31 de agosto de 2010

Dos profetas y una misma mesa....

Amig@s: un cura amigo me envió este escrito de su puño, me gustó y quisiera compartirlo con todos y todas.
Queridos amigos: dos profetas del siglo XX me ayudan a profundizar el evangelio de este domingo, aprovechando un aniversario que tiene que ver con ellos. Me refiero a Luther King y su famoso discurso de: "Tengo un sueño", proclamado un 28 de agosto y Dom Helder Cámara al cumplirse 11 años de su fallecimiento. En páginas de internet figuran en algunas el 27 y en otras el 28 de agosto como fecha de su muerte. Yo uní las dos fechas para que estos profetas sigan iluminando con su voz y su ejemplo.
Un abrazo.
P. Marcelo.
“TENGO UN SUEÑO…” (LUTHER KING)
HECHO REALIDAD EN EL
CORAZÓN HUMANO (HELDER CAMARA)
Un sueño, en palabras de un profeta, reveló el drama de una situación que los que están despiertos intentan ocultar para que la realidad no moleste tanto, y así no haya exigencias que la Verdad impone cuando tiene que ser servida y honrada.
La vida de un profeta, cuando es visitada por la muerte, se convierte en esperanza para aquellos que, sin ocultar el dolor por su pérdida física, saben que sus palabras y sus gestos son semillas que buscan esa tierra fértil que, preparada con fatigas y cansancio, espera en el corazón sencillo y humilde.
En lugares y tiempos distintos, sin tener la misma religión para ir madurando la fe y con maestros que, con diferencias en la interpretación, les enseñaron a leer la Biblia; quedaron unidos un “SUEÑO” y una “ENTREGA” en una misma fecha, que nos ayuda a recordarlos y honrarlos haciendo que los sueños, cuando son vivido desde el riesgo y la utopía, ayudan a mirar sin desánimo la realidad que golpea y lastima, pero que no puede ocultar la palabra del profeta que, al ser coherente con su estilo de vida, sostiene la esperanza de los que luchan y hacen de su vida un servicio a los marginados.
Un 28 de agosto de 1963 en Washington (EEUU) y ante una multitud que lo acompañaba en su lucha contra el racismo, Martín Luther King intenta despertar la conciencia de muchos, para que el sueño de una mesa donde todos tengan un lugar, sea una realidad que comience a gestarse en el corazón de todos, dejando de lado aquellas diferencias que empobrecen a los hombres porque se privan de la diferencia que enriquece a una sociedad cuando todos son aceptados.
Un 28 de agosto de 1999 y después de 90 años vividos intensamente, moría Dom Helder Cámara, obispo brasileño que supo “leer” el evangelio en las realidades más duras de las favelas del Brasil, lo contempló en las personas que, marginadas de la sociedad, lo vivían intensamente identificándose con el Jesús rechazado y crucificado; lo celebró desde la comunión que se genera cuando, desde la pobreza material, se libera la persona de toda esclavitud de poseer bienes para compartir la alegría de la vida vivida con fe; y cosechó los frutos del evangelio cuando, a imagen del corazón traspasado de Jesús, muchas personas ofrecían su corazón herido por humillaciones, desprecios y abandonos para ayudar a otros y servir a quien pudiera estar necesitado.
Desde el sueño de una mesa de hermanos al corazón que deja de latir para seguir latiendo en los corazones de muchos, estos dos profetas hacen que el evangelio pueda ser vivido y servido, en la medida que todos y en especial los últimos, tengan su lugar en la sociedad.
Hablando en parábolas, la lectura del evangelio de este domingo (Lc. 14, 1. 7-14), es un espejo de estos profetas que, en torno a una mesa, lucharon para que en este banquete nadie quede excluído, ofreciendo un lugar preferencial a aquellos que son marginados por diferentes motivos. La semilla del evangelio, cuando cae en terreno fértil, revela la grandeza del llamado de Dios y, en personas concretas, comienza a madurar para que los frutos sean vividos desde una comunidad que cree, celebra y lucha por la vida de todos.
Los pobres, los lisiados, los paralíticos y ciegos de la parábola de Jesús se actualizan en tantas personas que a lo largo de la historia son despojadas de su dignidad y humilladas, mostrando la insensibilidad de muchos y la grandeza de otros que luchan junto a ellos para que tengan esa mesa, ese banquete que reconforta y anima.
Atento a las realidades humanas, pero dejándose iluminar por el evangelio, Dom Helder Cámara expresa: “En el desierto del mundo, la única tierra fértil es el corazón del hombre”. Solo los profetas descubren la esperanza y luchan por ella donde otros solo ven oscuridad y miseria. Bien se pueden aplicar a este obispo las palabras de Schopenhauer cuando decía que: “Talento es cuando un tirador alcanza un blanco que otros no consiguen. Genio, cuando un tirador alcanza un blanco que otros no ven”.
Con la confianza puesta en el evangelio, Dom Helder enseño a buscar la tierra fértil en el corazón de aquellos que, marginados de muchas mesas y banquetes, eran testigos de otra mesa, de un “sueño”, en palabras de Luther King, donde la solidaridad se ejerce, la comunión es celebrada como encuentro de hermanos y la vida es compartida para que la alegría llegue a todos.
Helder Cámara, siguiendo el camino de Jesús, encontró siempre corazones fértiles en aquellos que quedaban fuera de las mesas, experimentando el rechazo que también sufren los que están del lado de ellos. Él mismo afirma: “Que nadie se haga falsas ilusiones, que nadie obre de manera ingenua: quien escucha la voz de Dios y hace su opción interior, sale de sí mismo y parte para luchar pacíficamente por un mundo más justo y más humano, no piense que va a encontrar un camino fácil, pétalos de rosa bajo sus pies, multitudes escuchándole, aplausos por todas partes y, permanentemente, como protección decisiva, la Mano de Dios. Quien se arranca de sí y parte como peregrino de la Justicia y de la Paz, prepárese para enfrentar desiertos”.
Como homenaje a estos dos profetas, que impregnados por el evangelio de Jesús que da vida a todos, soñaron y lucharon para que en la mesa todos tengamos un lugar, termino haciendo memoria de ese discurso que resonó en hace muchos años, despertando a algunos, para que ese sueño sea una realidad que día a día vamos construyendo:
“Hoy les digo a ustedes, amigos míos, que a pesar de las dificultades del momento, yo aún tengo un sueño. Es un sueño profundamente arraigado en el sueño "americano".
Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad.
Cuando repique la libertad y la dejemos repicar en cada aldea y en cada caserío, en cada estado y en cada ciudad, podremos acelerar la llegada del día cuando todos los hijos de Dios, negros y blancos, judíos y cristianos, protestantes y católicos, puedan unir sus manos y cantar las palabras del viejo espiritual negro: "¡Libres al fin! ¡Libres al fin! Gracias a Dios omnipotente, ¡somos libres al fin!" (Extracto del discurso pronunciado en Washington, DC el 28 de agosto de 1963).
P. Marcelo.

22 de agosto de 2010

Vengan a mi banquete celestial....

Evangelio del 22/08/2010
Evangelio según San Lucas 13,22-30.
Jesús iba enseñando por las ciudades y pueblos, mientras se dirigía a Jerusalén.
Una persona le preguntó: "Señor, ¿es verdad que son pocos los que se salvan?". El respondió: "Traten de entrar por la puerta estrecha, porque les aseguro que muchos querrán entrar y no lo conseguirán. En cuanto el dueño de casa se levante y cierre la puerta, ustedes, desde afuera, se pondrán a golpear la puerta, diciendo: 'Señor, ábrenos'. Y él les responderá: 'No sé de dónde son ustedes'.
Entonces comenzarán a decir: 'Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas'.
Pero él les dirá: 'No sé de dónde son ustedes; ¡apártense de mí todos los que hacen el mal!'.
Allí habrá llantos y rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, y ustedes sean arrojados afuera.
Y vendrán muchos de Oriente y de Occidente, del Norte y del Sur, a ocupar su lugar en el banquete del Reino de Dios.
Hay algunos que son los últimos y serán los primeros, y hay otros que son los primeros y serán los últimos".

Comentario al Evangelio de
San Anselmo (1033-1109)
Proslogion, 25-26
«Se sentarán a la mesa en el Reino de Dios»

¡Qué gran dicha poseer el Reino de Dios! ¡Qué gozo para ti, corazón humano, pobre corazón acostumbrado al sufrimiento y aplastado por los males, si tú rebosaras de una dicha tal!... Y sin embargo, si alguno a quien amaras como a ti mismo, participara de una idéntica dicha, tu gozo sería doble, porque no te gozarías por él menos que por ti mismo. Y si dos o tres, o aunque fueran muchos más, poseyeran esta misma felicidad, experimentarías en ti mismo tanto gozo por cada uno como por ti mismo porque amarías a cada uno como a ti mismo.

Así pues, en esa plenitud de amor que unirá a los innumerables bienaventurados, y en la que nadie amará al otro menos que a sí mismo, cada uno gozará de la dicha de los demás tanto como de la suya propia. Y el corazón del hombre, a penas capaz de contener su propio gozo, se sumergirá en el océano de tan grandes y numerosas dichas. Ahora bien, sabéis que se goza de la felicidad de alguien en la misma medida en que se le ama; así, en esa perfecta bienaventuranza en la que cada uno amará a Dios incomparablemente más que a sí mismo y que a todos los otros, la felicidad infinita de Dios será para cada uno fuente de gozo incomparable.

16 de agosto de 2010

Solo uno es Bueno......

Evangelio según San Mateo 19,16-22.

Luego se le acercó un hombre y le preguntó: "Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?".
Jesús le dijo: "¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos".
"¿Cuáles?", preguntó el hombre. Jesús le respondió: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio,
honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo".
El joven dijo: "Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?".
"Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme".
Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes.


Comentario al Evangelio de San Juan de la Cruz.-
Avisos y máximas 169-175
«Ven, sígueme»

Cuanto más te separes de las cosas de la tierra, más te acercarás a las del cielo, y más encontrarás las riquezas de Dios.
El que sabrá morir a todo, encontrará vida en todo.
Apártate del mal, haz el bien, busca la paz (Sl 33,14).
El que se queja o murmura no es nada perfecto, ni tan sólo buen cristiano.
Es humilde el que se esconde en su propia nada y sabe abandonarse a Dios.
Es pacífico el que sabe soportar al prójimo y soportarse a sí mismo.
Si quieres ser perfecto, vende tu voluntad y dala a los pobres de espíritu, después vuélvete hacia Cristo para obtener de él la suavidad y la humildad, y síguele hasta el Calvario y el sepulcro.

13 de agosto de 2010

DIALOGO......

Díjo una vez Nelson Mandela:

Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento. (Ushuaia, 1998 )

Desde Munaysonqo apoyamos el pedido de nuestros hermanos potosinos que tan generosamente nos abrieron los brazos durante tanto tiempo...

9 de agosto de 2010

SOLO POR HOY

1. Sólo por hoy trataré de vivir exclusivamente el día, sin querer resolver el problema de m i vida todo de una vez.

2. Sólo por hoy tendré el máximo cuidado de mi aspecto: cortés en mis maneras, no criticaré a nadie y no pretenderé mejorar o disciplinar a nadie, sino a mi mismo.

3. Sólo por hoy seré feliz en la certeza de que he sido creado para la felicidad, no sólo en el otro mundo, sino en este también.

4. Sólo por hoy me adaptaré a las circunstancias, sin pretender que las circunstancias se adapten todas a mis deseos.

5. Sólo por hoy dedicaré diez minutos de mi tiempo a una buena lectura; recordando que, como el alimento es necesario para la vida del cuerpo, así la buena lectura es necesaria para la vida del alma.

6. Sólo por hoy haré una buena acción y no lo diré a nadie.

7. Sólo por hoy haré por lo menos una cosa que no deseo hacer; y si me sintiera ofendido en mis sentimientos procuraré que nadie se entere.

8. Sólo por hoy me haré un programa detallado. Quizá no lo cumpliré cabalmente, pero lo redactaré. Y me guardaré de dos calamidades: la prisa y la indecisión.

9. Sólo por hoy creeré firmemente aunque las circunstancias demuestren lo contrario- que la buena providencia de Dios se ocupa de mí como si nadie existiera en el mundo.

10. Sólo por hoy no tendré temores. De manera particular no tendré miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.

Juan XXIII
Evangelio del 08/08/2010
XIX Domingo del Tiempo Ordinario
Evangelio según San Lucas 12,32-48.
No temas, pequeño Rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino.
Vendan sus bienes y denlos como limosna. Háganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladrón ni destruye la polilla.
Porque allí donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón.
Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta.
¡Felices los servidores a quienes el señor encuentra velando a su llegada! Les aseguro que él mismo recogerá su túnica, los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirlo. ¡Felices ellos, si el señor llega a medianoche o antes del alba y los encuentra así!
Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiera a qué hora va llegar el ladrón, no dejaría perforar las paredes de su casa. Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre llegará a la hora menos pensada".
Pedro preguntó entonces: "Señor, ¿esta parábola la dices para nosotros o para todos?".
El Señor le dijo: "¿Cuál es el administrador fiel y previsor, a quien el Señor pondrá al frente de su personal para distribuirle la ración de trigo en el momento oportuno?
¡Feliz aquel a quien su señor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo hará administrador de todos sus bienes.
Pero si este servidor piensa: 'Mi señor tardará en llegar', y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su señor llegará el día y la hora menos pensada, lo castigará y le hará correr la misma suerte que los infieles.
El servidor que, conociendo la voluntad de su señor, no tuvo las cosas preparadas y no obró conforme a lo que él había dispuesto, recibirá un castigo severo.
Pero aquel que sin saberlo, se hizo también culpable, será castigado menos severamente. Al que se le dio mucho, se le pedirá mucho; y al que se le confió mucho, se le reclamará mucho más.
Comentario al Evangelio de San Cipriano, obispo de Cartago y mártir
Sobre la unidad, 26-27
«Estad a punto»
El Señor veía en sueño nuestro tiempo cuando dijo: «Cuando vuelva el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?» (Lc 18,8). Vemos que esta profecía se realiza.
Ya nadie cree en el temor de Dios, la ley de la justicia, la caridad, las buenas obras...
Todo lo que nuestra conciencia temería, si todavía creyera, no lo teme porque ya no cree. Porque si creyera estaría vigilante; si estuviera en vigilante espera, se salvaría.
Por tanto, mientras somos capaces de ello, desvelémonos, hermanos muy queridos.
Vigilemos en observar y cumplir los preceptos del Señor.
Seamos tal como él nos ha dejado escrito: «Estad prestos para el servicio y mantened vuestras lámparas encendidas.
Sed como los que esperan a que su amo regrese de sus bodas para abrirle, tan pronto llegue y llame a la puerta. Dichosos los siervos a quienes su amo, al llegar, encuentre vigilantes».
Sí, permanezcamos en traje de servicio por miedo a que, cuando llegue el día de partir, no nos encuentre turbados y enredados.
Que nuestra luz brille y resplandezcan las buenas obras, que nos lleve de la noche de este mundo a la luz y a la caridad eternas.
Esperemos cuidadosa y prudentemente la repentina llegada del Señor a fin de que, cuando llame a la puerta, nuestra fe esté despierta para recibir del Señor la recompensa de la vigilancia.
Si observamos estos preceptos, si estamos atentos a sus preceptos y advertencias, las ardides engañosas del Acusador no nos harán sucumbir durante el sueño.
Sino que, siendo reconocidos como vigilantes siervos, reinaremos con Cristo triunfante.

7 de agosto de 2010

El hombre proyecto de pueblo....

Una poesía de Mons. Angelelli, y en ella mi pobre homenaje.
EL HOMBRE PROYECTO DE PUEBLO
Mezcla de tierra y de cielo,
proyecto de humano y divino...
que en cada hombre se hace rostro
y su historia se hace pueblo.
Es barro que busca la Vida,
es agua que mezcla lo Nuevo,
amor que se hace esperanza
en cada dolor del pueblo.
El pan que en el horno florece...
¡Es para todos, amigos!
Nadie se sienta más hombre,
la vida se vive en el pueblo.
Porque el proyecto se hace silencio,
porque la vida se hace rezo,
porque el hombre se hace encuentro
en cada historia de pueblo.
Déjenme que les cuente
lo que me quema por dentro;
el Amor que se hizo carne
con chayas y dolor de pueblo.
¿Saben? Lo aprendí junto al silencio...
Dios es trino y es uno,
es vida de Tres y un encuentro...
aquí la historia es camino
y el hombre siempre un proyecto.
Enrique Angelelli

4 de agosto de 2010

Un verdadero padre - obispo....

Enrique Angelelli: Un obispo "humano y sencillo"
Por Patricio Rice. Buenos Aires.

Con el pasar de los años, la figura de Enrique Angelelli se agiganta cada vez más tanto por su forma sabia de entender el mensaje de Jesús como por su personalidad bondadosa.
Como otros curas "tercermundistas", lo conocí en el amplio comedor del obispado de La Rioja a fines de 1972. Muchos colegas habían encontrado refugio allí después de haber sido echados de sus respectivas diócesis. Angelelli recibía a todos con los brazos abiertos.
Éramos más de veinte comensales y apenas se terminó un plato, el obispo se levantaba para servir el otro y asegurar que cada uno que tenía su vaso de vino. ¡Nada de gaseosa sino un buen vino riojano!
Seguía una animada sobremesa con chistes políticos, y anécdotas de las intrigas eclesiales. Su buen humor y risas al contar las novedades del flamante gobernador Carlos Menem contagiaban a todos. ¡Estaba en su salsa!
Mi amigo y compatriota Antonito Gill tuvo entonces un reclamo para amenizar el ambiente con un canto. No podía negarle porque había causado más de un dolor de cabeza al obispo, por haber estado detenido recientemente acusado de tener material subversivo en su parroquia.
Me pidió ayuda y los dos cantamos unas estrofas de homenaje a los luchadores republicanos irlandeses.
¡Monseñor Angelelli fue tan bueno que aplaudió nuestro performance!
Yo integraba entonces la Fraternidad "Carlos de Foucauld" que se había establecido en la pequeñísima localidad serrana de Suriyaco, casi 80 kilómetros de la ciudad capital.
Este movimiento católico de espiritualidad comprometida con la liberación, fue liderada por el teólogo italiano Arturo Paoli quien tenía mucha amistad con el "Pelado" Angelelli.
El obispo era nuestro padre no solo porque cuando llegaba a la comunidad, atravesando un río cercano, traía siempre fiambres, queso, vino y una lata grande de batata, que apenas duraba unas horas, sino porque era nuestro prócer al haber profetizado que esta comunidad "de desierto" sería importante en el futuro para Argentina y Latinoamérica.
Éramos de varias nacionalidades (franceses, italianos, mexicanos, uruguayos, argentinos y un hermano vietnamita) dedicados a la acogida, el estudio, y la oración en la mejor tradición monástica contemplativa.
Los militares rápidamente concluyeron que tales actividades encerraban peligros para la seguridad nacional del país y la Policía Federal asignó un destacamento especial para vigilarnos en plena cordillera riojana.
El proyecto, sin embargo, fue importante para el "Pelado" porque era un teólogo pensante y crítico. Sus conversaciones en Suriyaco sobre el Evangelio con Arturo Paoli se nutrían con aportes de Heidegger, Gramsci, Freud, Bergman y Pasolini. Luego como un autentico poeta popular el obispo ponía su otro oído en el pueblo, y así llegaba a plasmar sus homilías, sus programas y labores pastorales con un real sabor popular.
Este hombre humilde sentía con pasión la miseria de sus hermanos y hermanas en carne propia y se comprometía con los pobres. Peleaba a fondo, cuando necesario, contra los grandes terratenientes como los Menem, tanto que durante un grave conflicto de tierras llegó a poner toda una zona rural bajo interdicto eclesiástico que es algo así como una veda litúrgica.
El Vaticano pegó el grito al cielo y la presión sobre el obispo se hizo tremenda. Se tuvo que cerrar Suriyaco y el padre Arturo Paoli no pudo volver más por las amenazas recibidas.
El obispo Zazpe de Santa Fe, autorizado por Paulo VI, intentó una defensa del obispo riojano pero la alianza del Estado con la alta jerarquía eclesiástica no se hizo esperar, y el dictamen de la dictadura militar fue: ¡"Satangelelli"! (Satanás - Angelelli apodo despectivo usado en el diario riojano "El Sol")
Finalmente la dictadura comenzó a dar sus golpes mortíferos en julio de 1976 con los asesinatos de dos curas y un laico. El 4 de agosto en la ruta cerca de Chamical los militares finalmente acabaron con él, y los obispos argentinos no protestaron nunca el asesinato. Prefirieron creer en la versión oficial de un accidente automovilístico.
Fue tan conspirativa esa actitud episcopal que Pedro Casaldaliga, Obispo de Sao Felix , Brasil llegó a referir al obispo riojano como el "mártir prohibido" de América Latina. En resumen, Enrique Angelelli fue un obispo "humano y sencillo" que se entregó en servicio al pueblo y al Evangelio.
El "credo nicaragüense" atribuye estas cualidades a Jesús pero sabemos que no pocas veces en la historia se paga hasta con la vida semejante "pecado".
Por eso, aunque este crimen horrendo nos entristece todavía y seguimos esperando justicia, celebramos la memoria del "Pelado" Angelelli con alegría y esperanza. ¡Nos dio una extraordinaria lección de vida!.+ (PE)

1 de agosto de 2010

Sacianos Sr. con tu amor....

Lecturas bíblico-liturgicas del domingo 1 de agosto
XVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Libro de Eclesiastico, de Sirac 1,2.2,21-23.
¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet.
¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad!
Porque un hombre que ha trabajado con sabiduría, con ciencia y eficacia,
tiene que dejar su parte a otro que no hizo ningún esfuerzo.
También esto es vanidad y una grave desgracia.
¿Qué le reporta al hombre todo su esfuerzo y todo lo que busca afanosamente bajo el sol?
Porque todos sus días son penosos, y su ocupación,
un sufrimiento; ni siquiera de noche descansa su corazón.
También esto es vanidad.

Salmo 90(89),3-4.5-6.12-13.14.17.
Tú haces que los hombres vuelvan al polvo, con sólo decirles:
"Vuelvan, seres humanos".
Porque mil años son ante tus ojos como el día de ayer, que ya pasó, como una vigilia de la noche.
Tú los arrebatas, y son como un sueño, como la hierba que brota de mañana:
por la mañana brota y florece, y por la tarde se seca y se marchita.
Enséñanos a calcular nuestros años, para que nuestro corazón alcance la sabiduría.
¡Vuélvete, Señor! ¿Hasta cuándo...? Ten compasión de tus servidores.
Sácianos en seguida con tu amor, y cantaremos felices toda nuestra vida.
Que descienda hasta nosotros la bondad del Señor;
que el Señor, nuestro Dios, haga prosperar la obra de nuestras manos.

Carta de San Pablo a los Colosenses 3,1-5.9-11.
Ya que ustedes han resucitado con Cristo,
busquen los bienes del cielo donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.
Tengan el pensamiento puesto en las cosas celestiales y no en las de la tierra.
Porque ustedes están muertos, y su vida está desde ahora oculta con Cristo en Dios.
Cuando se manifieste Cristo, que es nuestra vida,
entonces ustedes también aparecerán con él, llenos de gloria.
Por lo tanto, hagan morir en sus miembros todo lo que es terrenal:
la lujuria, la impureza, la pasión desordenada, los malos deseos y también la avaricia,
que es una forma de idolatría.
Tampoco se engañen los unos a los otros.
Porque ustedes se despojaron del hombre viejo y de sus obras
y se revistieron del hombre nuevo,
aquel que avanza hacia el conocimiento perfecto,
renovándose constantemente según la imagen de su Creador.
Por eso, ya no hay pagano ni judío, circunciso ni incircunciso,.

Evangelio según San Lucas 12,13-21.
Uno de la multitud le dijo: "Maestro, dile a mi hermano que comparta conmigo la herencia".
Jesús le respondió: "Amigo, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre ustedes?".
Después les dijo: "Cuídense de toda avaricia, porque aún en medio de la abundancia,
la vida de un hombre no está asegurada por sus riquezas".
Les dijo entonces una parábola: "Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho,
y se preguntaba a sí mismo: '¿Qué voy a hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha'.
Después pensó: 'Voy a hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes,
y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida'.
Pero Dios le dijo: 'Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado?'.
Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios".

comentario al Evangelio deSan Basilio (hacia 330-379),
monje y obispo de Cesarea de Capadocia, doctor de la Iglesia

Homilía 6, sobre las riquezas; PG 31, 261 s.
«Ser rico ante Dios»

«¿Qué haré? ¿Qué comeré? ¿Con qué me vestiré?» Eso es lo que dice este rico. Sufre su corazón, la inquietud le devora, porque lo que a los demás les alegra, al avaro lo hunde. Que todos sus graneros estén llenos no le da la felicidad. Lo que atormenta a su alma es tener demasiadas riquezas al rebosar sus graneros...

Considera bien, hombre, quién te ha llenado de sus dones. Reflexiona un poco sobre ti mismo: ¿Quién eres? ¿Qué es lo que se te ha confiado? ¿De quién has recibido ese encargo? ¿Por qué te ha preferido a muchos otros? El Dios de toda bondad ha hecho de ti su intendente; te ha encargado preocuparte de tus compañeros de servicio: ¡no vayas a creer que todo se ha preparado para tu estómago solamente! Dispón de los bienes que tienes en tus manos como si fueran de otros. El placer que te procuran dura muy poco, muy pronto van a escapársete y desaparecer, y sin embargo te pedirán cuenta rigurosa de lo que has hecho con ellos. Luego lo guardas todo, puertas y cerraduras bien cerradas; pues aunque lo hayas cerrado todo, la ansiedad no te deja dormir...

«¿Qué haré?» Tenía una respuesta a punto: «Llenaré las almas de los hambrientos; abriré mis graneros e invitaré a todos los que pasan necesidad... Haré que oigan una palabra generosa: Venid a mí todos los que no tenéis pan, tomad la parte que os corresponde de los dones que Dios ha concedido, cada uno según su necesidad».