30 de julio de 2010

Paco, la punta del iseberg

Los viernes a la noche generalmente tengo un “consuetudinario y hermoso VICIO” y es el de ver una película es de los pocos momentos en la semana a los que considero míos y necesarios para a veces “equilibrar” esta maravillosa vida que tengo en la misión. El cine es para mi uno de los mayores y mas elevados placeres junto a la música que tiene y produce el espíritu humano.
Trato de ser exigente con este momento y me gusta seguir por un tiempo, un estilo, un director, un protagonista, una temática o a veces un sabor…
Este viernes porque teníamos un retiro con las agentes pastorales de nuestra pastoral penitenciaria vi la peli argentina “Paco” y realmen
te me encantó. Desde el Oscar d principios de año, vengo buceando en el cine argentino de antes y el nuevo y me siento muy orgulloso de esta industria, me parece muy bueno Paco especialmente en el orden pastoral, nos dio muchísima tela para cortar e ideas para abordar en el equipo.
Me gustó muchísimo esa poesía dura que esgrimen los protagonistas, y todo el entramado de la historia me parece fascinante un poco simplista en algunos momentos pero que gr
andes actores tenemos por allí. Aunque no soy quien les recomiendo a todos esta peli, especialmente para trabajar pastoralmente, si bien tiene momentos duros es bueno para trabajar una realidad que no esta lejos de nadie.
Les dejo un comentario de la peli y una entrevista al director.
“Paco”, película argentina escrita y dirigida por Diego Rafecas.
Film dramático, protagonizado por Tomás Fonzi, Norma Aleandro, Esther Goris, Romina Ricci, Roberto Vallejos, Sebastián Cantoni, Valeria Medina, Willy Lemos, Willy Lemos, Sofía Gala, María Ucedo, Guillermo Pfening, Leonora Balcarce, Luis Luque, Salo Pasik y Juan Palomino.

“Paco” se centra en la historia de Paco (Tomás Fonzi), un físico cuántico que fue llevado a la cárcel luego de haber sido encontrado por la policía bonaerense tras haber consumido una sobredosis de paco. Él es acusado de haber hecho volar una de las cocinas urbanas en las cuales se obtiene la droga que se trata de un desecho de cocaína.
En la explosión murieron los responsables y también varias personas inocentes.
En dicho marco, su madre, Ingrid Blank (Esther Goris), se ve envuelta en una pesadilla dado que mientras es una importante Senadora del Congreso de la Nación Argentina y su carrera política va en ascenso, su único hijo es acusado de terrorismo y los medios de comunicación lo implican en una guerra entre narcotraficantes.
Para intentar que tanto su honor como el de su hijo se limpien, Ingrid lo hace pasar por adicto y lo interna en una centra de rehabilitación. Allí, él se encuentra con Nina (Norma Aleandro), quien lo ayuda a contar su historia que deja al descubierto una realidad social de nuestro país.

Diego Rafecas:
“La película no tiene el dedito levantado contra las drogas sino que el problema está detrás"
Por Juan Pablo Russo
Pantalla Pinamar fue el marco elegido por Diego Rafecas (Un buda, 2005), acompañado de Tómas Fonzi, Esther Goris, Willy Lemos y Romina Ricci, para estrenar en Argentina Paco (2009), film que ya había pasado con éxito por el Festival de Valladolid. Sin duda, el estreno argentino más polémico y audaz de los últimos tiempos del que -para bien o para mal- todos van a hablar.
¿Cómo llegaste a tocar el tema de las drogas en tú película?
En principio fue una forma de expresión natural, es un tema difícil que había que meterse al cien por cien y no a medias tintas. ¿Y el porqué? Es difícil preguntarle a un pintor porqué pinta ese cuadro. Obviamente yo viví un tema muy profundo de chico con las drogas y tuve esa necesidad profunda de expresión. O pinto ese cuadro o me muero.
¿Cómo fue el proceso de trabajo con el guión?
Lo escribí hace cuatro años y fue bastante premonitorio ya que uno de los personajes es una senadora candidata a presidenta. Yo estuve en el Programa Andrés o sea que viví todo eso desde adentro. Siempre me interesó contar la historia de alguien que se rehabilita de una droga fuerte, como es que existe un callejón con salida. No es que todos mueren, la mayoría se recuperan. Esa fue mi experiencia y trate de iluminar un poco el tema. La película no tiene el dedito levantado contra las drogas sino que el problema está detrás
Yo estudié guión con algunos profesores, no mucho. Y el guión fue algo muy raro, lo escribís pero después muta en rodaje, muta con los actores, muta en la compaginación. Se dice que el guión se termina de escribir cuando se empieza a filmar, para mí se termina cuando se acaba de compaginar.
¿Los personajes están basados en seres reales?
Sí, es exactamente cómo fue en el Programa Andrés. Había un cura que era el Pastor Novelli que es el personaje de Norma Aleandro, después estaban los otros adictos, los psiquiatras, los psicólogos, una amiga mía que había vendido el cuerpo por droga toda la vida y termina transando con el psiquiatra. Todo lo que sucede en la película son situaciones reales.
¿Podría ser considerado un film de denuncia?
Sin criticar a nadie todo lo que cuenta la película es la descripción de la realidad, un aspecto de la realidad. No es una denuncia, aunque después se transforme en una denuncia a priori no fue esa la intención. Y si puede ayudar obviamente…
¿Hay posibilidades que se proyecte en los colegios?
Ahora se está por declarar de Interés Nacional y Cultural por los gobiernos de Nación, Provincia de Buenas Aires y Ciudad de Buenos Aires para que se pase en las escuelas y eso es muy importante. No lo había pensado y me puso muy contento. Justamente la directora del Nacional Buenos Aires es la esposa del director de fotografía Marcelo Iacarino y fue la primera que me dijo que iba hacer una función en Nacional Buenos Aires. La película no tiene moralina, no hace juicio de valor.
¿Cómo te asesoraste sobre el paco?
Nuestra fuente de información fueron las “madres del paco”. Había muchas fuentes, leímos un informe del ARI que me acercó Lilita Carrió y fuimos muchas veces a las casas de las “madres del paco” y nos pareció que era la fuente más seria ya que era gente a la que se le habían muerto los hijos. Son gente que se inmola, que van y le golpean las puertas a los dealers. Todo el mundo saben dónde están, yo director de cine, llegué en cinco minutos a un lugar que la policía no llega.
¿Pero es un problema solamente de Argentina?
Estuve investigando bastante y en Brasil existen cocinas también y le dicen bazuco de cocaína, y en las favelas al que agarran vendiendo bazuco lo matan, no porque son la Madre Teresa, sino que los chicos les sirven para trabajar y eso los anula. Entonces no quieren que fumen eso...
¿Cómo trabajaste los aspectos técnicos ya que se nota un especial cuidado de todos los rubros en la película?
Le pusimos mucho trabajo. Iaccarino en la fotografía, Ruth Fischerman, en el vestuario, el arte de Coca Oderigo que venía de hacer Diarios de motocicleta, gente que labura. Un sonidista (Omar Jadur) al que le exigí un diseño de sonido. El sonido de las pesadillas, la música mezclada con el sonido, se trabajó mucho, mucho, mucho… y creo que eso se ve. Hubo un clima maravilloso de trabajo. El lema era: concentrados y contentos. El que no está concentrado se va, el que no está contento se va. Estamos haciendo lo que amamos.

La Misión.....

la misión para mí es solamente caminar juntos acompañando al pueblo de la Promesa y aprender de su sabiduría y por las madrugadas gritarle al Sr.....

¡Tarde te amé,

oh belleza tan antigua y tan nueva,

tarde te amé!

Me llamaste, gritaste,

y rompiste mi sordera;

centelleaste, resplandeciste,

ahuyentaste mi ceguera;

te inhalé en mi respiro,

y ya suspiro por ti;

te gusté y tengo hambre y sed;

me tocaste,

y ardo en deseos de tu paz.

(SAN AGUSTÍN, Confesiones 10, 27, 38)

25 de julio de 2010

De Santiago matamoros a Santiago peregrino....

Este es un post escrito por el Padre Fernando Torres, me gusta mucho porque explica en pocas palabras una realidad que vivimos por estos lados de nuestra amerindia; y experimentamos con ella los alcances que tuvo la dominación en la epoca de la colonia; cuyos resabios aún padecemos especialmente en las comunidades indígenas donde un cambio como el presentado en estas líneas es literalmente imposible, el matamoros es el tata santiago, dios del rayo; con su poder y su presencia auyenta los males; el otro es otra imagen romantica de la Iglesia y nada más...

Una de las imágenes más tradicionales de Santiago Apóstol que podemos encontrar en nuestras iglesias es la de Santiago Matamoros. Recuerda el momento en que, agobiados los reinos cristianos de la España de entonces por la presión musulmana, dice la tradición que en la batalla de Clavijo el mismo apóstol Santiago salió a batallar en apoyo de las huestes cristianas. Se nos hace difícil hoy conciliar esa imagen con el Evangelio. Incluso en el caso de que fuera para liberar a los cristianos de la obligación de entregar cien doncellas todos los años, como cuentan los cronicones. Hoy parece que los historiadores concuerdan que la batalla tiene mucho más de legendario que de hecho real. La leyenda, eso sí, ha servido para la afirmación de la identidad española a lo largo de la historia.

La realidad es que ni el que predicó el Reino ni sus seguidores más directos, los apóstoles, se han podido convertir a lo largo de la historia en defensores de reinos y fronteras en conflicto con otros reinos. No es creíble la idea de ver ni a Jesús ni a uno de sus apóstoles salir al frente de batalla para defender por la violencia ideas ni identidades nacionales. No es creíble que haga eso el que entregó la vida por amor nuestro y por el Reino.

En camino y con la vieira

Es preferible tener presente otra forma muy común de representar a Santiago en nuestras iglesias: Santiago peregrino. Es un apóstol Santiago que ha asumido él mismo el papel del peregrino que recorre el camino hacia el lugar donde, según la tradición, está depositado su cuerpo: Santiago de Compostela.

El peregrino es una imagen del cristiano mucho más cercana al Evangelio que la del soldado en batalla. El peregrino es la persona que se pone en camino. Va en busca de algo aunque no sepa con total claridad qué es lo que busca. Lo que vive no le resulta suficiente. Necesita algo más. Y por ello está dispuesto a llegar al fin del mundo.

El camino, en realidad, es mucho más importante que la meta. A lo largo del camino, los encuentros y desencuentros van haciendo del peregrino parte de la marea de la vida. En la fraternidad, en el encuentro con el otro caminante, el camino se hace posible. Por la misma senda han caminado otros durante siglos. La senda se ha ido haciendo gracias a lo muchos que la han hollado pero cada peregrino tiene que dar sus propios pasos, dejar su propia huella. En la senda hay subidas y bajadas, momentos de gloria y de luz y momentos de oscuridad y dificultad. Lo que se busca se encuentra pero nunca se termina de encontrar del todo. La meta está siempre más allá.

Hay que tener fuerza y arrojo para hacer el Camino. Materialmente, se puede hacer en un mes. De Roncesvalles a Santiago no se tarda más. Espiritualmente, tomarse la vida como un camino, como una peregrinación, lleva más esfuerzo. Es necesario darnos cuenta de que el camino se hace en fraternidad pero también en la decisión personal de seguir caminando. En el camino se descubre la presencia de la gracia gratuita que posibilita que el caminante siga adelante pero también que ese camino no se hace sin el necesario esfuerzo personal del caminante, sin su decisión de seguir caminando, de dejar lo conocido, de dar el siguiente paso aunque cueste.

En camino hacia el Reino

La madre de Santiago, de los Zebedeos, tenía muy claro cuál era el fin del camino de sus hijos: que se sentasen en el reino a ambos lados de Jesús. Jesús le responde que primero hay que hacer el camino, hay que beber el cáliz de la vida hasta el final, y dejarse sorprender por el final del camino. Y que ciertamente ese final no se construye sobre el dominio ni la opresión de unos sobre otros sino sobre la fraternidad y el servicio mutuo. Los caminantes que quieran seguir a Jesús, como él, no están ahí para ser servidos sino para servir. Todo un estilo de hacer el camino.

Santiago peregrino nos muestra hoy el camino. No nos deja un mapa detallado sino que nos muestra apenas hacia dónde caminar. A los primeros pasos seguirán otros. En el camino iremos descubriendo el sentido. En el camino descubriremos a los otros, se irán entrelazando nuestras manos y nuestras vidas. En el camino es importante no dejar a nadie atrás y caminar al paso del más débil. En el camino se experimenta la gracia de Dios pero también la necesidad del esfuerzo personal. Cada paso es una afirmación de la voluntad de seguir, de encontrar la vida, de ser testigos del Dios que nos llama a salir de nuestro egoísmo para ponernos en camino hacia el Reino. Porque hay que obedecer a Dios antes que a los hombres –primera lectura–.

Pongámonos en camino, conscientes de que llevamos nuestro tesoro en vasijas de barro –segunda lectura– pero también seguros y confiados de que Dios mismo nos irá mostrando el camino y ayudándonos a construir el Reino.

Fernando Torres Pérez cmf

Santiago....

Lecturas bíblica liturgicas correspondiente al día domingo 25 de julio de 2010.
Santiago, apóstol, SolemnidadLibro de los Hechos de los Apóstoles 4,33.5,12.27-33.12,2.
Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima. Los Apóstoles hacían muchos signos y prodigios en el pueblo. Todos solían congregarse unidos en un mismo espíritu, bajo el pórtico de Salomón, Los hicieron comparecer ante el Sanedrín, y el Sumo Sacerdote les dijo:
"Nosotros les habíamos prohibido expresamente predicar en ese Nombre, y ustedes han llenado Jerusalén con su doctrina. ¡Así quieren hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre!".
Pedro, junto con los Apóstoles, respondió: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.
El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, al que ustedes hicieron morir suspendiéndolo del patíbulo. A él, Dios lo exaltó con su poder, haciéndolo Jefe y Salvador, a fin de conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que le obedecen".
Al oír estas palabras, ellos se enfurecieron y querían matarlos. Mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan.

Salmo 67(66),2-3.5.7-8.
El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones.
Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra.
La tierra ha dado su fruto: el Señor, nuestro Dios, nos bendice.
Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra.

Carta II de San Pablo a los Corintios 4,7-15.
Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios.
Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados.
Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
Y así aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida. Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos. Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes. Todo esto es por ustedes: para que al abundar la gracia, abunde también el número de los que participan en la acción de gracias para gloria de Dios.

Evangelio según San Mateo 20,20-28.
Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo.
"¿Qué quieres?", le preguntó Jesús. Ella le dijo: "Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda". "No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?". "Podemos", le respondieron. "Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre".
Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo: como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".

Comentario del Evangelio del Papa Benedicto XVI

Audiencia general del 21/06/06

“Beberéis de mi copa”
Santiago, hijo de Zebedeo, llamado también Santiago el Mayor, pertenece, con Pedro y Juan, al grupo de los tres discípulos privilegiados que son admitidos por Jesús a asistir a unos momentos importantes de su vida. Con Pedro y Juan ha podido participar en el momento de la agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní y al acontecimiento de la Transfiguración de Jesús. Se trata, pues, de situaciones bien diferentes la una de la otra. En un caso, Santiago hace, juntamente con los otros dos apóstoles, la experiencia de la gloria del Señor, le ve conversando con Moisés y Elías, ve como Jesús transparenta su esplendor divino. En el otro, se encuentra ante el sufrimiento y la humillación y, con sus propios ojos, ve como se humilla el Hijo de Dios haciéndose obediente hasta la muerte. Ciertamente que, esta segunda experiencia, ha sido para él una ocasión de madurar en la fe, para corregir la interpretación unilateral, triunfalista, de la primera: ha podido entrever que el Mesías esperado por el pueblo judío como triunfador, en realidad no estaba tan sólo aureolado de honor y gloria, sino también de sufrimientos y debilidades. La gloria de Cristo se realiza, precisamente, en la cruz, en la participación a sus sufrimientos.

Esta maduración en la fe ha sido conducida a su plenitud por el Espíritu Santo en Pentecostés, de tal manera que, Santiago no huyó cuando llegó el momento supremo del testimonio. Al principio de los años 40 del siglo primero, el rey Herodes Agripa, sobrino de Herodes el Grande, tal como Lucas nos informa “maltrató a ciertos miembros de la Iglesia, cogió a Santiago, hermano de Juan, y lo hizo decapitar” (Hech 12,1-2)… De Santiago podemos, pues, aprender muchas cosas: la prontitud en acoger la llamada del Señor aunque nos pida dejar “la barca” de nuestras seguridades humanas (Mt 4,21), el entusiasmo en seguirle en los caminos que él nos indique dejando de lado todas nuestras presunciones ilusorias, la disponibilidad en dar testimonio de él con valentía, si es necesario, hasta el supremo sacrificio de la vida. Es así que Santiago el Mayor se nos presenta como un elocuente ejemplo de generosa adhesión a Cristo. Él que, inicialmente y por mediación de su madre, había pedido sentarse al lado del Maestro en su Reino, ha sido, precisamente, el primero en beber el cáliz de la Pasión, en compartir, con los apóstoles, el martirio.

24 de julio de 2010

Ruptura!!!!!!!! de quién ????????

Pero de que ruptura hablan estos dos tristes payasos trasnochados ??????....
de la suya con la realidad ????? es una vergüenza, una verdadera vergüenza....

Siento una terrible vergüenza cómo Argentino y latinoamericano, de esta payazada, de este acto de barbarie entre egoísmos enfermizos encontrados, sin penasr en el pueblo pobre de esta nación hermana......
Perdón Patria Grande, perdón pueblo amerindio, mestizo, de corazón enorme....
Perdón Patria Grande de la esperanza, del trabajo y de la paz......

22 de julio de 2010

La Pascua de un HERMANO....

Murió en estos días un VERDADERO HERMANITO DEL EVANGELIO, Francisco Hulsen se llamaba, Francisco para todos nosotros era una estela en la cual seguir al Hermanito Carlos, fue prior general an la época mas oscura del odio y el dolor para los Hermanitos en Latinoamérica, dejo su Vida así con mayusculas en las montañas de Titicachi en Bolivia.
Nunca voy a olvidar todas las noches y momentos de charla y su mano acariciando mi cabeza mientras él recordaba sus correrias evangélicas por las calles de Buenos Aires y de tantos lugares en Argentina.
Francisco eres un faro presente, tu sonriza no puede ser olvidada, tu estarás para siempre AQUI.
No tengo fotos tuyas, si tengo la poesía de Lucho Espinal que me regalaste preparando mi noviciado, GRACIAS HERMANO, GRACIAS PADRE.......


NO ACOSTUMBRARSE.
Tenemos el vicio de acostumbrarnos a todo.
Ya no nos indignan las villas miseria; ni la esclavitud de los siringueros;
no es noticia el "apartheid", ni los millones de muertos de hambre, cada año.

Nos acostumbramos, limamos las aristas de la realidad,
para que no nos hiera, y la tragamos tranquilamente.
Nos desintegramos. No es sólo el tiempo el que se nos va,
es la misma cualidad de las cosas la que se herrumbra.

Lo más explosivo se hace rutina y conformismo;
la contradicción de la cruz es ya sólo el adorno sobre escote mundano,
o la guerrera de un Hitler.

Señor tenemos la costumbre de acostumbrarnos a todo;
aún lo más hiriente se nos oxida.
Quisiéramos ver siempre las cosas por primera vez;
quisiéramos una sensibilidad no cauterizada, para maravillarnos y sublevarnos.

Haznos superar la enfermedad del tradicionalismo,
es decir, la manía de embutir lo nuevo en paradigmas viejos.
Líbranos del miedo a lo desconocido.

El mundo no puede ir adelante, a pesar de tus hijos;
sino gracias a ellos. Empujemos.

Jesucristo, danos una espiritualidad de iniciativa, de riesgo,
que necesite revisión y neologismos.
No queremos ver las cosas sólo desde dentro;
necesitamos tener algún amigo hereje o comunista.
Para ser disconforme como Tú,
que fuiste crucificado por los conservadores del orden y la rutina.

Enséñanos a recordar que Tú, Jesucristo,
siempre has roto las coordenadas de lo previsible.
Y sobre todo, que no nos acostumbremos a ver injusticias,
sin que se nos encienda la ira, y la actuación.


Francisco, desde el cielo pide al Padre por nosotros que seguimos la caminada, y especialmente pidele qu no nos acostumbremos....

Tu hermano "Claudio, el huracan gaucho"

19 de julio de 2010

Evita, Bergoglio y De Nevares....

Aunque de verdad no comparto para nada la decisión tomada por nuestros legisladores y estoy totalmente en contra de ella, creo que en esta nota se dicen verdades de fondo que me parece bueno compartirlas, es una lástima y me llama la atención la manera que sostuvo su postura nuestra Iglesia Argentina, ello enciende más los rencores y lo bueno se pierde en la nube del no querer....




Durante la discusión, Bergoglio declaró una supuesta guerra y se llevó a Dios para su lado. (DYN)

"Sabe Señora, compartimos la misma suerte, ser puto, ser pobre y ser Eva Perón, en este país despiadado es la misma cosa”, dijeron los de la agrupación Putos Peronistas en la audiencia pública en el Senado de la Nación, para debatir el matrimonio igualitario. La frase se la dijo el modisto Paco Jamandreu a Eva Perón a fines de los años ’40. Para Evita donde había una necesidad nacía un derecho. Esto le costó que se escribiera en las paredes de los barrios de la gente pudiente “Viva el Cáncer”, festejando de esa manera su muerte.

Mientras eso sucedía los pobres la lloraban, convirtiendo a su sepelio en el más multitudinario de la historia. Éstos reconocen en ella el derecho de redención social, la persona que les dio dignidad a sus vidas, la que los sacó de ser grasas , término que se usa para todo aquel que no comparta el estilo de la clase alta, cabecita negra a quienes por el color de su piel diferencian de los bienpensantes , que son los sectores mejor acomodados de la sociedad, y aluvión zoológico , el término que acuñó el diputado de la UCR Ernesto Sanmartino para referirse a los primeros diputados obreros que irrumpieron en la escena política en 1946.

Todos estos calificativos se dijeron en la Argentina cuando se ampliaban los derechos sociales, hace más de 50 años.

Lo que hemos visto y oído en esta última semana en Buenos Aires, sin duda actualiza la visión de Paco Jamandreu de hace tantos años. Es más, en muchas voces poderosas retrocedimos al 19 de septiembre de 1811, cuando el Cabildo del Río de La Plata resolvió no considerar “vecinos” a los negros, indígenas, mestizos y mujeres y que sólo podían participar quienes tenían casas fundadas. Resultado: la ciudadanía era para los varones blancos, heterosexuales y propietarios.

Discutir simplemente el derecho a ser iguales, el derecho que tiene cualquier persona que ama a casarse por ley si lo desea, nos valió que la máxima autoridad de la Iglesia Católica nos declare una guerra en la que quiso robarse a Dios para su lado.
Otro obispo llegó a mentir que los homosexuales eran 30 veces más violentos que los heterosexuales y que se caracterizan por no tener relaciones duraderas dado que poseen hasta 500 parejas a lo largo de toda sus vidas.

Además, el mismo diocesano aseguró que “las personas gay poseen una mayor tendencia al suicidio y a consumir estupefacientes, lo cual las vuelve poco tolerantes a los niños y menos beneficiosas para el Estado”. No se sabe quién le dio los datos, seguro que no fue el Indec de Guillermo Moreno.

Gracias a Dios uno se crió con Monseñor Jaime De Nevares, nuestro obispo en Neuquén, quien antes de ser sacerdote se había recibido de abogado y siempre nos decía “al César lo que es del César, a Dios lo que es de Dios”.

“Dios es amor, seguía enseñando, y crea al hombre por y para el amor, y no nos olvidemos que todos somos hijos de Dios”, nos predicaba. “El compromiso cristiano es hacer carne en uno, la necesidad del otro, ser solidario.”

Por último, “no recen mirando hacia arriba para olvidar lo que pasa acá abajo. Cristo se presenta en la persona de carne y hueso que está sufriendo una privación”. Jamás salió de su boca la palabra guerra, sólo la palabra amor.
Parece que nuestros senadores fueron inspirados por Jaime Francisco De Nevares, ya que decidieron que el amor era más importante que la guerra.

Eduardo Valdés, Conductor de Café las palabras

El celibato querido, asumido y disfrutado.....

De todo hay en la viña del Señor. Y también se puede opinar de todo. Se puede escribir de todo. Pero en todo lo que se escribe hay que conservar la sabiduría de elegir las palabras: los nombres, adjetivos y los verbos.
No quisiera herir a nadie; pero leo cosas que hieren. Hay verdades que hieren, y no me conformo con el dolor. Hay quienes parecen disfrutan proyectando sombras en medio de la luz. Y no acepto con serenidad que se hable en nombre de otros. No me agradan, lo siento, zelotas y fariseos que administran las verdades, las luces y las sombras, las creencias y sentimientos de otros.
Convivo, comparto, consufro y me alegro con mis amigos, leo y estudio, y no necesito tanto intérprete de nuestro celibato, monástico o sacerdotal, libremente asumido, vivido en la entrega y descubrimiento del afán y del amor de cada día, tropiezo y me levanto con la ayuda de quien tiene todo el tiempo del mundo para estar a mi lado, me acerco a los otros sin reservarme nada para mí, y en la entrega recibo más complementos de los que nunca hubiera programado.
No me comparo con otros, sé los peligros que corro y las metas que he cruzado. Estudio filosofía y sé qué son los sofismas, conozco un poco el corazón humano y sé que es de cada uno.

No quiero que me interpreten lo que yo también leo y puedo encontrar en cualquier libro. Ya lo he leído. Ya me lo sé. Está escrito. Pero lo que hay en el corazón de cada uno es siempre nuevo. Y en mi corazón hay más alegría que si abundara en trigo y en vino. Me he acostumbrado al vino de solera, al pan bien cocido. Y lo comparto con quien llega a mi mesa como una sorpresa.

No quiero que nadie me quite los invitados a mi mesa. No quiero que nadie les advierta ni les muestre atajos. Que vengan ellos solos libremente. El corazón no se atiene a razones, lo sabemos, aunque estén escritas en los libros, decretadas en los concilios y avaladas por los santos padres: nadie es bueno porque lo digan los santos padres, los concilios o los libros. Es bueno porque quiere ser bueno.

Amo quia amo. Amo porque amo dijo Agustín y copiaron los medievales. Soy como soy porque quiero serlo, porque lo he elegido, porque es mi aventura, y mi aventura es mía.

No quiero que me den guías-útiles, no quiero que me recomienden lugares, no quiero que me programen rutas.

No quiero que me convenzan de nada. Como dije antes, tengo mis amigos, y entre nosotros, como dijo Elredo de Rieval, está Él como uno más.

FRANCISCO RAFAEL DE PASCUAL, monje cisterciense, revcistercium@planalfa.es
CÓBRECES (CANTABRIA).
(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

18 de julio de 2010

Lecturas Biblicas Liturgicas
del dia domingo 18 de Julio

Libro de Génesis 18,1-10.
El Señor se apareció a Abraham junto al encinar de Mamré, mientras él estaba sentado a la entrada de su carpa, a la hora de más calor.
Alzando los ojos, divisó a tres hombres que estaban parados cerca de él. Apenas los vio, corrió a su encuentro desde la entrada de la carpa y se inclinó hasta el suelo,
diciendo: "Señor mío, si quieres hacerme un favor, te ruego que no pases de largo delante de tu servidor.Yo haré que les traigan un poco de agua. Lávense los pies y descansen a la sombra del árbol.Mientras tanto, iré a buscar un trozo de pan, para que ustedes reparen sus fuerzas antes de seguir adelante. ¡Por algo han pasado junto a su servidor!". Ellos respondieron: "Está bien. Puedes hacer lo que dijiste".
Abraham fue rápidamente a la carpa donde estaba Sara y le dijo: "¡Pronto! Toma tres medidas de la mejor harina, amásalas y prepara unas tortas".
Después fue corriendo hasta el corral, eligió un ternero tierno y bien cebado, y lo entregó a su sirviente, que de inmediato se puso a prepararlo.
Luego tomó cuajada, leche y el ternero ya preparado, y se los sirvió. Mientras comían, él se quedó de pie al lado de ellos, debajo del árbol.
Ellos le preguntaron: "¿Dónde está Sara, tu mujer?". "Ahí en la carpa", les respondió.
Entonces uno de ellos le dijo: "Volveré a verte sin falta en el año entrante, y para ese entonces Sara habrá tenido un hijo". Mientras tanto, Sara había estado escuchando a la entrada de la carpa, que estaba justo detrás de él.

Salmo 15(14),2-3.4.5.
El que procede rectamente y practica la justicia;

el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua.

El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino,
el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor.

El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado;
el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente.

El que procede así, nunca vacilará.

Carta de San Pablo a los Colosenses 1,24-28.
Ahora me alegro de poder sufrir por ustedes, y completo en mi carne lo que falta a los padecimientos de Cristo, para bien de su Cuerpo, que es la Iglesia.
En efecto, yo fui constituido ministro de la Iglesia, porque de acuerdo con el plan divino, he sido encargado de llevar a su plenitud entre ustedes la Palabra de Dios,
el misterio que estuvo oculto desde toda la eternidad y que ahora Dios quiso manifestar a sus santos.
A ellos les ha revelado cuánta riqueza y gloria contiene para los paganos este misterio, que es Cristo entre ustedes, la esperanza de la gloria.
Nosotros anunciamos a Cristo, exhortando a todos los hombres e instruyéndolos en la verdadera sabiduría, a fin de que todos alcancen su madurez en Cristo.


Evangelio según San Lucas 10,38-42.



Mientras iban caminando, Jesús entró en un pueblo, y una mujer que se llamaba Marta lo recibió en su casa.
Tenía una hermana llamada María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra.
Marta, que estaba muy ocupada con los quehaceres de la casa, dijo a Jesús: "Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola con todo el trabajo? Dile que me ayude".
Pero el Señor le respondió: "Marta, Marta, te inquietas y te agitas por muchas cosas,
y sin embargo, pocas cosas, o más bien, una sola es necesaria. María eligió la mejor parte, que no le será quitada".

Comentario al Evangelio de
Santa Teresa de Ávila
Camino de Perfección, c.17, 5-7

Marta y María
Santa era santa Marta, aunque no dicen era contemplativa; pues, ¿qué más queréis que poder llegar a ser como esta bienaventurada, que mereció tener a Cristo nuestro Señor tantas veces en su casa y darle de comer y servirle y comer a su mesa? (Lc 10, 38-41). Si se estuviera como la Magdalena, embebida, no hubiera quien diera de comer a este divino huésped. Pues pensad que es esta congregación la casa de santa Marta, y que ha de haber de todo; y las que fueren llevadas por la vida activa no murmuren a las que mucho se embebieren en la contemplación, pues saben ha de tornar el Señor de ellas, aunque callen, que por la mayor parte hace descuidar de sí y de todo. Acuérdense que es menester quien le guise la comida, y ténganse por dichosas en andar sirviendo con Marta. Miren que la verdadera humildad está mucho en estar muy prontos en contentarse con lo que el Señor quisiere hacer de ellos y siempre hallarse indignos de llamarse sus siervos.

Pues si contemplar y tener oración mental y vocal, y curar enfermos y servir en las cosas de casa y trabajar, sea en lo más bajo, todo es servir al huésped que se viene con nosotras a estar y a comer y recrear, ¿qué más se nos da en lo uno que en lo otro?

No digo yo que quede por nosotras, sino que lo probéis todo, porque no está esto en vuestro escoger, sino en el del Señor... Dejad hacer al Señor de la casa.

17 de julio de 2010

La estrella con los pies en el barro

Aquí no hay nada de esas celebridades que ayudan a distancia: el actor vive desde enero en una carpa dentro de lo que todos llaman “Campamento Penn”, un sitio en el que viven 500 mil personas y que todos señalan como el mejor organizado del país

La vida de una estrella de Hollywood no es todo alfombras rojas y hoteles de lujo. No, al menos, si uno se llama Sean Penn, que en estos días se levanta en una pequeña carpa de una colina infestada de mosquitos desde donde tiene una visión panorámica de Puerto Príncipe; se arremanga la sucia camisa, amartilla su pistola Glock y sale a intentar mejorar la vida de algunas de los dos millones de personas que se quedaron sin hogar después del terremoto que golpeó a la capital de Haití, seis meses atrás. Penn viene haciendo lo mismo virtualmente cada día desde fines de enero, cuando escuchó cánticos que salían de una iglesia a cielo abierto en un campo de golf derruido en Petionville, alguna vez uno de los barrios con más afluencia de la ciudad. Tras recorrer y mirar un poco, decidió que sería el lugar ideal para que su recientemente creada J/P Haiti Relief Organisation construyera un campamento para víctimas desplazadas por el peor desastre natural en la historia moderna.

Hoy, el campamento es el hogar de más de 500 mil personas, lo que lo convierte en una de las mayores ciudades-carpa de Haití, donde el terremoto del 12 de enero destruyó unos 200 mil edificios, mató a 300 mil personas y dejó –en un cálculo conservador– a un millón y medio sin hogar. Penn se ha convertido en uno de los trabajadores más duros de Haití, haciendo pausas en su misión de rescate sólo para realizar ocasionales viajes en busca de fondos a Washington, donde habló para el Congreso y Naciones Unidas antes de volver al sitio, a cavar trincheras, cargar sacos de comida y repartir medicinas para ayudar a los habitantes de este carpa-ciudad (que los trabajadores de ayuda llaman informalmente Campamento Penn) a sobrevivir a la malaria, difteria y tuberculosis.

El viernes pasado, Penn se movió por la colina en un cuatriciclo rojo, dirigiendo a los voluntarios mientras repartían coberturas de plástico a 7500 familias, para proteger sus precarios hogares de lo peor de la temporada de lluvias. Es parte del nuevo trabajo que afrontó tras la separación de su esposa Robin, a comienzos de este año, y ha prometido públicamente que continuará haciéndolo “hasta que en Haití haya más vida que muerte” y hasta que el golpeado país caribeño “ya no me necesite más”. Pero ésta no es sólo la historia de una celebridad bienintencionada que trata de salvar el mundo. Tampoco es la historia de cómo el izquierdista de 49 años –que en toda su carrera como actor nunca dejó de ser activista político– decidió reinventarse a sí mismo tras el fracaso de su matrimonio. Cuando la revista Vanity Fair le pidió que explicara por qué fue a Haití, Penn dijo, con su característica brusquedad: “Tuve con Robin una relación de veinte años. No tuve tiempo para comprometerme con nada, con lo real, con lugares como Irak. Pero ahora estoy soltero. Puedo dar una mano”.

Lo más remarcable de la ciudad-carpa de Penn es lo bien que funciona. Con una fracción del dinero de las organizaciones mainstream y casi sin experiencia en el juego de la ayuda, el actor de Hollywood ha creado lo que es ampliamente reconocido como el más vibrante y, por lejos, el mejor manejado proyecto humanitario en Haití. Al caminar por el Campamento Penn se ven más escuelas, más hospitales, más letrinas y más estaciones de agua que en cualquiera de las otras 1300 carpas similares que puntean el país. El campamento está más ocupado (tienen recolección diaria de basura), es más seguro (se ven patrullas policiales regulares) y está mejor diseñado que cualquier otro. Sus habitantes quizá no han recuperado sus vidas –y no lo conseguirán por mucho tiempo–, pero al menos sienten que las cosas se mueven en la dirección correcta.

“¿La diferencia entre este campamento y todos los otros? ¿Por dónde empiezo? –pregunta Florian Blaser, un doctor alemán de Médicos Sin Fronteras que ha trabajado en sitios de todo el país–. No hay bandas recorriendo las calles. Hay un montón de hospitales, con lo que la gente tiene un adecuado acceso a los médicos. Los chicos tienen al menos cuatro escuelas para elegir. Vas a otros lados y las víctimas del terremoto sólo existen. Aquí están prosperando. Hay un sentimiento real de comunidad.” Durante la visita de este cronista, una larga fila de residentes esperaba pacientemente, con una temperatura de 38 grados, para recibir ayuda. Prevalecía una atmósfera de fiesta, con parlantes adosados al iPod de uno de los voluntarios de Penn, con Jay–Z a todo volumen. “En otros campamentos, las entregas de ayuda pueden ser un caos –dice Mark Sweeting, voluntario de Usaid, que tiene una clínica en el sitio–. Aquí la gente está relajada. Y los voluntarios de J/P Haiti Relief Organisation están haciendo cosas asombrosas. En las últimas semanas nacieron en el campamento nueve niños prematuros, y siete sobrevivieron. Es un logro sorprendente.”

El éxito de Penn importa, porque a través del resto de Haití los esfuerzos de ayuda no están siendo tan efectivos. Aunque después del desastre se enviaron miles de millones de dólares en ayuda, sólo una fracción fue gastada. La reconstrucción apenas ha comenzado. Empiezan a aparecer preguntas sobre cómo los grandes entes de caridad y organizaciones como Naciones Unidas están gastando el dinero. Esta semana, un informe de ABC News aseguró que sólo se ha liberado un 2 por ciento de los 1100 millones de dólares que recaudaron las 23 organizaciones de caridad más grandes. Solo un uno por ciento se invirtió en operaciones. Mientras algunas ONG pagan miles de dólares por mes para albergar a sus equipos en casas con aire acondicionado (el costo de alquilar una casa con piscina en Puerto Príncipe se duplicó desde el terremoto), la estrella de Hollywood y sus voluntarios duermen en carpas idénticas cerca de lo que fue el campo de golf.

El pensamiento detrás del modo en que Penn trabaja no tiene que ver sólo con gastar el dinero sabiamente. También refleja un deseo sorprendentemente raro en la industria de la ayuda, el de ser visto por la gente a la que se ayuda como algo parecido a un igual. Las agencias tradicionales pueden caer en las zonas de desastre con envíos de ayuda y luego desvanecerse durante días. Penn cree con firmeza que sólo puede ayudar a una comunidad si vive en ella y entiende qué es lo que la mueve. “Aquí hay una familia –dice Alistair Lamb, un ex oficial de la Royal Air Force británica que es codirector del campamento de Penn–. Sean es el visionario detrás de esto, y su movida más grande desde el principio es que quiere mantener la cohesión, el sentimiento de comunidad, y eventualmente regresar a la gente al lugar de donde vinieron. No somos una fuerza colonizadora. Dormimos en carpas, igual que ellos. No vivimos en casas a kilómetros de distancia. Esa clase de cosas hace una gran diferencia. Significa que entendemos el lugar, y por ello podemos tomar mejores decisiones.”

Comparado con otras organizaciones de ayuda que emplean a docenas de trabajadores de tiempo completo, el Campamento Penn tiene sólo cuatro empleados, cuyos salarios son financiados directamente por Penn y la cofundadora Diana Jenkins. El trabajo de burro, por así decirlo, lo realizan 70 voluntarios, de los cuales alrededor de 50 forman parte del equipo médico que hace visitas periódicas. “Sean creó una plataforma de gente que tiene la misma clase de actitudes pragmáticas, idealistas que él, para poder venir aquí y que las cosas se realicen –agrega Lamb–. No hay ‘sistema’ para lo que hacemos. No hay reglas. Cuando llegamos, nuestro punto de partida no fue lo que hubiéramos hecho antes. Tuvimos un acercamiento completamente fresco.”

Al hablar con habitantes de la carpa-ciudad surgen de inmediato historias sobre la excentricidad de Penn. “Vine a un hospital de campo porque mi hijo se había roto un brazo –dice Ernest Missolme, que lleva un puesto de venta de choclos–. Había un handy en la carpa que estaba sonando muy alto y pude escuchar que había habido alguna clase de incidente. La voz de Sean gritaba ‘¡Si ustedes no vienen acá y traen ayuda, lo voy a bajar yo mismo!’ Más tarde me enteré que un tipo andaba alrededor del campamento con un rifle de asalto M16. Sean y dos tipos de Naciones Unidas sacaron sus armas y lo arrestaron.” El incidente convence a los testigos del hecho de que, en el Campamento Penn, el tipo no hace las cosas para las cámaras.

Por Guy Adams*

*De The Independent de Gran Bretaña.