31 de octubre de 2008

Blogocampaña contra la pornografía infantil...

Más de 540 blogs y webs de Europa y Latinoamérica
ya se han sumado a esta iniciativa en la Red.

La infancia es el período de la vida más bello y más lleno de inocencia, alegría y amor. Ni las guerras, ni los problemas familiares pueden empañar la visión que tienes de la vida y las cosas que te rodean.

Creo que ni la pérdida de los padres puede marcar tanto a un niño como el sufrir en su cuerpo y mente abusos sexuales. El hecho incongruente e inexplicable de que un adulto sienta atracción sexual por un niño no creo que pueda ser comprendido nunca, ni por ese niño ni por la sociedad en general.

Las heridas creadas por una situación de ese tipo jamás cerrarán, nunca habrá equilibrio en su vida, aunque sea un adulto, llevarán muy adentro el dolor de la traición y la verguenza de la agresión.

Y creo que hay muchos ejemplos de ello, tanto en la literatura, el cine, como en la vida que nos rodea. Y lo peor de estas situaciones es que cada vez se repiten más. ¿Qué le está pasando a la sociedad? ¿Será cierto eso que se dice en la calle de que el ser humano se cansa, se aburre de lo que repite mucho y que tiene que buscar nuevas emociones?.

Lo siento, yo no creo que sea por eso. Creo que la relajación moral, la permisividad social ante actitudes como el alcoholismo, las drogas, la mala educación social y sexual, los malos ejemplos de los responsables de la educación familiar, son las verdaderas causas de que ocurran abusos a los niños. Y creo también que la sociedad debe tomar medidas precisas para castigar a los pederastas.

Desde este blog, me uno a todas las manifestaciones que surjan contra la pederastia, en cualquier lugar, he invito a todos a hacer lo mismo.

Hay muchas páginas que nos pueden ayudar a luchar contra esta lacra social. Únete a ellas y apóyales en tus páginas colocando este logo:

-La huella digital: http://lahuelladigital.blogspot.com


-Vagon-bar, http://blogs.lavozdegalicia.es/pacosanchez/2008/10/20/arranca-la-campana-contra-el-porno-infantil


-Protégeles, http://www.protegeles.com


-No a la pornografía infantil. http://www.noalapornografiainfantil.com


Fuente: marisela-paracompartir.blogspot.com

31 DE OCTUBRE, HALLOWEEN

Siete "razones" para no celebrarla

Líderes cristianos vinculan la fiesta con brujería y sectas satánicas. Advierten que "atenta contra la fe" y que es sólo un día comercial y foráneo a creencias latinoamericanas. Católicos y evangélicos invitan a no celebrarla, por "nociva".

La Iglesia Cristiana Evangélica Bautista en San Isidro, en Argentina, difundió siete "razones" para no celebrar Halloween o Noche de Brujas.

1 - No es una celebración o actividad cristiana. Ninguna iglesia de denominación cristiana celebra esta fecha. Los cristianos no celebramos, y nunca celebraremos una noche
dedicada a la exaltación de la brujería en ninguna de sus formas.

2 - Es contra las enseñanzas de Jesús. Jesús está en contra de la brujería en todas sus formas: espiritismo, hechicería, adivinación, lectura de cartas, horóscopos, astrología y tantas máscaras con que se encubre la maldad. Estas han sido declaradas enemigas de la Palabra de Dios desde tiempos muy remotos y van contra las enseñanzas de nuestro Señor, quien dice claramente que "el que no está conmigo está contra mí". Hay innumerables referencias bíblicas donde se condena el uso de todas estas clases de mal.

3 - No es una tradición cultural nuestra. Como ocurre siempre que se importan actos culturales diferentes a los nuestros, el verdadero significado queda relegado a
una simple imitación. Jamás se ha celebrado como parte de nuestra cultura e idiosincrasia, una noche dedicada a las brujas.

4 - Sirve para rendir culto a satanás. Aunque en apariencia es una actividad recreativa y muy llamativa, sobre todo para los niños, su verdadero significado queda oculto a nuestros ojos. En muchos países, incluyendo el nuestro, los grupos satánicos usan esa noche para un "culto" especial dedicado a satanás y en muchos países alrededor del mundo, se hacen sacrificios humanos, sobre todo de niños que han sido secuestrados de sus hogares y que son ofrecidos como víctimas inocentes en una noche de lujuria, drogas, alcohol y toda clase de desenfrenos, en las llamadas "misas negras".
5 - Se opone al primer mandamiento. Este tipo de actividades, ni exalta el nombre de Jesús, ni tiene nada que ver con su Padre Celestial y mucho menos con el Santo Espíritu del Dios Altísimo. Por lo tanto, va en contraposición al primer mandamiento de amar a Dios con toda nuestra alma, nuestra mente, nuestro corazón, con todas nuestras fuerzas; en fin con todo nuestro ser.


6 - Participar es olvidarse de Dios. Participar quiere decir "ser parte de". Si usted participa está siendo parte de una tremenda responsabilidad espiritual: no sólo se está alejando u olvidando de la adoración al Dios Eterno e Inmortal, sino que está siendo parte de una actividad que glorifica a las brujas y a su padre satanás.

7 - Contamina y esclaviza a nuestros niños. No hay magia blanca y magia negra. No hay brujas buenas y brujas malas. Toda actividad demoníaca se disfraza y se oculta para ganar adeptos. Atraemos maldición si "vestimos" a nuestros niños como "brujitas" y "diablitos". No nos olvidemos de este proverbio bíblico: "El camino del malvado está lleno de trampas; pero el que tiene cuidado de su propia vida, las evita. Dale buena educación al niño de hoy, y el viejo de mañana jamás la abandonará".

Fuente: Iglesia Evangélica en San Isidro

Ella no dice nada

Fernando Torres (Hermano del Sgdo Corazón de Carlos de Foucauld)
Bolivia - Infinito y
austeridad.
Hay días - o milenios- en los que uno se levanta y dice: es la fe la que me ha traído hasta aquí.

Pero las palabras suenan extrañas, huecas cómo si hubieran sido dichas por otro y lo único que tuviéramos entre las manos fuera su cascarón vacío.

y entonces nace una pregunta: ¿porqué la fe me habrá traído hasta aquí?.

Es un intento de encontrarle sentido a un panorama que parece no albergar ninguna semilla de futuro, un panorama yerto, duro envuelto en una neblina espesa que no permite encadenar dos pasos en una dirección determinada.

Pero la fe no responde, sus razones son un misterio, sus porqués se escapan; ella está ahí, nos mira con sus ojos tiernos pero impenetrables, nos hace saber que está de nuestro lado pero se calla...

29 de octubre de 2008

DEL AMOR NAVEGANTE


Porque no está el Amado en el Amante

Ni el Amante reposa en el Amado,
Tiende Amor su velamen castigado
Y afronta el ceño de la mar tonante.
Llora el Amor en su navío errante
Y a la tormenta libra su cuidado,
Porque son dos: Amante desterrado
Y Amado con perfil de navegante.
Si fuesen uno, Amor, no existiría
Ni llanto ni bajel ni lejanía,
Sino la beatitud de la azucena.
¡Oh amor sin remo, en la Unidad gozosa!
¡Oh círculo apretado de la rosa!
Con el número Dos nace la pena.

Leopoldo Marechal

28 de octubre de 2008

Una carta de amor...

De San Juan de la Cruz a un religioso carmelita descalzo

Segovia, 14 abril 1589


La paz de Jesucristo sea, hijo, siempre en su alma.


La carta de Vuestra Reverencia recibí, en que me dice los grandes deseos que le da Nuestro Señor de ocupar su voluntad en solo él, amándole sobre todas las cosas, y pídeme que en orden a conseguir aquesto le dé algunos avisos.


Huélgome de que Dios le haya dado tan santos deseos, y mucho más me holgaré que los ponga en ejecución. Para lo cual le conviene advertir cómo todos los gustos, gozos y aficiones se causan siempre en el alma mediante la voluntad y querer de las cosas que se le ofrecen como buenas y convenientes y deleitables,
por ser ellas a su parecer gustosas y preciosas; y según las aficiones y gozos de las cosas, está el alma alterada e inquieta.


Pues para aniquilar y mortificar estas aficiones de gustos acerca de todo lo que no es Dios, debe Vuestra Reverencia notar que todo aquello de que se puede la voluntad gozar distintamente es lo que es suave y deleitable, por ser ello a su parecer gustoso; y ninguna cosa deleitable y suave en que ella pueda gozar y deleitarse es Dios, porque, como Dios no puede caer debajo de las aprehensiones de las demás potencias, tampoco puede caer debajo de los apetitos y gustos de la voluntad; porque en esta vida, así como el alma no puede gustar a Dios esencialmente, así toda la suavidad y deleite que gustare, por subido que sea, no puede ser Dios; porque también todo lo que la voluntad puede gustar y apetecer distintamente es cuanto lo conoce por tal o tal objeto.


Pues, como la voluntad nunca haya gustado a Dios como es, ni conocídolo debajo de alguna aprehensión de apetito, y, por el consiguiente, no sabe cuál sea Dios, no lo puede saber su gusto cuál sea, ni puede su ser y apetito y gusto llegar a saber apetecer a Dios, pues es sobre toda su capacidad; y así, está claro que ninguna cosa distinta de cuantas puede gozar la voluntad es Dios.


Y por eso, para unirse con él se ha de vaciar y despegar de cualquier afecto desordenado de apetito y gusto de todo lo que distintamente puede gozarse, así de arriba como de abajo, temporal o espiritual, para que, purgada y limpia de cualesquiera gustos, gozos y apetitos desordenados, todo ella con sus afectos se
empleen en amar a Dios.


Porque, si en alguna manera la voluntad puede comprehender a Dios y unirse con él, no es por algún medio aprehensivo del apetito, sino por el amor; y, como el deleite y suavidad y cualquier gusto que puede caer en la voluntad no sea amor, síguese que ninguno de los sentimientos sabrosos puede ser medio proporcionado para que la voluntad se una con Dios, sino la operación de la voluntad, porque es muy distinta la operación de la voluntad de su sentimiento: por la operación se une con Dios y se termina en él, que es amor, y no por el sentimiento y aprehensión de su apetito, que se asienta en el alma como fin y remate.


Sólo pueden servir los sentimientos de motivos para amar, si la voluntad quiere pasar adelante, y no más; y así, los sentimientos sabrosos de suyo no encaminan al alma a Dios, antes la hacen asentar en sí mismos; pero la operación de la voluntad, que es amar a Dios, sólo en él pone el alma su aficción, gozo, gusto, y contento y amor, dejadas atrás todas las cosas y amándole sobre todas ellas.


De donde, si alguno se mueve a amar a Dios no por la suavidad que siente, ya deja atrás esta suavidad, y pone el amor en Dios, a quien no siente; porque, si le pusiese en la suavidad y gusto que siente, reparando y deteniéndose en él, eso ya sería ponerle en criatura o cosa de ella, y hacer del motivo fin y término, y, por consiguiente, la obra de la voluntad sería viciosa; que, pues Dios es incomprehensible e inaccesible, la voluntad no ha de poner su operación de amor, para ponerla en Dios, en lo que ella puede tocar y aprehender en el apetito, sino en lo que no puede comprehender ni llegar con él.


Y de esta manera queda la voluntad amando a lo cierto y de veras al gusto de la fe, también en vacío y a oscuras de sus sentimientos sobre todos los que ella puede sentir con el entendimiento de su inteligencia, creyendo y amando sobre todo lo
que puede entender.


Y así muy insipiente sería el que, faltándole la suavidad y deleite espiritual, pensase que por eso le falta Dios, y, cuando le tuviese, se gozase y deleitase, pensando que por eso tenía a Dios.


Y más insipiente sería si anduviese a buscar esta suavidad en Dios y se gozase y detuviese en ella; porque de esa manera ya no andaría a buscar a Dios con la voluntad fundada en vacío de fe y caridad, sino el gusto y suavidad espiritual, que es criatura, siguiendo su gusto y apetito; y así, ya no amaría a Dios puramente sobre todas las cosas, lo cual es poner toda la fuerza de la voluntad en él, porque, asiéndose y arrimándose en aquella criatura con el apetito, no sube la voluntad sobre ella a Dios, que es inaccesible; porque es cosa imposible que la voluntad pueda llegar a la suavidad y deleite de la divina unión, ni abrazar ni sentir los dulces y amorosos abrazos de Dios, si no es que sea en desnudez y vacío de apetito en todo gusto particular, así de arriba como de abajo; porque esto quiso decir David cuando dijo: Dilata os tuum, et implebo illud (Sal. 80, 11).


Conviene, pues, saber, que el apetito es la boca de la voluntad, la cual se dilata cuando con algún bocado de algún gusto no se embaraza ni se ocupa; porque cuando el apetito se pone en alguna cosa en eso mismo se estrecha, pues fuera de Dios todo es estrecho.


Y así, para acertar el alma a ir a Dios y juntarse con él, ha de tener la boca de la voluntad abierta solamente al mismo Dios, vacía y desapropiada de todo bocado de apetito para que Dios la hincha y llene de su amor y dulzura, y estarse con esa hambre y sed de solo Dios, sin quererse satisfacer de otra cosa, pues a Dios aquí no le puede gustar como es; y lo que se puede gustar (si hay apetito, digo), también lo impide. Esto enseñó Isaías (55,1) cuando dijo: Todos los que tenéis sed, venid a las aguas, etc.; donde convida a los que de solo Dios tienen sed a la hartura de las aguas divinas de la unión de Dios, y no tienen plata de apetito.


Mucho, pues, le conviene e importa a Vuestra Reverencia, si quiere gozar de grande paz en su alma y llegar a la perfección, entregar toda tu voluntad a Dios, para que así se una con él, y no ocupársela con las cosas viles y bajas de la tierra.
Su Majestad le haga tan espiritual y santo como yo deseo.


De Segovia y 14 de abril.

Fray Juan de la Cruz.

26 de octubre de 2008

Hermanito de todos y ...

... presencia silenciosa en el desierto, en medio del Islam. Adorando a Dios; contemplativo en el silencio; viviendo el evangelio: Dando la vida enamorado por Cristo, siendo otro Cristo para los demás.
"toda nuestra vida, por muda que sea, la vida de Nazareth, la vida del desierto, como la vida pública, deber ser una predicación del evangelio con el ejemplo; toda nuestra existencia, todo nuestro ser, debe gritar el evangelio sobre los tejados; toda nuestra persona debe respirar a Jesús, todos nuestros actos, toda nuestra vida deben gritar que nosotros somos de Jesús, deben presentar la imagen de la vida evangélica; todo nuestro ser debe ser una predicación viva, un reflejo de Jesús, un perfume de Jesús, algo que grita a Jesús, que haga ver a Jesús, que brille como una imagen de Jesús"

Una situación insostenible.....

Que tiene que terminar, ya !....




Soheb tiene 5 años y está gravemente enfermo. Tenía que haber sido operado de la afección cardiaca que sufre, pero ha perdido ¡hasta seis veces! su cita hospitalaria.

Y no es el único. Otros 5 niños palestinos, de entre 5 meses y 6 años, tenían que haber sido intervenidos a primeros de octubre en el Hospital de Makassad (Jerusalén Oriental) por afecciones cardiacas graves. Viven en Gaza, donde no existen instalaciones ni especialistas para llevar a cabo estas intervenciones.


Te parecerá increíble, pero estos niños no han podido ser operados porque las autoridades israelíes no han permitido salir de Gaza a sus madres y abuelas.

Muy lejos de cumplir con sus obligaciones como potencia ocupante (Gaza está bajo bloqueo israelí desde junio de 2007), el gobierno de Israel no sólo no garantiza a la población palestina la misma atención médica y hospitalaria que a la israelí, sino que deniega los permisos de salida de la franja de Gaza a las personas enfermas que necesitan tratamiento médico, con lo que inflige un castigo colectivo prohibido específicamente por el derecho internacional humanitario.

El 6 de noviembre, y durante una semana, un equipo de especialistas italianos practicará cirugía cardiaca pediátrica en el Hospital de Makassad. No podemos dejar pasar la oportunidad, quizás la última, para que estos niños operados. Tanto si te lo dice tu corazón, como si se trata de cumplir con el derecho internacional humanitario, por favor, haz clic aquí y actúa ahora para que el gobierno de Israel cumpla con sus obligaciones. Muchas gracias por tu solidaridad.

Esteban Beltrán
Director Amnistía Internacional - Sección Española

CONCLUYE LA ASAMBLEA SINODAL SOBRE LA BIBLIA

Los obispos cierran el Sínodo con un poético mensaje sobre la Palabra de Dios.

En el Mensaje final, los prelados definieron a la Biblia como “el gran código de la cultura universal”. Pidieron que se enseñe en las escuelas, en los hogares y a través de los medios de comunicación modernos. Detallado resumen del texto conclusivo.
Durante la vigésima primera Congregación General celebrada este viernes, los padres sinodales votaron a favor del Mensaje final del Sínodo de los Obispos sobre la Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, en el que, con un lenguaje inusualmente evocador y poético, resaltan la centralidad de la Palabra de Dios en la vida del cristiano. La Biblia es el "gran código de la cultura universal", cada familia cristiana debe tener una en su casa y leerla y ha de enseñarse en las escuelas, también en las públicas, ya que es necesaria para encontrar la identidad histórica, civil, humana y espiritual del hombre, según el Sínodo de Obispos.
Estas afirmaciones se incluyen en el Mensaje final a los fieles de la XII Asamblea del Sínodo de Obispos, que fue aprobado el viernes por los 253 prelados que desde el 5 de octubre están reunidos en el Vaticano para tratar sobre 'La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia', que concluye hoy domingo.
Además del Mensaje, los prelados también aprobarán las propuestas con las que el Papa preparará la 'Exhortación Apostólica', el documento con el que oficialmente se cierra un Sínodo y que se hace público varios meses después de la reunión.
LOS CUATRO PUNTOS CENTRALES DEL MENSAJE FINAL

El Mensaje final de los obispos está dividido en cuatro partes: la Voz de la palabra: la revelación; el Rostro de la Palabra: Jesucristo; la Casa de la Palabra, la Iglesia, y los Caminos de la Palabra, la misión.
"Los puntos cardinales del horizonte que queremos invitar a conocer al Pueblo de Dios y que expresaremos por medio de imágenes, son cuatro: La Voz divina, el Rostro, la Casa y el Camino", dice el mensaje, que utilizó un estilo inusualmente sugestivo y figurativo.

La Voz divina
"La Voz divina resuena en los orígenes de la creación", dice el texto, "dando origen a las maravillas del universo. Es una Voz que penetra después en la historia, herida por el pecado humano y atormentada por el dolor y por la muerte". "Es una Voz que desciende después a las páginas de las Sagradas Escrituras que ahora leemos en la Iglesia con la guía del Espíritu Santo".
Los padres sinodales señalaron que las Sagradas Escrituras son el 'testimonio' en forma escrita de la Palabra divina, "el memorial canónico, histórico y literario que atestigua el evento de la Revelación creadora y salvadora". "Por tanto, la Palabra de Dios precede y excede la Biblia, si bien está inspirada por Dios y contiene la palabra divina", recordaron los obispos, quienes indicaron que la Biblia se expresa en diferentes idiomas, por lo que exige un análisis histórico y literario que se lleva a cabo a través de la exégesis bíblica.
Según los obispos, cada lector de las Sagradas Escrituras, "incluso el más sencillo", debe saber que la Palabra tiene que ser "adaptada para ser audible y comprensible a la humanidad" y que, si se excluye esa "adaptación", se puede caer en el fundamentalismo.
'Es ese fundamentalismo que prácticamente niega la encarnación de la Palabra divina en la historia, no reconoce que esa palabra se expresa en la Biblia según un lenguaje humano, que tiene que ser descifrado, estudiado y comprendido', precisaron los obispos.

El rostro
"El Rostro: Es Jesucristo, que es Hijo de Dios, eterno e infinito, pero también hombre mortal, ligado a una época histórica, a un pueblo y a una tierra".
"Es Él quien desvela el 'sentido pleno' y unitario de las Sagradas Escrituras, de modo que el cristianismo es una religión cuyo centro es una persona, Jesucristo, revelador del Padre. Él nos hace entender que también las Escrituras son 'carne', es decir palabras humanas que hay que comprender y estudiar en su modo de expresarse, pero que custodian la luz de la verdad divina que solo con el Espíritu Santo podemos vivir y contemplar".

La casa
El tercer punto cardinal es "la Casa de la palabra divina, es decir la Iglesia", que "se asienta en cuatro columnas ideales: La enseñanza, es decir leer y comprender la Biblia en el anuncio efectuado a todos... la fracción del pan, o sea la Eucaristía, fuente y culminación de la vida y de la misión de la Iglesia", ya que "los fieles están invitados a nutrirse en la liturgia en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo"; las oraciones... "la Lectio divina, la lectura orante de las Sagradas Escrituras capaces de llevar, en la meditación, en la oración, en la contemplación, al encuentro con Cristo, palabra de Dios vivo; la comunión fraternal, porque para ser verdaderos cristianos no basta ser 'los que escuchan la palabra de Dios', sino también 'los que la cumplen'".
Sobre la Casa de la Palabra, los obispos señalaron que la Iglesia es la encargada de predicar la Palabra y de ahí la importancia de la homilía, "que debe tener un lenguaje nítido, incisivo y sustancial".

El camino
La última imagen del mapa espiritual es "el camino por el que se dirige la palabra de Dios". Respecto a los Caminos de la Palabra, la misión, los obispos manifestaron que la Biblia está llena de llamadas a "no callar", a "gritar con fuerza", a "anunciar" la Palabra de Dios.
"La palabra de Dios –dicen los padres sinodales– debe rodar por los caminos del mundo que hoy son también los de la comunicación informática, televisiva y virtual. La Biblia debe entrar en las familias, en las escuelas y en los ambientes culturales".
Además de impresa, la Palabra divina también debe resonar a través de la radio, Internet, la televisión, la prensa y todos los otros canales de comunicación de hoy día ("los cd, los dvd los ipods"), agrega el Mensaje.
Pero no son los únicos, el principal camino es la familia. Tras recordar que la Palabra de Dios se transmite de padres a hijos, los obispos animaron a cada familia a tener una Biblia en casa y a leerla todos juntos.
También sugirieron que se enseñe en la escuela -tanto las católicas como las que no lo son- y otros centros educativos, precisando que la Biblia "es el gran código de la cultura universal", sin la que no se puede entender Occidente, Europa.
"Su riqueza simbólica, poética y narrativa hace de ella un baluarte de belleza tanto para la fe como para la cultura, en un mundo a menudo destrozado por la fealdad y la maldad", agrega el mensaje final.
Los obispos señalaron que los artistas han bebido de ella para sus pinturas y los músicos han tejido sus armonías alrededor de los textos sagrados, al igual que los escritores, los poetas, los pensadores, los escultores, arquitectos y científicos.
"Goethe estaba convencido de que el Evangelio era la lengua materna de Europa", subraya el Mensaje, que destaca que la Biblia no es necesaria sólo para el creyente, sino para todos, para encontrar nuevamente "nuestra identidad histórica, civil, humana y espiritual".

CONCLUSIONES DEL MENSAJE FINAL
"La Biblia también nos presenta el hálito de dolor que sube de la tierra, sale al encuentro de los oprimidos y del lamento de los infelices. Tiene como cumbre la Cruz donde Cristo, solo y abandonado vive la tragedia del sufrimiento más atroz y de la muerte. Precisamente por esa presencia del Hijo de Dios, la oscuridad del mal y de la muerte se ilumina con la luz pascual y la esperanza de la gloria".
El Mensaje resalta las relaciones con el pueblo judío, "al que estamos íntimamente unidos" a través del Antiguo Testamento, y con otras religiones, "comenzando con el islamismo, que en su tradición acoge innumerables figuras y temas bíblicos".
Finalmente, dirigiéndose a los fieles del mundo, los padres sinodales dicen: "os confiamos a Dios y a la palabra de su gracia. Con la misma expresión de San Pablo en su discurso de adiós a los jefes de la Iglesia de Éfeso, también nosotros, los padres sinodales, confiamos a los fieles de las comunidades esparcidas por toda la faz de la tierra a la palabra divina, que es juicio pero sobre todo gracia".

Fuente: ACI, RD y EFE

Todo consiste en Amar

Domingo, 26 de Octubre del 2008
Domingo 30ª del Tiempo Ordinario.- Mt 22, 34-40

Hay quien pretende solucionar los problemas del mundo elaborando largos y complicados reglamentos, listas de normas, leyes, etc. Piensan que así, detallando por escrito y con la debida aprobación, todo lo que hay que hacer, las personas se terminarán comportando como deben y el mundo será mejor. No contentos con ello, suelen terminar elaborando más largo y más complicados códigos penales en los que se detallan los castigos que conllevará el no cumplir cualquier de aquellas leyes o normas. Una vez realizado este trabajo se van a descansar pensando que ya han organizado el mundo. Ciertamente han creado abundantes puestos de trabajo entre policías, inspectores, jueces y guardas de las cárceles. Pero eso no significa que el mundo haya mejorado ni un poquito.


Una fidelidad equivocada
Los fariseos están en la misma línea y se equivocan de la misma manera. Quieren ser fieles a Dios –la buena voluntad no hay que quitársela a nadie en principio–. Y se esfuerzan tanto por concretar esa fidelidad que terminan llenando la vida de normas y leyes, todas importantes, todas absolutamente rígidas, todas necesarias. Purificaciones, oraciones, formas de vestir, formas de orar... Los fariseos querían ser fieles a Dios en todo momento y por eso su vida terminó regulada al máximo. Cualquier gesto tenía significado y todos los gestos debían expresar esa fidelidad a Dios.
Entre tanta norma, había quienes –con un principio de sentido común– se planteaban el poner un cierto orden, una jerarquía. Sin duda, debía haber unas normas más importantes que otras. ¿Cuál sería la opinión de aquel maestro que tanto revuelo estaba haciendo por el país? Fueron a preguntarle.

Centrándose en lo fundamental
Jesús los descolocó con su respuesta. Posiblemente estaban esperando una enumeración por orden de jerarquía de las diversas normas que organizaban la vida del buen judío, devoto de Iahvé. Lo que no podían esperar era una respuesta como aquella: la cuestión no está en cumplir normas sino en amar. Amar a Dios y amar al prójimo. Punto. No hay nada más que decir.
Las purificaciones, las normas sobre alimentos, las oraciones y tantas otras cosas desaparecen del mapa. Todo consiste en amar. Hay que amar a Dios pero, como dice la primera carta de Juan, "si alguno dice que ama a Dios y odia a su hermano es un embustero, porque el que no ama a su hermano a quien ve, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ve? (4,20). El amor al hermano es, pues, la única verificación concreta y posible de que se ama realmente a Dios.
En su respuesta, Jesús puso las cosas en su sitio. Ser fieles a Dios no consiste en cumplir cientos de normas al pie de la letra. La fidelidad está en el corazón. Y del corazón brota el amor. Lo demás es adorno, que puede estar bien, pero sin amor no es más que oropel y vacío.

¿Qué significa amar?
Luego, viene la pregunta: ¿qué significa amar? Sencillísimo: atender al débil y al necesitado, regalar el tiempo y la vida, querer, cuidar, compadecer, servir... Basta con volver a leer la primera lectura: por ella pululan los inmigrantes, las viudas, los huérfanos, los enfermos, los marginados, los pobres. Todos ellos son los preferidos de Dios, aquellos a los que Dios escucha siempre en sus clamores porque –frase fundamental y que no hay que olvidar – “yo soy compasivo”.
Ahora no queda más que salir a la calle, a la vida, y amar a los hermanos y hermanas. La fe verdadera que Pablo alaba en los Tesalonicenses (segunda lectura) no tiene más reflejo en la realidad que el amor. De aquellos cristianos decían “mirad cómo se aman”. Y luego los de fuera se preguntaban por los motivos, por las razones de tanto amor regalado. ¿Pueden hoy decir lo mismo de nosotros?

Fernando Torres Pérez

fernandotorresperez@earthlink.net

25 de octubre de 2008

EL CAMINO MISTICO OLVIDADO POR LOS CRISTIANOS I I

WILLIGIS JAGER O.S.B.

¿Nos puede decir algo más acerca de las prácticas tradicionales cristianas?

Hay ciertas estructuras básicas en la mística que son iguales en todas las religiones. O bien se recomienda la concentración de la consciencia mediante una imagen, un sonido, una palabra, la respiración, la luz, o sea, mediante un contenido como foco donde se concentre la consciencia, o bien la mantienen libre de cualquier contenido o estructura, ya sea ésta de índole material, psíquica o intelectual.

Hablaré primeramente de la concentración de la consciencia.

Los monjes, desde siempre, han conocido la interiorización con ayuda de la respiración. Recomiendo a este respecto la lectura del libro La Filocalia que describe la vida oracional de los monjes de la Iglesia Oriental.

Aparte de esto, siempre se ha considerado importantísimo sentarse durante largos períodos en quietud. Esto podrá hacerse en un banco de una iglesia, en casa en una silla, en un banquillo, o sobre los talones. El citado libro de la Filocalia también describe este ejercicio.

Luego tenemos el ejercicio con una palabra. Casiano, que nos cuenta la vida y oraciones de los eremitas y cenobitas del desierto, describe este ejercicio ampliamente y recomienda la frase: "Oh Dios, ven en mi ayuda, Señor, date prisa en socorrerme"(1). A este respecto recomiendo la lectura de sus "Colationes X".

La "oración continua" que nos recomienda Jesús (Lc 18,1) únicamente puede tener lugar en el nivel contemplativo cuando, después de haber practicado durante un período largo, "está rezando en la persona", habiéndose formado un hábito en el alma que una y otra vez vuelve a conducir a la experiencia de la oración. La "buena opinión" que muchos cristianos practican, no es suficiente para ello.

El autor de "La Nube del No Saber" (Edic. Paulinas), en los capítulos 7, 36, 37 y 39, da instrucciones para el uso de la palabra en la contemplación.

Cuando se haya progresado hasta cierto punto en la oración, ya no se observa la respiración, sino el sonido. Habrá que "cantar" interiormente, por así decir, la vocal, conduciendo ésta la respiración. La meta consiste en hacerse uno con la palabra, mejor dicho, con el proceso de "cantarla" o pronunciarla interiormente. Hay que volverse el sonido mismo, entonces se va sosegando el fuero interno. La consciencia queda concentrada en la palabra o en la vocal, con lo cual se consigue el desprendimiento de todo lo demás.

La contemplación cristiana siempre va acompañada de entrega y amor (caridad). Nuevamente remito aquí al libro de la Nube del no saber, cuyo autor recomienda cargar la palabra con entrega, amor y confianza. Esto, únicamente en apariencia contradice la indicación de no quedarse apegados a los sentimientos. Tanto el amor, como la entrega y el anhelo son emociones básicas de nuestra alma perfectamente aptas para acompañar la palabra. Nos orientan y sirven para el recogimiento. Alguien que tiene sed, no tendrá que pensar en agua, pues está completamente impregnado de las ganas de beber agua. Lo mismo ocurre con el amor. Quien ama de veras, quien tiene nostalgia y quien se entrega, no está distraído...

Pero no hay que sorprenderse ante la falta de tales sentimientos. El camino lleva por largos trechos de sequedad, por el desierto y la noche, como nos lo dicen los místicos. Y justamente entonces es fundamental seguir con la oración, aunque la sequedad frustrante nos invada. La sequedad se encuentra en el nivel personal de la afectividad. Es nuestro yo que se frustra, y a ese yo habrá que abandonarle de todas formas. La sequedad para la mística es, por lo tanto, un instrumento y una ayuda de Dios en el proceso del desprendimiento.

Referente al ejercicio del vaciamiento de la consciencia, el autor de la "Nube del no saber" habla de la percepción del propio ser. En el transcurso del ejercicio, se llegar a percibir un fondo donde harán su apariencia pensamientos, sentimientos e intenciones. Los pensamientos y los sentimientos se originan allí, pero no son el fondo más profundo. El citado autor denomina este fondo el Ser. Sus instrucciones a este respecto me parecen ser las más importantes de su libro. El mirar al Señor es un ejercicio que se practica en muchos caminos místicos, aún y cuando se le dan diferentes nombres. La meta siempre consiste en el vaciamiento de la consciencia, pero no por el vacío en sí, sino porque tan sólo en el vacío podrá manifestarse genuinamente la plenitud de Dios, pues el ojo tendrá que ser incoloro para poder mirar el color auténtico. Uno se desprende de pensamientos, sentimientos e impulsos de la voluntad; El ser humano se parece a un espejo que refleja todo sin identificarse con nada.

En este estado aún quedan dos: un yo que experimenta y aquello que es experimentado. Seguir adelante a partir de aquí resulta realmente muy difícil. La meta consiste en abandonar el yo para experimentar exclusivamente el Ser de Dios. Y esto no se consigue mediante un acto de voluntad. No queda otra cosa que seguir fielmente con el ejercicio. Las instrucciones siguen siendo las mismas que antes: ¡Manténte en el ejercicio! ¡Húndete en él! Entonces podrás recibir el don de la experiencia. Una auténtica experiencia mística es algo que nos ocurre, nunca la podremos producir.

¿Nos podría decir algo acerca del camino de la contemplación de los Padres del Desierto?

El Padre Juan Casiano resume el sendero de la oración contemplativa con las palabras "pureza de corazón". Corazón, para él, es la capacidad básica del conocimiento, mejor dicho, de la experiencia. Es esa chispa del alma con la que no solamente experimentamos nuestra auténtica vida divina, sino que es esa vida divina misma. La experiencia no se alcanza con el discurrir o por medio de palabras que se queden en la memoria. (Véase a este respecto el prólogo de sus Colationes).

El camino a la experiencia llega a través del saber del camino, a través de la "praktik‚" Esta se divide en tres apartados:

- El trabajo en el hombre interior (lucha contra el pecado)

- El servicio en pro de los hermanos

- El volverse igual a Cristo

La primera meta que se deber alcanzar es la pureza del corazón. La contemplación es la meta verdadera y última de toda vida monástica. Pero siempre ser un don y nunca depende de la voluntad. Por ello, la meta más cercana a la que se aspira, es la pureza del corazón (puritas cordis). (Colationes I,4 y I,7).

El proceso de liberación, que más tarde llamaría san Juan de la Cruz la purificación activa y pasiva, es un proceso psicoespiritual que, en primer lugar tiene que ver con el trabajo de las perturbaciones psíquicas, como por ejemplo, los traumas infantiles, los esquemas inculcados en la educación y los trastornos diversos en el inconsciente personal. Además, purificación también significa liberación de todo dominio de los impulsos.

De entre los Padres del Desierto destaca sobre todo el monje Evagrio Póntico, quién ha influido grandemente en la mística cristiana. Referente a la oración, nos habla en especial de dos grandes Padres del Desierto, ambos de nombre Macario. Recomienda "darse totalmente a la oración sin tener en cuenta ni las preocupaciones ni los pensamientos que surjan en el transcurso. Lo único que consiguen en ti es molestarte e intranquilizarte para finalmente tambalear tu orientación tan decidida".

La importancia de Evagrio Póntico estriba en su claridad. La contemplación es atención pura. La persona auténticamente contemplativa ve el lugar de Dios. Asimismo, Evagrio Póntico aconseja quedarse durante períodos largos, sin interrupciones, en el ejercicio de la oración. Dice: "Cuando estés en oración, no te preocupes de las necesidades de tu cuerpo, porque si lo haces, podrías dañar ese don inigualable que se te dar en la oración debido a una picadura de una pulga, de un piojo o de un mosquito".

El centro de la contemplación siempre lo constituye la ausencia de imágenes e ideas, y Evagrio Póntico dice al respecto: "Cuando ores no te imagines a la divinidad bajo una misma imagen. Mantén tu mente libre de cualesquiera formas y acércate al Ser inmaterial sin ninguna materia, pues únicamente así lo conocerás".

El camino del ejercicio consiste en la transformación y maduración hacia alcanzar un estado mental completamente receptivo. Para los monjes, Jesús es el orante místico perfecto. Su oración en el monte y en la soledad era la "apateia", el mirar a Dios. Según Casiano, los monjes deberían mantenerse en la oración de la misma manera que lo hiciera Jesús cuando se encontraba en el estado de la experiencia profunda de lo que él llamó "Padre" al estar orando en el monte. Y Casiano critica a los mojes que no saben orar sin representarse algún tipo de imagen.

Por qué y cómo se produjo el declive de la mística.

Hasta hace unos 200 años, la contemplación solía formar parte de la pedagogía de oración. Quisiera citar aquí a Thomas Keating, abad cisterciense de los EE.UU., que en un resumen de la historia de la contemplación, cita los diversos motivos que han influido en el hecho de que esto ya no sea así:

- La desgraciada tendencia a rebajar los "ejercicios espirituales" (Ignacio de Loyola) a un método de meditación discursiva.

- El enfrentamiento de la Iglesia establecida con el Quietismo y su radical condena de esta corriente. La pedagogía del Quietismo consiste en un dejar hacer pasivo y en abandonarse a la guía de la gracia. Esto, en la Institución generó un miedo latente ante toda mística, haciendo que cayera en descrédito.

- El Jansenismo y sus influencias. El Jansenismo se acerca mucho al Determinismo: el ser humano est predestinado y poco puede hacer para cambiar esta condición. Dios escoge a la persona y le concede la gracia de actuar bien, obrando así su redención.

- La sobrevaloración de las visiones y revelaciones privadas y la consecuente desvalorización de la liturgia.

- El confundir la auténtica naturaleza de la contemplación con fenómenos como la levitación, el hablar en lenguas, los estigmas y las visiones.

- El confundir la mística con la beatería.

- La desfiguración de la imagen de los místicos y la equiparación de la mística con un ascetismo divorciado de la realidad.

- El incremento del legalismo de la Iglesia Romana.

Aparte de esto, dice Keating, la erradicación de la contemplación fue definitiva cuando se llego a afirmar que era una temeridad aspirar a la oración contemplativa.

Alentados por los caminos esotéricos de Oriente, muchos cristianos de nuestros días vuelven a acordarse de su propia tradición. Pero su interés no estriba en disertaciones teoréticas sobre místicos, sino en los caminos a la experiencia que éstos nos legaron.

Padre Jaeger, le agradecemos esta entrevista y esperamos que la contemplación vuelva a tener su lugar perdido en la pedagogía de la oración cristiana.

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(1)- Naturalmente la recitación se hacía en griego, o en alguno de los idiomas antiguos, de manera que la frase quedaba mucho mas compactada; algo parecido a lo que puede ser "Kyrie Eleison". Todo esto nos llevaría a cuestionar el valor de las lenguas actuales para la oración... pero este es otro tema que merecería todo un estudio; quizás más adelante... (N.D.R)

24 de octubre de 2008

VIDA EUCARÍSTICA EN IRAK

Testimonio de nuestras hermanitas en Irak
“Nuestra vida contemplativa está iluminada por el misterio pascual. Todos los días ofrecemos nuestra vida unida al sacrificio del Cuerpo y de la Sangre de Jesús y nos entregamos a nuestros hermanos y hermanas en la vida cotidiana de Nazaret. Cómo lo dijo el Señor“Haced esto en memoria mía.

En situaciones de violencia, podemos ser llevadas a realizar lo que puede ser el don total de nosotras mismas, el ofrecimiento de nuestra vida en inmolación. En esas situaciones, ¿sé vivir la dimensión del perdón? Solamente, si soy consc
iente de que yo misma estoy habitada por tinieblas, puedo llevar al enemigo en mi oración”

Este texto tan fuerte, inspirado por la reflexión de las hermanitas de Oriente Medio, está bien ilustrado por estos diarios de Irak:
Actualmente quince hermanitas estamos viviendo en Irak, en tres fraternidades, dos están en Bagdad y otra en Mossoul. Las dos de Bagdad están lejos una de la otra, porque están situadas cada una, en una orilla distinta del río Tigris.
¿Cómo hablar de esperanza cuando vivimos en una situación de violencia ciega a la que no vemos salida?. Esta violencia cambia todos los días, a veces el blanco son los americanos o el ejército iraquí, otro los diplomáticos extranjeros o árabes o los periodistas… El pueblo sencillo también puede ser víctima de una explosión, en el transcurso de sus ocupaciones más anodinas y diarias. En la fraternidad del sur de Bagdad una parte de la casa quedó destruida, al explotar un coche bomba en el patio de una iglesia asiría que está enfrente. ¿Por qué? ¿Quiénes son y qué quieren? Esta incertidumbre aumenta el sentimiento de inseguridad y de miedo. A veces es difícil discernir entre el miedo que paraliza todo desplazamiento y la temeridad de arriesgarse cuando no merece la pena.
Con todo esto, la vida continúa, a pesar de la falta de electricidad (a veces solo la hay cuatro horas por día), el calor aplastante en verano (cerca de 50 grados a la sombra), la falta de agua, la red telefónica siempre averiada, los períodos de crisis en que faltan el gas y el petróleo... Procuramos sin embargo, ver las pequeñas cosas positivas de la vida de cada día que nos dan alegría: la ayuda mutua, la honradez donde menos se espera, la amistad que subsiste en los barrios entre cristianos y musulmanes o entre chiítas y sunitas, la resistencia de la gente sencilla a ver el país hundirse en el confesionalismo. Y sobre todo en este momento, en el que sentimos que hay fuerzas ocultas que procuran sembrar el odio y la división en el pueblo, tocando los puntos sensibles de los corazones como son los lugares santos, sean chiítas, sunitas o cristianos.
Un día tras otro tenemos que esforzarnos por descubrir el bien en medio de tanto mal, ya que es muy fácil dejarse cegar por el mal y no ver sino la corrupción, el odio, la violencia, el miedo.
Es de admirar, como en la mayor parte de los países pobres y sufrientes, la ausencia de suicidios y la voluntad de vivir capta todas las fuerzas. Curiosamente los jóvenes no dudan en casarse ahora que ya no hay servicio militar obligatorio, y nacen niños a pesar del futuro incierto. Todos estos signos, proclaman que la vida es más fuerte que la muerte y que un día el país saldrá del caos y de nuevo se estará a gusto, viviendo juntos con nuestras diferencias.
Hermanita Najiba

Todas las mañanas, en la fraternidad rezamos juntas la oración de ofrenda de nuestra vida que resume lo esencial de nuestra vocación y, desde que cayó el antiguo régimen y el país cayó en el caos, esta oración toma un rostro muy concreto. Cuando digo “Recibe, Padre Santo, la ofrenda de mi vida en unión con el sacrificio de Jesús”, ofrezco mi día con todos los detalles de la vida cotidiana, sabiendo que, quizás hoy, Dios me tome la palabra.
El hospital donde trabajo está a un cuarto de hora de la fraternidad en autobús cuando todo va bien, pero a veces el viaje dura una hora y media por causa de la inseguridad (pequeñas o grandes explosiones de coches bomba o paso de un convoy americano que para el tráfico). Esto produce en mí mucho miedo y tensión y pienso también: “¡Qué pérdida de tiempo!”.
Pero con esta experiencia, he aprendido a acoger todo esto con paz y calma en la medida de lo posible, y esto me sitúa ante mi vocación, cómo vivo el momento presente con la gente que está conmigo en el taxi colectivo. A veces tengo la ocasión de decir una palabra alentadora a alguien que tiene miedo, aunque la mayor parte del tiempo rezo en silencio.
Me gusta mucho mi trabajo y estoy contenta con lo que vivo. Trabajo como auxiliar de enfermería en el servicio de reanimación. Mi trabajo consiste en ocuparme de la gente débil y enferma en sus necesidades cotidianas. El trabajo es exigente para todos y por esto hay una cierta tensión entre nosotros. Al principio, para ayudar a los que trabajan conmigo, hacía una parte de su trabajo, pero con el tiempo vi que esto no construía a los otros, sino que les incitaba a contar conmigo a tiempo y destiempo. Con el correr de los días, y reflexionando con las hermanitas, trato de encontrar una posición justa, de expresar claramente lo que quiero decir y de escuchar de verdad a los demás. La experiencia me ha enseñado que la tensión permanecerá y que el trabajo, de todas maneras, hay que hacerlo: ¿cómo acepto esta tensión, y cómo la vivo en calidad de hermanita?
En mi trabajo estoy todos los días frente al hecho de la muerte, porque en este servicio todos los días mueren enfermos. He aprendido a dar sentido a la vida que me es ofrecida y a vivirla con plenitud. Al mismo tiempo, aprendo a estar pronta a morir en todo momento por causa de la situación, y a ofrecer la vida por todos mis hermanos, cualesquiera que sean.
El mal y la violencia alrededor nuestro, despiertan en mí la violencia que llevo dentro y descubro que yo también tengo armas y puedo hacer daño a los otros, que puedo herir o suprimir al otro con una palabra o una mirada y esto me lleva a rezar al Señor de todo corazón, para que tenga piedad de nuestra humanidad y especialmente de los que están llenos de violencia y hacen el mal.
Hermanita Raeda