28 de enero de 2009

Dos minutos con ... Teresa.

"Es imposible... tener ánimo para cosas grandes, quien no entiende que está favorecido de Dios".

(Sta. Teresa de Jesús)


Santa Teresa de Jesús, iluminada por el Espíritu Santo, dispone en sus Constituciones normas de vida personal y comunitaria que configuran un conjunto armonioso y coherente. La estricta clausura, el hábito carmelitano, la desnudez de los pies, la abstinencia de carnes, la primacía de la oración coral, etc., son normas que han sido establecidas por obra del Espíritu Santo. Son dones suyos, concedidos a esta familia religiosa del Carmen. Y Dios, da la fuerza necesaria para profesar esta Regla y estilo de vida, a las llamadas a este género.


"Procuremos siempre mirar las virtudes y cosas buenas que viéremos en los otros y tapar sus defectos con nuestros grandes pecados... tener a todos por mejores que nosotros...".

(Sta. Teresa de Jesús)


27 de enero de 2009

Hay muchos curas para los ricos

Ronaldo Muñoz fue alumno del Papa Ratzinger, quien le calificó con distinción máxima una tesis que luego, durante la dictadura, terminó quemada por los militares. Es de los Sagrados Corazones y pudiendo dedicarse a pastorear a los ricos, decidió irse a una población y servir a los pobres. Representa, por ello, a la Iglesia popular, que se escandaliza con la pobreza antes que con el sexo; a la, que reclama derechos para el pobre y no caridad. Oírlo, es escuchar fuertes críticas al actual sistema económico, críticas muy ligadas al sentido común, que normalmente no entran en el debate porque los medios las califican de resentidas o de izquierda. Y, sin embargo, este sacerdote que ha dedicado su vida a los pobres, tiene mucho derecho a decirlas.

Por Jorge Rojas G.

En la década del 70, usted optó por el trabajo con los pobres. ¿Le parece que la iglesia ha seguido con esa línea o se ha vuelto más elitista?


-Diría que ha habido retrocesos. Con Juan Pablo II nos abrimos a los pobres, pero para adentro él fue un hombre muy concentrador de poder. Eso se manifestó en el cuidadoso nombramiento de obispos conservadores manejados por la curia romana, y por la formación de curas que pensaron a la Iglesia para adentro, preocupados de la doctrina, de la catequesis y de construir iglesias, cuando lo que teníamos que hacer era salir a escuchar a la gente. Eso hizo que el clero se concentrara en los sectores de clase media para arriba y en los sectores populares quedáramos muy pocos.


¿Ya nadie quiere ser el cura de la población?


-Hay pocos curas para los sectores populares, que es mucha gente y muchos curas para los ricos que es poca gente.


Los Legionarios, por ejemplo.


-Claro, pero no sólo con ellos. También los del Opus Dei y Schoenstatt, que son espiritualistas y elitistas, todo lo contrario a la opción por los pobres. Ellos pueden querer beneficiar a los pobres, pero desde arriba para abajo, y hace muchos años que no creo que la sociedad se arregla así. No quiero idealizar a los pobres, pero hoy ser un trabajador es una humillación, porque se los mantiene todo el tiempo con la idea de que van a perder el trabajo y se quedarán sin nada. Sobre todo en crisis, donde las ganancias son privadas y las pérdidas se nacionalizan.


La Legión y el opus, además tienen universidades donde no entran pobres.


-Es que hoy la universidad no es para los pobres, sino para hacer más eficientes y, ojalá, más generosos a los ricos.


¿Qué hace un cura que opta por los ricos?


-No sé si hacen menos sacrificios, pero proyectan una imagen de más comodidad. Ofrecen un servicio a la gente del barrio o al círculo de amigos que se estrecha a su alrededor, organizan visitas a los enfermos, construyen iglesias y recolectan algún dinero para los pobres. Pero ese es el esquema de la limosna y no el de la solidaridad fraterna. Es simplemente dar un poco de lo que sobra para quedar tranquilo con la conciencia. Pero la gente no quiere que le tiren la plata, quiere ganársela con dignidad para que sus hijos estudien. Sin embargo, lo que gasta el Estado en la educación de un niño pobre es un 15 por ciento de lo que gasta una familia de clase alta en la educación de sus hijos.


¿Cómo se puede hablar de igualdad de oportunidades en esas condiciones? En Alemania hay escuelas diferentes para la mano de obra y para los que piensan y ninguno de ellos se mezcla. Es terrible, pero son menos hipócritas que acá, donde todo se maquilla. En sus inicios, usted tuvo mucho contacto con las clases acomodadas. ¿Cuánto cambiaron los ricos en este tiempo?


-Los de ahora son más ostentosos. Se conectan más con el jet set dominante del planeta que con las poblaciones. Leen el Times y The Economist, que no enchufan con las mayorías chilenas. Es lo mismo que pasa cuando uno lee El Mercurio, que cubre los intereses de los dominantes, su economía y su vida social, pero está desconectado de la realidad de la gente.


¿Y cómo es esa realidad? ¿Han cambiado los pobres en chile?


-Hay menos pobreza material, pero también menos dignidad. El pobre sabe que el país no funciona para él, aunque hay ciertos adelantos en salud o las salas cunas.


Se dice que en este sistema la gente es libre de cambiarse de trabajo si no le gusta.


-Para el pobre la libertad se reduce a decidir si sigue trabajando miserablemente o lo deja y se queda sin nada.


No es la única causa, pero por eso hay tantas personas en el alcohol y las drogas. De acuerdo a su experiencia, ¿qué otras cosas están dañando a las poblaciones?


-El juego. No sólo se construyen lujosos casinos para la clase media, sino que se está casinizando a las poblaciones con las máquinas tragamonedas. Eso provoca más empobrecimiento, porque todo está pensado para sacarle la mayor cantidad de plata a los pobres.


Hace un par de números publicamos la historia de una familia que llevaba 30 años viviendo en el Mapocho. ¿Qué le pasa cuando ve ese tipo de pobreza?


-Este es un país escandalosamente desigual. Muy poca gente acumula de tal manera la riqueza, el bienestar, la seguridad y el lujo que llega a ser obsceno. Ellos son los dueños del país y tienen la supervivencia asegurada y no saben qué es el hambre. En cambio, los pobres saben perfectamente cómo viven los ricos, porque ellos construyen sus casas, son las nanas de los niños, cuidan sus jardines y saben cuánto cuesta una mansión. Una vez un trabajador me comentó que la empresa para la que trabajaba, terminaba una mansión en La Dehesa y, paralelamente, 300 viviendas sociales en una población y ¡la mansión costaba más que las viviendas!


¿Cómo cree que se resuelve esto? o hay que dejar que pase porque así es la vida.


-Mientras los ricos no tengan contacto con las carencias y valores de los pobres no se puede hacer nada. A los ricos se les oculta la realidad con las carreteras hundidas que pasan por Santiago, pero los pobres ven a los autos pasar por ahí. Con los ricos hay que hacer puentes.


¿Qué sienten los pobres al ver el mundo de los ricos?


-Amargura. Pero eso no aflora porque la gente pobre tiene miedo.


¿Y se ponen resentidos?


Esa es una palabra muy manipulada. La clase dominante usa ese término para referirse a los pobres que se atreven a organizarse y levantan la voz. ¿Qué ha pasado con la preocupación hacia los pobres que tenía la Concertación?Recuerdo que Patricio Aylwin hablaba de deuda social. Es decir, que los pobres tenían el derecho de recibir, que eran acreedores. Pero en tiempos de Eduardo Frei ya no se habló de eso. Me parece que perdieron el contacto con la gente. Hace poco los parlamentarios se trataron de auto-entregar 100 mil pesos para gastos en bencina. ¿Qué significan 100 mil pesos en una población?Ese el ingreso total de muchas familias. Con 100 mil pesos comen cinco personas durante un mes y pagan el Transantiago. Los políticos no podrían vivir con ese sueldo. Ni se imaginan cómo es. Por eso pienso que los altos funcionarios deberían vivir una vez al año entre los pobres con el sueldo mínimo, como una escuela. Porque mucha gente que era del Mapu o del MIR y que hablaban mucho de los 'derechos de los trabajadores' , hoy dirigen empresas, y me parece que perdieron el horizonte.


Ya casi no se habla de derechos. Se habla de caridad, de compasión.


-Así es. El AUGE, por ejemplo, ha revivido el tema de los derechos, pero en muy inferior calidad y oportunidad. Los tiempos de espera son enormes y la gente en vez de exigir rapidez hace lo imposible por encalillarse para tener una atención privada. Mire, yo tuve el primer síntoma de mi cáncer y a los cinco días tenía un diagnóstico preciso con tratamiento de especialistas que prepararon mis operaciones de acuerdo al tiempo que más le convenía a mi organismo. Eso es inalcanzable para la mayoría. De hecho, una persona me dijo: 'si mi mamá hubiese tenido una atención como la de usted, todavía estaría viva'. La señora había muerto, después de haber esperado seis meses por una hora. La atención llega, pero muchas veces es demasiado tarde.


¿Por qué la gente no reclama?


-Hay miedo de hacerlo, porque si alguien reclama la hojita de solicitud de la operación pueden pasarla más abajo y tener que esperar un mes más. Entonces la gente se termina resignando.


¿Qué pasó con los grupos que en los 70 exigían sus derechos?


- Eso lo ahogó en sangre el terrorismo de Estado.


EMPRESARIO Y ¿PRESIDENTE? Uno de los ricos de los que hemos hablado puede ser Presidente de chile. ¿Qué le pasa con eso?


-Bueno, no sólo Sebastían Piñera está moldeado por la experiencia empresarial. Eduardo Frei también. Él comenzó con las políticas de apertura económica más a fondo e hizo que los empresarios cogobernaran. Pero lo cierto es que Piñera controla el poder económico y si es presidente va a controlar el Poder Ejecutivo. Entonces estaremos peor de lo que estamos ahora.


¿Quién le va a hacer algún contrapeso?


- Hace unas semanas Piñera pasó el weekend con un grupo de pobres y la nota salió en el Mercurio.


¿Qué le parece?


-Que es marketing. Yo no digo que Piñera sea un hombre perverso o maligno, pero nunca se ha puesto en el pellejo de un pobre y sería un retroceso para Chile. Con Frei son distintos hasta por ahí no más, pero sería peor tener a la Alianza gobernando en vez de la Concertación. Porque el gran poder no está en la política sino que en el empresariado y la Alianza representa eso.


PEDOFILIA¿Cómo le parece que la Iglesia ha enfrentado la pedofilia?


-Muy mal. Pero se ha aprendido y rectificado. Ahora se trata de hacer las cosas más transparentes que antes. Es abominable y condenable silenciarlo. La gente de Iglesia está para servir a la vida y no para corromperla. No hay que fusilarlos, pero hay que sacarlos de circulación. Si hay alguien peligroso para la sociedad son los curas pedófilos, por el daño a los niños y a la familia.


Con eso también la Iglesia pierde autoridad para hablar de sexualidad. ¿Qué tiene que hacer la Iglesia para evitar la pedofilia?


-Sacar de circulación a los que tienen estas inclinaciones. La Iglesia está desesperada por tener curas, pero lo que necesitamos son cristianos conscientes. Jesús nunca pensó una Iglesia con curas y eso empieza en el siglo III. Muchas cosas que hoy parecen normales son relativamente recientes, como que el Papa nombre a los obispos, que lo inició Juan Pablo II. Lo mismo pasa con eso que para ser cura hay que ser célibe, porque en el segundo milenio era normal que los curas fueran casados. El tema no es que todos los curas deban casarse, sino que sólo se acepte a los curas siendo célibes. Contra eso estoy yo.


¿Deberían haber curas casados?


-Debe ordenarse sacerdotes a matrimonios con liderazgos y conciencia que la misma comunidad presente al obispo.


¿Es muy revolucionario discutir eso?


-Yo lo discuto en todas partes y una buena proporción de los curas piensa así, pero no se atreven a decirlo porque las autoridades superiores lo encuentran muy revolucionario. Pero esa discusión en la Iglesia va a venir.


VALORES¿Cómo vio la discusión sobre la repartición de la píldora del día después?


-No comparto la postura de la jerarquía de la Iglesia, pero la respeto. Una de las heridas que tiene nuestro pueblo y los medios de comunicación, incluido The Clinic, es que han trivializado el sexo y con eso no estoy diciendo que la Iglesia fuese coherente, porque durante mucho tiempo tuvimos una posición muy negativa frente a la sexualidad, y hoy pagamos las consecuencias de eso.


¿Es partidario de repartir la píldora del día después?


-El problema no está ahí, sino que en una formación más humana, donde los adolescentes accedan a una cultura de la sexualidad diferente.


Pero la píldora es una solución de emergencia.


-Claro, así como "Un techo para Chile" lo es para las casas. Pero siguen siendo un parche. Mucha gente de población dice que lucha para tener una casa digna, pero son los sueldos de las personas los que deben permitirle a esa gente tener una casa. Entonces "Un techo para Chile" es una ayuda para los empresarios porque les permite pagar sueldos que no alcanzan para una casa. Y pueden decir, para qué quieren más si ya tienen casa. Ese paralelo con la píldora sirve para decir que la píldora soluciona sólo algunos efectos de esta orfandad afectiva. Uno puede discutir por qué la píldora se le prohíbe a los pobres y no a los ricos. Pero sigue siendo un tema secundario y pareciera que fuera el gran problema valórico que tiene Chile ¡y eso es una mierda, un engaño y una trampa! Hay que ir a la raíz y lo demás es hipocresía.


¿Dónde está el problema de raíz, entonces?


-En el conjunto de condiciones empobrecedoras y humillantes en que vive la mayoría de los habitantes de nuestro país. Eso degrada no sólo el sexo, sino que también la amistad, el afecto y el valor de la solidaridad. Es muy difícil que se reteja una red social diferente a la de ir a una oficina de un municipio o esperar a un camión del barrio alto con cajas de navidad y abalanzarse como si fuésemos perros sobre un montón de huesos. Se necesitan condiciones para el crecimiento humano, pero los discursos de la reforma educacional apuntan a que seamos trabajadores mejor calificados, para que ganemos más, consumamos más y así los ricos tengan cada vez más. No apuntan a formar personas vinculadas con el resto.


¿Cuáles son las discusiones valóricas que se van a dar en adelante?


-Me rebelo con esa identificación entre los valores y la sexualidad. El gran valor que se ha perdido es la solidaridad. No somos para nada solidarios y nos engañamos con esto de la Teletón.


¿Cree que con la crisis que viene haya más efervescencia social este año?


-Dios quiera que lo que pasó con los estudiantes de enseñanza media, con los trabajadores forestales, los subcontratados del cobre, los pescadores artesanales y las temporeras se siga dando. Tiene que hacerse. Son signos nuevos, positivos, y que van en la línea de exigir y luchar por una sociedad más abierta, justa y humana. Y humana para todos, pobres y ricos. Las nanas de los más acomodados dicen que les da pena cómo viven sus patrones con ese afán de tener cosas o hacerse cirugías, y ellas no lo dicen en sentido irónico.


¿Ese fenómeno es nuevo?


-Sí, hoy la riqueza está más concentrada. También ahora hay sectores medios que acceden a cosas que antes no podían, como el auto último modelo y vacaciones lujosas en el extranjero. Pero es una vida hueca, a veces acompañada de crisis de pareja, niños abandonados y adicciones.


Es una vida. ¿cómo calificarla?


-En realidad son máquinas, cosas, más que personas.


¿Qué tan vigentes están las ideas de la teología de la liberación?


-Siguen vigentes, pero más segregadas en distintas teologías que han recogido algunas ideas.


¿En los 70, los teólogos de la liberación fueron muy desacreditados en chile?


-Pasaba de todo. Éramos muy solicitados por muchos obispos, pero para los más cercanos al régimen militar, que eran como cinco, éramos personas no gratas y poco confiables. De todas maneras, eran una minoría y no tenían peso en el episcopado chileno.


¿Cómo era esa desconfianza?


-Descalificativa y desacreditadora como cura, sobre todo en lo que escribíamos en los libros y documentos que circulaban en la Iglesia.


¿Qué tan vinculada estuvo la Iglesia a la dictadura?


-No hubo mucha vinculación como Iglesia, pero algunos obispos se mantuvieron muy cerca del régimen y muchos no vieron o creyeron no ver las atrocidades que se estaban cometiendo en los derechos humanos y en la economía también.


¿No se derechizó la Iglesia?


-Diría que no hubo una derechización, pero era muy ideológica. A partir de la década del 90 la Iglesia vivió un repliegue, una vuelta sobre si misma, y bajó su interés por la realidad social.


Durante el gobierno militar se quemaron libros suyos. ¿Eso fue lo más cerca que estuvo de la represión?


-No, también estuve detenido con otras 15 personas de la comunidad de la población Malaquías Concha, de la Granja, en abril de 1974.


¿Cómo fue eso?


-Estábamos en una reunión con los pobladores donde buscábamos la solución a la falta de alimento de los niños y llegaron los Carabineros porque dos personas nos denunciaron que estábamos organizando otra cosa. Fuimos maltratados física y psicológicamente y después nos entregaron a los militares que nos llevaron a Villa Grimaldi.


¿Qué pasó después?


-Nos interrogaron y a algunos jóvenes los torturaron. Estuve todo el tiempo con los ojos vendados, en un clóset de menos de un metro cuadrado. Me preguntaban para hacerme entrar en contradicciones, porque querían sacarnos alguna confesión que dijera que en la capilla se guardaban armas. Y eso no era verdadero. Lo más duro que vivimos esa noche fue la simulación de un fusilamiento de todo el grupo y un joven se puso a gritar de miedo. Por supuesto, lo que nos hicieron no es nada comparado a las atrocidades que supimos que en ese lugar se cometieron.


¿Cómo salieron libres?


-Todo esto pasó en un sólo día y salimos por la presión que hizo el Cardenal Raúl Silva Henriquez, que se enteró por un cura.

CUADERNOS OPCION por los POBRES - CHILE

MOVIMIENTO TEOLOGIA de la LIBERACION

22 de enero de 2009

...a un alma enamorada

Señor, tu me llamaste
para ser instrumento de tu gracia,
para anunciar la Buena Nueva,
para sanar las almas.

Instrumento de paz y justicia,
pregonero de todas tus palabras,
agua para calmar la sed hiriente,
mano que bendice y que ama.

Señor, tu me llamaste
para curar los corazones heridos,
para gritar en medio de las plazas,
que el Amor esta vivo,
para sacar del sueño a los que duermen,
y liberar al cautivo.

Soy cera blanda entre tus dedos,
haz lo que quieras conmigo.

Señor, tu me llamaste
para salvar al mundo ya cansado,
para amar a los hombres
que tu Padre me diste como hermanos.

Señor me quieres para abolir las guerras
y aliviar la miseria y el pecado;
hacer temblar las piedras
y ahuyentar los lobos del rebaño. Amen
Himno de Laudes del jueves de la II semana

20 de enero de 2009

Un dia historico.......

Sr. Obama: para que este dia sea el principio de una nueva historia, solo una cosa ....

SEA HUMANO.

Semana de Oracion por la Unidad de los Cristianos

Desde el pasado domingo estamos viviendo la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, que tradicionalmente se celebra del 18 al 25 de enero.
El tema elegido para 2009 es: "Estarán unidas en tu mano (Ez 37, 17)".

Los textos para esta semana, se lee en una nota del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, "provienen de la experiencia de las Iglesias en Corea.

Frente a la división de su país, las Iglesias han buscado la inspiración en el profeta Ezequiel, que también vivió en un país trágicamente dividido y que deseaba la unidad para su pueblo".

Los materiales para la semana de oración y para el resto del año 2009 han sido preparados conjuntamente por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y la Comisión Fe y Constitución del Consejo Mundial de Iglesias.
Cada día de esta semana tendrá un tema distinto:


18 de enero: "Las comunidades cristianas ante sus viejas y nuevas divisiones".

19 de enero: "Los cristianos ante la guerra y la violencia".

20 de enero: "Los cristianos ante la injusticia económica y la pobreza".

21 de enero: "Los cristianos ante la crisis ecológica".

22 de enero: "Los cristianos ante las discriminaciones y prejuicios sociales".

23 de enero: "Los cristianos ante la enfermedad y el sufrimiento".

24 de enero: "Los cristianos ante el pluralismo religioso".

25 de enero: "Los cristianos proclaman la esperanza en un mundo dividido".

Aunque la fecha tradicional para la celebración de esta semana de oración es el mes de enero, sin embargo, en el hemisferio sur -al ser tiempo de vacaciones- las Iglesias buscan a veces otros días.


Por ejemplo, alrededor de Pentecostés, que también es una fecha simbólica para la unidad de la Iglesia, y que había sido sugerida por el movimiento Fe y Constitución en 1926.


El domingo 25 de enero, fiesta de la Conversión de San Pablo Apóstol, Benedicto XVI presidirá a las 17,30 en la basílica de San Pablo Extramuros la celebración de las Vísperas, con la que clausurará la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos.

19 de enero de 2009

Sólo hay una tristeza

León Bloy en «La Mujer Pobre»:

«Clotilde tiene hoy cuarenta y ocho años, aunque demuestra no menos de un siglo. Más hermosa que antes, se parece a una columna de plegarias, la última columna de un templo derruido por los cataclismos...Casi nunca se la ve sentarse. Siempre en camino de una iglesia a otra, de uno a otro cementerio, no se detiene sino para arrodillarse, y se diría que no conoce otra actitud...No pide limosna. Se limita a recibir con una dulce sonrisa lo que le ofrecen, y lo da en secreto a los desdichados...Los cristianos cómodos y bien vestidos a quienes molesta lo Sobrenatural y dicen a la Prudencia: “Tú eres mi hermana”, la consideran trastornada, pero el pueblo humilde es respetuoso con ella y algunas pordioseras de iglesia la creen una santa..."Todo lo que sucede es digno de adoración" – dice frecuentemente, con el aire de una criatura mil veces colmada que no encontrase otra fórmula para expresar los movimientos de su corazón o de su mente, sea en la ocasión de una peste universal, sea en el momento de verse devorada por las fieras...Muerto Leopoldo, cuyo cuerpo no fue encontrado entre los anónimos y espantosos escombros, Clotilde trató de ajustar su vida a aquel precepto evangélico cuya observancia rigurosa es considerada más intolerable que el suplicio mismo del fuego. Vendió cuanto poseía y donó el importe a los pobres, convirtiéndose de la noche a la mañana en una mendiga...-Debe ser usted muy desdichada, mi pobre señora – le dijo una vez un sacerdote, que por fortuna era un verdadero padre, al verla anegada en lágrimas junto al Santo Sacramento expuesto. – Soy completamente dichosa – le contestó ella - . No se entra en el Paraíso mañana, ni pasado mañana, ni dentro de diez años, se entra hoy, cuando se es pobre y se está crucificada...Un solo testigo de su pasado, Lázaro Druida, la ve todavía algunas veces. Es el único vínculo que no ha roto. El alto pintor...es demasiado grande para que lo visitara la fortuna, cuya práctica secular es hacer girar su rueda entre las inmundicias...De tanto en tanto va a poner en el alma del profundo artista un poco de su paz, de su grandeza misteriosa; luego vuelve a su inmensa soledad, en medio de las calles llenas de gente. – Sólo hay una tristeza – le dijo la última vez - , y es la de no ser santos...»

11 de enero de 2009

Una gran alegría.... en Cochabamba

Después de varios años de espera, las Hermanas de la Caridad, las hijas de la Madre Teresa de Calcuta, llegaron a Cochabamba.
Su obra estará asentada en una de las parroquias más grandes de este departamento, la parroquia de Santa Vera Cruz en Valle Hermoso, una zona marginal, donde el agua potable escasea y la sequía mantiene el paisaje árido bajo el abrasador sol del verano.

"Si el servicio es alegría, eso es lo que vivimos en la misa de bendición de la casa de las Hermanas de la Caridad. Alegría por el reto de una nueva obra, alegría por que el amor de Dios y la entrega de la Madre, como llaman a la Santa de Calcuta, las trajo a Cochabamba para vivir el Evangelio, socorriendo a los más pobres de entre los pobres", explica Mariluz Bustamante, del arzobispado de Cochabamba.
El arzobispo de Cochabamba, Mons. Tito Solari, en su homilía, agradeció la presencia de esta nueva Comunidad, anunciando que su obra atenderá a los enfermos terminales, auxiliándolos en su abandono y consolándolos en su sufrimiento. Mons. Solari miró a María la madre de Jesús, que en su encuentro con el Arcángel Gabriel, venciendo el temor dijo sí al servicio al que fue llamada por Dios.

Con este ejemplo de entrega y amor, el arzobispo de Cochabamba inspiró a las religiosas para que su servicio se mantenga firme en la llamada del Señor y en la alegría de entregar la vida consolando a los enfermos y abandonados.

Recordó a la Madre Teresa de Calcuta, que también piso tierra cochabambina, resaltando ese extraordinario amor, esa ternura incomparable cuando se acercaba a los enfermos agonizantes, despreciados de la sociedad, para compartir su tristeza y contarles del amor que Dios sentía por ellos, para consolarlos y acompañarlos en sus últimos días. El centro atenderá a los enfermos terminales pobres y abandonados.

Las hijas de la Madre Teresa acogerán a los despreciados, los desposeídos, aquellos que sin su auxilio morirían en las calles, bajo los puentes, en la más absoluta soledad de cualquier rincón de Cochabamba. Han caminado ya por las calles de la ciudad, visitando los barrios pobres, compartiendo con las familias su cotidianidad, lo que será pronto el pan de cada día. La obra iniciará su trabajo en los primeros meses del próximo año 2009. Estará a cargo de cuatro religiosas, quienes desde hoy se quedan en Cochabamba, preparando todo para iniciar su misión.

10 de enero de 2009

Bautizados, elegidos y enviados

El Bautismo del Señor
Domingo, 11 de Enero del 2009

Termina el tiempo de Navidad. Y las lecturas de este domingo nos abren al misterio de Jesús.

Ya no es un niño en un pesebre.

Ni siquiera es un joven que ayuda a su padre en los duros trabajos que un artesano de Galilea de aquel tiempo tenía que hacer para poder malamente sobrevivir (no podemos pensar en el carpintero de hoy, la vida en aquellos tiempos era muy dura).

Ahora ya es un hombre y toma las riendas de su vida. No le llevan sus padres al templo. Es él quien se acerca a Juan, que vive en el desierto, apartado de todos, lejos de los caminos habituales de la gente, para que le bautice.

Se terminó el romanticismo que nos suele invadir en Navidad.Un hito en la vida de Jesús

El Bautismo de Jesús marca un antes y un después en su vida. Para que los que no terminan de creer en la encarnación, el Bautismo no es más que una escena para la galería. El objetivo sería que nosotros comprendiésemos la importancia del sacramento del Bautismo.

Pero la encarnación no es un puro revestirse Dios de una forma humana.

La encarnación es asumir el ser persona humana en todas sus dimensiones y con todas sus consecuencias. Jesús va descubriendo progresivamente su misión y su realidad. Como cualquier persona tuvo que hacer su itinerario personal hacia la madurez. Y el Bautismo marca un hito en ese camino.

Es el momento en que deja atrás un estilo de vida y comienza lo que se ha dado en llamar su vida pública: el tiempo en que con su palabra y con sus gestos va a predicar el Reino, va a hacer presente el amor de Dios entre los hombres y mujeres de su tiempo.

Lo que haga en ese tiempo le llevará a su definitivo enfrentamiento con las autoridades civiles y religiosas del momento. En definitiva, le llevará a la cruz, supremo testimonio de su auto-reconocimiento como hijo de Dios que pone toda su confianza, toda su vida, en las manos del Padre. Para abrir los ojos de los ciegos

Por eso los evangelistas nos cuentan el Bautismo de Jesús como el momento en el que Jesús siente la presencia de Dios Padre, en el que se siente lleno del Espíritu y enviado a una misión concreta. Juan no es el protagonista del Bautismo.
Pero tampoco Jesús. Es Dios Padre y su Espíritu el protagonista de la escena. Es el Padre que llama y convoca a una misión: anunciar el Reino. Como dice la primera lectura, a abrir los ojos de los ciegos, sacar a los cautivos de la prisión y de la mazmorra a los que habitan las tinieblas. Era una misión de salvación, de vida, de reconciliación. Y Jesús cumplió. Como dice la lectura de Hechos, “pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo porque Dios estaba con él”.

Todo Jesús se siente hijo y enviado. Jesús se pone totalmente al servicio de esa misión. En adelante, no tendrá ni un minuto libre. Su consagración será total, sin resquicios. Cada uno de sus actos, cada una de sus palabras, se dedicará a anunciar el Reino de la misericordia, a convocar a los alejados, a los excluidos, a los marginados, para que todos encuentren un lugar en la mesa común de la fraternidad, en torno al Padre. Un día para la alegría y la acción de gracias

Hoy es día para alegrarnos. Vemos con gozo que Jesús ha crecido y que toma con decisión las riendas de su vida. El Reino es la razón de su vivir. Y lo será hasta el final, cuando muera en la cruz poniendo toda la confianza en su Padre, seguro de que sólo él, su Abbá, le puede dar la vida plena del Reino. Así ha dado sentido a nuestra vida. Ahora somos hijos en el Hijo y su Abbá es nuestro Abbá. Ahora sabemos que el Reino es nuestro.

Por eso nos alegramos y damos gracias.

Hoy es día para revisar nuestro compromiso como bautizados, como seguidores de Jesús. Nosotros también hemos recibido el encargo y la misión de anunciar el Reino de misericordia, de perdón y reconciliación. Jesús le dedicó toda su vida. ¿Y nosotros?

Fernando Torres Pérez
fernandotorresperez@earthlink.net

VOCACION DE SER NADIE

Deseo hoy compartir algo hermoso que una amiga me mandó hace un tiempo..... es una canción.
La dejo hoy porque, creo que lo vale, pero por sobre todo creo que se condice con lo que me levanta cada día con una sonrisa:

"mi vocación de ser nadie, de ser solamente pueblo en camino".

Esta canción está dedicada al Sub MARCOS, la letra describe fielmente lo que él simboliza en la mente..... y el corazón, de nuestros pueblos que caminan tercamente hacia la liberación.


"De un fantasma" - Alejandro Filio

Por esa selva ronda un fantasma

Con su delirio, con su esperanza

Camino arriba ganando montaña

Pasión al hombro, muerte a la espalda.


Dicen los hombres que nada se gana

Pero lo cierto es que me habla

Cuando la noche y la luna se abrazan

Cuando sabemos de nada.


Oh, quién lo puede callar.

Oh, si nació en la verdad.


De su estatura se sabe un caudillo

De su figura tanto han mentido

Para la máscara solo un harapo

Para la gloria mil desencantos.


Cuánto fantasma siguiendo su huella

Y cuántas balas espera

Fuma tabaco y escupe otro sueño

De los que espera mi pueblo


La dictadura perfecta es un muerto

Otro cadáver lo que tenemos

Para pagarle a la historia no hay precio

Ni la deshora, ni el buen comercio.


Que baile el pueblo y escriba en el aire

Su vocación de ser nadie

Miro al futuro y descubro en las calles

Tanto fantasma del hambre

7 de enero de 2009

Palestina.....

Tu silencio me duele..
Tanto como la vida...
Tanto como el tiempo..

Mahmoud Darwish- poeta de la Resistencia palestina.

Israel, no oprimas a tu hermano....


Adolfo Pérez Esquivel *

Israel... estás sembrando vientos y tempestades

"y juzgará entre las naciones y
reprenderá a muchos pueblos;
y volverán sus espadas en rejas de arado,
y sus lanzas en hoces; no alzará espada
nación contra nación, ni se adiestrarán
más para la guerra" (Isaías 1,4)


Sonó el teléfono a las 3.45 de la noche, la voz de un amigo preocupado y dolorido se preguntaba qué podía hacer la comunidad internacional frente a los bombardeos de Israel, el 27 de diciembre del 2008 sobre la Franja de Gaza y la posterior invasión terrestre provocando muertes y graves daños a la población palestina, con los llamados "daños colaterales" , utilizado para ocultar las masacres.

Israel trata de justificar los ataques por la escalada de violencia de los misiles lanzados por las milicias de Hamas contra poblados de colonos israelíes en territorio palestino ocupado.

Tras largas décadas el conflicto entre Israel y Palestina no tiene perspectivas de solución, a pesar de los intentos de diálogo y treguas que terminaron fracasando en el tiempo. El problema es que no quieren llegar a una solución del conflicto.

Los intereses económicos, políticos y militares de Israel y de los EE.UU. desconocen las reiteradas resoluciones de la ONU para poner fin al conflicto y buscar una salida política y que se aplique la resolución del año 1948
sobre la constitución de dos Estados, el de Israel y Palestina.

En el tiempo transcurrido se ha constituido únicamente el Estado de Israel, país que en alianza con los EE.UU. se oponen por las armas a la constitución del Estado Palestino, invadiendo su territorio y asentando colonias judías,
expulsando y marginando al pueblo palestino y utilizando métodos aberrantes como la tortura, el trato cruel y degradante y violando los derechos humanos; levantando un "muro infame" que divide a los pueblos sometiendo a los palestinos a la marginalidad, la pobreza y el terror.

Todo esto se hace en nombre de la "seguridad y contra el terrorismo"

Hace varios meses publiqué una nota titulada "Israel, un Estado terrorista", fue durante la invasión al Líbano, violando su soberanía y provocando muerte y destrucción. Algunos pretendieron tildarme de "antisemita" , es una forma fácil de querer justificar lo injustificable. Siempre afirmé que Israel tiene derecho a su existencia, a su identidad, cultura y religión. El pueblo palestino tiene los mismos derechos que le son negados por Israel.

Los hechos están a la vista y son incuestionables; si un Estado comete atrocidades contra otros pueblos o contra su propio pueblo, viola el derecho internacional y sus propias leyes, transformándose en un Estado terrorista

En América Latina sabemos de qué hablamos; somos sobrevivientes del terrorismo de Estado impuesto por las dictaduras militares; tenemos abiertas la herida en el alma, en el corazón y en la memoria. Luchamos para recuperar la libertad y el derecho como pueblos y para que no vuelva a ocurrir nunca más en ningún lugar del mundo.

Ningún imperialismo, dictadura o actos terroristas, provenga de quien provenga, es bueno para ningún pueblo.

Los Estados Unidos y sus aliados en su lucha por el poder y hegemonía mundial, ejercen el terrorismo de Estado, los hechos son contundentes y hablan por si mismos, como es la guerra contra Irak, Afganistán y Colombia, violan el derecho internacional y utilizan prácticas aberrantes como fueron los vuelos secretos de la CIA en Europa, los secuestros y desaparición de personas, producidos con el consentimiento de gobiernos europeos contra ciudadanos musulmanes, quienes fueron apresados y acusados de terroristas, enviados y torturados en las cárceles de Guantánamo en la base militar que los EE.UU. tiene en territorio cubano y en la de Abuh Grhaib, en Irak.

Lugares transformados en centros de torturas que son una ofensa a la humanidad y pone en evidencia la degradación humana en la que han caído.

Debemos reclamar al pueblo de Israel que suspenda inmediatamente la invasión a la Franja de Gaza; reclamar a Hamas la suspensión inmediata de los ataques con misiles a las colonias israelíes.

¿Israel, hasta cuándo continuarás oprimiendo a tus hermanos? ¿Hasta cuándo continuarás sembrando la muerte, torturas y justificando lo injustificable para destruir al pueblo palestino? ¿Tienes la respuesta, o sólo escuchas la
sordera de tu propia voz?

Los pueblos no olvidan, guardan en su mente y corazón a sus seres queridos, el sufrimiento los fortalece en la resistencia, no se resignan a vivir sometidos y humillados y reclaman su derecho a existir, a ser libres y soberanos.

¿Israel, olvidas tu propia historia de sufrimiento y resistencia? ¿Olvidas el horror del Holocausto y el dolor de tu pueblo?. ¿Olvidas a quienes dieron su vida por la libertad?

No hagas a tu hermano lo que hicieron contigo. Es urgente, "desarmar la razón armada", pero la razón no se desarma a ella misma, ni con otra razón más poderosa aún.

R.Panikkar, señala que hay una dialéctica entre lo urgente y lo importante. Quizá sea más urgente afrontar la situación que vive el Medio Oriente, o ver lo que se hace con la razón armada; ya se trate de una decisión personal o política. Se debe compaginar lo urgente con lo importante, sin sacrificar lo uno ni lo otro. Tal vez lo más importante es darse cuenta de que con mera buena voluntad, no se va muy lejos. Lo urgente es desarmar a la razón, pero lo importante es comprender que no se trata de vencerla con otra razón superior. La carrera armamentista, la violencia y ataques no conduce a ninguna solución. Tendríamos otra razón más armada. La razón no se desarma a sí misma. Hay que encontrar la función del espíritu.

Israel, escucha el clamor de tus hijos, de quienes vienen luchando por alcanzar la Paz como Daniel Barenboim, quien da testimonio que la Paz es posible y acercar a palestinos e israelitas a través de la música. Muchas
organizaciones judías, comunidades religiosas de diversos credos, en Israel y el mundo llaman al diálogo y al entendimiento entre los dos pueblos. Son voces que debieras escuchar.

Aún recuerdo los intentos y esfuerzos por la paz realizados por Shimon Peres, actual Presidente de Israel y Premio Nobel de la Paz, ¿Esos gestos e intenciones fueron vacíos de contenido, o fue todo una farsa para continuar la destrucción y muerte del pueblo palestino?-¿Qué respuesta tienes?

Generaciones de israelitas y palestinos nacieron y se formaron en sociedades violentas, no saben de la Paz y del diálogo entre los pueblos, no quieren aceptar la diversidad en la unidad, de otras culturas y creencias y se han
transformado en esclavos de la violencia. Necesitan liberarse de si mismos.

Israel, haz provocado una profunda herida a la humanidad marcada en tiempos de odio, de guerra, de dolor y muerte, donde el terror es el común denominador y contamina a las nuevas generaciones ¿Olvidas que lo que
siembras recoges?

Hay que desarmar la razón armada para romper el círculo que los atrapa de la violencia, la destrucción y la muerte.

Se necesita mucho más coraje y decisión para construir la Paz que continuar con la guerra que es un signo de debilidad y miedo.

Necesitas transformar las espadas en arados, escucha al Profeta Isaías. Necesitas voluntad política y decisión clara del espíritu para actuar con dignidad y sabiduría.

Buenos Aires, enero del 2009

6 de enero de 2009

Shoah en Gaza... y continua el silencio

Desde este blog, manifestamos nuestra mas energica oposicion a esta nueva masacre contra el pueblo palestino y exigimos el respeto a todos sus derechos humanos y la liberacion de este anciano pueblo de la promesa.
Por nuestra venas corre sangre de emigrantes palestinos a la Argentina quienes hicieron grande y fuerte a este pais y a tantos otros..... por lo cual pedimos, rogamos, exigimos en nombre de Dios Basta ya de tanta sangre inocente derramada, BASTA DEl GENOCIDIO contra un pueblo hambreado por sus mismos atacantes.....

El negacionismo del Holocausto es antisemita. Pero no hablo de la Segunda Guerra Mundial, ni de Mahmud Ahmadineyad, o de judíos askenazíes.

A lo que me refiero es al holocausto que todos presenciamos hoy mismo y por el que somos responsables en Gaza y el que ha tenido lugar en Palestina durante los últimos 60 años. Por definición, un holocausto es la matanza masiva de un pueblo o una destrucción exhaustiva que involucra una amplia pérdida de vida, especialmente mediante el fuego. No hay una definición más exacta del infierno que las Fuerzas de Ocupación Israelíes armadas y financiadas por EE.UU. desencadenan ahora mismo contra el pueblo de Gaza. Ya que los árabes son semitas, la política de EE.UU. e Israel no podría ser más antisemita.

Si pensáis que exagero, consideremos las palabras de Matan Vilnai, Ministro Adjunto de Defensa de Israel, en febrero de este año: “Mientras más se intensifica el fuego de Qassam [cohetes] y los cohetes aumentan su alcance, se buscarán una mayor shoah porque utilizaremos todo nuestro poderío para defendernos.”

En hebreo, “shoah” se refiere al Holocausto Judío de los años cuarenta. Pero masivos ataques aéreos no son autodefensa si uno es el agresor. Eso vale para toda la estúpida así llamada “Guerra contra el Terror,” en la que ni una sola víctima ha tenido algo que ver con los eventos del 11 de septiembre de 2001. Eso vale para EE.UU. en Iraq y Afganistán; también vale para Israel en Palestina.

Y vale para Alemania en Polonia. En 1940, los alemanes comenzaron a concentrar a judíos polacos en guetos antes de deportarlos a los campos de exterminio. El mayor era el Gueto de Varsovia, donde una insurrección – una insurrección judía – comenzó en 1943. Actualmente, Gaza es esencialmente un inmenso gueto, con una población de cerca de 1,5 millones que viven en unos 360 kilómetros cuadrados. Israel controla las fronteras terrestres, el espacio aéreo y los accesos por mar, el agua, y el flujo de bienes, incluidos alimentos y suministros médicos. Desde junio de 2007, Israel ha impuesto un bloqueo al pueblo de Gaza, matándolo lentamente de hambre, matándolo lentamente al negarle atención sanitaria en medio de intermitentes ataques aéreos. Esos crímenes contra la humanidad violan, evidentemente, las Convenciones de Ginebra – derecho internacional establecido después de la Segunda Guerra Mundial en el espíritu de “nunca más”. A diferencia de Varsovia, Gaza no es el área de preparación para los campos de exterminio; Gaza ES el campo de exterminio.

Los cohetes Qassam disparados desde Gaza como represalias por los ataques aéreos de los F-16 israelíes son el equivalente en los cócteles Molotov utilizados por la resistencia en el Gueto de Varsovia en 1943. Como las armas cortas de los judíos polacos, no son nada en comparación con el armamento sofisticado del ejército invasor.


Por eso la cantidad de víctimas es tan elevada entre la gente en Gaza, y tan mínima entre los israelíes. Los medios dominantes la presentan como una “guerra a fondo,” como presentan la ocupación ilegal de Iraq. Pero en ambos casos estamos ante un pueblo hambriento, esencialmente desarmado, atacado con F-15/F-16, misiles crucero, uranio empobrecido, bombas de racimo, tanques y artillería.

No se trata de una guerra, es asesinato en masa; es genocidio.

Y el apoyo militar, financiero y político estadounidense posibilita este derramamiento de sangre.
Desde Norteamérica a Alemania, de Camboya a Ruanda a Palestina a Iraq, el asesinato masivo es malo.

Cuando los estadounidenses buscan a quién culpar, no podemos culpar a las víctimas. Sí, hay muchos protagonistas y muchos gobiernos que hacen la vista gorda ante el genocidio, pero ¿no alardeamos de lo mejores que somos? ¿No debiéramos dejar de ser cómplices en esos crímenes supremos contra la humanidad? Todo lo que tenemos que hacer es cumplir nuestras propias leyes, que incluyen todos los tratados y acuerdos internacionales firmados. Debemos terminar nuestras ocupaciones ilegales de Iraq y Afganistán y dejar de financiar y suministrar armamento para la ocupación ilegal y robo de tierra palestina.

En las palabras de Rachel Corrie, una estudiante universitaria estadounidense de 23 años asesinada en Rafah por las Fuerzas Israelíes de Ocupación el 16 de marzo de 2003:
“… Sólo quiero escribir a mi madre y contarle que estoy presenciando este genocidio crónico, insidioso y que estoy verdaderamente asustada y cuestionando mi creencia fundamental en la bondad de la naturaleza humana. Esto tiene que detenerse. Pienso que es una buena idea que todos abandonemos todo y dediquemos nuestras vidas a hacer que esto se detenga. Ya no pienso que sea algo extremista. Realmente quiero todavía bailar con Pat Benatar y tener amigos y divertir a mis compañeros. Pero también quiero que esto se detenga. Lo que siento es incredulidad y horror. Desilusión. Me desilusiona que ésta sea la realidad de base de nuestro mundo y que nosotros, en los hechos, participemos en ella. Esto no es en nada lo que quería cuando llegué a este mundo. Esto no es en nada lo que la gente de aquí quería cuando llegó a este mundo… Así que si sueno demente, o si los militares israelíes rompieran con su tendencia racista de no herir a gente blanca, por favor culpen por el motivo directamente al hecho de que estoy en medio de un genocidio que también estoy apoyando indirectamente, y por el cual mi gobierno es en gran parte responsable.”

Escuchemos su valerosa sabiduría, y terminemos la ocupación ilegal. Si no actuamos, la próxima vez que alguien lance aviones contra edificios estadounidenses, no preguntemos por ignorancia: “¿Por qué nos odian?”

(*) Dahlia Wasfi nació en EEUU en 1971, hija de madre judía estadounidense y padre musulmán iraquí. Obtuvo su título en medicina en la Universidad de Pensilvania en 1997. La dra. Wasfi se pronuncia a favor de una retirada inmediata, incondicional, de las fuerzas estadounidenses de Iraq y por la necesidad de terminar la ocupación “del Nilo al Éufrates.” Su sitio en la Red es: www.liberatethis.com

5 de enero de 2009

No es este el hijo del Carpintero.... de Nazaret ?

Fernando Torres
Según la tradición más comúnmente aceptada, Jesús vivió treinta años de su vida en Nazaret y dedicó sólo sus tres años finales a la llamada «vida pública». Eso quiere decir que vivió el noventa y uno por ciento de su vida en Nazaret, y apenas el nueve por ciento lo dedicó al anuncio más o menos explícito de lo que ahora los cristianos llamamos Evangelio, Buena Nueva. Y aún en esos tres años finales, el Evangelio nos dice que muchas veces intentó pasar desapercibido, buscó los lugares apartados y solitarios, evadió el acoso de las multitudes.

La manera como Jesús vivió esos treinta primeros años no le dejó entrever a sus vecinos nada extraordinario. Fue tan común y corriente, tan parecido a lo que vivían todos los hombres de su pueblo y de su misma condición social, que cuando lo ven retornar a su patria precedido por una gran fama, exclaman escandalizados: ¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas? Y sus hermanas ¿no están todas entre nosotros? Entonces, ¿de dónde le viene todo esto? (Mt 13, 54-56).

La reacción de sus vecinos deja ver claro lo seguros que estaban de que alguien como ellos, que viviera en sus mismas condiciones, que tuviera las mismas carencias y oportunidades en la vida, no podía de ninguna manera llegar a ser alguien importante y reconocido. Estaban destinados a ser para siempre unos don nadie y punto, ahí terminaba su historia. Ni se les ocurría la posibilidad de que pudiera ser de otra manera.

Sabían bien que el poder que mostraba su vecino no se lo daba ningún privilegio hereditario, social, religioso o académico. No era uno de esos afortunados que por tener muñeca con algún poderoso hubiera logrado matricularse en una escuela especial. Tampoco era alguien que hubiera establecido algún tipo de relación que le permitiera escalar social o religiosamente. Era simplemente el hijo del carpintero y el hecho de que su familia viviera en una casa igual a la de todos, y tuviera que trabajar como las demás para poder sobrevivir, les daba derecho a sospechar y descalificarlo.

Aún hoy en pleno siglo XXI la mayoría de los cristianos siguen considerando este tiempo vivido por Jesús en Nazaret como una simple “preparación” de los que realmente serían importantes: sus últimos tres años de fama y poder que lo convirtieron en un personaje. Aún hoy la valoración que se hace de lo que vivió Jesús en Nazaret tiende a quedarse en un plano más bien superficial, se considera como un gesto de “buena voluntad” de Dios, una manera de congratularse con nosotros, como cuando un rico va de visita y se disfraza de pobre para que el pobre no se sienta avergonzado de su pobreza.

No tenemos por qué extrañarnos: hemos optado por construir un mundo y un tipo de ser humano para el cual lo que vale es lo que se hace, lo que se dice, lo que se ve, no lo que se es. El que vale es el que tiene títulos, amigos con influencia, estructuras que lo respalden, cargos de poder social o político o religioso que lo hagan aparecer como importante. Nuestra manera de percibir a Dios no puede ser ajena a las orientaciones más profundas de nuestro ser.

Sin embargo, lo que vive Jesús en Nazaret no es un teatro, es una opción por el ser. No por cualquier ser sino por el ser humano más plenamente desarrollado en todos sus sentidos posibles. Asumir que la Encarnación del Hijo de Dios fue un mero disfraz, o un puro gesto de buena voluntad, le quita a nuestra fe todo su sentido y la convierte en un discurso humano que sirve para justificar “religiosamente” nuestra opción por las apariencias.

El Hijo de Dios no hace teatro: nace como hombre en el lugar y en las circunstancias en las cuales es posible desarrollarse más plenamente como ser humano a imagen y semejanza de su Padre. En Nazaret Jesús no es un Dios que “parece” hombre, es Dios siendo plenamente hombre y plenamente Dios. Pero atreverse a Ser en lugar de parecer es un camino demasiado riesgoso porque en él podemos descubrir que nuestro verdadero desarrollo humano nos quiere conducir a algo que no nos gusta, que nadie valora como importante: ser un simple hijo de carpintero.

Jesús, Dios encarnado, que nace en las condiciones humanas en las cuales nació, no busca parecer muy bueno, o muy débil, o muy tierno, para obtener nuestra adhesión sentimental. Nace como el primero de los Hombres Nuevos de una Nueva Creación. Está empezándolo todo otra vez, no sintiendo lástima, ni juzgando. Y lo que nos dicen sus primeros treinta años de vida es que la forma de participar como seres humanos Nuevos en esa Nueva Creación pasa por la obediencia a Nazaret. En eso consistió la aventura espiritual del Hermano Carlos de Foucauld, del beato Carlos de Jesús, en aprender a obedecer a Nazaret.

Obedecer a Nazaret porque las riquezas están aquí, no hay que ir a buscarlas a ninguna parte. Parece no haber nada, parece que la arena gris e insípida de lo cotidiano lo cubre todo, parece una realidad tan cercana y familiar que a nadie se le ocurriría esconder justamente allí un tesoro. Pero es verdad, lo que tanto anhelamos lo tenemos al alcance de la mano todos los días. ¿Cómo entender y asimilar ésto?

La encarnación del Hijo de Dios fue un hecho real lleno de consecuencias dentro de las cuales vivimos inmersos. ¿Acaso vemos el aire que respiramos? ¿Acaso alguien que se hunde en el océano puede ver la totalidad de la masa de agua que lo está envolviendo? Lo mismo sucede con la vida y su mensaje, lo perdemos de vista por estar sumergidos en él de cuerpo entero y porque muy pocas veces tenemos la oportunidad de apreciar desde afuera la intensidad real de la existencia en medio de la cual somos acogidos permanentemente.

El peso y el misterio que tiene para Jesús el tiempo vivido en Nazaret, es el mismo peso y el mismo misterio que tiene para todo ser humano su propio ser. Es fácil conocer lo que una persona hace, o dice, o piensa, pero no es fácil saber lo que una persona es. No es fácil ni siquiera para la propia persona. Más allá de los límites de nuestra intimidad más profunda, todos representamos un cierto papel social. Hacemos, pensamos, hablamos, y con todo eso creamos y sostenemos una imagen que nos permite ocupar determinado lugar, mantener ciertos privilegios. Por eso, quienes se exaltaron con lo que Jesús hacía, o decía, pero no se dejaron tocar por el misterio más profundo de lo que Él era más allá de todas sus inevitables imágenes, vivieron la cruz como el final de una ilusión.

En esa hora crucial Jesús hubiera podido afirmarse en alguna de sus apariencias: de reformador social y político, de profeta, de gran sanador, de hombre muy sabio, y parado allí hubiera movido fuerzas a su favor y tal vez impedido su muerte. Sin embargo, la fidelidad a su ser más profundo lo llevó a renunciar a esa lucha para no mentirse a sí mismo, para no quedarse a medio camino; no se vendió a ninguna de las apariencias que sus propios talentos humanos le ofrecían, no traicionó el lugar en el cual se formó como persona a imagen y semejanza de su Padre: no renunció a ser el hijo del carpintero de Nazaret. Y fue esa opción, ese fracaso en términos humanos, el que le dio a su aventura espiritual una eficacia capaz de atravesar los siglos encarnándose nuevamente en todas las situaciones humanas.

Hoy sabemos que esa eficacia es una eficacia eucarística y que está al alcance de cualquier ser humano que como Él decida ser fiel a su identidad de hijo o hija de Dios. Es de eso mismo de lo que nos da testimonio el fracaso humano y la eficacia eucarística del hermano Carlos de Jesús.

No son nuestros afanes, nuestras construcciones y nuestros argumentos, es nuestro ser de hijos e hijas de Dios el que le anuncia a los pobres la Buena Nueva, proclama la liberación a los cautivos, devuelve la vista a los ciegos, da libertad a los oprimidos y proclama el año de gracia del Señor. Por eso es lógico que sea precisamente en Nazaret, el lugar donde Jesús aprendió a ser, que se explicite a sí mismo y anuncie la unción que el Espíritu del Señor ha hecho sobre Él (lc 4, 18-19).

Sin embargo, la novedad que su gesto y su mirada implican es tan radical que haría falta que sus vecinos nazarenos nacieran de nuevo para que pudieran comprenderlo. Frente al rechazo, seguramente muy doloroso, de quienes con su convivencia cotidiana y su propio ser le han enseñado a formarse tal y como es, Jesús se repite el refrán: médico, cúrate a ti mismo, y comprende mejor lo que su misión le exige: ofrecer la posibilidad de volver a nacer de nuevo.

Admirar el camino espiritual del Hermano Carlos de Jesús, o encontrar en él referencias que nos animen en nuestro propio caminar, no quiere decir que seamos sus seguidores, somos en realidad seguidoras y seguidores de Jesús de Nazaret. Pero lo que nos enseña Jesús de Nazaret con la totalidad de su ser y no sólo con las “enseñanzas” que podamos entresacar, o incluso “inventar” nosotros mismos manipulando sus muchas y a veces conflictivas imágenes, es que seguirlo a Él no consiste en seguir a otro distinto de nosotros mismos.

Jesús de Nazaret nos remite a nuestra propia identidad de Hijas e Hijos de Dios y hace efectiva toda la riqueza de vida humana y divina que se esconde allí mediante su opción por una eficacia eucarística. Lo admirable de una experiencia espiritual es reconocer en ella la manera como un hombre o una mujer entra en comunión profunda con su ser de Hija o Hijo de Dios, la forma como Dios brilla y se revela plenamente a sí mismo encarnándose en una identidad humana particular. Pero no se puede hacer de esa admiración el intento de vivir una experiencia espiritual propia usando el camino de otro, ni siquiera el camino de Jesús de Nazaret.

Es decir, en el camino de nuestro seguimiento Jesús de Nazaret no es otro, somos nosotros mismos, cada una y cada uno de nosotros. Y seguirlo a Él no consiste en “imitarlo”, consiste en ser lo que Él nos revela que somos. Los daños que puede causar un falso sentido de la imitación, los muestra bien el gran escultor Miguel Ángel cuando le preguntaron lo que pensaba acerca de los escultores que buscaban “imitarlo” y respondió: «Mi estilo está destinado a hacer muchos imbéciles».

En su sentido verdadero, la imitación de la que tanto habla el Hermano Carlos habría que explicarla más bien como lo hace la mística carmelita Isabel de la Trinidad: «Seamos para con Él una humanidad suplementaria en la cual pueda renovar plenamente su misterio». Fue éso lo que hizo el Hermano Carlos de Jesús con la totalidad de su vida, más allá de las muchas imágenes que a lo largo de su caminar espiritual él mismo pudo entender y proponer a veces como definitivas.

Carlos de Foucauld no terminó siendo el ser humano que le pareció que su vocación religiosa le exigía, no terminó siendo el ser humano que su propia voluntad, o inteligencia, o devoción, quiso que fuera: terminó siendo el ser humano que Dios necesitaba para «renovar en él plenamente su misterio». Y para lograrlo tuvo que abandonar en el camino, tal como lo hizo Jesús de Nazaret, todas las imágenes en las que sus límites humanos pretendieron encerrarlo, hasta morir completamente solo en medio del desierto, dando con su propio fracaso humano el paso hacia el interior de la eficacia eucarística.

«Cuando el grano de trigo que cae en tierra no muere, queda solo, si muere, da muchos frutos. Yo no he muerto, por eso estoy solo. Recen por mi conversión, para que muriendo dé fruto».

A partir de aquí vale la pena que acompañemos un poco al hermano Carlos en su lectura de Santa Teresa:

«… para comenzar con algún fundamento se me ocurrió considerar nuestra alma como un castillo todo de diamante o cristal muy claro, en el que hay muchas habitaciones, así como en el cielo hay muchas moradas. Si bien lo consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso donde Dios tienen sus deleites.

Pues ¿cómo será la habitación donde un rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes, se deleita? No hallo yo cosa con la cual comparar la gran hermosura de un alma, y su gran capacidad. Nuestro entendimiento, por agudo que fuera, no logra comprenderla, porque Dios mismo nos dice que nos crió a su imagen y semejanza…

No es pequeña lástima y confusión que por nuestra culpa no nos entendamos a nosotros mismos, ni sepamos quiénes somos. ¿No sería gran ignorancia, hijas mías, que le preguntaran a uno quién es y uno no se conociera, ni supiera quién fue su padre, ni su madre, ni cuál es su tierra?

Pues si esto sería gran bestialidad, es mayor aún la que hay en nosotras cuando no intentamos saber qué cosa somos, sino que nos detenemos en nuestros cuerpos, y sólo porque lo hemos oído y porque nos lo dice la fe, sabemos que tenemos alma. Pero sin considerar los bienes que puede haber en esa alma, y quién está dentro de ella, y su gran valor. Por eso tenemos tan poco cuidado en conservar su hermosura, todo se nos va en cuidar nuestra apariencia y lo que hay fuera del castillo…

(…) Hemos de ver pues cómo podemos entrar en tan hermoso y deleitoso castillo. Parece que digo un disparate, porque si este castillo es nuestra propia alma, claro está que no necesitamos entrar en él porque nosotros mismos somos el castillo. Igual desatino parecería decirle a alguien que entrara en una habitación estando ya dentro.

Pero tenemos que entender que va mucho de estar a estar. Hay muchas almas que se quedan en las afueras del castillo, donde sólo viven los guardianes. Y no les importa nada entrar, ni saben qué hay en tan precioso lugar, ni quién está dentro, ni cuántas habitaciones tiene.

… son las almas que no tienen oración como un cuerpo paralítico o tullido, que aunque tiene pies y manos no los puede mandar. Hay almas tan enfermas y acostumbradas a estarse en cosas exteriores, que no tienen remedio y parece que no pueden entrar dentro de sí mismas. Tienen tanta costumbre de tratar con las sabandijas y bestias que están en las afueras del castillo, que ya parecen una de ellas. Su naturaleza es muy rica y pueden tener conversación nada menos que con Dios, pero no lo entienden.

Si estas almas no procuran remediar su gran miseria, se quedarán hechas estatuas de sal por no volver la cabeza hacia sí mismas. Y, hasta donde yo puedo entender, la puerta para entrar en ese castillo es la oración.

…pensar que hemos de entrar en el cielo y no entrar en nosotros, conociéndonos y considerando nuestra miseria y lo que debemos a Dios y pidiéndole muchas veces misericordia, Es desatino…»

Carlos de Foucauld vivó su obediencia a Nazaret en dos direcciones complementarias. Una, que podríamos señalar como volver la cabeza hacia sí mismo: la entrada en el castillo interior de su propio ser. La expresa de esta manera: «Se hace el bien, no en la medida de lo que se dice o se hace, sino en la medida de lo que se es, en la medida en que Jesús vive en nosotros». Y la otra, que lo llama a vivir una solidaridad radical con los más pobres: «Yo creo que no hay palabra del Evangelio que me haya impresionado tanto y transformado más mi vida que ésta: «todo lo que hacen a uno de estos pequeños, es a mí que lo hacen».

Tal como él lo vivó, el camino hacia la solidaridad real y radical con los pequeños pasa no por la medida de su propia voluntad o deseo o lucidez humana, sino por la medida en que Jesús vive en él. Y ése es un proceso complejo y difícil que no se da de una sola vez y para siempre sino que construye en una lucha diaria, en una búsqueda permanente. Descubrir lo que Jesús, viviendo en él, haría frente a cada circunstancia de la vida, no es un interrogante que pueda responder repitiendo siempre una misma fórmula. Necesita, como en el Evangelio, saber sacar de él mismo, cada día, cosas viejas y cosas nuevas.

Todo esto podría tomarse como pura especulación espiritual, castillos en el aire. Sin embargo, si lo contemplamos con el telón de fondo de la actual realidad de nuestro país podemos percibir las dimensiones del llamado que se nos hace. El resultado de las últimas elecciones revela el deseo, la necesidad y la esperanza que tiene Bolivia de volver a comenzar de nuevo como país, corrigiendo las injusticias y deformidades de los últimos quinientos años de su historia. Un reto nada fácil teniendo en cuenta los enemigos internos y externos que deberá vencer en ese camino.


Los enemigos externos son fácilmente reconocibles porque forman un bloque muy bien organizado. El sistema económico neoliberal, las empresas transnacionales, el gran imperio del norte con sus poderosísimos medios tecnológicos y militares. También sabemos con claridad que sus armas incluyen la manipulación, el bloqueo, el engaño, la corrupción y la compra de conciencias, las imposiciones económicas desiguales, y en último caso el uso directo de su aplastante poderío militar.

Respecto a nuestros enemigos internos no podemos hacernos ilusiones fáciles. La esperanza de cambio, si no se sostiene en hombres y mujeres capaces de transformarse a si mismos, no pasará de ser una ilusión, un reacomodo superficial del escenario que a pesar de las buenas intenciones de algunos no logrará generar un desarrollo sostenible que mejore efectivamente las condiciones de vida de los más pobres.

Releyendo a Santa Teresa, junto con el Hermano Carlos, desde la realidad boliviana de hoy, podríamos decir que “sería desatino pretender entrar en el cielo de un país nuevo, sin entrar en nosotros para conocernos y considerar seriamente lo que debemos cambiar para ser mujeres y hombres nuevos, capaces de construir y sostener un nuevo país”.

No con el ánimo de ser aguafiestas, ni con el ánimo de ser profetas pesimistas, pero sí dejándonos iluminar por el caminar de otros cristianos en momentos y circunstancias pasadas de nuestra historia latinoamericana, es pertinente recordar aquí las palabras del sacerdote jesuita Xavier Gorostiaga, que participó directamente en todo el proceso de la revolución sandinista. Haciendo un repaso de las causas del fracaso de la revolución, y luego de reconocer la gran incidencia que tuvo la agresión y el bloqueo económico norteamericano, termina diciendo:

«…Sin embargo, considero que fue la inconsecuencia ética con los valores promulgados por la revolución popular sandinista, los que hicieron fracasar el intento: las luchas internas por el poder dentro de la dirección nacional; el personalismo de los dirigentes que buscaban el éxito de sus propios proyectos más que la consolidación de un proyecto alternativo; la lejanía creciente del pueblo y de los cuadros medios que provocó un aburguesamiento de la cúpula revolucionaria; la ideologización trasnochada en algunos dirigentes que no aceptaban el mercado como una realidad económica… la falta de respeto a las identidades campesina, indígena, y de la mujer y a la religiosidad popular…».

Al interior de la Familia Espiritual de Carlos de Foucauld, la Fraternidad de Hermanas y Hermanos del Sagrado Corazón busca ofrecer instrumentos que le permitan a quienes sean llamados por Dios a esa vocación, crecer de forma integral en una doble dirección.

Por un lado, ayudarlos a penetrar en la belleza y riqueza de su propio castillo interior, para reconocer y asumir gozosamente la hermosura de su alma, y su gran capacidad. Y, al mismo tiempo, permitiendo que Jesús viva en ellas y ellos, vivir una solidaridad eficaz con los pequeños, con los más pobres. Una solidaridad que no pueda ser derrotada de ninguna manera. Ese proceso de educación humana y espiritual pasa, en nuestro caso, por la obediencia a Nazaret.

Una obediencia que en contra de todas las lógicas humanas termina desembocando en la mayor de las libertades:

«Estoy siempre preparado. Vivo al día. Haré aquello que me parezca lo mejor, según las circunstancias. Vayamos ahora a donde podamos ir; cuando las puertas se abran en otra parte, allá iremos: a cada día le basta su pena; hagamos en el momento presente lo que mejor podamos hacer».

Sólo recorriendo ese camino podremos vencer en nosotros…la inconsecuencia ética… las luchas internas por el poder…el personalismo… la búsqueda del éxito de los propios proyectos más que la consolidación de un proyecto alternativo… la lejanía creciente del pueblo… el aburguesamiento… la ideologización… la falta de respeto a las identidades campesina, indígena, y de la mujer y a la religiosidad popular...