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor.
-y lo inspirará el temor del Señor-.
El no juzgará según las apariencias ni decidirá por lo que oiga decir:
juzgará con justicia a los débiles y decidirá con rectitud para los pobres del país;
herirá al violento con la vara de su boca y con el soplo de sus labios hará morir al malvado.
La justicia ceñirá su cintura y la fidelidad ceñirá sus caderas.
El lobo habitará con el cordero y el leopardo se recostará junto al cabrito;
el ternero y el cachorro de león pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá;
la vaca y la osa vivirán en companía, sus crías se recostarán juntas,
y el león comerá paja lo mismo que el buey.
El niño de pecho jugará sobre el agujero de la cobra, y en la cueva de la víbora,
meterá la mano el niño apenas destetado.
No se hará daño ni estragos en toda mi Montaña santa,
porque el conocimiento del Señor llenará la tierra como las aguas cubren el mar.
Aquel día, la raíz de Jesé se erigirá como emblema para los pueblos:
las naciones la buscarán y la gloria será su morada.

Salmo 72(71), 1-2.7-8.12-13.17.
De Salomón.
Concede, Señor, tu justicia al rey y tu rectitud al descendiente de reyes,
para que gobierne a tu pueblo con justicia y a tus pobres con rectitud.
Que en sus días florezca la justicia y abunde la paz, mientras dure la luna;
que domine de un mar hasta el otro, y desde el Río hasta los confines de la tierra.
Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado.
Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes.
Que perdure su nombre para siempre y su linaje permanezca como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos y todas las naciones lo proclamen feliz.

Carta de San Pablo a los Romanos 15,4-9.
Ahora bien, todo lo que ha sido escrito en el pasado, ha sido escrito para nuestra instrucción,
a fin de que por la constancia y el consuelo que dan las Escrituras, mantengamos la esperanza.
Que el Dios de la constancia y del consuelo les conceda tener los mismos sentimientos unos hacia otros, a ejemplo de Cristo Jesús,para que con un solo corazón y una sola voz, glorifiquen a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo.
Sean mutuamente acogedores, como Cristo los acogió a ustedes para la gloria de Dios.
Porque les aseguro que Cristo se hizo servidor de los judíos para confirmar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas que él había hecho a nuestros padres, y para que los paganos glorifiquen a Dios por su misericordia.
Así lo enseña la Escritura cuando dice: Yo te alabaré en medio de las naciones, Señor, y cantaré en honor de tu Nombre.

Evangelio según San Mateo 3,1-12.
En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:
"Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca".
A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos.
Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre.
La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro,y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca?
Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir:
'Tenemos por padre a Abraham'.
Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham.
El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias.
El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego.
Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible".

Comentario al Evangelio deOrígenes, presbítero y teólogo
Homilías sobre el evangelio de Lucas, nº 22,4

«Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos»

Juan Bautista decía: «Todo valle será rellenado» (Lc 3,5), pero no es Juan quien llenó todo valle; es el Señor nuestro Salvador... «Todo lo torcido se enderezará... Cada uno de nosotros estaba torcido... y es la venida de Cristo que ha llegado hasta nuestra alma la que ha enderezado todo lo que estaba torcido...
Nada había más impracticable que vosotros. Mirad bien los deseos tortuosos de otro tiempo, - vuestros arrebatos y vuestras inclinaciones malas – y si, no obstante, han desaparecido: comprenderéis que no había nada tan impracticable como vosotros o, según una fórmula más expresiva, nada había más áspero. Áspera era vuestra conducta, vuestras palabras y vuestras obras eran ásperas.

Pero mi Señor Jesús vino y aplanó vuestras rugosidades, cambió todo ese caos en caminos unidos para hacer en vosotros un camino sin tropiezos, sino bien unido y muy limpio para que Dios Padre pueda caminar en vosotros, y Cristo Señor haga en vosotros su morada y pueda decir: «Mi Padre y yo vendremos y haremos morada en él» (Jn 14,23).