29 de noviembre de 2009

Adviento...

HIMNO VISPERAS DE ADVIENTO

Jesucristo, palabra del Padre,
luz eterna de todo creyente:

ven y escucha la súplica ardiente;

ven Señor porque ya se hace tarde.

Cuándo el mundo dormía en tinieblas
en tu amor tú quisiste ayudarlo
y trajiste, viniendo a la tierra.
esa vida que puede salvarlo.
Ya madura la historia en promesas,
sólo anhela tu pronto regreso;
si el silencio madura la espera,
el amor no soporta el silencio.
Con María, la Iglesia te aguarda
con anhelos de esposa y de madre,
y reune a sus hijos en vela,
para juntos poder esperarte.
Cuándo vengas Señor en tu gloria,
que podamos salir a tu encuentro,
y a tu lado vivamos por siempree,
dando gracias al padre en el Reino. Amén
MARANATHA, VEN SEÑOR JESUS !!!!!!

23 de noviembre de 2009

Una verdad....

Alguna vez les conté la anécdota de Dom Hélder Cámara con el Papa, cuando esté le manifestó su preocupación por el alejamiento de los europeos del catolicismo.

El obispo brasileño le dijo al pontífice, palabras más, palabras menos:

Deje el Vaticano y vaya a vivir a la iglesia (templo) más pobre de Roma y verá como la gente vuelve los ojos a la Iglesia.

El Papa no respondió.

21 de noviembre de 2009

Malditos traficantes de la pobreza.....

Este articulo lo encontre en http://www.solidaridad.net/ de España una página muy interesante y de verdad que para mi es todo un tema este de las famosas ONG´s especialmente en nuestro medio Bolivia, donde todo tiene??? que hacerse????? por medio de estas ("Organizaciones no gubernamentales (sin fines de lucro??????????") más grandes o mas pequeñas pero creo que todas tienen el "sin fines de lucro" de más. Conozco algunas que enseñan a cocinar la quinua a los habitantes de Bolivia ?????? y cobran muy bien por ello.
Tengo varios conocidos que se han enri.. digo viven muy bien a costa de los programas y proyectos para los pobres, con sueldos (aquí tambien existe el argentinísimo "me llevo el diego") que no tienen relación con el contexto, pero todo sea por el servicio a nuestros hermanos pobres y el desarrollo de nuestras comunidades y bla,bla,bla,bla,bla,bla,
Si bien no todas son iguales y hay personas que verdaderamente trabajan por el bien de los hermanos y como no hay más remedio por la gran necesidad y pobreza en que vivimos tratan de pedir donde hay más; pero son estrictamente responsables con los dineros y medios alcanzados me atrevo a decir que... Los lleve el diablo a estos traficantes de pobreza.....
ONG’s y empresas, ¿existe alguna diferencia?
No es de recibo y valdría la pena una profunda investigación sobre el juego de favor que están realizando las ONG’s al Imperio. No se conforman con no ser respuesta y aprovecharse de la buena conciencia de la gente para seguir perpetuando la miseria, sino que ahora no tienen reparos en codearse con los más poderosos para conseguir sus objetivos

En el catálogo de premios por puntos de BBK (Bilbao Bizkaia Kutxa), una de las cajas más importantes de España, encontramos multitud de productos de la marca Intermon Oxfam, una verdadera multinacional de los parches sin sentido y la buena conciencia. Si ya es denunciable que se pretenda vender algo injusto como ‘Comercio Justo’, el desatino se hace más evidente si para hacerte con ellos le tienes que hacer el juego a la banca, comprando con sus tarjetas y vinculándote a sus productos.

No hay derecho a que se trafique de esta forma con la Solidaridad.

BBK (como otros bancos) incita al consumo y al uso de tarjetas y productos bancarios, a cambio de colaborar con su fundación pseudosolidaria y de tranquilizar la conciencia llenando la despensa de productos de Intermon.

Y es que las ONG’s ya son de todo menos ONG’s. Además de traicionar su propia denominación recibiendo dinero estatal y de otros dudosos orígenes, sus mecanismos son idénticos a los de una gran empresa, con engrasados equipos comerciales que funcionan a base de incentivos y comisiones, y que sólo buscan que las cifras en los balances finales sean positivas.

El colmo ha llegado esta temporada con el inicio de la Liga ACB de baloncesto. Resulta que los nuevos mecanismos comerciales de estas organizaciones han llevado a que un equipo, el Fuenlabrada, tenga como patrocinador principal de su plantilla a Ayuda en Acción. Que quede claro que no es una colaboración, sino un sustento fundamental para este club, hasta el punto que el equipo pasa a denominarse Ayuda en Acción Fuenlabrada.

- ¿Se han preguntado los responsables de este disparate cuánto cuesta mantener una plantilla profesional de baloncesto?

- ¿Han pensado por un momento que tendrán que ver el Hambre en el Mundo con los sueldos de estos deportistas?

- ¿Se han imaginado que con el salario del peor pagado de la plantilla vive una familia entera de inmigrantes explotados durante más de un año?

- ¿Se han detenido a reflexionar que no se puede poner una vela a Dios y otra al Diablo?

- ¿Sigue pensando la sociedad española que la respuesta son las ONG’s?

Autor: Luis Fernando Prieto, Málaga- Fecha: 2009-11-12

18 de noviembre de 2009

12 razones por las que el crucufijo no viola la libertad...


...Y el espejismo de un Estado neutro en la confrontación de valores

(ZENIT.org)

La verdadera libertad religiosa no significa crear una sociedad "libre de la religión", afirma el historiador Martin Kugler en respuesta a la decisión del Tribunal europeo para los Derechos Humanos de eliminar los crucifijos de las aulas de las escuelas italianas.

Kugler, director de la red de defensa de los derechos humanos Christianophobia.eu, con sede en Viena, ha ofrecido doce tesis que muestran el pensamiento equivocado del Tribunal que ha decidido a favor de una madre atea que protestó por los crucifijos colgados en la escuela de sus hijos.

“El derecho a la libertad religiosa puede significar sólo su ejercicio, no la libertad de confrontar; el significado de “libertad de religión” no tiene nada que ver con la creación de una sociedad “libre de la religión”, explica.

“Sacar a la fuerza el símbolo de la cruz es una violación, como lo sería obligar a los ateos a colgar ese símbolo”.

“La pared blanca también es una declaración ideológica, especialmente si en los primeros siglos no podía estar vacía”, afirma.

“Un Estado neutro respecto a los valores es una ficción, a menudo utilizada con un objetivo propagandístico”.

Para Kugler, decisiones como la del Tribunal europeo atacan realmente a la religión, en lugar de luchar contra la intolerancia religiosa.

“No se pueden combatir los problemas políticos luchando contra la religión -indica-. El fundamentalismo antirreligioso se hace cómplice del fundamentalismo religioso cuando provoca con la intolerancia”.

“La mayor parte de las personas afectadas querría mantener la cruz -declara-. Es también un problema de política democrática, dando desvergonzadamente prioridad a los intereses individuales”.

Retomando los argumentos propuestos por el Gobierno italiano en defensa de los crucifijos en las aulas, Kugler señala que “la cruz es el Logos de Europa; es un símbolo religioso, pero también mucho más que esto”.

Un espejismo

En un debate con Die Presse, Kugler destaca otros dos elementos del debate Iglesia-Estado. Hablar de un “Estado neutro en la confrontación de los valores” es “simplemente ingenuo, y el resultado de un espejismo (···). Es como una broma”.

“¿Un Estado neutro hacia los valores? ¿Contra el fraude y la corrupción? ¿Contra la xenofobia y la discriminación? ¿Ante los pecados contra el medio ambiente y los logros sexuales en el puesto de trabajo?”, se pregunta.

Y continúa: “¿Un estado que bendice a los neonazis, permite la pornografía, favorece ciertas formas de ayuda al desarrollo y otras no,... todo por valores neutrales? Alguien está intentando que nos demos la vuelta”.

El experto también destaca un segundo punto que merece más atención: la idea según la cual una esfera pública sin presencia alguna de la vida religiosa o de los símbolos religiosos sería más “tolerante” o más apropiada para la libertad de conciencia que una que permite o incluso fomenta declaraciones de creencia religiosa.

“Obviamente, los padres ateos pueden sentir que su hijo/a es molestado/a por la cruz en clase, pero es inevitable”, explica.

“Puede molestarme también, al entrar en una oficina de correos, ver una fotografía del Presidente federal al que no he votado (···) -continúa-. La influencia, los signos ideológicos, las presencias visuales -incluso sexistas- existirán siempre y en todas partes”.

“La única pregunta es cómo y qué contienen”.

En este sentido, Kugler afirma que el Estado “debe intervenir sólo de manera muy moderada, y si lo hace, no debe ser sólo con prohibiciones que encierran la religión en un gueto”.

14 de noviembre de 2009

Teología desde Latinoamerica...

Jornadas Teológicas Latino Americanas
“¿Dónde está la Teología Latinoamericana hoy?”
Mirada de un obispo Dom Demétrio Valentini
Confieso que no tenía pensado venir a Chile a hablar sobre Teología.
Fui invitado para el festejo de los 80 años del Padre Sergio Torres, simplemente quería saber como estaba el Padre Sergio Torres, darle mis felicitaciones y mis votos por muchos años más de vida, acompañados de un buen vino chileno.
Después constate que la fiesta del Padre Sergio servía de pretexto para las “Jornadas Teológicas Latinoamericanas”. Ahí comencé a entender la razón de esta iniciativa y a percibir su coherencia.

En verdad, la vida del Padre Sergio no se entiende fuera del contexto de una larga caminhada de reflexión teológica hecha a partir de la realidad de América Latina, especialmente a partir del impulso de renovación eclesial suscitado por el Concilio Vaticano II.

La figura del Padre Sergio nos hace pensar en la situación de los teólogos/as latinoamericanos, para reconocer la importancia de su contribución al servicio de la Iglesia y de la causa del Evangelio.

Por eso la pregunta ¿Dònde está la teología latinoamericana hoy? debe ser precedida por otra más pertinente: ¿Còmo están los teólogos/as latinoamericanos? ¿Su trabajo es debidamente reconocido y valorado? ¿Son respetados en su libertad y en su derecho de expresión?

La teología es un ministerio eclesial indispensable para garantizar la consistencia de la Iglesia y preservar la autenticidad del Evangelio.
Por lo tanto del Padre Sergio pasamos coherentemente para los teólogos latino americanos. Ahí aumenta el interés en saber ¿dònde está la Teología latinoamericana hoy? Sin teólogos no hay teología!

Ante esta pregunta amplia es necesario hacer una constatación importante de principio: la teología latinoamericana tiene derecho a existir. Ella goza de ciudadanía eclesial.
Una Iglesia sin teología permanece en estado de minoridad.
Para ser adulta, una Iglesia precisa de una teología propia, que le de consistencia y motivación sólida a sus opciones pastorales y a la comprensión de su misión.

Al analizar los cuestionamientos hechos a la teología latinoamericana, siempre es conveniente observar si son puntuales, hechos con intención de contribuir para su mejora, o si son cuestionamientos que pretenden deslegitimar la propia existencia de una teología latinoamericana.

Sin teología propia, una Iglesia se encuentra sin identidad, y sin la ropa adecuada para presentarse y poder insertarse en la realidad concreta en la que ella es llamada a expresar la vida nueva que el Evangelio plantea.
Quien no admite la legitimidad de la teología latinoamericana, no admite una Iglesia latinoamericana con identidad propia y con legítima autonomía para tomar sus decisiones y asumir sus compromisos, por supuesto siempre en comunión con la Iglesia en el mundo entero.

La Teología está al servicio de la Iglesia.
Así llegamos a otra precisión importante para situar adecuadamente la cuestión propuesta para nuestra reflexión hoy. Preguntar por la Teología es preguntar por la Iglesia.
Por eso la pregunta sobre la teología nos lleva a preguntar como está la Iglesia latinoamericana.
Como obispo, esta es la pregunta que más me interpela. ¿Còmo está hoy la Iglesia en América Latina?
Por tanto, del Padre Sergio pasamos a los teólogos, de los teólogos a la teología y de la teología a la Iglesia.
Para responder a esta cuestión, conviene aquí también iniciar con una posición de principio: la Iglesia Latinoamericana tiene derecho a su identidad propia, tiene condiciones de ser una expresión nueva de la riqueza del Evangelio, y es llamada a tener presencia junto a los pueblos de América Latina, tiene una misión insustituible a cumplir en este continente.
En realidad, la Iglesia de América Latina vive momentos decisivos para la consolidación de su identidad, y para garantizar su futuro.Como nunca, la Iglesia de América latina está siendo puesta a prueba.

Entre los innumerables factores que se constituyen en probación para la Iglesia de América Latina, algunos emergen con más evidencia.

Hasta hace poco tiempo atrás, había una identificación tranquila y espontánea entre la Iglesia Católica y los pueblos latinoamericanos. Ahora no, por diversos motivos.
Ante todo por los cambios en el contexto social y económico. Con el violento éxodo rural y la desorganizada urbanización, en poco tiempo se deshizo el ambiente social que llevaba a la Iglesia Católica a identificarse con el pueblo latinoamericano y viceversa.
De un momento para otro, la Iglesia se encuentra frente a la necesidad de rehacer su identificación, creando estructuras nuevas, sobre todo en las periferias de las grandes ciudades, donde la rapidez de los cambios es mucho más dinámica que el lento proceso de decisiones existentes en la Iglesia Católica.

Más allá de estas dificultades de orden social y económico, la Iglesia Católica se encuentra frente a otras propuestas de adhesión eclesial, que ponen en cuestionamiento su identificación tradicional con el pueblo latinoamericano.

Tiempo atrás el pueblo era católico por tradición. Cada vez más, la adhesión a una determinada Iglesia se va volviendo una opción.
La Iglesia Católica no está preparada para proporcionar las motivaciones suficientes para garantizar que sus fieles pasen de ser católicos de tradición a ser católicos por opción. Es preciso pasar de una identidad tranquila entre la Iglesia y el pueblo, a una identificación progresiva, que proporcione las razones que den fundamento a dicha opción.
Pero esta identificación no encuentra justificación consistente y verdadera dentro de los límites confesionales.

Porque la Iglesia no tiene sentido en si misma, ella está al servicio del Evangelio.Por eso, más allá de preguntar como está la Iglesia Latinoamericana, es más decisivo preguntar como está el Evangelio en América latina.Pues bien, de los teólogos pasamos a la teología, de la teología a la Iglesia y de la Iglesia al Evangelio.
La motivación verdadera para una adhesión eclesial debe ser la identificación con el Evangelio.
En la medida que encontramos una Iglesia que se identifica auténticamente con el Evangelio de Cristo, podemos dar a ella con serenidad nuestra adhesión personal.La prueba mayor que la Iglesia Católica está enfrentando, no es tanto una disputa confesional con otras opciones eclesiales, sino el desafío de ser coherente con el Evangelio, y de testimoniarlo en su integridad a los pueblos de América Latina.

La Iglesia de América Latina vive hoy la misma experiencia de los discípulos al pasar por Samaria.
“Vimos alguien que estaba expulsando demonios en tu nombre, y tratamos de impedirlo, porque no viene con nosotros”, afirmó Juan, celoso de garantizar la exclusividad del Evangelio para el grupo de los doce.
A lo que Jesús le respondió “no lo prohíban, … quien no está en contra de nosotros, está a nuestro favor!” (Mc 9, 38).

Nadie es dueño del Evangelio. El Evangelio está suelto en el mundo, como afirma San Pablo. La preocupación mayor no es tanto constatar que otros también predican el Evangelio, sino conferir lo que se está haciendo hoy al Evangelio de Cristo.
El ha sido instrumentalizado para fines económicos, pervirtiendo su finalidad, y propiciando el surgimiento de un verdadero mercado de fe, donde los llamados de Cristos son pervertidos y se vuelven instrumentos de usurpación financiera.

La preocupación de la Iglesia no debe estar en el hecho de que otros prediquen el Evangelio. Pero si ver si el Evangelio está siendo desvirtuado, como San Pablo se preocupaba con los Gálatas, al constatar, como el escribió que “algunas personas os perturban y quieren corromper el Evangelio de Cristo” ( Gl 1, 7).
Pues bien, esto nos lleva a dar un paso más. Existe una referencia más profunda que traspasa el propio Evangelio.
Esta referencia decisiva que precisa iluminar hasta el anuncio del Evangelio, es el Reino de Dios.
Lo que importa es que acontezca el Reino de Dios, que es un Reino de vida, de amor, de justicia y de paz. Así, de los teólogos pasamos a la teología, de la teología a la Iglesia, de la Iglesia al Evangelio, y del Evangelio al Reino de Dios.
Y ahora podemos ir retrocediendo, para alinear bien todas las referencias, para que mutuamente se justifiquen, y cada una sea valorizada en su dimensión propia. Del Reino volvemos al Evangelio, del Evangelio a la Iglesia, de la Iglesia a la teología y de la teología a los teólogos. .

El Reino de Dios era el corazón del Evangelio, con toda su insistencia, y con la urgencia que Cristo trajo de parte del Padre, para que el Reino fuese instaurado por todas partes.
Es preciso que el Reino de Dios vuelva a ocupar su centralidad.
En América Latina es urgente que la prédica del Evangelio sea hecha con autenticidad, para que el Evangelio no sea desvirtuado, y para que él suscite siempre el Reino, y nuestros pueblos tengan vida.

En la confrontación con la autenticidad del Evangelio, la Iglesia encuentra el parámetro verdadero para su auto evaluación, para verificar cuanto ella está al servicio del Evangelio.
Para cumplir bien esta tarea, la Iglesia precisa de la teología que encuentra ahí su verdadera misión.Concluyendo, me permito ahora reiterar la importancia de la teología y de los teólogos/as mirando el ejemplo de la Iglesia Primitiva.
En ella aparece con mucha nitidez la importancia que ejercieron las inteligencias que consiguieron captar el significado profundo del Evangelio de Cristo, elaborando preciosas síntesis teológicas, que dieron organicidad y eficiencia al mensaje de Cristo, y posibilitaron que asimilase la tradición judaica y fuese llevado a todas las naciones.

No se entiende el Nuevo Testamento sin la valiosa contribución de esos intelectuales que tuvieron el cuidado de registrar por escrito los acontecimientos. Sin ellos no se entiende, sobre todo, la propia consistencia de la fe cristiana.
De simples predicaciones orales, hechas por Jesús, al pueblo analfabeto de Galilea, la nueva “doctrina” tomo forma orgánica con fuerza para asimilar la larga tradición del Antiguo Testamento, y con energía suficiente para insertarse en el imperio romano, integrando los valores de la cultura Greco-romana, y solapando sus contradicciones.

Todo esto habría sido imposible sin la colaboración de personas, que pusieron su capacidad intelectual al servicio de la “buena nueva” anunciada por Jesús.
El Evangelio de Jesús se habría quedado a pie, si no fuese cargado por esos intelectuales, que pusieron su inteligencia para que el Evangelio de Jesús levantase vuelo hacia el mundo entero.En este trabajo intelectual de sistematizar la fe cristiana para recoger sus fundamentos teológicos y abrirla para el encuentro fecundo con las diferentes culturas humanas, emerge la figura de Pablo, gigante escogido por la providencia, como “instrumento privilegiado” para llevar el Evangelio a las naciones.
Él nos legó, por sus escritos y por su estrategia evangelizadora, un sistema coherente de pensamiento que posibilita acoger con racionalidad la cosmovisión teológica estructurada a partir de la centralidad de la fe en Cristo.
El hecho es este: la Iglesia Primitiva tuvo suceso en su misión evangelizadora porque supo acoger e integrar a los intelectuales, que pusieron su inteligencia al servicio del Evangelio.La conclusión es ésta: para que la “nueva evangelización” tenga efecto es preciso contar con la imprescindible colaboración de los teólogos, que nos ayudan a rehacer el encuentro fecundo del Evangelio con la cultura de hoy.

Sin ellos, la fe cristiana no dará raíces profundas, y la Iglesia no producirá frutos de vida nueva. En la persona de Sergio, nuestro homenaje a todos los teólogos y teólogas...
Documento enviado enviado por Obispo Demètrio Valentini, al Movimiento Teologìas de la Liberaciòn-Chile, con fecha 02.Nov.2009.

Nunca di tantos abrazos en mi vida.....

MARTIN AMARILLA CUENTA POR PRIMERA VEZ SU BUSQUEDA
Y EL ENCUENTRO CON SU FAMILIA
Por Alejandra Dandan.-
Tres hermanos, un nombre verdadero, el rostro de la madre, un huracán de descubrimientos y sensaciones. Martín acaba de descubrir quién es y de verse reflejado en los pequeños hábitos y los grandes parecidos de una familia que no sabía que existía hasta hace una semana.
Tiene 29 años, el cuerpo huesudo, la barba muy corta. A poco de hablar dice que está nervioso, con los pies fuera de la tierra, que el cuerpo le tiembla como tembló cuando tocó por primera vez un acordeón.
Era uno que le habían prestado y todavía no sabía – faltaban muchos años para que supiera – que era el mismo instrumento que tocaba su madre.
“Cuando lo toqué lo sentí y me temblaron las manos, no sé si lo probaste alguna vez: me gustó el sonido grave, es como tener un piano en medio del pecho, un instrumento que con cada nota que abrís o que cerrás sentís que tiembla todo.”

Hace menos de una semana, desde Abuelas de Plaza de Mayo lo llamaron para contarle su historia. “Recién ahora estoy poniendo los pies sobre la tierra” y de corrido intenta explicarse sin comas, casi sin respiración. “Estoy deslumbrándome, conociéndolos a ellos, conociéndome a mí mismo.”
Son más de las once de la noche. Martín está en una terraza cerca del Congreso y un tumulto de voces se oye de fondo, como un murmullo.
Treinta años atrás, exactamente el 2 de noviembre de 1979, los tres hermanos de Martín llegaban a la casa de sus abuelos en el Chaco después de quince días de cautiverio. Un grupo de tareas del Ejército había secuestrado a sus padres, Marcela Molfino y Guillermo Amarilla, el 17 de octubre, apenas volvieron al país en la contraofensiva de Montoneros.
A Guillermo lo secuestraron en un bar, durante una cita. A Marcela se la llevaron de la casa de San Antonio de Padua donde estaban viviendo. También se llevaron a los tres chicos, a un hermano de Guillermo y sus dos hijos.
Los cinco chicos permanecieron en una casona antigua al cuidado de un grupo de mujeres policía (ver nota aparte). El 2 de noviembre los sacaron de ahí, los subieron a un avión y los depositaron en una provincia que no conocían, al cuidado de una tía.
Nadie supo hasta ahora de la existencia de Martín. El cuarto hermano nació ocho meses después del secuestro. Treinta años después, este 2 de noviembre, la historia volvió a poner las cosas en orden: las Abuelas llamaron a los tres hermanos Amarilla-Molfino y a Martín.
Horas después, se daban el primer abrazo.
“Me pasó algo muy extraño todo este tiempo”, arranca Martín. “Todo el tiempo me quería mudar a San Antonio de Padua, no sabía por qué. Hasta había hablado con una amiga y ella me preguntaba por qué Padua y yo le decía no sé, me gusta Padua.”
–¿Vivís cerca?
–Vivo a media hora, cuarenta minutos. Pero nunca supe por qué quise ir ahí. Y me encuentro todo el tiempo con cosas así, pequeñas cosas que de a poco voy entendiendo que parecen un detalle insignificante, pequeño, pero no son tan así.
¡Me encontré con un montón de primos que se comen los dedos igual que yo! ¡El mismo tipo de comida! Y es la primera vez que me pasa.
–¿Qué es lo que sucede en estos días?
–Estoy viviendo. Eso. Ya pasaron varios días, tengo la sensación de que pasó mucho tiempo, los dos primeros días parecieron 54 meses. ¡No parece que hubiese pasado menos de una semana!
Recién ahora se me están poniendo los pies en la tierra. Estoy bien, es gente muy linda y creo que esto es un momento muy importante para todos, sentí que estuvieron al lado mío, pero también que todavía hay cosas que no entiendo.
–¿Como qué?
–Los gustos musicales de ellos, todavía no los entiendo.
–A vos te gusta la música.
–Sí, y me gusta toda la música, pero soy acordeonista.
–¿Cómo fue que empezaste con eso?
–Yo toco la guitarra desde chiquito, pero un día me compré un acordeón. No sé si vos probaste alguna vez un acordeón: a mí siempre me llamó la atención porque me gustó el sonido. Una vez me prestaron uno y lo sentí: me temblaron las manos, es como tener un piano en medio del pecho, un instrumento que con cada nota que abrís o cerrás sentís que tiembla todo, sentís la vibración de la nota, las notas graves, te hacen vibrar. Todavía estoy aprendiendo, te digo, pero es como que entiendo cuando suena.
–¿Cómo se vive el encuentro con tu familia?
–Estoy todavía tratando de traducir lo que siento, ponerle palabras. Me siento muy protegido, muy cuidado, como que me comprendieron desde el primer momento, porque para las dos partes fue un shock. Yo siento que es una historia que recién estoy empezando a conocer y que ellos ya traían. Ahí se abren preguntas y por ahí en esos momentos es el amor lo que aparece en primer plano.
Cuando los vi, dije: no me separo más de ellos porque ahora, después de todo lo que pasó y después de que intentaron separarnos... Pero con esto no quiero decir nada sobre la persona que yo considero que es mi madre del corazón.
Hacia él sí. Es decir, quizá si yo reconozco un enojo hacia alguien es hacia él, hacia el que me capturó.
Realmente conociendo ahora cómo fue la historia, sé que ella me acogió con todo el amor del mundo y ahora que acabo de charlar con ella, recién estoy disfrutando.
El encuentro
Martín nació el 17 de mayo de 1980 en el Hospital Militar de Campo de Mayo, un edificio del Ejército donde daban a luz las mujeres detenidas en los centros clandestinos.
Quedó en manos de un agente de Inteligencia militar que murió quince años después. Adolescente, empezó a preguntarse por sus orígenes. Los hermanos que acaba de conocer están convencidos de que Martín no necesitó descubrir ningún papel para saber lo que había pasado. Creen que su madre Marcela se lo dijo mil veces durante el embarazo, que le habló a la panza, que él tiene metida en el cuerpo la voz de ella diciéndole de sus hermanos y quién era.
Martín se dio cuenta de que no era hijo de quienes se suponía que era hijo por distintas cosas, pero una fueron las cuentas: la persona que hacía de su madre tenía más de cincuenta años cuando nació.
El buscaba fotos de su embarazo. Dicen que jamás decía a qué se dedicaba su supuesto padre. Que decía que era oficinista. Y que no mostraba las fotos en las que aparecía con el uniforme militar. Apenas entró a su casa por primera vez, la novia imaginó que no era hijo de esa familia. Los hermanos dicen que si ella lo sabía, él también.
Los tres hermanos siguen viviendo en el Chaco. Mauricio tiene 34 años y es alto como Martín. Joaquín, de 32 años, es muy corpulento, e Ignacio, el de 30, es el más parecido a Martín.
Los tres viajaron a Buenos Aires el lunes, iban a volver a Chaco el martes, pero hasta anoche todavía estaban acá.
“Al principio, yo no entendía nada de nada”, sigue Martín. “Era como ver una película en la que yo era el espectador de mi vida; con los días hablé con los hermanos de mi papá y con otra gente y eso me sirvió porque me dijeron que me lo tome despacio, porque uno se acelera y todo parece muy rápido y se da a una velocidad vertiginosa.”
–¿Sabías la historia del país?
–Es shockeante porque parece que el pasado se mezcla con la vida del país. Y yo no sé si tengo un gran conocimiento de la historia, pero sí tengo un conocimiento sobre lo que pasó con los militares y la dictadura y siempre me sensibilizó mucho y eso me llamaba la atención.
Veía películas, leía cuestiones de la dictadura. Me sensibilizaban muchísimo, y me decía: ¿por qué yo no? Pero bueno, fue una decisión que costó tomar, pero no podía no tomarla: no podía pasar por esta vida sin saber la verdad o ejercer más bien la verdad. Y ahora sé que por mis padres, también era algo sanguíneo.
–¿Qué te dijeron de ellos?
–Que eran luchadores y la lucha, bajo las banderas que sean, siempre es por empujar una verdad y a lo mejor viene por ahí la mano. Y desde el amor. Y bueno, yo digo que es todo eso junto.
–¿Es cierto que te alertó tu partida de nacimiento?
–La partida de nacimiento no fue lo que me llamó la atención porque en el documento es donde figura como que soy nacido en Campo de Mayo. Pero no fue eso, en sí.
Sino que fueron impresiones, marcas pequeñas. La historia del país en realidad, en un lugar y en una época donde le sucedió esto a mucha gente. Mucha gente que no lo sabe. La edad de mis padres a la edad de tenerme, la profesión de él. Y fotos que no veía...
–Vos fuiste a Abuelas..
–Yo fui a hacerme los estudios a la Conadi porque sospechaba. Todo los datos cerraban y al poco tiempo me dieron turno para la extracción de sangre, y cuando meses más tarde me dijeron que no, para mí era “no”.
Porque uno en realidad lo que espera es que “no”. ¡Que no sea así! Uno se dice esas cosas. Pero bueno si era así, también estaba bien porque era la verdad. Y yo fui a buscar la verdad.
Dos años después me llamaron, no sé si dos años porque mucha conciencia del tiempo uno no tiene, pero me llamaron.
Fue el viernes pasado, y me dijeron que tenía una entrevista el lunes... Yo me quedé mudo. Fue un llamado que me sorprendió. Porque para mí era un caso cerrado: imagínate, había pasado un tiempo, ahora me enteré de que eran dos años, a mí me parecían menos, pero era tiempo.
–¿Qué pensaste?
–Cuando me llamaron al principio me quedé mudo y no me animé a preguntar para qué. Para más información, me dijeron. Y entonces yo busqué unas fotos que tenía, llevé más información.
Y cuando llegué me atendió Claudia, la hija de Estela de Carlotto, y tuve una sensación que se intuye, que el cuerpo habla por sí mismo. Y yo lo vi en el cuerpo de ella. En ese momento me contó la historia, cómo fue y que estaba mi familia en Abuelas, esperándome. Y la verdad es que me sentí protegido porque en esos momentos necesitas contención, porque tenía miedo.
–¿Miedo?
–Sí, es una sensación animal, como la de los animales cuando sienten miedo viste que salen corriendo, eso. Pero... por suerte no salí corriendo.
Me crucé con otros hijos con la misma experiencia en ese momento que te dicen dos o tres palabras y vos ves que te están entendiendo, todo es raro.
Las Abuelas están cerca y de pronto vos que las veías allá lejos, no sé, las ves como de tu familia, te dicen: “Vestite bien que estás desprolijo”.
–¿Qué te pasó cuando entraron?
–Claudia me llevó con un taxi para Abuelas, yo no entendía nada, era algo muy raro. Hasta ese momento era un lunes común, un lunes más de mi vida y de golpe me estaban diciendo:
“Tenés tres hermanos que te están esperando”. Guauuuu, dije yo. Claudia se reía. Y yo no puedo decir qué pasaba porque siento sensaciones amorfas y cuando llegamos la vi a Estela de Carlotto en la puerta, me miraba y de golpe me estaba esperando a mí y yo me pellizcaba.
Me preguntaba si lo que estaba viviendo no era un accidente, si no estaba teniendo un sueño en terapia intensiva, pensé si no estaba Woody Allen dando vueltas o haciendo una película por ahí cerca. Y bueno la vi a Estela.
Le di una abrazo gigante y di abrazos y abrazos, que nunca di tantos abrazos en toda mi vida.
–¿Tus hermanos?
–Cuando abrí la puerta eran 54 mil personas que vinieron y encima me dijeron: “Y eso que es el diez por ciento”. Pero en el momento te quedás sin aire y cada persona que se me acercaba y me decía “yo soy tal” y “soy amigo de tu padre”.
Y te empiezan a hablar, se te empiezan a mezclar todos los nombres, y de pronto vi a otro hijo o alguien de Abuelas que me dice: quedate tranquilo, porque uno no sabe quién es quién y mi memoria es patética para los nombres.
–¿Con los nombres de tus hermanos pasó lo mismo?
–Con mis hermanos me costó acordarme los nombres... Pero no importa los nombres, no importa nada, es ese abrazo que nace del pecho. No hay manera, no hay nada. Ahí vi realmente, vi gente muy buena.
Tengo la sensación de que es muy buena, no los conozco y es extrañísimo eso, porque son mi familia y no los conozco. ¿Por qué tengo que pasar por todo esto? Y eso me dio una mezcla de emoción, de bronca, de desorientación, de no entender nada. De interrogación, de signos por todos lados.
Pasaron los días y seguía en el aire. No podía dormir la primera noche, la segunda fue como un infiernito. Mi novia fue fundamental, y creo que si no estaba con ella, sobre todo los primeros días, es como que me iba del suelo.
–Era parte de lo poco conocido....
–Las impresiones con mis hermanos son muy extrañas. Me pasaba con el más chico, lo miraba, me quedaba mirándolo, porque nunca vi una persona tan parecida a mí, porque hasta me parecía divertido y se los comentaba. Y mi novia me decía ¡hasta tienen los mismos dientes! Y se reía.
Me contaban cosas y por momentos no escuchás nada, y me doy cuenta de que es como que las tengo olvidadas, por eso te decía lo de estar en una película. En medio de todo. Uno de ellos dijo que no hacía falta el ADN porque reconoció, no bien me vio, las orejas. Y eso fue muy gracioso después de tantas lágrimas y de tanto no entender nada.
Lo primero que hizo Martín ante su familia real fue pedir una foto de la madre. “No sé por qué –dice– pero la que me intrigaba era ella, quería saber qué pasó con ella, cómo era, y bueno, de a poco me estoy enterando y entiendo. No me lo imaginaba, sabía que iba ser una historia así, pero saber cómo era son cuestiones que tienen que ver con preguntas que se hace uno, es tan fuerte, pensar que después de todo lo que habrá vivido pude salir de ahí adentro, me tuvo y se dio todo de una manera tan especial.”
–¿Supiste algo de ella?
–La familia me protege mucho y no me llena de información y eso está bueno. Y ahora estoy queriendo saber los pequeños detalles. Pero mi familia es como que no quiere invadirme, yo me siento aturdido a veces, te cuentan algunas cosas, pero se te empieza a mezclar todo, y yo necesito mis espacios de soledades.
Todo esto no lo tomo con la idea de recuperar algo, sino de empezar algo. Porque yo lo tomo como que ganamos gracias a todos, a la gente que estuvo allí al lado mío, a mi novia, a mis amigos que mañana (por ayer sábado) van a conocer a mis hermanos.
–Dicen que tus hermanos son raros porque son muy unidos.
–Son muy unidos, y también eso fue raro. Si yo hubiese entrado a una familia donde había quilombos a lo mejor no hubiese sido tan fácil, pero los miro y me pone contento. Pero quiero ser también cuidadoso con eso porque es como que ahora te cuentan cosas de ellos, cosas que pasaron juntos, en las que uno no estuvo ahí, me digo: ¡la pucha, pero no estuve! Pude haber estado, y dado una manito. Y eso: te van cayendo las fichas muy de a poco. Pero es lindo, no lo estoy viviendo como algo triste, no. Es lindo tener todo eso, lo feo es estar con los ojos enceguecidos toda la vída, es lindo saber la verdad y convivir con ella y con ellos.
Cuando habla es como que todo el tiempo busca palabras. “Faltan palabras”, dice.
“Y estos son los momentos en los que a uno le gustaría ser poeta ahora y empezar a musiquear.”

2 de noviembre de 2009

Atención....

En el listado de links interesantes de nuestro blog, tenemos el grato placer de incorporar uno llamado Hogar de Cristo que es el que llevan adelante los curas que trabajan por los jovenes en las villas de Bs. As.
Los invito a visitarlo a rezar y ayudar como podamos a estos verdaderos titanes de la caridad.-
CARTA ABIERTA DE UN ADICTO A SU FAMILIA
Soy un a d i c t o y n e c e s i t o ayuda
No permitan que les mienta. Si aceptan que huya de la verdad me animan a mentir.
La verdad puede ser dolorosa, pero traten de comprenderla.
No dejen que sea más vivo que ustedes, pues sólo me haría eludir responsabilidades, y al mismo tiempo perderles el respeto. No acepten mis promesas. La naturaleza de mi enfermedad me impide cumplirlas, aunque tenga intenciones de hacerlo en ese momento.
Hacer promesas es la única forma que tengo de posponer el dolor.
Y no cambien los acuerdos: si hemos acordado algo, cúmplanlo.
No permitan que me aproveche de ustedes.
Ni que me imponga: si lo hacen se convierten en cómplices para evadirme de mis responsabilidades.
No me reten ni me den lecciones de moral, no me regañen ni me alaben, no me hagan reproches ni discutan conmigo, cuando esté drogado o sobrio.
Si quiero hablar solo escúchenme con paciencia, aunque diga barbaridades. No cuenten mis cosas, quizás esto les haga sentirse mejor, pero hará que la situación empeore.
Recuerden que no se administrar bien mis bienes: dinero, ropa, artefactos electrónicos… es posible que termine usándolos para consumir.
No se enojen conmigo. Esto los destruirá y también destruirá cualquier posibilidad de ayudarme. No permitan que la angustia que sienten por mi les obligue a hacer lo que debería hacer por mi mismo.
No encubran ni intenten evitarme las consecuencias de mi enfermedad. Esto puede reducir la crisis, pero hará que la enfermedad empeore.
Ante todo, no huyan de la realidad como lo hago yo. La enfermedad que padezco empeora mientras siga consumiendo.
Comiencen ahora a aprender, a comprender y a forjar un plan de recuperación.
Sepan que en el “Hogar de Cristo” pueden encontrar ayuda los jóvenes adictos de nuestro Barrio (Villa 21, 24 y Zavaleta).
Necesito ayuda de Ustedes, de la Comunidad y de Profesionales.
Necesito la ayuda de Dios.
Yo solo no puedo ayudarme y aunque me aborrezco, a ustedes los quiero.

Por favor ayúdenme.

Una palabra...



y una lagrima en el corazon